Death Note no me pertenece.

No puedo admitir ni desmentir vuestras sospechas sobre quién tiene la Death Note, pero en muy poco tiempo eso se verá.

Gracias por los reviews, como siempre, me animan a continuar con la historia.

:))

LIFE NOTE

Con la noticia de que su padre estaba de camino a casa, Cala esbozó una leve sonrisa. Pese a todo lo ocurrido, Xac seguía siendo su hijo, Cala su hija y Marga su (ex) mujer. Habia sido un imbecil insensato, pero sabía que sin su ayuda, ella sola, no podria sacar a su madre de la habitación en la que pasaba los días encerrada.

Una vez llegó, el hombre dejó la maleta que se habia llevado y abrazó con fuerza a Cala, aunque ésta no le correspondió.

-Voy a llevar a tu madre al médico, ¿vale? Allí podrán hacer algo. ¿Cómo estás cielo?- No esperó respuesta de Cala y la abrazó aun con más fuerza. Al cabo de un rato, ella misma se deshizo de su abrazo.

-No quiero sonar ruda, pero te llamé porque sabia que podrías hacer levantar a mamá.- Observó como su padre asentía con el semblante triste.- No hagas nada indecente.

El hombre observó cómo su hija se ponía una cazadora negra y se dirigía hacia la puerta, cogiendo las llaves. Intentó detenerla y decirle que no saliera debido al frío, pero Cala no lo escuchó y cerró casi sin ruido la puerta, dejando a su padre y a su madre solos.

Ella no era tonta. Sabia que, pese al engaño de su padre, él quería a Marga. De hecho, el que ya estuviera de camino demostraba que como mínimo tenia un poco de dignidad. Si se hubiera quedado en Madrid sin hacer nada tras saber de la muerte de Xac, ella misma hubiera ido a la ciudad y le hubiera dado una paliza.

Las puertas del edificio se abrieron con la presión de sus manos, y sintió como el frío le calaba los huesos. Tal vez su padre tenía razón y iba muy poco abrigada, aunque no era que le importara demasiado. Ya habian pasado unos días desde lo ocurrido, y se sentía a si misma flotando en una nuve eternamente, como si se hubiera subido en un barco a la deriva. En trance. O en shock, como se prefiera.

Se dirigió a un lugar que pocos transitaban y se dejó caer en la hierba mojada, sin importarle que las ojas se pegaran a su cuerpo. En aquel momento, un detalle como ese le afectaba bien poco.

-¿Estas allí, Elius?

El nombrado apareció a su lado, sentándose elegantemente en un muro de piedra demasiado alto como para poder escalarlo.

-Dime, Cala.

-No existe ningún método, ¿verdad? Lo has comprobado.

El angel se rascó la cabeza un poco y se sacudió la cola con una sonrisa triste.

-Lo he comprobado. Aunque siempre puedes salvar a quienes quieras con un pedazo de Life Note.

-Lo sé. Ya lo he hecho.

-Bueno, pero habrás notado que el otro Kira se ha divertido de lo lindo matando a aquella bailarina, ¿no?

Cala abrió los ojos desmesuradamente. ¿Bailarina? ¿Qué bailarina? Y lo más importante, ¿cómo ella no sabia nada? Estuvo un rato pensando, pero tras la muerte de Xac no habia estado para nada consciente de las personas que morían, pues sólo le importaba el que acababa de hacerlo.

-Cuando llegue a casa solucionaré esto.- Se dijo en voz alta, cerrando los ojos, mientras sentía el viento frío sacudiéndole en la cara. Recordaba todo lo que habia sucedido hasta entonces desde que recogió la Life Note del suelo, y no pudo evitar sonreir. Su vida habia dado un brusco cambio, aquello era innegable.

-¿Te sientes un poco mejor?

Asintió con la cabeza.

-Me hubiera gustado poderte servir en algo más, Cala.- La miró con nostálgia.- Deberia haber previsto algo como esto y haberte avisado. Lo siento.

-Tu no eres mi sirviente.- No, no lo era.- Sólo eres el que protege la Life Note. No debes sentir nada, ni hacer nada. Y no digas que me sirves.- Esbozó una radiante sonrisa observando al ángel a los ojos y perdiéndose en lo hermosos que eran.- Puedes decir que me ayudas.

-Hasta el momento no es que lo haya hecho demasiado.

-¿Sabes? Como dijo Lucas, aún tengo algo que hacer.

-Atrapar a Kira.

-Exacto. Ya he estado dos días deprimida, debo intentar algo. No sé el qué, pero debo vivir por Xac.- A la mención de su hermano, las lágrimas hicieron aparición casi al instante, sin que ella pudiera hacer nada al respecto.

Elius descendió del muro para estar junto a Cala, quien se aferró al pecho del angel como alma que lleva al diablo, apretando con fuerza la cabeza en él, como si con hacer aquello sus lágrimas fueran a desaparecer y su tristeza se desvaneciera. Pero no fue así.

-Oh, vamos, Cala.- La rodeó con los brazos.- ¿No acabas de decir que ya has estado suficiente tiempo triste?

-¿Tienes hermanos? ¿Alguien a quién quieras mucho?

-Los vivins no tenemos nada así. Y no nos preocupamos de éste modo por ellos porque nuestra vida es larga, casi eterna.- Notó como disminuia la pressión que la chica ejercía contra él.- Pero puedo hacerme una idea de lo que significa para ti.

-Entonces entenderás que, durante mucho tiempo, a la mención de su nombre no voy a poder evitar mis lágrimas.

Él posó una mano en su cabeza paternalmente, y esbozó una sonrisa al levantar la mirada. Entonces, se desvaneció.

-¿Eh? ¿Elius?- La chica habia caido al suelo al desvanecerse el angel, por lo que miraba asustada alrededor. Hasta que se topó con el más que evidente motivo por el que se habia desvanecido.

Near se acercó un poco a ella, sentándose a su lado.

-¿Qué haces aqui? Vas a coger un resfriado...

-Tu también.

Si, no le podía negar aquello al chico, por lo que no discutió.

Durante un rato estuvieron de aquel modo. Ella sentada en el suelo, cogiéndose las piernas contra su pecho, y Near a su lado de piernas cruzadas retorciéndose un mechón de pelo como quién no quiere la cosa.

Pese a estar al lado del albino, Cala echaba de menos los brazos de Elius, en los que se habia refugiado mientras dejaba ir las lágrimas, ahora algo secas. Frías y casi extintas. Tuvo una idea, pero se avergonzó de expresarla. ¿Como pedirle a Near un abrazo? Era cierto que ya habian pasado por aquella situación, pero ella se sentía incómoda.

-Esto, Lucas...- Comenzó, pero paró de repente.

Near tenía la mirada fija en ella, y parecía estar serio. Parecía, porque sus ojos casi no habian cambiado. De repente, extendió sus brazos. Una oleada de calor llenó a Cala por completo y no dudó en arrimarse al chico y soltar todas su lágrimas, mientras sentía sus manos en la cintura y la nuca, y el suave tacto de sus labios en la cabeza. También la relajaba el dulce olor de suavizante de Near, y esbozó una sonrisa.

Al cabo de un rat, se soltó de él con suavidad, y entonces fue ella quién le abrazó con fuerza, mientras le agradecía de corazón aquel gesto y dejaba de llorar.

Bajó un poco su cabeza hasta estar a la misma altura que el albino y le dió un beso en la mejilla, a modo de agradecimiento, mientras le ayudaba a levantarse. Fue entonces cuando Near reunió valor y, levantando un poco su cuerpo, le devolvió el beso en la mejilla a Cala.

-Ahora estarás bien.- Dijo, antes de darle la espalda y adelantarse en el camino a casa.

Bueno, hasta el momento la cosa esta bastante deprimente, pero por otro lado hay muchas más escenas entre Cala y Near, lo que supongo que compensa y gusta.

Tengo que avisar que lo más provable es que en unos días no pueda subir capítulos, pues no voy a estar en casa. Pero cuando regrese, voy a intentar hacerlo con la mayor inspiración posible para seguir escribiendo. Gracias por los reviews y por leer mi historia, aún le quedan bastantes capitulos para terminar, pero haré todo lo posible para que ninguno sea una decepción.

:)) Kisses