Hola niñas literalmente estoy en el cielo jamás una de mis historias había recibido tanta aceptación mil gracias a todos por tomarse el tiempo de leerme y bueno por eso mis dedos han adquirido vida propia y aquí esta el resultado espero no decepcionarlas, en el próximo habrá mas confesiones, unas cuantas mas para dar paso al final que a lo mucho será en tres o cuatro capítulos.

Respecto a quien borro la memoria de Jacob fue Nessie, si queridas esa será una confesión más en el sig cap se expondrá la muerte de los cullen que al parecer no están tan muertos bueno se me fue la lengua pero es así

Sin más les agradezco a cada una por sus lindos comentarios y muchas, muchas gracias, a todos y cada una de ustedes.


NOVENA NOCHE

CONFESIONES

Unos finos rayos de luz se filtraron trayéndola de su sueño, despertó sola y con un ligero dolor entre sus piernas, un sonrojo invadió su rostro, estaba feliz, realmente disfruto de las caricias de Jacob, de su Jacob.

Una imagen de Jane le estropeo su felicidad, él también le pertenecía, en que medida era lo que haría le diferencia, pero aun así sabia que muy a su estilo Jacob la quería, la protegía y eso para ella bastaba, además él quiso compartir su sangre hacia demasiado tiempo que no se alimentaba de sangre y perdió el control.

Seguramente seria una traición a las practicas de su familia se alejo de la dieta vegetariana de su familia, pero el sabor de la sangre de Jacob era adictiva, dulce, y embriagador.

Eso ultimo le provoco angustia, que pensarían ellos de su relación con él, su padre y tíos estarían furiosos seguramente querían matarlo, imaginar a Jacob atemorizado la hizo sonreír, claro sus abuelitos estarían muy felices imagino a Carlisle diciendo algo así como es el síndrome de Estocolmo.

Sus tías estarían encantadas con él, por lo guapo que era, ya se las imaginaba; su Tía Rose seguramente le daría consejos de cómo seducirlo y dominarlo y Tía Alice le compraría montones de ropo sexy, mucha lencería y demás cosas para que su vida de pareja. Y su madre estaría feliz por ella.

No sintió el momento de su llegada, solo cuando su voz la llamo, sabia incluso que si esa voz le pedía ir al infierno lo haría, corrección ya estaba en el y su única esperanza de tocar el cielo era Jacob.

– Nessie – un pequeño susurro y sus ojos se llenaron de lagrimas, jamás la había llamado así – Tengo que hablar contigo mujer – le pidió.

– Di mi nombre por favor – pidió como un niño en navidad

– Reneesme – menciono él

– No como hace un momento – rogó

– Nessie – lo pronuncio de tal manera que parecía una caricia hecho por el mas enamorado de los amantes, sin pensarlo se tiro a sus brazos, el correspondió de igual forma atrayendo a el, hasta sentarla a horcadas sobre él. La abrazó con fuerza, apoyando la cabeza entre sus pechos y reprimiendo un escalofrío al notar sus formas redondeadas justo contra su nariz. Su voz fue un susurro.

– El maestro sabe que eres mía – dijo simple y ella sabia que no había mas verdad que esa, si era suya – perdón – fueron apenas las palabras que él dijo, Nessie pensó que se trataba de una broma.

– ¿Por? – pregunto ella desconcertada por esa insignificante palabra.

– No lo entiendes verdad te he marcado, nos hemos marcado, es un vinculo de sangre que es irrompible, aun cuando no desees estar a mi lado siempre te sentirás atraída por mi y eso no es lo peor, compartirás mis tormentos, mis demonios serán tuyos, cargaras con mi odio, comprendes, te iré consumiendo poco a poco, tu luz será absorbida por mis sombras.

– Jacob – lo llamo mientras sentía como besaba uno de sus pechos

– Mmmm – le dijo muy absorto en lo que estaba haciendo

– ¿Como sabe Aro que no mientes? – pregunto ella, le aterraba pensar que él, pudiera a ver visto algo tan intimo como su unión con Jacob.

– Sencillo – le dijo dejando de lamer su pecho para mirarla a los ojos – No lo hueles, nuestro olor esta mezclado en una nueva esencia, cuando reclamas a alguien su olor con el tuyo se mezcla, es un toque único, que deja claro a cualquier vampiro que esa hembra ya esta marcada – y continua en donde se quedo seguí lamiendo y succionando su pezón.

– Jacob ¿jamás me dejaras verdad? – le pregunto mientras unas cuantas lagrimas recorrían su rostro, al darse cuenta del olor salado, presto atención a su mujer

– No llorares, Aro estaba complacido, además eres mía, mujer, no tienes nada que temer a menos que me temas a mi y si es así tienes razón al hacerlo – él frotó su cara contra el pecho de ella – Soy un monstruo, Nessie. He visto y he derramado sangre suficiente como para llenar las vidas de muchos hombres. Mi corazón es oscuro y te he arrastrado a un mundo lleno de sangre y crueldad. Quizás hubo más egoísmo en mi decisión de lo que crees y…

Jacob no pudo concluir su frase antes de que su voz empezara a temblar, no podía o no quería admitir lo que Nessie despertaba en él, ya no era solo pasión, no, era algo mas fuerte que lo aterraba. Nessie lo estrechó contra sí, abrazándolo y cubriendo su rostro con sus rizos cobrizos.

– Ssshh, no es cierto Jacob, no eres un monstruo, no tienes la culpa de lo que han hecho de ti además yo… yo – le acarició la nuca y los anchos hombros – me asusta la manera en que te deseo, incluso antes de que me marcaras.

Jacob alzó la mirada a tan sólo unos centímetros de ella. Sus ojos negros mostraron por un momento la misma expresión torturada y cansada que tenia cuando dormía y esas pesadillas lo asechaban. Sus manos acariciaron la espalda delgada de ella y la notaron temblar.

-¿Me deseas? – pidió él con la esperanza de que quizás ella sintiera lo mismo.

Nessie era consciente de la calidez de las manos de Jacob sobre su espalda y de la desnudez de su cuerpo. Mariposas alocadas empezaron a aletear en su estómago y fue incapaz de apartar la mirada de aquellos ojos negros que pedían a gritos consuelo, esperanza y amor. Eran los mismos ojos que mostraba cuando lo consolaba de sus terribles pesadillas.

Inconscientemente, Nessie enlazó sus manos en la nuca de Jacob acercándose a él. Un centímetro. Dos. Sus respiraciones se mezclaron y la mirada de Nessie fue de aquellos ojos negros a sus labios entreabiertos. Sus agudos oídos le indicaban que la respiración y el latido de ambos se habían acelerado.

Poco a poco, Nessie se inclinó hacia los labios de Jacob, cuando por fin se tocaron, ella movió los labios sobre los de él, indecisa. La primera vez que se habían besado, el contacto fue brusco casi animal. Ahora le asaltaron las dudas. Nunca había besado a nadie y Jacob parecía estar esperando.

Él sintiendo su duda, rompió el contacto de sus labios, mil dudas asaltaron su mente. ¿No quería esto? Cuando le había pedido que tomara su virginidad, no pensó en lo que seguiría, seguramente estaba aterrada por la idea de volver hacer suya, ella retiro sus manos de su nuca y las apoyó en los hombros de él. Por un momento, el silencio de la habitación se volvió asfixiante.


– Jane me marco – fue así como saco de su nube a Nessie, con una gran facilidad puso a Nessie en la cama, y se separo de ella, recostándose en la pared, ella se quedo en la cama frotándose los ojos y le dedico una mirada

– ¿Qué? – ella no esperaba esta confesión, aunque ya lo sabia, que él se lo dijera era muy importante.

– Cuando tenia 8 años mi pueblo fue exterminado, ese día mi padre me había dejado a cargo de mi madre y mi hermano pequeño Ephraim, cuando todo sucedió solo tengo conciencia de las sombras que dejaban su paso sangre y muerte, trate de defenderlos, pero no pude, mi padre me había contado acerca de nuestra capacidad de transformarnos pero no pude lograrlo vi morir a mi madre y cuando trate de defender a mi hermano la vi, vi como una criatura hermosa cargaba a mi hermanito y le besaba en el cuello, esa visión me paralizo, tontamente pensé que ese ángel nos protegería, pero todo se volvió negro cuando vi como se retorcía y gritaba mi hermano y después como si de un despojo se tratase lo aventaba al suelo, ella Jane me mordió pero no acabo mi existencia dejo que el veneno me matase lentamente, solo dolor pude sentir el aire me quemaba y parecía que dejo de gritar o tal vez nunca lo hice, poco a poco me di cuenta que mi casa y los bosque estaban incendiándose y como el cuerpo de mi hermano ardía, grite tanto, no me podían hacer esto, entonces otra vez todo se volvió negro.

Nessie estaba perdida en su voz, podía ver claramente todo lo que él le contaba.

– Desperté aquí, en este castillo, El maestro Aro me observo por un año, me comparo con los niños que son convertidos muy pequeños en vampiros y que no tienen control, yo lo tenia, no mataba a menos que mi sed fuera inmensa, cuando vieron que crecía decidieron entrenarme sacar provecho a mi muy infortunada cualidad mi corazón seguía latiendo, Aro me dio todo, techo, comida pero sobretodo me permitió estar con ella, se que fue enfermizo pero por las noches extrañaba mi hogar, la primera vez quise matarla, pero ella solo me curaba cuando estaba herido, me alimentada traía humanos debilitados por su don y me los ofrecía, me enseño su idioma y me puso un nombre, la verdad no se si Jacob es mi nombre, pero de niño imaginaba la voz de mi madre diciéndome así, por años fue todo para mi cuando cumplí los 15, me di cuenta que mi existencia era ella, la quise como a una madre, después la vi como una hermana y al final una amiga con quien entrenar y después vi a la mujer.

– Cuando cumplí 16 me confesé, y ella me acepto le ofrecí mi sangre como prueba de mi amor, sabia que era importante pues en alguna ocasión me comento a cerca de dejarse marcar por alguien, fui feliz, por un instante valió la pena todo, con gusto lo hubiera vivido solo por estar con ella.

Nessie dejo escapar un sollozo, de una manera retorcido Jacob amo a Jane pero no sabia si todavía lo seguía haciendo

– Entonces paso, una noche no fue a mi habitación, y yo preocupado fui a buscarla y la vi, en la cama donde me juro amor eterno estaba con Alec, entregándose a él, gritan y disfrutando con él, de lo que creí que era mío, la ira me inundo y me trasforme, perdí en control y los ataque, Jane me provoco tal dolor que me desmaye, así evito que Alec me matase

– Después de eso Aro aprovecho mi rabia y rencor y fui presa fácil de sus ordenes y deseos, matar me hacia olvidar y me convertí en lo que soy, como favor le suplique me apartara de todos y lo cumplió, el Ala sur fue mi refugio, poco a poco empecé a sentir cosas como si estuviera con alguien en la intimidad, escuchaba incluso gemidos pensé que estaba loco; pero Jane me visito, me explico que cuando eran humanos Alec y ella estaban comprometidos y que una vez en esta nueva vida decidieron estar juntos y se marcaron fue puro instinto según ella, aun así se sentía atraída por él, a pesar de que ella me amaba o al menos eso decía, recaí en su trampa varias veces, no lo voy a negar, pero hace mas de 70 años que solo hemos cruzado palabras de falsa cordialidad, vez Reneesme, los tres somos monstruos que nos une el mas puro deseo de hacernos daño, por eso esta bien que tengas dudas, si no volvemos a compartir sangre en algún tiempo podrás librarte de mi , Te libero Nessie.

Ella estaba en shock, había escuchado un resumen de todo lo malo que había vivido pues seguramente había ahorrado detalles desagradables. Se paro lentamente y lo abrazo quiso transmitirle todo lo que sentí por él, pues el transmita tanta pena, remordimientos y soledad.

Nessie abrazo a su Jacob, le faltaba el aire y trato de respirar, una fragancia de nostalgia y pena era lo único que se filtraba en la habitación... las lagrimas volvieron a su rostro y Jacob también lloro por todo lo que había sufrido, era una manera de cerrar ese capitulo en la vida de ambos, para poder empezar de cero.

La voz de Nessie lo trajo ala realidad – Te quiero Jacob – el olor de ella, dulce y frutal como un vino joven, le llenó los sentidos y, por un momento, no supo qué hacer. Las pequeñas manos de Nessie sujetaron su cuerpo y el la cargo para estar a su altura – Más que a mi vida – ella se apretó más contra su camisa empapada por las lagrimas de ambos, las palabras fluían con facilidad, después de que él le hubiera expuesto su alma.

Su mano izquierda acarició el lado derecho del cuello de Jacob, donde le había mordido antes. Él respingó, notando calambres eléctricos de puro placer recorriéndolo desde aquel punto. Cuantas más veces te han mordido, más sensible y erógena se vuelve la zona, asociando el compartir sangre más allá del acto de alimentarse con el más puro de los placeres.

Nessie sintió una gran sed. Aferrando los cabellos oscuros con la mano derecha y rodeando los hombros de Jacob con la izquierda, se inclinó sobre su cuello, lamiendo con suavidad la piel encima de su pulso.

Jacob tembló y jadeó sin poder reprimirse, sus manos sostenía a Nessie por las nalgas y él juntaba sus caderas contra las de ella. Apretó los dientes con fiereza para no ceder al impulso de morderla. En aquel momento, sintió la punzada de dos agujas diminutas y gimió. Nessie aún dudaba, las pocas veces que cazo, fue un desastre así que sus padres capturaban a la presa y ella salo bebía, aún no había aprendido a morder con precisión y rapidez y demoró la entrada de los colmillos. Jacob notó la sensible piel de su cuello agrietarse y romperse cuando los dientes entraron a fondo, con insoportable lentitud. Aspiró en busca de aire y se encontró rodeado del aroma de Nessie, tentándolo, excitándolo.

Cuando los colmillos de Nessie entraron por completo en él y ella aspiró el primer sorbo de su sangre, Jacob se retorció intentando reprimir un jadeo. Lo que antes había sido una excitación incipiente se convirtió ahora en algo dolorosamente duro que presionaba contra el estómago Ella.

Nessie bebió con lentitud, sorbo a sorbo, parando de vez en cuando para recoger con la lengua los hilillos de sangre que escapaban de sus heridas. Cada vez que volvía a respirar, Jacob notaba los dolorosos latidos en su entrepierna y rogó por no perder el control al menos no todavía.

Cuando ella alzó la cabeza de su cuello, lamiéndole por última vez para cerrar sus heridas, Jacob camino hacia la cama y se dejó caer sobre la cama, arrastrándola con él. La mantuvo aprisionada contra todo su cuerpo, jadeando e intentando recuperar el control de su cuerpo. Pero no logró hacer desaparecer el deseo de tocar la suave piel de Nessie, totalmente desnuda como estaba no tardo en que la ropa de él también desapareciera.

Jacob se aproximó a sus labios. La besó con calidez... había pasión, sí, pero aún más calidez... una ternura infinita, una dulzura que él desconocía que era capaz de producir. Siguió besándola, usando su lengua para acariciar el interior de la boca femenina... con las manos en la cintura, y las de ella rodeando su cuello...tendido encima del pequeño y voluptuoso cuerpo, cuidándose de no aplastarla con su peso...

Nunca separaron sus rostros, unidos en un beso muy ardiente... Lentamente, pero con seguridad, las piernas de Nessie se fueron separando para rodear las estrechas caderas de su hombre

– Hazlo – suplicó Nessie, en sus labios – hazlo...

El miembro erecto latía contra el vientre plano y tibio... con suavidad lo guió hasta la entrada completamente húmeda de Nessie, tras restregarlo un poco, para cubrirlo con el transparente jugo, suavemente lo introdujo en ella, mientras los gemidos y exhalaciones arrojaban deliciosas bocanadas de aliento uno en la boca de la otra y viceversa...

Empezó a moverse, pero, curiosamente, el vaivén era lento, exquisito, profundo.

Por primera vez, ella pudo concentrarse por completo en eso, en el miembro caliente, palpitante, en ocasiones latía... sentía como la separaba al entrar, como se deslizaba con un sonido húmedo, erótico... sentía hasta donde la abarcaba por dentro...

Jacob, ignoraba los pensamientos de su mujer, se concentraba completamente en sus propias sensaciones... la boca tibia, el cuerpo pegado al suyo, los pechos que rozaban contra su tórax con cada movimiento de entrada y salida, y se bamboleaban dulcemente... el inaudito calor dentro de la cavidad de ella... podía dedicarse a sentir... como la separaba... como ella lo atrapaba, lo apretaba... lo enloquecía...

No quería hacerlo más rápido, ni más salvaje...

Le gustaba esto... esta... ¿Ternura?

Sin proponérselo, Nessie comenzó un movimiento un poco más veloz... se acercaba su culminación, y sus caderas le exigían una penetración mas profunda y necesitaba sentir el golpeteo de los genitales masculinos en los suyos, esa sensación de pura fuerza...

Jacob comprendió de inmediato..., leyó los deseos de su mujer... arremetió con más ímpetu, largamente, salía un poco más para entrar con un impulso fuerte, un poco más rápido... ella comenzó a gemir, primero bajito... luego aumentó de tono...

- ¡Ahhhhhh¡ -gritó, en su éxtasis, en la boca de él, que se bebió su aliento- ¡Jacob!

Siguió sus empujes, conteniendo su propio orgasmo, hasta que los temblores y la nueva y enervante sensación de los dedos finos y delicados de su mujer encajándose en su espalda fue quedando poco a poco flácida, jadeante, sonriente...

- No puedo... contenerlo más – murmuró Jacob

Cerró los ojos apretadamente, el gesto casi de dolor. Se volcó sobre ella, hundiendo el rostro en el cuello fino, y un largo gemido acompañó su eyaculación. Los latidos se incrementaron, hasta reducirse... permaneció largo tiempo dentro de ella.

Por primera vez en su vida, estaba saciado, satisfecho, feliz, si esto era la Felicidad...


que tal eh que les parecio bueno estado publicando seguido por su respuesta a esta historia muchas muchas gracias