Hola niñas perdón por no publicar pero la uni me tiene absorbida hasta la medula y pues por eso la tardanza espero no me abandonen y les agradezco en el alma sus comentarios.

Además esta semana empezaron los exámenes parciales así que bueno se imaginaran con eso y el servicio social, no tengo tiempo, respecto a mis otras historias gracias a May Black y a Ginna Stephanie por el apoyo a Luz de Luna pero por ahora solo puedo con el caballero además de que perdí a mi beta y pues sin ella, ya no seria lo mismo. Pero prometo intentar una vez que termine con esta.

Y bueno los nombres de Miria y Galatea no son míos, es del fabuloso anime Claymore, perdón por no saber quien es el autor además de que los vampiros de esta historia es una combinación de los de Crepúsculo con los de Vampire Knight otro anime del cual tome el titulo me inspiro muy original jajajjaa además de que estoy enamorada oficialmente de Kaname Kuran jajjaaj y de Jacob Black jjajajaja mi vampiro y hombre lobo personales jajajajaja

Pero bueno les pido paciencia y más paciencia plissss con esto de los cap

Y como una malagradecida que soy no les he agradecido a cada una de ustedes por todo el apoyo y el amor a esta historia pero en especial a Rossy04 que un 25 de abril me regalo mi primer review y por ella lo sgui aunque me tarde siglos en hacerlo casi tres meses jajajaja que mala soy.

graciasa: y el orden de los factores no altera el producto pues mi agradecimiento es igual para todas jajjaa

LillianSarah AlexblackcullenMay BlackGinna Stephanie

gracias muchas gracias y espero disfruten la lectura y nos leemos abajo jajaja

Ah por cierto hay lemmon para compensar lo aburrido del otro cap.


TRECEAVA NOCHE

PRESAGIO

Las cortinas negras envolvían en penumbras la habitación a pesar que ya era muy tarde mas de medio día, Jacob y Reneesme seguían dormidos.

El primero en despertar fue él, mientras acariciaba los cabellos de Nessie, Jacob fue consciente de que se le acababa el tiempo para estar con ella, para disfrutar de su compañía solo un día mas y el destino lo alcanzaría.

Si sólo pudiera detener el tiempo, prolongar aquella felicidad, aquel amor inocente un poco más...

Pero el tiempo es efímero y cruel, hermoso y esperanzador, el tiempo siempre transcurre, no importa cuánto luchemos con él, jamás lo detendremos ni volverá.

El tiempo, aunque Jacob quisiera detenerlo, transcurría en el poderoso castillo, nadie se podría imaginar lo que ese monstruo frio y siniestro guardaba en sus paredes, sangre y muerte, muerte y sangre.

El lugar últimamente estaba más callado, más frio como si tuviera un presagio de lo que muy pronto ocurriría en su interior.

Jacob observaba a su niña, a su mujer, a su todo y maldijo a su suerte pues pronto lo privaría de la felicidad que tenía al alcance de la mano. Le estrechó aún más, no quería perderla.

– Jacob, buenos días – aguardó con paciencia mientras él la contempló en silencio, perdido como siempre en la luz de aquellos ojos.

Alzó la mano para atraer su nuca, robándole un beso que fue profundo desde el momento en que sus labios se tocaron. Jacob sostuvo su cara entre sus manos, enlazando su lengua con la de ella, anhelando calor. Los dedos de ella se enredaron en su pelo y aquello despertó una respuesta más hambrienta en él.

Él inclinó un poco más la cabeza, penetrando profundamente en su boca mientras una de sus manos dejaba el rostro de ella para bajar por su espalda hasta posarse en la parte baja de su cintura, atrayéndola hacia sí y arrugando la sutil tela blanca de su camisón. Suave, pero no tanto como su piel.

Nessie rompió brevemente el beso para llevar aire a sus pulmones, y no se sorprendió al ver que un color rojo se apodero de los ojos de él. Podía notar su necesidad por todos sus sentidos, por su olor y por su vínculo, unas ondas vibrantes que hablaban de sed de sangre y de deseo.

Jacob empezó a besar la base de su cuello, se giro para que él quedara encima de ella. Mordisqueó el lado izquierdo de su cuello, alternándolo con rápidas caricias de su lengua, mientras sus manos empujaban los tirantes de seda de su camisón hacia abajo. Jacob lo fue bajando hasta que quedara hasta su cintura.

Las manos de él acariciaron su espalda, una de ellas peligrosamente cerca de donde empezaba la redondez de sus nalgas, y sus labios se cerraron sobre uno de sus pezones ya excitados. Nessie jadeó y se aferró a él. Sus piernas se enredaron en las caderas de él.

Jacob succiono y mordisqueo rápidamente sobre su pezón, saltándose las lentas caricias iniciales que acostumbraba. Todo el cuerpo de ella se puso violentamente en tensión, recorrido por espasmos, mientras sus manos aferraban mechones oscuros.

Jacob la torturó con la lengua hasta que ella empezó a gemir incontrolablemente. Luego tomó el sobresaliente pezón entre los labios, chupando con impaciencia mientras su mano izquierda dejaba la espalda de Nessie y el dedo pulgar frotaba su pezón derecho con tanta rapidez como el anterior. Ella gimió, apretándose contra él, sabiendo que Jacob percibía con claridad el olor húmedo que empezaba a emanar de su entrepierna. Cuando él retiró los labios de su pecho quiso gritar, pedirle que siguiera y se detuviera al mismo tiempo, sin saber dónde le necesitaba más. No tuvo tiempo de expresarlo, porque Jacob llevó la lengua a su pezón derecho, excitándolo con el mismo baile frenético de su lengua mientras sus dedos se cerraban ahora sobre el endurecido pezón izquierdo, casi dolorido tras sus últimas atenciones. Esta vez, el gemido de Nessie fue más largo mientras su cuerpo se agitaba y el deseo latía entre sus piernas casi hasta el dolor.

-¡Ja... Jacob!- no sabía por qué lo llamaba, no sabía qué le pedía. Sólo que tenía que acabar con aquella agonía. ¿No deseaba beber de ella?

Él alzó la cabeza de su pecho, mientras la miraba a los ojos, sus iris rojos y las puntas de los colmillos claramente visibles entre sus labios separados dejando la tarea que estaba haciendo y sus manos bajaron poco a poco el resto de su camisón acariciando sus muslos y alcanzando sus braguitas las hizo resbalar por sus piernas hasta que las dejo caer al suelo. Nessie parpadeó y tragó saliva, mirándolo muy fijamente.

– ¿Qué vas a …?

La pregunta quedó flotando en el aire cuando él apoyó las manos sobre sus rodillas, presionando con delicadeza, indicándole que las separara. Demasiado desconcertada como para pensar realmente en lo que hacía, Nessie abrió las piernas. Jacob acarició la piel con sus largos dedos, resbalando hacia la cara interior de sus muslos. Se acercó más a ella, besando el recorrido por el muslo derecho. Los ojos de ella se abrieron desmesuradamente ante la vista de aquella cabeza morena enterrada entre sus piernas, su cabello cosquilleándole en los muslos y en otras partes donde no era normal notarlos. En un acto reflejo, intentó cerrar las piernas, pero él aumentó un poco la presión de sus manos, impidiéndolo y apoyando la mejilla contra su muslo.

– No lo hagas, Nessie – depositó un beso suave contra su piel – No te escondas de mí

–Creí que... creí que querías... beber de mí – musitó, vacilante

– Y voy a hacerlo. Pero no te dije de dónde, ¿verdad?

Jacob volvió a empujar sus piernas con gentileza hacia los lados, haciéndose espacio. Esta vez, fue su lengua la que recorrió la cara interior del muslo, dibujando el mismo trazado que la gruesa vena que podía notar latiendo allí. Ella aspiró aire bruscamente cuando sus labios llegaron a su ingle, pensando que su corazón iba a dejar de bombear sangre en cualquier momento. Jacob empujó sus piernas aún más, exponiendo su intimidad directamente a centímetros de su rostro.

Un calambre recorrió el cuerpo de Nessie al notar las puntas de los colmillos arañando la sensible piel de su muslo y los dedos de él entre sus pliegues humedecidos. Aquellos dedos que encontraron rápidamente aquel punto resguardado, acariciándolo en un roce lento y largo.

Jacob oyó el gemido sostenido de Nessie, notó sus dedos enredados entre su pelo y supo que necesitaba más. La vena que notaba en su muslo le llamaba, pero pensó que podía postergar un poco el momento. Jacob hundió su cara completamente en aquella humedad.

Nessie gritó cuando notó la lengua de él, rozando aquel punto excitado. El agarre sobre el cabello de él se hizo más fuerte y tembló violentamente, incorporándose y mirando con ojos desorbitados la cabeza de Jacob contra ella. Él alzó la vista un momento, intentando interpretar su reacción, y Nessie pudo ver que sus labios estaban mojados de ella. Los latidos en su entrepierna se hicieron más potentes con aquella visión y no supo si deseaba que siguiera o que la partiera un rayo allí mismo. Su reacción debió desconcertar a Jacob, porque frunció el ceño.

– ¿No te gusta? – preguntó con sencillez.

La vergüenza le hizo negar con la cabeza y la honestidad de su propio cuerpo hizo que asintiera al segundo siguiente

– S...sí.-consiguió articular – Pero... me da... vergüenza – apretó los ojos un momento

–Bueno – él esbozó una media sonrisa ladeada – luego puedes hacerme lo mismo a mí, si quieres.

Nessie abrió la boca en una perfecta "o" de sorpresa. No llegó a pronunciar palabra alguna, sólo un jadeo quebrado cuando él volvió a llevar la lengua a su intimidad. La lengua de él jugueteó lentamente proporcionándole mas placer a ella.

Se obligó a centrarse en su tarea a pesar de que los gemidos de ella parecían acumularse en su propia entrepierna, dura e hinchada en respuesta. Los colmillos descendieron otros milímetros y Jacob ladeó la cabeza, intentando no lastimarla, por lo que su lengua rozó de pleno la parte inferior de aquel punto erógeno. Nessie gimió sonoramente y él notó que su espalda se arqueaba hermosamente sobre la cama, con las manos aferradas a su pelo. Separo sus pliegues con la mano izquierda, y su lengua entró en pleno contacto con el punto endurecido, moviéndose en rápidas lengüetadas. Los temblores y los jadeos de ella se recrudecieron hasta el punto que era incapaz de permanecer quieta en la misma posición.

Su mano derecha se movió por voluntad propia, dejando de sostener el muslo de Nessie, y dos dedos largos entraron en aquella humedad resbaladiza. Ella volvió a gemir. El baile frenético de su lengua se alternó con el de sus dedos, marcando un ritmo rápido, fuera, dentro, fuera, dentro. Sus dedos se abrían en el estrecho interior de ella, ensanchándola inconscientemente.

Nessie elevó la espalda de la cama y alzó las caderas, notando que el alivio a aquella dulce tortura estaba cerca.

Él lo percibió también y su lengua abandonó sus pliegues cuando giró la cara hacia su muslo. Los dedos de su mano derecha dejaron el interior de ella para seguir excitando el punto endurecido con los mismos roces rápidos y alargo los colmillos, incapaz de reprimirse por más tiempo.

El grito de Nessie cuando los hundió en la vena de su ingle debió ser perfectamente claro en todo el castillo.

Nessie se tensó, totalmente rígida, y su mundo estalló en chispas de colores cuando los latidos de su entrepierna se concentraron en uno solo que pareció sintonizarse con el bombeo de su sangre a la boca de Jacob. Él bebió con avidez, a grandes sorbos, sacando los colmillos y volviendo a perforar unos milímetros más arriba, con la precisión de una cobra, extrayendo la vida y el placer de Nessie como un néctar celestial. La sangre de ella llevaba la resonancia de deseo a su cuerpo, endureciéndole al máximo, casi hasta el punto de perder el control.

Cuando ella quedó flácida sobre la cama, respirando entre jadeos entrecortados, él siguió bebiendo, más lento esta vez, paladeando la textura, borrando el mal sabor de todas aquellas sangres que había probado sin permiso. Cuando acabó, lamió las heridas con cuidado y retiró la mano de su intimidad, descansando la cabeza contra su muslo.

La respiración de ella tardó en normalizarse, Jacob levantó la cabeza de su pierna, ya sin el tinte rojo en los ojos. Se pasó el dorso de la mano por la boca, limpiándose tanto de sangre como de otros fluidos. Respiraba con dificultad y sus colmillos seguían rozando el labio inferior. Nessie se logro sentar y empujo a Jacob sobre la cama para que ella pudiera sentarse a horcajadas sobre él, le costo algo de trabajo pues sus piernas seguían siendo de gelatina como para efectuar una... pequeña comprobación. ¿Había dicho pequeña? Bajo su cabeza contra el cuello, abrazándolo con su agitada respiración en el oído.

– Estás… estás, – a pesar de lo que acababan de hacer, a ella todavía le costaba completar esa frases.

– Duro, sí – sus palabras fueron casi un jadeo contra su oído – ¿Puedes... ayudarme... con eso?.

– Lo intentaré.

Se agachó para bajar los pantalones de seda negra que él utilizaba para dormir. Jacob no dijo nada, se limitó a mirarla respirando agitadamente, a la espera de cualquier cosa que quisiera darle. Nessie se mordió el labio cuando bajo por completo los pantalones, jamás se acostumbraría a la visión que se presentaba ante ella

Nessie pasó el brazo izquierdo por su cintura en busca de apoyo, mientras dejaba que su mano derecha resbalara por su pecho. Perfecto él siempre seria perfecto. Su vista bajó hacia su erección como un imán.

Jacob inhaló aire cuando la mano de ella bajó más allá de su ombligo, acariciándole con la punta de los dedos, y siguió recorriendo con suavidad toda su longitud. Aquellas caricias sutiles le provocaron un doloroso calambre y ahogó un jadeo. Nessie parecía contenta de explorarle a pesar que casi todos estos días, solo se dedicaron hacer el amor, si Jacob Black hacia el amor y se sintió feliz y dichoso pues era la primera vez que ella hacia algo así con el, y, por muy vulnerable que le hiciera sentir aquella posición, era justo. La mano de ella se cerró alrededor suyo con más confianza esta vez, acariciándole lenta y profundamente arriba y abajo. Jacob se retorció en sus manos y ella le miró con curiosidad.

– ¿A ti cómo te gusta? Quiero decir ¿lento o rápido?

Jacob intentó controlar un poco su respiración para poder hablar

– Si quieres que... dure algo... más vale que lo hagas lento.

– Oh, vale.

Pero Nessie liberó su mano, volviendo a recorrerle de nuevo con los dedos. Siguió la vena que corría por su parte inferior, presionándola levemente como si pensara en alguna idea. Jacob se forzó a mantenerse quieto en vez de coger la mano de Nessie y guiarla como deseaba hacerlo. Algo más insegura ahora, dejó que su mano siguiera más abajo de su erección, acariciando extrañada lo que había allí. Esta vez, Jacob se retorció de verdad.

– Nessie...

No supo si el susurro seco que salió de sus labios pretendía ser una advertencia o un ruego, pero ella retiró la mano al instante como si la hubieran pillado en una travesura y deseó haberse mordido la lengua

– No... Sigue – torció el gesto.

Nessie volvió a sostenerle en la mano, haciendo que su piel vibrara bajo su palma. ¿Se atrevería? Mejor dicho, ¿qué tenía que hacerle exactamente? Otra vibración dolorosa de deseo le llegó a través de su vínculo, borrando su indecisión.

Acercó el rostro a su erección, Jacob empezó a temblar al ver la pequeña lengua de ella acercándose a su punta. Los pechos desnudos de ella le rozaron los muslos cuando bajó la cabeza, cerrando la boca alrededor de su punta y lamiéndole en círculos, como a un caramelo. Jacob, jadeo estremecido mientras sus manos se posaban en la cabeza de ella, tanto en busca de anclaje como para evitar que se retirara.

Ella sorbió con suavidad un par de veces, atenta a los gemidos de él y a la presión de sus manos en su pelo. Era extraño. La punta era suave y blanda, pero el resto de su longitud parecía dura. No podía creer que todo aquello podía entrar dentro de ella, por difícil que pareciera. ¿Cabría en su boca? Cediendo al hilo de sus pensamientos, ella bajó lentamente, acogiéndolo en su interior y acariciándolo húmedamente con la lengua, sus labios un aro de presión en su carne. Podía sentir cómo la suavidad daba paso a la dureza y cómo latía en su boca.

Jacob le aferró los cabellos con fuerza, emitiendo un sonido estrangulado y dio un respingo involuntario. Levantó las caderas de golpe, enterrándose en su boca, prácticamente ahogándola. Nessie se retiró al instante, tosiendo, y él se apresuró a levantarle la cara con las manos.

– ¡Lo siento! ¿Te he hecho daño? – su voz sonaba mucho más grave, como si hablar fuera un esfuerzo – No pensaba… yo no…perdón…

Guardó silencio, consciente de que las palabras que salían atropelladamente de su boca no tenían sentido alguno. Nessie se llevó las manos a la garganta y esbozó una sonrisa de disculpa, a punto de evaporarse de puro sonrojo

– Está bien. Sólo me has sorprendido un poco. Intenta no volver a hacerlo, ¿vale?

Él asintió, ansioso por volver a sentir su boca en su miembro. Ella apoyó la mano izquierda en su cadera, tanto para equilibrarse como para contener algo sus movimientos, y cerró la derecha alrededor de su base, presionándola. Luego volvió a lamer la punta, sorbiendo ligeramente, y bajó de golpe por toda su longitud. Jacob pensó que podía morirse allí mismo. Años sin ningún roce, sin ningún contacto físico y ahora, de golpe, no podía imaginarse la vida sin esa mujer. Dejó la cabeza de Nessie para aferrarse con ambas manos a la sabana. Los labios y la lengua de ella iniciaron un movimiento sensual y constante, cada vez más confiado.

Arriba… la lengua en su punta, humedeciéndolo… abajo… sus labios presionando sus venas y ondulando su piel… Arriba… los dedos de ella se movieron un poco también sobre la dureza húmeda, acompañando a su boca…Los espasmos empezaron a volverse continuos, los sentidos gritaban pidiendo alivio y toda la mente de Jacob se concentró en un solo punto.

Uno de los diminutos colmillos de ella rozó sutilmente una de sus venas.

Jacob se tensó por completo, al rojo vivo, mientras Nessie se paralizó un momento, consciente de repente que justo debajo de sus colmillos latía sangre. Atónita, comenzó a subir de nuevo, deslizando la lengua sobre aquella vena y dejando que uno de sus colmillos la rozara sin lastimar. Dos centímetros... cuatro... toda… la… longitud... lentamente…

Él la agarró de un brazo, alzándola de golpe y estrellándola contra su pecho aferrada de la cintura, capturando sus labios y entrando violentamente en su boca para ahogar allí sus jadeos, temblando contra su pecho. Nessie mantuvo la palma cerrada alrededor de él y pudo percibir claramente los latidos finales y el calor húmedo que resbaló desde la punta hasta su mano. Absorbió sus gemidos entrecortados aferrando su cintura, disfrutando de la extraña sensación de tener el poder suficiente como para deshacer de tal forma el control y la compostura de Jacob, hasta reducirlo a un cuerpo tembloroso en sus brazos.

Permanecieron abrazos, tratando de llevar aire a sus pulmones y cordura a sus cerebros. El aire alrededor de ambos estaba cargado de la electricidad y el olor del deseo. Ambos eran conscientes de la desnudez del cuerpo del otro contra el suyo, de la humedad que les manchaba.

Nessie se volvió a posicionar a horcadas encima de él, sintiendo poco a poco como el miembro de él se endurecía de nuevo, lo tomo entre las manos y lo guio a su entrada, se dejo caer sobre el entrando de una sola estocada, Jacob gruño no esperaba tal acción de ella, Nessie no se movió, acostumbrándose a la invasión para luego dar paso a un vaivén de caderas que hacia círculos sobre él, Jacob empezó a empujar hacia arriba embistiéndola con poder de verdad necesitaba sentirla dentro, los movimientos se hicieron mas fuertes, mas rápidos y el ansiado clímax los asalto de nuevo esta vez juntos, siempre juntos.

A Nessie la costaba mantener su respiración, todavía sentía los espasmos que le recorrían el cuerpo, pues todavía seguía con él dentro de ella uniéndolos, pero había algo que le molestaba, algo que deseaba, anhelaba mas que el cuerpo de Jacob, su sangre y tomo su mano izquierda y la llevo a su labios no sin antes percatarse de lo marca que tenia, una mordida y no cualquier mordida era la de ella, no importaba cuanto estuviera con él, que le demostrara cuanto lo ama, ella seguía siendo la primera en probar su sangre, en beber de él, una sombra eterna entre ellos.

Jacob observo a su mujer, a pesar de todo todavía no lo superaba, hizo el esfuerzo de quitarle su mano para que ya no se torturara, pero ella no lo dejo.

– No Jacob – y el agarre sobre su muñeca se intensifico – se que no puedo cambiar nada, por mas que lo desee, pero lo que pueda hacer es borrar todo rastro de ella en tu cuerpo – el hizo intento de hablar – lo entiendes verdad – y acto seguida mordió su muñeca reabriendo esas marcas que hacia tanto tiempo cicatrizado al menos por fuera, bebió de él con viveza, con desesperación. Notando como Jacob volvió a ponerse duro dentro de ella.

Y empezaron de nuevo ese hermoso vaivén que los llevaría al cielo de nuevo.


Jacob aun estaba en la luna y sus alrededores, Nessie dormía plácidamente a su lado, cuando de pronto un aura realmente poderosa lo golpeo, un aura que el canocia perfectamente, no, no, no, de todos los seres que podían visitar al castillo tenia que ser ella, no ella, y el ataque que se avecinaba, seguramente seria el fin, él mas que nadie sabia de lo que ella era capaz y además dudaba que la rebelión supiera de su existencia, ella era el secreto mejor guardado de ese castillo.

Como un resorte se levanto, tomo sus pantalones y salió a la sala para recibirla, siempre lo visitaba a él antes que a sus Maestros.

Antes de que tocaran la puerta, él la abrió, la escultural mujer que estaba de pie junto a su puerta lo abrazo, parecía una estatua griega tallada del mas fino mármol, su impresionante estatura de casi el 1.80, llevaba unas botas de tacón de aguja de casi 15 centímetros que le llegaban a la rodilla, la colocaban a la altura justa de Jacob, de piel nívea y sus cabellos de un increíble lacio y un extraño color platinado que le llegada debajo de sus nalgas lo acompañaba de un micro vestido strapless negro que solo cubría sus muslos y lo acompañaba con un cinturón del mismo color que quedaba debajo de su busto resaltándolo. Pero lo que mas impactaba de ella no era su figura o lo hermosa que era, sino sus ojos, unos hermosos ojos grises que parecían plata liquida

– Galatea – la voz de Jacob parecía forzada, si tenía alguna esperanza de salir victorioso de esta situación, con ella aquí todo estaba perdido, ni siquiera Jane podría vencerla, ni siquiera sus poderosos Maestros, no a Ella, no a la primera de su especie no a Galatea.


Jajaja no me maten por cortar el lemmon de tal mala manera pero si no lo hacia no podría parar y necesitaba preparar el terreno para lo que viene

A petición de unas chicas que me leen en el blog donde participo Jane tendrá una pelea de mujer a mujer con Nessie quien ganara y que papel jugo Galatea en el pasado de Jacob y que importancia tendrá para todos su participación en la batalla que viene

Bueno las dejo no sin antes pedirles me regalan un review y deseenme suerte en mis examenes

Besos y hasta pronto