Capítulo 4

Sesshoumaru llegó de la oficina y ya eran cerca de las 9 de la noche, sintió el estómago rugirle al percibir el delicioso aroma de la cena, entró a la cocina, Rin aún estaba cocinando, la abrazó desde atrás, descansado su cabeza en su hombro, la besó en la mejilla y en el cuello.

-Preciosa...

-Sessh, mi amor, el baño ya está listo...

-Qué haces, preciosa? Porqué cocinas tan tarde?

-Es que como me llamaste y dijiste que vendrías a eso de las 10, me tomé más tiempo para prepararte una cena rica...

-Gracias, mi amor... qué haces?

-Italiana...

-Comida italiana?

-Ajá... hice unos gnoccis, los preparé yo misma, espero que te gusten... y también preparé un pescado asado con pesto y nueces... ay! Mi amor, ya verás qué rico me quedó!

-Y ésto que es?

-Pues la salsa para los gnoccis, están en el congelador, en lo que te bañas, los pongo a cocinar, son para comerse al instante...

-Rin, no debiste...

-Es un gusto para mí poder cocinar...

-Sí preciosa, pero no puedes forzar tu cuerpo...

Rin sonrió y acarició sus mejillas.

-Te amo, vete a dar un baño, la cena ya casi está lista...

Cuando Sesshoumaru volvió, Rin tenía todo listo. Con dos candelas y música suave, Rin hizo una cena con todas las pompas y fanfarrias, desde la ensalada hasta el postre. Al terminar de cenar, Rin le sirvió un mousse de chocolate con fresas.

-Kami! Rin! Ésto es...

-Lo sé...

Sin siquiera dejarla hablar, al terminar, Sesshoumaru lavó todos los platos y ollas. La llevó a la cama mientras ella reía entre sus brazos.

-Sessh!

-Vas a descansar!

-Y me vas a dejar dormir oliendo a pescado?

Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó apasionadamente.

-Fue una cena deliciosa y grandiosa, preciosa... gracias...

-Me alegra que te gustara...

-Onegai... no lo hagas otra vez...

-Sessh...

-Al menos no mientras estés embarazada... Rin, no puedes pasar tantas horas paradas...

-Sessh y quién te dice a tí que los gnoccis se tienen que amasar parada? Si acaso estuve una hora, es mucho...

-Rin...

-No te preocupes, mi amor... sé cuidarme, soy una chica grande...

Sesshoumaru la besó en la frente.

-Sí hueles a pescado...

-Sessh!

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

…...

Sesshoumaru llegó lo más rápido que pudo, Rin apenas entraba al consultorio del doctor. Luego de examinarla, el doctor le indicó las pruebas para la semana siguiente.

-Y?

-Todo va muy bien... si sigues así, podremos espaciar un poco más las visitas...

-En serio?

-Sí... qué tal si vienes en dos semanas?

-Eso es genial! Gracias!

Sesshoumaru y Rin volvieron a la casa y se abrazaron con fuerza, Rin lo llenó de besos.

-Mi amor! Estoy tan feliz!

-Estoy orgulloso de tí, preciosa!

-Sessh...

-Es en serio, estoy muy orgulloso de tí...

Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura.

-Qué dices si invitamos a todos a un restaurante a cenar y les decimos la buena nueva?

-Sessh, estás seguro?

-Claro, preciosa... ya verás como nos reprochan el no habérselos dicho antes...

Rin desvió la mirada.

-Me temo que la reacción de mi familia no será la misma...

-Preciosa... no te preocupes por eso, ya verás cómo se emocionan...

…...

Una vez en el lugar y Sesshoumaru diera la noticia, la reacción de todos fue al inicio un gran silencio, Jinta dejó su copa sobre la mesa, se levantó y se marchó.

-Papá...

Rin vio a los demás y pidiéndoles disculpas se levantó tras su padre. Volvió pocos minutos después.

-Se fue...

Dando la noche por terminada, Rin y Sesshoumaru llevaron a Feya a su casa, Rin entró buscando a su padre.

-Papá...

-Rin...

-Papi, no te pongas así...

-Jinta-sama...

Al escuchar su voz Jinta se enfureció, poniéndose de pie le dio un puñetazo que le partió la boca.

-Papá!

-Tú no te metas! Esto es entre éste canalla y yo!

-No! Papá...

Jinta lo arrinconó y lo continuó golpeando, Sesshoumaru no hacía nada por defenderse y Rin tenía miedo de que lo hiciera.

-Papá! Basta!

Jinta descargó toda su ira e impotencia en Sesshoumaru, le asestó un último golpe certero que lo hizo golpearse la cabeza contra la pared y quedar inconsciente.

-Sesshoumaru!

Rin se arrodilló a su lado, su rostro lleno de cortadas y lo que pronto serían moretes, destilando sangre por la boca.

-Estás loco! Sesshoumaru!

-Ese maldito lo sabía bien! Sabía que no podía embarazarte!

-Tienes que estar demente! Mira lo que hiciste!

Rin se interpuso entre ellos. Feya llegó con varios artículos de primeros auxilios.

-Mamá...

-No te preocupes, cariño, va a estar bien...

-Kami, Sessh... Sesshoumaru...

-Cálmate, no pasa de unos moretes...

-Está inconsciente!

-Estará bien...

Una vez que Sesshoumaru recuperó la consciencia, Rin lo ayudó a levantarse, pero él rechazó su ayuda.

-Sesshoumaru...

-No puedes...

-Sessh, ahora no...

-Suéltame!

-Dime si quieres más!

Rin se dio la vuelta y le dio tremenda cachetada a su padre.

-YA BASTA!

-Rin!

-Él no tiene la culpa!

Sesshoumaru levantó la mirada.

-Rin...

-Me refiero a que... me refiero a que me habían sugerido ligarme las trompas, papá fue un accidente, no se supone que pueda quedar embarazada... además... hace años que no uso hormonas...

Sesshoumaru se puso de pie, muy rápido quizás para su estado.

-Que tú qué?

-Hace años... usar hormonas para seguir menstruando... por favor, la menstruación supone fertilidad, me torturaba saber que no era verdad... si me atrasaba era porque había olvidado cambiar las pastillas a los 21 días...

-Rin, estás loca?

-No! No estoy loca!

-Rin...

-Nadie planeó esto, nadie pensó... Tú estabas ahí cuando dijeron que con un sólo riñón jamás podría pensar siquiera en embarazarme... Y que de todas maneras, se iban a asegurar...

-Rin...

-Pero yo nunca firmé la autorización... era mayor de edad, era una niña tonta con 18 años y me negué a firmarlo aunque significara la muerte...

Sesshoumaru cerró las manos en puños.

-Todos estos años me mentiste...

-Sesshoumaru...

-Me mentiste! Cuando nos casamos me iba a hacer la vasectomía y tú me dijiste que no era necesario, que te habían ligado!

-Yo...

-Por Kami que estás demente... sabes algo? Ya no me importa...

-Sesshoumaru...

-Es que acaso no ves que tu terquedad te pone en peligro?

-Sesshoumaru...

-Maldita sea, Rin! Eres más terca que una mula!

Sesshoumaru se marchó, cuando Rin llegó al apartamento, descubrió que Sesshoumaru no estaba ni le contestaba las llamadas.

-Mamá! Se fue!

-Rin, cálmate...

-Se fue, mamá! Me dejó!

-Rin, ésto es muy difícil para todos, amor, yo sé que estás felíz, pero cariño...

-Mamá...

-Cariño, todos estamos muy preocupados por tí... amor, es mucho riesgo para tí...

Feya estuvo hablando con ella por horas, Rin hecha un mar de lágrimas del otro lado de la línea. Feya la convenció de bañarse y descansar. Cuando Sesshoumaru volvió, la encontró dormida en un sillón de la sala, su rostro rojo y mojado. La tomó en brazos y la llevó a la cama.

-Sesshoumaru!

-Tranquila, soy yo...

-Sesshoumaru...

Rin acarició sus mejillas, lo vio ocultar una muesca de dolor.

-Kami, mi amor... lo siento tanto, Sessh, onegai, no me dejes...

-A cada segundo estás más loca... De dónde sacas eso?

-E-es que vine y tú no...

-Fui a la farmacia por una pomada... y mi celular se descargó... necesitaba pensar...

Sesshoumaru la besó en la frente.

-Descansa, preciosa...

-Sessh...

-Hm?

-Déjame curarte...

Sesshoumaru asintió. Rin curó sus heridas y le puso la pomada, él sólo la veía idiotizado con la concentración y esmero que ella ponía en cada uno de sus golpes. Al terminar, se fijó en sus ojos, rojos y opacos.

-Rin...

-Lo siento...

Sesshoumaru tomó sus manos y las besó.

-Rin...

-Yo sólo... Sesshoumaru, es... es quizás la única oportunidad que tendré en la vida de tener un hijo... y...

-Yo sé que es difícil para tí ver a tus amigas con hijos y que sólo tú no... pero Rin, por Kami, habíamos hablado esto cientos de veces! Rin, sabes bien que no me importa!

-Esas son tus palabras! Otras son tus acciones! Cuando estás cerca de un niño eres completamente diferente y tus sobrinos... Kami, los adoro, pero no te imaginas lo que me duele verte cuando es el momento de irse!

Sesshoumaru desvió la mirada.

-Mírame, maldita sea!

-No puedo...

-Mírame! Por que yo sí te veo sufrir!

-No puedo...

Rin le dio una cachetada enfurecida.

-Mírame! Mira lo que hago por tí! No quiero tirártelo en cara, pero me obligas!

-Rin...

Rin le agarró por la barbilla y lo hizo verla.

-Mírame! Lo hago por tí! Por verte feliz! Sesshoumaru, durante 13 años te has hecho un esclavo! He sido felíz y te lo agradezco, pero no me imaginaba lo ciega que estaba! Tú...

-QUÉ FIN TIENE TRAER UN HIJO AL MUNDO PARA QUE OTRO LO CRÍE?

Rin bajó la mirada.

-Sesshoumaru...

-El ciego he sido yo, Rin... la verdad es que tú no puedes tener este hijo, por más que te aferres a él, no puedes!

-...-

-No voy a caer en tu juego, Rin... ya no más...

-Qué juego? De qué hablas?

-De que me haré la vasectomía.

Sesshoumaru se puso de pie y buscó su almohada y sábanas.

-Voy a dormir en la sala...

-Sesshoumaru...

-Buenas noches...

A pesar de estar molesto con ella, la besó en la mejilla antes de salir.

…...

Acostado con ambas manos bajo la cabeza, Sesshoumaru vio su reloj, apenas la 1 de la madrugada, sería una noche larga. Sentía cómo la cara le latía y se le entumecía, cerró los ojos apenas unos segundos, los abrió al sentir a Rin a su lado.

-Rin...

-Perdóname...

Abrazada a su pecho, Rin lloró mientras le pedía perdón, Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la cabeza.

-Rin, tienes que calmarte...

-Perdóname, onegai... Sesshoumaru, qué nos pasó?

Sesshoumaru suspiró, volvió a besarla en la cabeza.

-No estoy dispuesto a perderte, Rin...

-Sessh, hacen más de 3 años que dejé los anticonceptivos... pensé que no pasaría... tienes que creerme, yo...

Sesshoumaru la besó en la cabeza.

-No es tu culpa, preciosa... no es tu culpa...

Sesshoumaru la llevó a la cama, al verlo levantarse, Rin se llevó las manos al rostro y dejó salir su llanto.

-Rin...

-Por qué? Sesshoumaru, onegai perdóname!

Sesshoumaru se sentó a su lado y acariciando su rostro mojado, la besó apasionadamente.

-Puedo ir al baño?

Rin rió entre lágrimas y asintió. Al volver, Sesshoumaru la rodeó con ambos brazos, atrayéndola a su pecho y besándola con ternura.

-Me duele la cabeza...

-No me sorprende... hay ibuprofén...

-No... no sé qué puedo tomar...

-Tienes razón... descansa, preciosa...

-Te amo, Sesshoumaru...

-Te amo, Rin...

Sesshoumaru la besó con ternura.

…...

Habían pasado varios días, Sesshoumaru prefirió no salir mientras se notaran los moretes, trabajaba desde la casa. Con el paso de los días, veía a Rin sumergirse en una depresión. Dejó todo a un lado y fue tras ella.

-Rin...

-Sessh...

-No tienes que fingir, Rin... qué pasa?

Rin lo abrazó con fuerza y lloró refugiada en su pecho.

-Preciosa...

-Mi papá no me habla! Dijo que si lo que quiero es morirme, que lo haga, que ya no le importa nada!

-Kami, mi amor...

Sesshoumaru la abrazó con fuerza.

-Tienes que calmarte, Rin... no es bueno para tí, ni para el bebé...

-Pero es que...

-Cálmate, preciosa...

Sesshoumaru la mantuvo presa de su abrazo y la besó en la cabeza.

…...

Feya no pudo evitar sorprenderse al ver a Sesshoumaru en la puerta.

-Sesshoumaru! Kami... luces...

-Lo sé... Jinta-sama se encuentra?

Feya asintió y lo dejó pasar, luego de avisarle a Jinta que lo buscaban, volvió con Sesshoumaru.

-No sé si Rin les comentó... pero nos vamos a mudar...

-En serio? Ese apartamento es muy bueno, buscarán una casa?

-Casa? No... nos vamos del país...

Jinta apenas lo escuchó y lo agarró por el cuello aventándolo contra la pared.

-Maldito ladrón! Cuánto más piensas hacer?

Sesshoumaru se soltó de su agarre, era precisamente lo que esperaba de él.

-Y a usted qué le importa? No le dijo que estaba muerta para usted?

Jinta estaba completamente rojo.

-Yo le juré a Rin ante los ojos de Kami, que haría todo en mi poder por hacerla feliz... y es precisamente lo que voy a hacer...

Sesshoumaru se dio la vuelta.

-Me gusta mantener mi vida privada en privado... pero usted no vive con ella... usted no duerme con ella y no la ve fingiendo una sonrisa cuando en verdad quiere llorar... Le doy una semana... si en una semana, no se reconcilia con ella, nos iremos a Inglaterra.

De la misma manera se marchó. Al llegar a la casa, Rin estaba en la cocina, abrazándola desde atrás, la besó en la mejilla.

-Huele delicioso... qué haces?

-Pasta... con pechuga de pollo a la plancha...

-Delicioso...

Rin sonrió y dándose la vuelta lo besó con ternura.

-Puedes lavar los vegetales?

-Seguro...

Antes de apartarse, Sesshoumaru le dio un apasionado beso.

-Te amo, preciosa...

-Yo también te amo, mi amor...

Sesshoumaru acarició su vientre, Rin sólo le sonrió.

-Sabes? Estuve pensando en que si es un niño, me gustaría que se llamara Sesshoumaru...

-Preciosa, ni de broma. Ningún hijo mío se va a llamar como yo.

Rin rió.

-Qué tal Sanosuke?

-Contigo no se puede... pues entonces yo elijo el nombre si es niña...

-Sí? Qué tienes en mente?

-Rinko...

-Suena a shampoo...

-Mía... Mia Nozomi...

-Nozomi?

-Esperanza...

...

N/A: ¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado, y así me perdonen la vida, ¿sí?

Besitos

Mizuho