No he podido resistirme a colgar este capitulo ahora mismo...

Aqui estamos de nuevo :) Gracias por los reviews, y aqui os dejo con otra parte de éste fic. Tal i como indica el título del capitulo, "muerte", una persona va a morir. Veremos si estabas en lo cierto amitew, y espero que te guste el capitulo.

Sólo un pequeño detalle: escribiendo he pensado que otro posible título bien podría ser "el alivio más grande del mundo". Ahi lo dejo, como si realmente fuera un segundo título. Que disfrutéis de éste capítulo cargado de tristeza... y de amor.

:))

LIFE NOTE

Near estaba colocando con parsimonia las piezas de un puzzle completamente blanco con una L negra a un lado, mientras observaba el papel que Halle habia sacado de la alfombra.

No tenia nada escrito, y pese a haberlo tocado en repetidas ocasiones, buscando con la mirada pistas o lo que fuera, ni siquiera habia visualizado al shinigami. Porque de una cosa estaba segura, y era de que aquel trozo de papel pertenecía a una Death Note.

En eso pensaba cuando escuchó un ruido extraño en la entrada. Halle abrió tranquilamente la puerta y su rostró se volvió muy serio de repente. Escuchaba los sollozos de la madre de Cala y de ésta misma, igual que la conversación que un par de policias mantenía con ellas.

-Si pudierais acompañarnos a comisaría.- Pidió un hombre uniformado.- Para haceros algunas preguntas.

Marga, la madre de Cala, asintió con la cabeza, mientras observaba a su hija. Ésta, cabizbaja, negó y se encerró en su cuarto mientras las lágrimas le resbalaban por las mejillas sin control.

Una vez dejó de escuchar al policia y a su madre, se deahogó como pudo.

-¡Maldita sea!- Gritó de repente con la voz rota por la tristeza.- ¡Maldita sea!- Agarró con muchissima fuerza su cojín apretándolo de tal modo que, cuando lo soltó, tardó un rato en volver a su forma original. Sacó su Life Note, pero la volvió a guardar, maldiciendo de nuevo y notando como el río de lágrimas que salían de sus mejillas se colaba levemente en su boca, permitiendole así saborear el sabor salado de éstas.

Nuevamente alzando la voz, aunque no al nivel que la habia tenido cuando maldecía.

-Dime Elius, ¿para qué sirve esto?- Se refería al cuaderno que habia guardado precipitadamente debajo de su colchón, sabiendo que tras una explosión, el cuerpo de Xac y de Meritxell habría quedado destrozado.- ¿¡Para qué me sirve ahora?!

-Calmate...- El angel intentó abrazarla, pero ella se zafó con brusquedad.

-¡No quiero!- Se dejó caer de rodillas en el suelo, encorbandose ligeramente mientras abrazaba de nuevo aquel cojín que apenas habia vuelto a su forma original.- ¡No quiero aceptarlo! Dime, de nuevo, ¿Para qué me sirve? Ahora mismo. ¿Para qué?

Dió repetidos golpes al colchón de su cama, desfogando su rabia, mientras sus sollozos se volvían más fuertes y las lágrimas aparecían en un mayor número en sus ojos, mientras no dejaba de apretar el cojín. Lloraba más que nunca antes. Y lo hacía porque se sentía culpable. ¿Si no hubiera escrito los nombres de los diputados, él seguría vivo? Si tan sólo... no, sabia que habia hecho bien, aunque no quería aceptar su muerte.

-¿¡De qué me sirve ahora?!- Intentó calmar sus lágrimas, pues notaba que alzaba demasiado la voz, pero no era capaz de hacerlo.

Notó como la mano de Elius se posaba en su cabeza, y una calidez desconocida inundaba su cuerpo, provocando que sus sollozos se calmaran un poco.

-Dime, Elius... ¿para qué me sirve si no puedo revivir a mi propio hermano?- Bajó la cabeza, sintiendose humillada, acorralada.- Ni siquiera puedo hacer nada ahora...

-Puedes vivir por tu hermano.

Cala se sobresaltó. No solo por la respuesta, sinó porque aquella no era la voz de Elius. Levantó la cabeza y se giró, aún con los ojos húmedos por culpa de las lágrimas, y observó a la figura que tenía allí. Delante de ella, acariciandole la cabeza con suavidad.

-Lucas...- De algún modo ya sabia que la calidez de aquella mano no podia ser del angel. De repente, la chica se dió cuenta de que habia dicho en voz alta que ella era la portadora de la Life Note. Aunque ahora no importaba.

El chico se sentó delante de Cala con la mirada al suelo, aún acariciando con suavidad la cabeza de la chica, despeinandola un poco con cada movimiento. Por unos segundos, nada pasó. Los sollozos de Cala poco a poco se hicieron más constantes e intensos y pronto se le nubló la vista, bajando de nuevo la cabeza, destrozada.

Siguió llorando, algo más tranquila que cuando le pedía a Elius una explicación que se sabia de memoria, mientras un Near con la cabeza baja le acariciaba la cabeza.

En un momento dado, el chico levantó la mirada hacia la chica. Se sorprendió a si mismo cuando rodeó la cintura de Cala y, con algo de torpeza, pegaba su cuerpo al de ella en un abrazo. Mantenía el agarre de ella por la cintura, mientras sollozaba un poco menos que antes, aunque las lágrimas bajaban en su misma cantidad. A Near no le importaba que las lágrimas fueran a manchar su camiseta, o que pudiera ver perfectamente a una especie de ángel con la mirada triste encima de la cama de la chica.

Posó su mano derecha en el hombro derecho de Cala, rodeando así su nuca con un brazo, mientras con el otro la apretaba contra él por la cintura.

-Gracias.- Dijo ella entre sollozo y sollozo. Poco a poco pareció calmarse, aunque también influía el hecho de que la camiseta de Near (o, bueno, él mismo entero) oliera a suavizante. Un olor profundo, intenso y arrebatador que conseguía calmarla con lentitud.

El chico no mostraba ninguna señal de sentir algo en ese momento, pero en su interior un montón de cosas se ponían en marcha. La ira, el deseo, la protección que pudiera darle, la ayuda... y, por encima de todos ellos los continuos giros de su estómago. Ahora ya sabía lo que era aquello, y cada vez que recordaba la palabra que Alice usó para describir aquel sentimiento apretaba más contra sí a Cala.

Enamorado, pensó para si mismo.

Observó cómo la chica dejaba de moverse tanto como antes, y como sus sollozos se volvían casi inaudibles, y entonces la besó suavemente en la cabeza durante unos segundos. Entonces, escuchó su nombre en un susurro de Cala y supo que ésta se habia dormido en sus brazos.

Near sopesó las opciones. Subirla a la cama quedó completamente descartada, pues aunque fuera capaz de reunir la fuerza necesaria para saltar un metro que separaba ambas terrazas de él y de ella, no podia levantar a una persona.

Su segunda opción era arrastrarse unos centímetros hasta llegar a la pared y, una vez apoyado, quedarse así hasta que Cala despertase. Por algún motivo, se decidió por aquella.

No se ha despertado. Comprobó el chico mientras abrazaba un poco más fuerte a la chica.

Si lo que le dijo Alice era cierto (y sabia que lo era, pues hasta él mismo pudo comprobarlo) lo que él sentia era lo que se nombraba "el sentimiento que movía el mundo": el amor.

Aunque él siempre había pensado que aquel título le pertenecía al odio, sintiendo en él mismo los efectos que conlleva estar enamorado, realmente cambió de opinión.

Habia llegado a importarle mucho más Cala que él mismo, y por un segundo, el segundo en el que escuchó de la boca de ella que podia revivir a la gente, y que por tanto era la portadora de la Life Note, el segundo en el que visualizó a Elius... sintió el alivio más grande del mundo.

Habían pasado veinte minutos desde que Near entró en la habitación de Cala y la escuchó decir con furia el deseo de revivir a su hermano, y ahora sentía como ésta misma se apretaba contra su pecho. Seguía dormida, aunque él sabía que tenia una pesadilla. Despues de todo, le había parecido muy repentino que se durmiera en su brazos, aunque no por eso dejó de gustarle. Más bien al contrario.

Apartó por un momento la mano del hombro de la chica y, tras limpiarle una lágrima que rodaba por sus ya secas mejillas, volvió a besarla, de nuevo en la cabeza, mientras apoyaba la suya en la pared, intentando controlar los latidos de su corazón.

-Lucas...- Murmuró Cala de nuevo, aspirando con fuerza, y sintiendo incluso dentro de su sueño el dulce aroma a suavizante que desprendía la camisa del chico.

Éste, como mirando a otro lado, comenzó a retorcerse un mechón de cabello. Intentando disimular el leve pero visible sonrojo que asomaba por sus blancas mejillas mientras era total y completamente consciente de la respiración de la chica, de cómo sentía el aliento de Cala al respirar, y de como producía un vuelco en su estómago cada vez que eso sucedía.

...

Xac González, 7 de Enero a las 18:45.

Estaba conduciendo hacia Barcelona para celebrar el cumpleaños de su novia asistiendo a un concierto. Iba drogado, por lo que perdió el control del coche y se estrelló contra un camión, provocando una fuerte y potente explosión. Muere al acto.

Meritxell Ribas, 7 de Enero a las 18:45.

Estaba con su novio en un coche dirección a Barcelona. Mientras su novio conducia bajo efectos de la droga, estaba revisando los nombres escritos en un cuaderno que siempre llevaba consigo. Él pierde el control del coche y se estrella contra un camión, provocando una fuerte explosión. Muere al acto.

Bueno, sé que algunos estareis muy felices tras ese acercamiento entre Cala y Near, pero tenia que hablar sobre la muerte de Xac y de Meritxell. Personalmente, y ahora que se ha muerto (aunque yo lo haya matado...) tengo que decir que era mi personaje favorito, porque representa bastante bien lo que es estar "loco de amor" (recordemos que es consciente de lo que hace al entregar la mitad de su esperanza de vida por el propósito de Meritxell, su cambio de actitud a una más seria y protectora para proteger a su novia, etc).

Aunque me daba pena hasta a mi misma porque estaba destinado a morir desde el mismo día en que escribí por primera vez su nombre en éste fic.

Sé que a muchos os ha parecido un personaje estúpido e ingenuo (un poco lo es), pero quiero recordar (dejando éste pesado tema ya) que todo lo que hace lo hace por Meritxell. Que la imagen que estaba detrás del "doble fondo" de Xac era la de un chico noble. Nada más que añadir, disfrutad de la escena de Near y Cala! :))