Hola nenas bueno este capitulo tiene mención de dedicatoria honorifica a liliansara y mis fans fantasmas que no me regalan un review pero que la atormentan a ella, mis niñas déjenmela tranquila no me la estresen jejejej que ya tiene mucho con el que le causa la historia.

Bien se que no soy muy bueno contestando sus reviews pero por ahora les aclaro por si se me pasara el dato en la historia:

Bueno el embarazo de Nessie es justo y necesario y además estos chicos no tomaban precauciones así que era fácil deducir el resultado

Volviendo a Galatea, si ella en verdad es la madre biológica de Jacob por eso él es inmune al veneno de vampiro pues en sus venas corre la sangre de la legitima como me gusta decirle

Y bien respecto a jane y por que el viento cortante no la afecto, es que Galatea bajo el poder del ataque pero su duración la prolonga, entonces en la piel de granito de Jane no tiene efecto y bueno odien a jane niñas pero es solo el principio.

Bueno nos leemos abajo y gracias por seguirme en verdad me alegran el día.


Dieciseisava noche

Descubrimiento

Jacob permaneció clavado en su lugar, no podía procesar la idea de ser padre, como seria él como padre, no tenía ni la más remota idea pues apenas recordaba vagamente al suyo.

Un ser como él, que albergaba pura maldad, que durante su existencia había sido destrucción, calamidad, atrocidad y demás sinónimos que nunca alcanzarían a describir apropiadamente todo la oscuridad de su alma, si aun tenia una, pero una sonrisa bailo por sus labios al escuchar un suspiro, si ese pequeño que apenas comenzaba a formarse en el vientre de su mujer, formaría parte de Reneesme, sabia con toda certeza que ella seria una madre ejemplar, así que tenia al menos algo de tranquilidad.

Pero las palabras de Jane revoloteaban en su mente, ellos se la llevarían y si eso pasara sabia que ella tendría una razón para salir adelante, pero aun así seguía atada a ella y si algo le pasaba o moría, ella lo seguiría a la muerte pero ahora no solo era ella sino su hijo nonato.

El sentimiento que le embargo de pensar en su mujer y su hijo no nacido muertos, sin siquiera conocer la vida, fue destructivo y por un momento sintió vulnerabilidad y tristeza, tenia que hacer algo, él había vivido, tal vez no en las mejores condiciones pero el ya tenia una vida, o al menos la tuvo y su familia no tenia la culpa.

La única que podía ayudarle era Galatea y solo ella sabría cual era la correcta solución a sus problema, no a Jacob lo único que le importaba era el bienestar de su familia, si familia que nunca pensó tener pero ahora en este caos era su ultima esperanza de que su paso por este mundo no solo dejara dolor y desdicha.

Tomo a Nessie entre sus brazos y la deposito suavemente en cama, espero pacientemente a que despertara seguramente el cansancio mental que el ataque de Jane la dejaría en un letargo profundo, pero él sabia que no podía dejarla tan indefensa.

Poco a poco la oscuridad fue cediendo y la luz la segó, un escalofrió la recorrió, pero un aromo sutil a canela y vainilla inundo sus fosas nasales transmitiéndole paz y seguridad

– Al fin despertaste – la áspera voz que conocía tan bien le dio la bienvenida de su letargo

– Si creo que tuve una pesadilla – sus ojos barrieron por la habitación y se dio cuenta que nada había sido un sueño – todo es verdad – Jacob asintió – ¿quien es ella? – pregunto con esperanzas de que ella no tuviera un papel importante en la vida de él.

– Es largo de contar, pero ella es poderosa y si consigo que sea mi aliada tal vez allá posibilidades de sobrevivir – la intensa mirada que Jacob le dedico a Nessie hizo que se sonrojara – te he dicho que me encanta cuando haces eso.

Se abalanzo sobre ella, quería olvidarse de toda y la única forma de olvidar era estando a su lado beso con desesperación su boca mientras ella la abría para darle mejor acceso a su cavidad mientras sus lenguas efectúan un baile rítmico y sensual.

Se separaron lentamente para tomar aire tras ese fogoso beso que acababa de llevarse todo el oxígeno de sus pulmones. Ella lo miraba fijamente con sus enormes ojos achocolatados, clavados en la figura masculina que tenía enfrente y que la acorralaba con su cuerpo, ese que siempre la hacía estremecerse cada vez que la tocaba con delicadeza.

Un gemido ahogado escapó de los labios femeninos, al tiempo que él apresaba uno de sus senos con la mano derecha. Nessie no podía dejar de estremecerse sobre aquella cama, su cama, desde hace algún tiempo mientras Jacob recorría con su lengua su delicada piel, causándole cosquillas por todo el cuerpo.

Ella no podía detener sus manos, viajando alrededor de la espalda de él con gran avidez, deseando tocar cada parte de su ser hasta que ya no quedara nada por descubrir. Aún ahora, después de todo lo que había pasado, lo seguía deseando con fuerza, le tentaba la idea de que Jacob la poseyera de todas las formas posibles aviadas y por haber pues sabia que su lugar, su hogar era con él, en sus brazos.

—Nessie, no podría soportar tenerte lejos – Dijo Jacob, masajeando los senos de la chica que aún no dejaba de moverse, arqueándose como si se tratara de una gatita siendo acariciada por su dueño, mientras presionaba con fuerza sus muslos, pues sentía que su zona intima se estaba humedeciendo, cada vez más deseosa por sentirlo dentro.

Jacob no esperó un segundo para deshacerse del camisón de Nessie, dejando a la vista ese precioso cuerpo.

—Te amo – menciono Jacob, dejando perpleja a Nessie el jamás había exteriorizado sus sentimientos por ella, , volviendo a besarla en los labios pero esta vez levemente —. No quiero perderte, no quiero ara cuanto este en mis manos para tenerte a mi lado, porque me moriría sin ti.

—Jacob… - Nessie no sabía que decirle, no entendía el leve temblor que lo recorría por que intuía que no era por placer así que decidió callar y dejar para después sus dudas.

—Estoy loco por ti, la verdad es que desde que te conocí no hacia otra cosa que pensar en ti – Aseguró, tomando la mano de Nessie para dirigirla a su propio corazón y que ella pudiera sentir sus acelerados latidos —. Mira, mi corazón late sólo por ti.

Nessie sonrió, regalándole otro apasionado beso, le encantaba esta faceta romántica y arrolladoramente adorable de Jacob que lo recibió encantado de la vida, rodeando su delicada cintura.

—J-Jacob… - Nessie trató de hablar, pero se le hacía imposible al tenerle encima de ella, llenándola de fogosos besos y caricias que la estaban llevando al cielo.

—Dime Nessie – Le respondió, mientras besaba su hombro izquierdo. Ella arqueó su espalda, llevando hacia atrás la cabeza, mientras que Jacob seguí el recorrió a sus pechos con leves mordiscos y besos húmedos.

—Te… te a-am-mo – Dijo en medio de un gemido, mientras sentía como el chico jugaba con uno de sus pezones, mordiéndolo con diversión, para después pasarle la lengua haciendo pequeños círculos —. J-Jacob… ah…

—Yo también te amo – Respondió él, volviendo a recostarla, mientas se dedicaba a quitarse de encima el pantalón que se había puesto.

El atardecer estaba llegando anunciando así que solo les quedaba una noche y medio día máximo juntos, Jacob involuntariamente sintió pánico y así como llego ese pensamiento trato de ahuyentar de su mente la cruda realidad y después de exteriorizar sus sentimientos era justo demostrarlo con hechos y no sólo con palabras, a pesar de que ya conocían a la perfección cada parte de la anatomía su mujer, era una droga, un elixir prohibido que les volvía adictos, poder hacer el amor y compartir sus sentimientos tan mágicamente.

Jacob recordar el día en que fue su primera vez con ella, saber que ella le entregaba su virginidad, algo que él atesoró tanto que a partir de ese momento confirmo sus sospechas estaba enamorado de esa pequeña niña que hasta hace poco era tan pura e inocente, pero a su lado se volvía totalmente lujuriosa y eso le encantaba, le hacía perder por completo la cordura.

Gruñó con placer al sentir la mano suave y cálida de Nessie, dirigiéndose a su entrepierna para comenzar a darle leves masajes a esa parte tan importante para él, que le exigía poseer a su mujer otra vez como tantas otras, que le ordenaba detener esa espera, pero no, debía ser paciente y hacerla sentir bien antes de acabar.

—Nessie… – Soltó, extasiado. Ella le sonrió, sabiendo que sus caricias le agradaban, como a ella también las que él hacía sobre sus pechos y en su cintura, sus caderas, todo su cuerpo era de él.

En el momento en que Nessie lo notó distraído, aprovechó la oportunidad para voltear los papeles, quedando encima de él. Volvió a acariciar el miembro masculino, pero esta vez mientras lo besaba en los labios y rozando una y otra vez sus pechos desnudos sobre el torso de su amado. Sus lenguas se encontraron nuevamente, pero ahora bailaban suavemente, con dulzura, con amor.

Nessie dejó de besar los labios de Jacob, bajando por su cuello, por su torso y abdomen, hasta llegar a donde quería. Pero Jacob la jaló de la muñeca, haciendo que ella se quedara sentada a horcajadas encima de él. Mientras la miraba a los ojos, notando ese adorable sonrojo en sus mejillas por la agitación. La recostó a su lado, y entonces sin prisa alguna, introdujo dos de sus dedos en la zona femenina, logrando hacer que ella dejara escapar un poderoso gemido.

—Está muy caliente aquí – Decía Jacob, moviendo sus dedos una y otra vez de la forma en que a ella le gustaba, lo sabía por sus gemidos de placer, esos que le indicaban cuando lo disfrutaba.

—Nessie… se que es algo imprevisto pero ¿Quieres ser mi esposa? Si todo sale bien quiero que el mundo sepa que eres mía – Preguntó por fin, sorprendiéndola tanto que se quedó en silencio, sin saber que decir, hasta que por fin, soltó una sonrisa dulce.

—Claro que sí, tonto – Contestó antes de besarlo. Sintió como las manos de Jacob separaban sus piernas y su miembro entraba lentamente a su intimidad. Realmente gozó aquel momento, mientras él con cuidado se acomodaba en su interior. Lo sentía tan dentro, tan profundo, tan placentero.

Jacob comenzó a envestirla, entrando y saliendo de ella cada vez más rápido, al tiempo que el placer le recorría por completo, tal como a ella. Era fantástico, era increíble hacerle el amor a Nessie cada vez que lo deseaba, ella era simplemente maravillosa al entregársele por entero, de forma tan apasionada, tan fogosa, tan suya.

—Eres sólo mía, sólo mía – Repetía él una y otra vez, abrumado por el goce que estaba experimentando. Ella no paraba de gemir en su oído, haciendo que él más se excitara, hasta que ambos pudieron sentir los leves espasmos que les indicaban que el final estaba cerca.

Nessie se arqueó nuevamente, aferrándose a la espalda masculina, casi rasguñándole, al mismo tiempo que soltaba el más fuerte gemido de todos, mezclado con el nombre de Jacob. Una envestida más bastó para que ambos explotaran del placer, llegando al tan deseado orgasmo, la corriente que viajó por cada célula de sus cuerpos, unidos en uno solo.

Después de que sus respiraciones se calmaran, Nessie abrazo a su Jacob

– Dime una cosa ¿que vamos hacer? – le pregunto Nessie, mientras trazaba círculos con sus dedos en su torso.

– Déjalo todo en mis manos, no tienes de que preocuparte mi prioridad es tu seguridad – le dijo él acariciándole su cabello

– Que te garantiza que Galatea te ayude – susurro ella mirándola a los ojos

– ya te dije es largo de contar y además son secretos que no me corresponden, pero lo único que se es que me tiene en alta estima o me tenia, necesito hablar con ella de muchas cosas, sin duda si logro convencerla tu bienestar estará asegurado es lo único que importa. Duerme descansa, es lo mejor por ahora no hay nada que puedas hacer

– Te quedaras conmigo – le dijo ella abrazándose mas a él

– No tengo que hablar con ella ya es la hora, el maestro Aro acaba de dejarla y a pedido que la vea

– Como la sabes – pregunto

– Lo siento solo te puedo decir eso, esta furiosa debo verla

– Ten cuidado

– Nada me pasara si se que tu me estarás esperando

– Siempre

Le dio un beso corto en los labios, se levanto del lecho y se vistió, todo ante la atenta mirada de Nessie, Jacob salió de la habitación con una certeza, la última palabra acerca de su destino la tenía Galatea.


Hasta aquí nenas díganme que les parecía discúlpenme por la tardanza, pero la escuela me tiene absorbida

Gracias mil gracias por leerme

Nos vemos pronto