Capítulo 7
-3 años después.-
-Papa! Papa! Okite!
-Hm! Noriko...
-Papa!
Sesshoumaru le puso una mano sobre la boca.
-Noriko, qué te he dicho de gritar por las mañanas?
-Papa... gomen...
Sesshoumaru se sentó en la cama, vio a su pequeña con la cabeza baja, la melena azabache revolteada y sus hermosos ojos grises a punto de soltar una lágrima. Le levantó la cabeza y la besó con ternura en la frente.
-No llores, cariño...
-Demo... papa, está molesto...
-Para nada, princesita...
La pequeña sonrió y lo abrazó emocionada. Aún en brazos de su padre, vio la fotografía en la mesa de noche. Sesshoumaru y Rin estaban abrazados y sonreían.
-Mama...
Sesshoumaru vio la fotografía y sonrió.
-Eres preciosa como tu mami...
-Papa, estás triste?
-Claro que no, mi princesita...
Noriko lo besó en la mejilla. Sesshoumaru preparó el desayuno para los dos, mientras la veía engullir sus tostadas con mermelada planeaba un día fantástico juntos. La pequeña lo vio.
-Papa...
-Hm?
-Papa, yo quiero ver a mama...
Sesshoumaru acarició su cabeza e inclinándose la besó con ternura.
-No se puede, cariño...
Sesshoumaru la llevó a un parque de diversiones, la pequeña disfrutó un mundo. Ya en la noche, luego de bañarla, la acomodó en la cama y la besó con ternura antes de que se duermiera.
-Dulces sueños, princesita...
-Te amo, papa...
-Te amo, cariño...
-Dile a mama que la amo...
-Ella lo sabe, mi amor... descansa...
…...
Sesshoumaru se quedó dormido pensando en su esposa, el parecido de la pequeña con ella no lo dejaba extrañarla, pero aún así sentía un vacío.
-Papa...
-Hm?
-Papa...
El sueño era tan profundo que no reaccionaba. Noriko no continuó, se bajó de la cama y fue hasta la cocina. Al ver que no alcanzaba los vasos, buscó un banco y se subió para tomar uno, pero perdió el equilibrio y se cayó, el sonido del vaso romperse hizo que Sesshoumaru se despertara.
-Noriko!
Sesshoumaru se levantó a toda prisa, la pequeña se había cortado con un trozo de vidrio y lloraba en silencio.
-NORIKO! Por Kami, qué...
-Gomen, papa!
-Ya, está bien, Noriko...
-Papa, gomen!
-Noriko...
-Papa, gomen!
-Ya cállate! No puedo pensar!
La pequeña se calló para luego reanudar su llanto. Tomando un paño de cocina, le envolvió la mano y la llevó a la clínica lo más rápido que pudo.
Después de curarle la herida, la pequeña continuaba llorando a todo pulmón, Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Gomen, papa...
-Tranquila, princesa... ya todo pasó...
-Gomen...
-Shh... no tienes que disculparte...
Luego de que le dieran la alta, Sesshoumaru la llevó a la casa. La dejó sobre la cama y se encerró en el baño, Noriko lo escuchó aventar algo.
-Papa...
Sesshoumaru salió del baño, vio a la pequeña sobre la cama, veía a Rin en ella, la abrazó con fuerza sin decir una palabra.
-Papa...
-Lo siento, mi amor... no debí gritarte... es que me asusté mucho...
-Todavía me quieres?
-Claro que te quiero, mi amor... te amo con todo mi corazón...
-Yo también te quiero, papa...
-Lo sé, cariño...
Sesshoumaru la besó en la cabeza y continuó abrazándola.
-Vamos a dormir, mi amor...
-Papa...
-Hm?
-Mi mama... mi mama me quería? Antes de yo nacer?
-Más que nada en el mundo, mi amor... tu mami estaba muy enferma y los doctores nos dijeron que nunca podría tener bebés... primero ella lloró mucho, por muchos días... me decía que lo que más quería en el mundo era tener un bebé conmigo...
-Y tú estabas triste?
-Claro que sí, cariño... pero le dije a tu mami que si era lo que Kami quería, seríamos sólo nosotros dos... y que íbamos a ser muy felices... y fue a sí, princesita... fuimos muy felices por muchos años... pero entonces la enfermedad de tu mami empeoró y...
-Demo, mami se curó...
-Sí... Noriko... no hablemos de eso...
-Demo, papa... yo quiero saber...
Noriko acarició las mejillas mojadas de su padre.
-Papi...
-La extraño mucho, mi amor... además, no me gusta recordar esas cosas tristes...
Noriko no dijo una palabra más y se acurrucó contra el pecho de su padre.
-Yo quiero a mi mami aquí...
-Yo también quisiera mi amor, pero tu papi es un tonto...
…...
Sesshoumaru estaba en su oficina, viendo la hora, dio el día por terminado y condujo hacia la casa. Apenas se bajaba del auto cuando escuchó las risas de su pequeña y pensó escuchar la voz de Rin.
-Debo estar volviéndome loco...
Al momento en que entró, la pequeña salió corriendo hacia él y lo abrazó dando brincos.
-Papa! Papa! Mama está aquí!
-Qué?
Apenas levantó la mirada y allí estaba ella, más hermosa que nunca, sólo le sonrió y lo esperó con los brazos abiertos, soltando a la pequeña, la abrazó con fuerza cerrando los ojos y jurando que había muerto.
-Preciosa...
-Te extrañé tanto, mi amor!
-Oh, Kami, Rin!
Sesshoumaru la cargó y la llenó de besos.
-Te extrañé tanto, mi preciosa!
-Me hicieron tanta falta!
Se separaron para verse mutuamente, sonrieron al verse las mejillas empapadas.
-Kami, mi amor!
Se unieron en un apasionado beso, la pequeña reía tapándose los ojos con las manos abiertas.
-Puedo verlos!
Se separaron riendo, Sesshoumaru cargó a la pequeña y la llenó de besos.
-Papa está feliz!
-Claro que sí, mi princesita! Mamá volvió!
Rin rió y los abrazó con fuerza.
-Por Kami, Rin, no vuelvas a irte por tanto tiempo...
-Te lo prometo, mi amor...
-Rin...
-No más viajes de 6 meses, ni siquiera de 1 mes...
Sesshoumaru se fijó en su esposa.
-Preciosa...
-Renuncié... ningún trabajo en el mundo me va a mantener lejos de mi familia... no me importa cuánto pague...
Rin cargó a su pequeña y la llenó de besos.
-Oíste eso, mi amor? Mami no se va a ir nunca más!
-Síii!
La pequeña la abrazó con fuerza. Rin sonrió mientras le devolvía el abrazo. Para celebrar, Sesshoumaru llamó a todos y los invitó a cenar a un restaurante prometiéndoles una sorpresa.
Una vez en el lugar y todos reunidos, Rin llegó con Noriko de la mano. Nadie ocultó la sorpresa, entre abrazos la recibieron de vuelta.
-Pero... Rin, aún falta...
-Nada, renuncié...
-En serio?
Rin asintió con la pequeña sentada en su regazo.
-Yo... cometí un error... en un principio sí me molestó tener que pedirle a Sesshoumaru dinero para todo lo que hacía... y fue por esa razón por la que acepté ese trabajo... pero...
Rin besó a la pequeña en la mejilla, Noriko rió mientras continuaba jugando con sus manos.
-Mi hija es lo principal en mi vida... y me di cuenta que por unos cuantos centavos me estaba perdiendo de ésto... así que, no más...
-Abuelito, mira, mi mama ya volvió!
-Eso veo pequeña...
Noriko vio a su madre sonriendo y luego a su papá. Al volver a la casa, Rin llevó la pequeña a su cama, la besó con ternura antes de arroparla. La pequeña se quedó dormida producto del cansancio.
-Te amo, cariño...
Rin entró en su habitación, sonrió al escuchar la ducha, deshaciéndose de sus vestimentas, entró bajo el agua, al verla él sólo rió y la atrajo hacia él.
-Jamás debí permitir que te subieras a ese avión enojada...
-Al momento en que despegó me arrepentí...
-Ya nada de eso importa, estás aquí y es todo...
Se unieron en un apasionado beso mientras el agua corría sobre sus pieles. Tomándola en brazos, la llevó a la cama y tomándose todo su tiempo, saboreó su piel, acariciando su pecho, excitando sus pezones y deleitándose con sus gemidos, desvió sus besos hacia su vientre y aunque ella se sentía avergonzada de su cicatriz para él no era más que la señal de su supervivencia. La acarició con su lengua y la sintió estremecerse, la besó sobre la cicatriz antes de seguir hacia su intimidad. Separando sus piernas, besó la cara interior de sus muslos y la contempló sólo unos segundos, comenzó con un suave lengüeteo que la hacía estremecerse y gemir. La deseaba, de eso no cabía duda, pero no iba a echar a perder la oportunidad. Ella le hizo señas de acomodarse mejor y al poco rato, tuvo que detenerse pensando que era lo mejor que le habían hecho en su vida.
-Ah! Rin, preciosa!
-Te gusta?
-Gusto es poco...
Rin rió a carcajadas y volvió a acariciarlo y besarlo sintiéndolo palpitar entre sus labios.
-Ah! Mi amor!
Deslizando sus dedos a su interior, pensó en la delicia que sería estar dentro, sentía cómo apretaba sus dedos y sólo deseaba hacerle el amor. Poco después de recuperarse, y mientras se limpiaba las comisuras, Rin lo hizo acomodarse de espaldas al colchón y acariciándolo lentamente, sonrió al verlo estremecerse mientras sus dedos jugueteaban con la punta.
-Preciosa, no... no hagas eso!
-Bromeas? Me encanta verte poner los ojos en blanco...
Sesshoumaru jamás sabría describir lo que sintió mientras ella lo acariciaba con toda su boca y le brindaba especial atención recorriendo toda su anatomía. Al hacerlo lentamente pero con fuerza lo mantenía al borde de su resistencia, su piel parecía no poder ensancharse más, deseoso de seguir sintiendo los labios de su esposa, apretó los párpados intentado contener la inminente descarga, pero sin poder lograrlo, se sentía demasiado delicioso y con un ahogado quejido, Rin supo que pronto iba a saborearlo. Sin poder retenerse un minuto más dejó su escencia correr libre, la vio incorporarse bañada en aquél espeso líquido perlino y sonreírle.
-Hm! Delicioso...
-Preciosa...
-Vaya! Estás listo para seguir! Prométeme algo, sí?
-Lo que quieras, mi amor...
-Duremos toda la noche...
Sesshoumaru no completaba una oración mientras Rin se acomodaba sobre él guiándolo a su interior, lo besó apasionadamente a la vez que comenzó a moverse lentamente. Aferrado a su cadera y saboreando su pecho, Sesshoumaru sentía que perdería la última gota de autocontrol que le quedaba si Rin continuaba moviéndose de aquella manera.
-Ah! Preciosa...
-Hm! Mi amor! Me encantas! AAAH!
Sesshoumaru comenzó a moverse debajo de ella, con fuerza, haciéndola gritar y perdiendo la fuerza para mantenerse erguida, continuó hasta que ambos alcanzaron el clímax envueltos en una nube de pasión y lujuria.
…...
-Mama...
-Mmm...
-Mama...
Rin abrió los ojos y se llevó las manos al pecho, las sábanas la cubrían. Se fijó en la pequeña.
-Noriko, mi amor...
-Mama, hoy no hay colegio?
Rin vio la hora, las 9 de la mañana.
-No, mi amor, hoy no irás al colegio... porqué no... porqué no vas a tu cama y me esperas? Ya me levanto y te preparo un rico desayuno...
-Síii!
La pequeña salió corriendo de la habitación. Rin dejó la cabeza sobre la almohada sonriendo.
-Qué haré con esta niña?
-No mucho... es idéntica a tí...
Rin rió a carcajadas. Sesshoumaru la besó en el cuello.
-Buenos días, preciosa...
-Hm! Buenos días, cariño... crees que... ejem! Puedes soltarme? Tu hija quiere comida...
-Umm... No! Aún no me desquito los 6 meses que me dejaste solito!
Rin rió a carcajadas mientras Sesshoumaru besaba su hombro y acariciaba su pecho.
-Vamos, mi amor... te prometo que esta noche...
-Esta noche?
-Y qué crees? Que con el vigilante aquí cerca voy a hacer algo?
-HMPF!
-Eres adorable...
Rin lo besó con ternura y una vez que Sesshoumaru abandonara su interior, lo besó apasionadamente.
-Gracias, mi amor... fue una noche fantástica...
-Lo mismo digo, preciosa...
…...
Noriko esperaba emocionada a que su madre le sirviera el desayuno, una vez que Rin puso los waffles sobre el plato y los adornó con mermelada, la pequeña se los arrebató y comenzó a comer, Rin rió y la besó con ternura.
-Con calma, mi amor, hay muchos más de donde esos vinieron...
-Hm! Huele delicioso! Waffles!
Sesshoumaru sonrió al ver el desayuno, era precisamente lo que Rin le cocinaba los domingos en sus primeros años de casados.
-Mama, enséñale a papa a cocinar...
-Disculpa? Acaso has estado comiendo basura los últimos 6 meses?
La pequeña se quedó viéndolo fijo y bajó la mirada sin decir una palabra más.
-Sí, Sesshoumaru! Hiere a la niña! Noriko, mi amor...
-Ya no quiero...
La pequeña alejó el plato y se bajó de la silla. Rin le lanzó una mirada asesina y fue tras la pequeña.
-Noriko...
-Gomen, mama...
-No te preocupes, mi amor... tu papá es un tonto cabeza de chorlito con el tacto de un hacha!
La pequeña rió con la punta de la nariz y los ojos rojos.
-No le digas tonto...
-Lo es! Mira que lastimar a mi bebita preciosa...
-Noriko...
-Papa...
-Kami, Noriko, lo siento, princesa...
-Papa... gomen...
Sesshoumaru se sentó a su lado y la abrazó con fuerza.
-Mi princesita...
-Yo quería que mama te dijera cómo los hace...
-Comprendo que te guste más la comida de tu mami, princesa... es muy rica...
-Tú también haces cosas ricas...
Sesshoumaru sonrió y la llenó de besos.
-Qué tal si vamos abajo y disfrutamos de todas las cosas ricas que hizo tu mami?
…...
En un pasadía familiar, Rin y Sesshoumaru ven a su pequeña correr y jugar con sus primos, Inuyasha y Kagome, sentados frente a ellos, los ven y sonríen.
-Abuelita, abuelita! Mira lo que Jin me regaló!
Noriko se acercó a Feya con una flor en las manos.
-Pero qué cosa más linda! Le diste las gracias?
-Sí! Y un beso!
-Un beso?
-Sí, como el que mami le da a papi!
Inuyasha y Kagome vieron a su hijo un tanto alarmados, Rin sonrió y llamó a su pequeña.
-Mi amor, dale a papi un beso como el que le diste a Jin...
Noriko lo besó en la mejilla, los demás respiraron aliviados, Rin rió a carcajadas mientras tomaba la mano de su esposo.
-Son unos malpensados...
-Bueno, mi querida cuñada... mi sobrinita adorada le hace honor a su nombre... es en verdad una tormentita, no se está tranquila ni que le paguen...
-Es una niña feliz, Inuyasha... como tus hijos...
-Mama! Mira!
Rin se levantó de inmediato, Noriko estaba en la rama de un árbol, colgando de cabeza.
-NORIKO!
-Por Kami, Noriko, baja de ahí!
Sesshoumaru fue por ella, no era muy alto para él, pero lo suficientemente peligroso para la niña. Apenas se acercaba cuando vio que la rama cedió y lanzándose con los brazos abiertos, detuvo la caída de su pequeña. Noriko lo tomó como una aventura y sonreía, pero al ver el rostro de su madre, bajó la mirada.
-Gomen, mama...
-Estás castigada, Noriko, vete a una habitación.
-Demo...
-Ya te hablé!
La pequeña subió las escaleras cabizbaja. Al rato, Rin entró en la habitación junto con Izayoi, la pequeña lloraba a lágrima viva entre las almohadas.
-Noriko...
-Mama!
La pequeña la abrazó con fuerza.
-Mama, gomen! Gomen!
-Tranquila, mi amor...
-Noriko, porqué te subiste ahí?
-Gomen, abuelita...
-Todos estábamos asustados... mi amor, si te caías de ahí te podías hacer mucho daño...
Noriko la besó en la mejilla.
-Gomen, mama...
Rin la abrazó con fuerza.
-Eres mi bebé, mi amor... mi única bebita... lo que más amo en todo el mundo...
-Mama... Kami no te puede dar otro bebé?
-No, cariño... Yo ya no puedo tener más bebés... tú eres mi bebé...
Noriko se refugió en su pecho.
-Yo no quería asustarte, mami...
-Entonces no hagas algo así otra vez...
-Te lo prometo...
Izayoi sonrió y las dejó a solas. Rin continuaba abrazando y besando a su pequeña.
-Te amo, mi chiquita...
-Te amo, mama...
Rin la llenó de besos.
…...
Al volver a la casa, Sesshoumaru llevó a Noriko a dormir, Rin se fue a dar un baño.
-Papa... estás asustado?
-No, Noriko... no estoy asustado...
-Papa...
-Estoy enojado contigo! Te he dicho un millón de veces que no hagas esas cosas! Es que acaso quieres enfermar a tu mamá?
-No papa...
-Entonces? Porqué sigues haciendo todas las cosas peligrosas que se te ocurren? Qué no sabes que te puedes hacer daño?
-Demo, si tengo cuidado...
-No se trata de eso!
Sesshoumaru respiró profundamente y cerró los ojos.
-Es hora de dormir... estás castigada hasta que se me olvide. No verás televisión y no saldrás a jugar.
Se levantó y salió de la habitación, apenas entraba a la suya cuando Noriko se abrazó a sus piernas llorando y pidiéndole perdón.
-Gomen! Papa! Gomen!
-Vete a dormir, Noriko...
-Papa, onegai!
-Qué está pasando aquí?
Rin salía del baño, Noriko se abrazó a ella con un ataque de histeria.
-MAMA! Mama, papa ya no me quiere!
-Noriko, eso no es verdad...
-No me quiere! No me quiere! MAMA!
Rin la tuvo que cargar, Noriko lloraba desconsolada en brazos de su madre.
-Kami, Sesshoumaru, qué le dijiste?
-Estoy molesto con ella y no se la voy a perdonar tan fácil.
-Mama!
-Noriko, cálmate... mi amor...
Era tal la reacción de Noriko que Rin, con los ojos aguados y la pequeña en brazos le pidió a Sesshoumaru ceder.
-No la voy a perdonar. Que se vaya a dormir...
-Sesshoumaru, por Kami qué no la estás oyendo? Mírala!
-NO!
Sesshoumaru se dio vuelta con los ojos rojos.
-En mi vida he sentido tanto miedo como lo sentí hoy! Ni siquiera cuando nació pensé que la perdería con tanta certeza como hoy!
Rin se la llevó fuera de la habitación y logró calmarla. Luego de un rato de llorar en silencio, Rin la llevó a su cama.
-Mami...
-Dime, cariño...
-Dile a papi que lo siento...
Rin la besó en la frente.
-Tu papi sintió mucho miedo, mi amor... no puedes seguir haciendo esas cosas tan peligrosas... pensamos que te perderíamos, cariño...
-Gomen...
La pequeña se hizo un puñito y comenzó a llorar nuevamente. Rin la abrazó con fuerza.
-Descansa, mi amor... mañana hablas con él...
-No... ya no me quiere...
-No digas eso...
-Ya no me quiere...
-Tu papá te ama...
-No... ya no...
Rin fue a acostarse, Sesshoumaru estaba de lado, dándole la espalda, al acomodarse, lo abrazó y lo besó en la mejilla.
-Deberías hablar con ella...
-Hoy no...
-Sesshoumaru, acabo de dormir a mi hija cansada de tanto llorar y sólo repetía una cosa, que su papá ya no la quiere...
-Rin, por favor, la complaces en todo!
-Quizás... pero al menos no me castigo a mí misma...
-Qué quieres decir?
-Por Kami, Sesshoumaru! Cómo puedes ser tan tonto?
-Disculpa?
-Le quitaste la televisión y el salir a jugar... sabes con quién es que ella hace eso solamente?
Sesshoumaru se dio la vuelta para ver a su esposa.
-Noriko nunca ha visto la televisión conmigo... si acaso estoy ahí, a quién se abraza?
-Rin...
-Salir a jugar? Sesshoumaru, apenas puedo cargar a mi hija, crees que me pongo a correr con ella y lanzarle pelotas?
Sesshoumaru cerró los ojos.
-Ella entiende que no quieres pasar tiempo con ella...
-Eso es ridículo!
-No pienses como un hombre de 30 años... piensa como una niña de 3...
-Ya se durmió?
-Sí... Déjala descansar...
Sesshoumaru suspiró, Rin lo besó con ternura.
-Estoy feliz, sabes por qué?
-No...
-Porque eres el mejor papá que mi hija puede desear...
-No estoy tan seguro de eso...
Rin sonrió y volvió a besarlo.
-Te amo, cariño...
…...
-Noriko...
-Papa, gomen...
A Sesshoumaru se le estrujó el corazón al escucharla pedirle perdón en sueños, acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-Noriko, mi amor...
-Papa...
-Cariño...
Noriko abrió los ojos y desvió la mirada.
-No, no! Mi amor! Princesa...
-Papa...
-Tranquila, cariño... no te preocupes...
-Demo...
-Shh... te amo...
-Papa...
Noriko lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru sonrió y la abrazó con la misma intensidad.
-Te quiero, papi, onegai, perdón... no lo vuelvo a hacer, te lo prometo... voy a ser una niña buena...
-Eres una niña maravillosa, mi amor... yo lo siento, yo lo hice mal... te amo, princesa...
Rin estaba recostada de la puerta, se acercó sonriendo y besó a su pequeña en la cabeza.
-Hola, mi amor...
-Mama...
-Qué tal si tú y tu papi me esperan en la cama y yo les preparo un desayuno para chuparse los dedos?
La pequeña asintió y se quedó refugiada en los brazos de su padre.
…...
Rin llegó con la bandeja con un banquete para los tres. Luego de desayunar, decidieron salir al parque y hacer un picnic. Se acomodaron bajo la sombra de un gran árbol que la pequeña escogió y Rin los veía correr felices tras una pelota o sólo jugando a perseguirse. La pequeña corrió hacia ella y se lanzó a sus brazos gritando.
-Mama! Mama! Dasukete!
-En serio?
-Hai!
-Quieres que te ayude?
-Hai!
-Pero yo tengo hambre...
-IIEE!
Entre Rin y Sesshoumaru le hacían cosquillas a la pequeña haciéndola reír a carcajadas. Cuando el juego cesó, estaban tumbados sobre el pasto los tres, aún riendo. La pequeña vio a su madre, la extensa melena azabache cubría parte de su rostro, removiendo el cabello, buscó sus ojos, la besó en la mejilla.
-Te quiero, mama...
-Te amo, princesita...
Rin la abrazó con fuerza. Una vez que la soltó, la pequeña besó a Sesshoumaru también.
-Te quiero, papa...
-Yo también, cariño...
Sesshoumaru vio a Rin sonreírle desde el pasto mientras él abrazaba a la pequeña.
-Sabes qué?
-Qué?
Sesshoumaru le dijo un secreto a la pequeña. Ella rió y asintió.
-Sí?
-Sí!
-Qué traman?
Sesshoumaru se inclinó sobre Rin y la besó apasionadamente.
-Te amo, preciosa...
La pequeña rió pícaramente, ambos la besaron en cada mejilla, Sesshoumaru aprovechó el momento y tomó una fotografía con su celular.
-Así siempre tengo conmigo a los dos amores de mi vida...
Rin sonrió con Noriko entre sus brazos.
-En qué piensas, preciosa?
-En todo lo que pasé para llegar a este momento...
-Rin!
-Sabes algo, mi amor? Lo haría una y otra vez... sólo por llegar a este momento...
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Y mi papi y mi mami van vivir felices para siempre!
Ambos rieron a carcajadas abrazando a la pequeña.
FIN
…...
N/A: Vamos, admítanlo... las primeras 4 páginas me querían muerta. Pero así con todo y las ansiedades y retorcijones de tripas que les cause, me quieren y por eso mismo yo las adoro.
No se crean que Mizuho termina aquí. Tengo más fics en el horno. Y uno de ellos acaba de timbrar que está listo. Así que...
Hasta la próxima historia.
Xoxo
Mizuho
