Death Note no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.

Gracias por los reviews, como siempre, me ayudan a continuar con la historia con más animos.

Es posible que a partir de ahora tarde un poco más en subir los capitulos porque no tengo más adelantados, aunque dudo que tarde muchos días, ya que por menos inspiración que tenga, mis métodos para obtenerla funcionan ^^'

:))

LIFE NOTE

Después del abrazo que Cala le dió a Near de improvisto, ambos se quedaron acomodados en el sofá del mismo modo, aunque observando la pantalla del televior, hasta que se hizo tarde y ella se fue a su casa, despidiendose con una sonrisa del chico. Éste la miró y, una vez cerró la puerta, una sonrisa apareció en su rostro.

-Cala.- Elius se sentó en la cama de la chica justo después de que ella sacara la Life Note de debajo el colchón y la abriera por la primera página. Sacó el ordenador y buscó los nombres de los tres diputados muertos a manos de Kira, y tras escribirlos cerró el cuaderno y lo volvió a esconder.

-¿Ocurre algo, Elius?

-Hmm... hay otra Death Note cerca. No solo la de tu hermano.

Cala abrió los ojos desmesuradamente. ¿Otra? ¿De verdad que no habia nada mejor que dejar caer otra Death Note?

-¿Sabes quien puede tenerla?

Elius negó triste con la cabeza, haciendo que su larga cola rubia se balanceara al son de su cabeza, dándole un aire un tanto dramático al ángel.

Cala se dejó caer en su cama, pensativa. Ahora no tenia tiempo para vacilaciones. Si aquel otro poseedor de la Death Note tenia los ojos de shinigami y conocía a Lucas, lo más probable era que el albino corriera un gran peligro. Demasiado para que ella siguiera oscilando entre la idea de darle a tocar un trozo del cuaderno.

El problema era que, por un lado, Cala se moría por dejar de ser la principal sospechosa del chico. De hecho, creía que así él le tendría más confianza (N/A: ilusa... si supiera la que ya le tiene...) y cualquier malentendido podría solucionarse, además de evitar muchas más muertes inocentes de más diputados y criminales relacionados con las estafas y demás.

Por el otro, ella se mantenía possesiva con su secreto. No por egoísmo, pues aunque lo era un poco como todas las personas, no llegaba a ese extremo, sino por su hermano.

Era cierto que no solían hacerse favores mutuamente, pero por otro lado era más que evidente que no podía dejar las cosas de éste modo. Si era juzgado en España, lo más provable era que se pasara el resto de su vida en prision, igual que ocurriría con Meritxell.

Pero, si por contra, era juzgado en algun otro país, podría caerle la pena de muerte. Y aquello aterraba a Cala. Se veía atrapada, sin saber que hacer, aunque la solución de aquel problema era tan clara que podía ver a través de ella.

Debía revelarle a Lucas que ella era la hermana de Kira. De Xac, y además su contraparte. Pero, aunque la protección que recibiría el chico fuera grande, ahora que habia otra Death Note se mostraba vacilante.

-Dime, Elius, ¿es posible que la Death Note la posea alguien de nuestro entorno? Es decir, del instituto o alguien del professorado.

-Podría ser.

Sacó la Life Note de debajo del colchón y arrancó un pequeño trozo de ésta, antes de coger las llaves y dirigirse hacia la puerta del piso de Near. Dejó el papelito bajo la alfombra, aunque perfectamente visible, y desapareció de nuevo en su piso.

-¿Crees que con eso bastará?- Cala escuchó cómo la puerta se abría, aunque no pudo determinar quién era, y supuso que cogió el papel, ya que enseguida se volvió a cerrar y no escuchó pisadas ni nada.

-Si, bastará. Pero no te arrepientas si cogen a Xac.

La chica miró una de las fotografías de cuando eran pequeños, y sonrió nostálgica, tomándose su tiempo para contestarle al ángel.

-Dudo que lo haga, ahora más que nunca.

...

-Entonces, ¿aceptas el trato del ojo de shinigami?

Se apartó el pelo con parsimonia y se dejó caer en su cama mientras escuchaba de fondo la conversación que mantenían su madre y su padre respecto a los gastos del gobierno y más cosas que no llegaba a entender.

-Sería bastante interesante, aunque tengo mis dudas.

-¿Qué tipo de dudas?- Rió con malicia mientras se tragaba una manzana y la saboreaba.

-Reducir mi esperanza de vida a la mitad es un coste muy elevado. ¿Light Yagami lo hizo?

-No.

-Y murió.

-Así es.

-Entonces, solo para no terminar demasiado pronto de lo que tengo previsto, voy a aceptar tu trato. Tus ojos de shinigami por la mitad de mi esperanza de vida.

-Tú sí que sabes hacer tratos.- Ryul vió a la persona que tenía delante y esbozó una amplia sonrisa, mientras cogía otra manzana y, apartando su vista del poseedor de su Death Note, se la comía igual que hizo con la anterior.

-Salgamos de paseo, Ryuk.

-¿Tienes sospechosos respecto a quién tiene la Death Note?

Esbozó una sonrisa asintiendo con la cabeza, mientras salía con sigilo a la calle.

...

Ruls estaba de pie frente a Xac, que seguía sentado en el mismo banco de piedra, observando la gente pasar, que era muy poca.

A veces recordaba cuando conoció a Meritxell y sonreía, pero igualmente consciente del peligro que corría ahora que otra Death Note habia aparecido. Deseaba interiormente que el poseedor de ésta no fuera una persona demasiado inteligente y se percatara de que él y su compañera poseían la otra Death Note.

Las reglas de aquel juego eran simples: encontrar sin ser encontrado. Matar sin ser asesinado.

Pero tenía algo en su pecho que se oprimía lentamente y no le dejaba pensar con demasiada claridad. No solo por el hecho de que se habia fumado un porro hacía un rato, tras tirar la colilla del cigarrillo que se encendió al salir de casa, sinó porque estaba relacionado con la seguridad de la persona que amaba.

Si Xac hubiera permanecido al lado de Amanda hacía un año, lo más probable sería que ni él ni Meritxell se hubieran topado nunca con aquel cuaderno, ni con Ruls. Su seguirdad no se vería amenazada.

Si Meritxell hubiera continuado saliendo con Mario López hacía dos años, aquello tampoco habría sucedido. Tampoco su seguridad se hubiera visto amenazada.

-Maldición...- Murmuró. No quería verse envuelto en aquella situación.

Al principio pensaba que sólo era un juego en el que ellos ganarían, porque aunque estuviera aquel incordio de la Life Note, solo podía revivir, no matar.

-Era como si ya hubieramos ganado.- Se dijo.- Pero eso no sería divertido, ¿no, Ruls?

El shinigami se percató de lo que sucedía y esbozó una sonrisa, mientras escrutaba a Xac con la mirada.

-Realmente creía que eras estúpido. Tan estúpido como para no darte cuenta de eso.

El chico se acomodó su gorra y jugueteó un poco con sus rastas más largas, mientras pensaba en lo que se habia metida al escoger la Death Note por delante de la moralidad. Por otra parte, aquella moralidad no se veía afectada si se dediacaba a matar a a quellos que llevaba al país a la ruina una y otra vez.

-Tú mismo no parabas de decir que querías diversión.- Se encendió otro cigarrillo y aspiró el aroma a tabaco por unos segundos.- Si el portador de la Life Note podía aplacar nuestros movimientos, no habia diversión. Si otra libreta caía y entre ambos poseedores jugábamos al gato y al ratón, aquello sería más entretenido, ¿o me equiboco?

Ruls se quedó en silencio y, tras sonreir maliciosamente de nuevo, siguió al muchaho a su casa.

...

-El nombre ya está escrito.

Ryuk se rió de nuevo mientras saboreaba una manzana.

-No hay vuelta atrás, entonces. Seguramente quien posea la Life Note lo revivirá así que...

-No lo hará.- Dijo, dejándose caer en su cama.- Es obvio que si no hay cuerpo, no hay nada que revivir. Además, nadie le asegurará a esa persna que haya sido una Death Note quien lo mató.

-Humm... ¿entonces estás experimentando?

-Exactamente, Ryuk. Un experimento para una pequeña venganza. No todo en el mundo son rosas, y después de esto voy a demostrarselo a la SPK.