Quiero aclarar que los personajes no me pertenecen...

Pero la historia es solo mía.

La Orden de Nara

Una exuberante mujer de cabellos y ojos púrpura salía de un departamento cerca de la Universidad de Kioto, acababa de realizar la 'técnica del olvido' a las compañeras de cuarto de Akane. Esta técnica consiste en aplicar presión en ciertos puntos del cráneo para olvidar eventos o personas de nuestra vida. Ranma había ordenado aplicarla a las dos jóvenes para no inmiscuirlas en la Orden.

Shampoo era una joven china, conocedora de esta técnica, desde pequeña fue entrenada como una guerrera en su pueblo. Ella era una mujer muy fuerte, ágil e inteligente pero además muy hermosa. No era muy alta pero su cuerpo parecía una escultura tallada, con perfectas curvas, una pequeña cintura, anchas caderas y un busto copioso y firme.

Desde hace 2 años era agente de la policía investigadora de Japón, que se encontraba bajo las órdenes del Comandante Ranma Saotome. Desde la primera vez que lo vio, quedó impresionada con el guapo comandante, pero se enamoró de él cuando lo vio pelear en una de sus misiones: era fuerte, ágil, hábil y seguro, superaba a cualquier adversario en las peleas mano a mano. Trató de conquistarlo pero fue difícil, Ranma siempre fue muy desconfiado y no le gusta tener relaciones amorosas combinadas con el trabajo, aunque ella era muy obstinada y no perdía las esperanzas. Algún día ella sería su prometida.

Shampoo subió a una motoneta y se dirigió al templo para reunirse con la Orden, tenía que reportar el excelente trabajo que había realizado, tal vez él la premiaría. Comenzó a soñar con una posible cita con el comandante Saotome y su imaginación voló hasta recrear un encuentro romántico y pasional.


Akane miraba el paisaje a través del vidrio polarizado del automóvil, observaba las calles y casas de la región. Recordó a su familia, su casa y su escuela. Hace veinticuatro horas tenía muy claro su futuro: estudiaría y se graduaría en la escuela de medicina, pondría un consultorio con su padre y atendería a niños; pero ahora, no tenía claro qué sucedería; cuando llegara al templo confirmaría o descartaría lo que podría ser su destino. Suspirando sonoramente se pregunto: ¿Cuál sería su destino?, exactamente ¿qué significa ser la elegida? esperaba que todas sus dudas terminaran lo más pronto posible.

Ryoga se mantenía callado, vigilaba los vehículos que se acercaban mientras veía de reojo a la hermosa chica peli-azul, estaba muy pensativa pero se pregunto, ¿cómo no estarlo?, era una gran responsabilidad ayudar a toda la humanidad a transcender a La Nueva Era, realmente era una carga inmensa en los hombros de una sola persona. En ese momento comprendió que estaría dispuesto a dar su vida para ayudarla, verla indefensa y necesitada hacía que su corazón se comprimiera y una sensación de protección surgió en su cuerpo y mente. Jamás dejaría que alguien la lastimara.

El joven azabache manejaba el automóvil atento a las calles, vehículos y transeúntes, evitando que alguna sorpresa los detuviera en el camino. El recorrido hasta el templo no fue complicado, llegaron sin percance alguno. Estacionó el auto en un lugar reservado para los sacerdotes. Antes de apagar el coche miró por el retrovisor a la guapa chica Tendo, estaba preocupado de que lo sucediera y deseaba por todos los medios que no saliera dañada.

-"Llegamos al templo"- Señaló el joven de la trenza.

Bajaron del vehículo y una vez que Ryoga sacó el equipaje, se dirigieron al interior del templo. Akane se encontraba maravillada, el Gran Templo Chion In era muy hermoso, estaba repleto de turistas que eran atraídos por la antigüedad del gran monumento. Éste fue construido hace más de 800 años y su gran atractivo es la puerta del templo, la más grande de todos los templos de Japón.

Ranma tomó la mano de Akane suavemente y la guió entre los turistas. Miles de mariposas se fueron formando en su estómago y el toque de su piel hizo que su corazón estallara de alegría, sus mejillas se ruborizaron y la chica peli-azul respiró con dificultad. Ranma sintió la pequeña mano de la joven como un choque eléctrico que recorría todo su cuerpo y se descargaba en su estómago, la sensación fue gratificante.

Ingresaron por la entrada principal, esquivando a los turistas que deseaban sacar fotos del formidable lugar, recorrieron un vasto y hermoso jardín, lleno de flores y arboles hasta llegar al altar donde hicieron una pequeña reverencia agradeciendo su llegada. Entraron al vestíbulo donde una mujer vestida con traje de sacerdotisa miraba unos pergaminos con mucha atención. Se giró para verlos y con una amplia sonrisa se acercó a los visitantes.

-"Hijo"- mencionó alegremente mientras se acercaba a ellos -" bienvenido"- Dijo a Ranma.

-"Hola madre"- le dijo mientras besaba su frente -"gracias, me da mucho gusto verte"-

La joven peli-azul se sorprendió con el recibimiento pero su sorpresa fue mayor al darse cuenta que la madre del joven Saotome era la sacerdotisa del templo.

La señora era muy hermosa, piel blanca, cabello azabache y los ojos azules de su hijo. Vestía el traje típico de las sacerdotisas y tenía una hermosa sonrisa que transmitía paz y ternura.

-"Estábamos esperándolos"- Externo mirando a los acompañantes de Ranma –"Bienvenidos"-

-"Gracias"- Ambos jóvenes realizaron una reverencia como saludo y respeto.

-"Madre, la joven Tendo"- señalando a la chica peli-azul –"es la chica que reúne los requisitos de la profecía y la he traído para que la evalúen ustedes."- Afirmó el joven comandante.

-"Mucho gusto señorita Tendo, hemos estado esperando este momento durante mucho tiempo"- se acerco a la joven y beso su mejilla con dulzura.

Akane se sintió nerviosa, el beso de la sacerdotisa fue dulce y cercano, como el de una madre a una hija.

-"Síganme, se convoco una junta con los ancianos"- Salieron del vestíbulo y se adentraron en otro jardín, comenzaron a caminar por un sendero de piedra que estaba rodeado de pequeños árboles y flores. Cuando terminó el camino se observaron dos pagodas de la misma arquitectura que el templo.

-"Joven Ryoga, nuestra invitada se quedará en la habitación azul, por favor deje sus pertenencias y reúnase con nosotros después".- Indicó la sacerdotisa.

Ryoga obedeció sin preguntar y se dirigió a la segunda pagoda. La sacerdotisa los condujo a la entrada de la primera estructura, al ingresar la sacerdotisa indicó que esperaran en el pasillo y ella se adentró a una sala. Akane comenzó a sentir escalofríos por todo su cuerpo y sintió que los nervios la traicionarían. Ranma se percató del estado de ánimo de la chica, necesitaba unas palabras de apoyo para disminuir su ansiedad.

-"No pasará nada, simplemente te harán preguntas"-

-"No sé, me siento nerviosa esto es desconocido"- Inhaló y exhaló una bocanada de aire, tratando de relajarse -"Comandante Saotome qué va a..."- la joven fue interrumpida.

-"Llámame Ranma"- Apuntó interrumpiendo a la chica.

-"Ranma"- dijo su nombre con dulzura, acariciando cada letra al ser pronunciada -" ¿qué va a pasar si soy la elegida?"- Preguntó ruborizándose por la familiaridad que le había otorgado.

Al joven Saotome le gustó verla sonrojarse por algo tan simple, esa criatura era una mezcla de inocencia y pasión.

-"Realmente no estoy seguro pero tenemos que protegerte"-

-"y ¿protegerme de quién?"- Preguntó con cierta desconfianza.

-"De los guerreros de Anko, la cuarta profecía describe el nacimiento del Yami, un ser que tratará de hacer que la humanidad no transcienda a La Nueva Era, al contrario nos hundiría en la oscuridad. Se podría describir como tu némesis."- Señaló el joven azabache.

-"Ranma"- volvió a sentir su nombre como una caricia -" pero, ¿Qué se supone que haré?"- completo dudosa la hermosa chica.

-"La elegida tiene que conducir al mundo a La Nueva Era"- Pensó un poco-"nosotros no conocemos más que cuatro de las siete profecías, las otras no son reveladas para casi nadie de la orden, solo los ancianos son instruidos y ellos por protección son los únicos con el conocimiento"- Finalizó el joven con cierta preocupación, realmente no sabía la respuesta concreta.

La curiosidad de Akane aumentó, las otras profecías no eran reveladas a nadie, eso significaría que contenían el secreto para la transacción a La Nueva Era, ¿Cuál sería su papel en todo esto si ella fuera la elegida?

La puerta de la sala se abrió y la madre de Ranma tomó la mano de la joven peli-azul con dulzura guiándola hacia el interior del recinto. Observó de reojo que el azabache la seguía de cerca y eso la alivió. La sola presencia del joven Saotome la tranquilizaba.

Las paredes de la sala estaban pintadas de color azul y había una pequeña mesa en el centro de la habitación, alrededor de ésta, se encontraban tres personas; una de ellas era una anciana de corta estatura, cabellera blanca y piel arrugada; otra figura era la de un hombre robusto con gafas, tenía una pañoleta en el cabello para ocultar su calvicie y la última de ellas, era un anciano con una barba larga y blanca de ojos cafés.

-"Siéntense jovencita"- Sugirió la anciana amablemente.

Akane se sentó entre la madre de Ranma y el joven Saotome. La chica Tendo veía de frente a la anciana, a un costado se encontraba el hombre de las gafas y al otro extremo estaba sentado el anciano de la barba larga.

-"Ranma Saotome"- Dijo la anciana mirando al chico de la trenza –"nos has informado que la chica que se encuentra aquí cubre los requisitos de La elegida".-

El joven de la trenza asintió con un movimiento de cabeza y comenzó a relatar el encuentro de Ryoga con Kuno, la plática que sostuvo con la joven Tendo, describió la marca de la estrella de su brazo y el segundo encuentro de Kuno cuando fueron al departamento de la chica. Al finalizar la narración, la anciana le solicitó a Akane que se descubriera el brazo y les mostrase el lunar.

Akane deslizó la prenda y enseñó el lunar blanco en forma de estrella. La sala entera se concentró en la marca de la joven y dejó a los presentes sin habla. El silencio fue roto por el anciano de la barba.

-"Señorita Tendo mi nombre es Sasuka Higamu y mi misión en la Orden es descifrar los pergaminos de Manyōshū, donde se encuentran las siete profecías, es un placer conocerla"-

Acto seguido, tomó la palabra el hombre de las gafas -"Mi nombre es Genma Saotome, mi misión es entrenar a los guerreros de la orden en el arte para proteger a la elegida y las profecías"- Al final hizo una reverencia.

La joven peli-azul se sorprendió al escuchar el apellido del Ranma al parecer ese hombre era su padre.

-"Yo soy Nodoka Saotome, sacerdotisa del templo, bienvenida"- mencionó con dulzura.

-"Soy Collage, la anciana de la Orden y guerrera protectora de las profecías"- comentó la anciana con una mirada que no logro identificar.

Hubo un pequeño silencio que fue roto por la entrada del Oficial Hibiki.

-"Oh!, también se encuentran el Joven Saotome e Hibiki que junto con Tzu son tres guerreros en jefe de la orden de Nara, los mejores y por lo tanto, protectores de la elegida."-

-"¿Eso significa que si soy la elegida?"- Preguntó la chica de ojos avellana.

-"Estamos seguros que lo eres, la marca de tu brazo es especial pero combinada con todos los acontecimiento a tu alrededor te hace la candidata más viable para ser La elegida, pero necesitamos la siguiente luna llena para realizar una invocación y comenzar con tu entrenamiento"- Comunicó la anciana.

-"Tengo algunas dudas"- señaló la peli-azul-"¿Qué se supone que debo hacer?"- Inquirió.

-"Tienes que entrenar para que puedas llevar a la humanidad a La Nueva Era"-

-"Si, pero ¿qué se supone exactamente que debo hacer?"- Akane se encontraba entre ansiosa y con miedo. La incertidumbre de todo esto la asustaba.

-"Tranquila, el entrenamiento consistirá en conocer las profecías y entenderlas, además que deberás aprender a defenderte y hablar el lenguaje antiguo. Sé que quieres conocer todo pero poco a poco tus dudas se aclararán"- comentó la anciana con una sonrisa en su rostro, los jóvenes son muy desesperados.

-"¿Y mi familia?"-

-"Ellos tendrán que establecerse en el pueblo, cerca del templo y serán vigilados por los guerreros, ellos también tienen que ser protegidos porque el lazo que te une a ellos puede perjudicar tu misión, si caen en manos de los Anko"-

-"¿Podré verlos?"-

-"Cada cierto tiempo puedes visitarlos y pasar uno o dos días con ellos y participarán en las actividades de la Orden"-

La joven peliazul estaba comprendiendo el cambio total de su vida. No solo para ella, si no para su familia. Esperaba que su familia entendiera y se acoplaran a todo esto.

-"El ritual de la invocación ¿en qué consiste?"-

-"El ritual traerá algunos conocimientos que olvidaste al nacer y son necesarios para cumplir con las profecías, este tiene que hacerse en luna llena y en el altar del templo"-

Aunque aún no sabía exactamente qué tenía que hacer, se sentía más tranquila porque sería entrenada para entender las profecías, en las cuales por alguna extraña razón ella era la protagonista. Jamás en su vida se creyó diferente a otras chicas, no era especial, ni siquiera se consideraba bonita y de la noche a la mañana le dicen que es una joven que según siete profecías llevará a los hombres a La Nueva Era. Desde el momento que aceptó venir con el Comandante Saotome sabía que esta decisión tendría consecuencias.

-"Todo será más claro después de unos días"- Señaló la anciana, tratando de inspirar confianza y tranquilizar a la invitada.

-"Anciana Collage, La elegida necesita que se le asigne un guerrero personal para su protección a partir de este momento"- Puntualizó el padre de Ranma.

-"Tienes razón Genma, a partir de hoy Ranma será el guerrero asignado a esta misión"- Mirando al joven de la trenza, acentuó –"Sabes la importancia de esta tarea, no la descuides ni te separes de ella a partir de ahora queda bajo tu protección"-

-"Sí"- Respondió con una reverencia el chico de ojos azules -"Además Ryoga y Mousse tendrán que permanecer en el templo para protección de todos, porque en cuanto conozcan los guerreros de Anko que están entrenando a la joven sospecharán y puede haber algunas intromisiones."-

-"Señorita Tendo, Ranma es el mejor guerrero que existe en la Orden. Él estará siempre contigo y su misión es protegerte"- Explicó a la chica y esta asintió suavemente.

-"Muy bien, así será"- Finalizó la anciana y se levantó de su asiento.

Ranma se puso de pie al mismo tiempo que los demás y cordialmente ayudó a Akane a incorporarse. El ser su guerrero personal le pareció una excelente decisión, su misión sería proteger a la bella joven y permanecer a su lado, aunque él sabía que ese era su destino pero jamás pensó que sería tan grato. Caminó detrás de ella, observó su gracia al moverse, su sedoso cabello y su exquisito cuerpo; por unos minutos se dejó llevar por su imaginación.


Se movía de un extremo a otro de la habitación, el sonido de sus pasos se escuchaba por toda la mansión. La frustración experimentada hizo que golpeara fuertemente el escritorio de madera que se encontraba en el centro del amplio estudio mientras veía un gran librero que abarcaba toda una pared rellena de libros, fotos y grandes enciclopedias. De un ventanal que proporcionaba mucha luz, salió una figura delgada y femenina que comenzó a reír estruendosamente.

-"Cállate"- demandó Kuno rechinando los dientes.

-"Hermano tu paciencia no es grande "- Continuó la fémina con su risa estrepitosa.

Dando un segundo golpe en el escritorio de madera, Kuno se acercó a su hermana y tomándola del cuello la levantó del piso y la estrelló contra la pared. La furia que sentía no le permitía pensar claramente, sus instintos deseosos de destruir reclamaban golpear al ser más cercano para liberar la tensión acumulada.

-"¿Qué te pasa? me lastimas"- Reclamó la chica mientras se levantaba del piso tocándose su cuello adolorido.

-"Tú tienes la culpa, tu horrorosa risa me desquicia"- grito enojado por sus acciones

-"Tal vez no es mi risa, sino tu falta de cordura"- Como no obtuvo respuesta continuó –"¿Qué sucedió?, ¿Pudiste encontrar a la chica?"-

-"Sí, pero llegó el maldito de Saotome y no la pude traer"-

-"¡Oh! ¿viste a mi adorado Ranma?"-

Kuno hizo una mueca de desagrado ante la pregunta de su hermana, a Kodachi siempre le había gustado el estúpido de Saotome, la muy tonta creía que era un buen partido para ella. Siempre olvidaba que era su enemigo, todos los de la Orden de Nara solo le traían problemas. }Con una sonrisa pensó que al final no todos le causaban problemas.

Ignorando la pregunta de su hermana, abrió un cajón del escritorio y sacó la chequera era momento de comprar algunas lealtades y reafirmar otras.

-"Sasuke"- gritó y al momento un pequeño ninja salió de las sombras.

-"A sus órdenes amo"-

-"Hagamos algunas llamadas, necesito otro informarte, alguien que esté muy cerca."-

Inclinando su cabeza, el ninja salió de la habitación, tenía que encontrar a alguien que estuviera deseoso de hablar más de lo que debía. Gracias a algunos contactos, pudieron tener un buen informante que los ayudaba a interceptar a las chicas que podrían ser la elegida y casi logran obtenerla. Ahora que ellos la tienen, necesitaban más delatores debían evitar el ritual, ya que solo Kuno Tatewaki sería el gobernante del La Nueva Era.


Llevaban más de dos horas de viaje y estaban entrando a la ciudad de Kioto, pronto todas sus dudas se aclararían. Durante el camino hubo mucho silencio, las cuatro personas que viajaban desde Tokio se encontraba absortas en sus pensamientos y dudas, ¿Qué había pasado con Akane?, ¿Por qué de la noche a la mañana tenían que hacer un viaje sin conocer los motivos?, ¿Qué iban a pasar con ellos? Muchas preguntas sin respuesta rodaban por la mente de la familia de Akane y cada uno de ellos tenía sospechas muy lejanas de la realidad.

Después de otros veinte minutos llegaba a un Templo muy hermoso y eran guiados hacia el interior por el agente chino de larga cabellera y ojos verdes. Salieron de un camino de piedras y observaron dos pagodas de la misma estructura y antigüedad que el Templo. A lo lejos observaron a algunas personas saliendo de una de las estructuras y divisaron a la chica peli-azul que conocían muy bien.

-"¡Akane! ¡Akane!"- gritaba Nabiki, la mediana de la familia.

Cuando escuchó su nombre, la hermosa joven Tendo reconoció a su padre y hermanas que salían del camino. Sin detenerse corrió a su encuentro y se arrojó a los brazos de su padre.

-"Papá estaba tan preocupada por ustedes ¿Cómo están?"- Besó la mejilla de su progenitor y se dirigió a saludar a sus hermanas.

-"Estamos bien hija, tú ¿Cómo estás?"- abrazando a su hija le preguntó sobre su salud, estaba feliz de darse cuenta que no le había pasado nada a ella.

-"Akane ¿Por qué venimos aquí?"- interrumpió Nabiki mientras golpeaba el piso continuamente con su pie, mostrando impaciencia y arrogancia.

-"Nabiki"- Regañó Kasumi con dulzura –"No te preocupes pequeña pero dinos, ¿qué sucede?, estábamos muy preocupados por ti"-

Akane mordió sus labios inquieta, era muy complicado explicar la situación, las profecías y su destino.

-"Buenas tardes, me gustaría hablar con ustedes"- Afirmó la anciana collage a los recién llegados.

-"Buenas tardes"- Saludó el señor Tendo desconcertado pero inclinándose levemente en señal de respeto, la anciana que estaba frente a ellos era una sacerdotisa.

-"Explicaré qué sucede, por favor, acompáñenme"- Con un sutil movimiento, los condujo hasta la sala donde anteriormente hablaron con Akane.

Todos los que se encontraban presentes siguieron a la anciana y se sentaron en la sala azul. La anciana junto con los tres hombres, explicaron detalladamente acerca de las profecías, de la elegida, de la misión de la Orden, de los Ankos y aclararon un poco del destino de la chica peli-azul como La elegida.

El Señor Tendo miró fijamente a su hija tratando de encontrar algún gesto de mentira, vacilación o engaño. Nada de lo anterior apareció en el rostro de su hija, excepto miedo, angustia y culpa; comprendió que tendría que ser fuerte para ayudar a proteger a su hija y trataría de hacer su carga menos pesada. Nabiki miraba a su hermana menor con cierta aprensión, le dolía pensar en que fuese lastimada o que saliera dañada; tendría que usar todos sus métodos para evitar otro sufrimiento en la familia. Kasumi comprendió la gran responsabilidad que implicaba eso para su hermana y solo pudo sentir mucho pesar porque su hermana llevaría el futuro de la humanidad en su espalda.

Apenas platicaron con Akane, su padre y hermanas fueron enviados a una aldea cerca del templo para que se instalaran y al día siguiente Mousse los instruiría en las funciones de la Orden. Cada miembro participaría activamente en diferentes funciones. No tuvieron otra opción que aceptar y participar en el destino del miembro más joven. Aun estaban desconcertados y solo seguían las instrucciones sin digerirlas quizás mas adelante se detendrían a pensar sobre los cambios y nuevos roles que de la noche a la mañana cambiarían sus vidas.


Akane era guiada por la señora Saotome hasta el interior de la segunda torre. Le mostraría la que sería su habitación a partir de esa fecha. Se sentía angustiada, las miradas de su familia la habían desconcertado ya sintió su apoyo incondicional pero reflejaron lástima por ella y eso le molestaba.

Llegó a una habitación pintada de azul, era muy amplia y tenía una ventana muy grande junto a la cama. Akane ingresó y pudo ver su maleta en el centro del cuarto, también había una puerta que guiaba al baño. Deseaba tomar un baño para refrescarse y relajarse un poco, su familia la había alterado, quizás porque sentía que no tenían mucha fe en ella.

-"Te dejaré para que te instales, me gustaría que cenaras con todos, ¿cómo te sientes?"- la sacerdotisa la miraba dulcemente.

-"Bien, solo necesito descansar, no quisiera ser descortés pero me gustaría quedarme en la habitación"- Expresó la joven tratando de ser lo más amable posible y agradeció la invitación con una hermosa sonrisa. En esos momentos realmente deseaba con toda su alma estar solar y encontrar la oportunidad de descargar un poco de su miedo.

-"Entiendo, entonces descansa"- Dijo la sacerdotisa saliendo de la habitación.

Akane se dispuso a refrescarse un poco y sacó su ropa, ingresó al baño y se relajó en la tina. Después de una hora la joven Tendo estaba cambiada, sentada en su cama y pensando en el futuro incierto. De pronto comenzó a llover, la lluvia le recordaba el llanto y la tristeza de su vida... su madre murió un día de lluvia. Sin recordar donde se encontraba comenzó a llorar, lloró por la muerte de su progenitora, por la soledad que siempre sintió, por dejar de lado sus sueños y por todo lo que aún no pasaba.


Ranma terminó de acomodar sus cosas y bajó a cenar; se le hizo extraño no ver a la chica Tendo en la cena, pero no preguntó ni le tomó mucha importancia, era probable que ella quisiera descansar y procesar un poco la información que se le había dado.

Cuando se dirigía a su cuarto comenzó a llover estruendosamente y escuchó el sollozo de ella. Akane estaba llorando, la escuchó claramente y su instinto lo hizo ingresar a la habitación.

-"¿Estás bien?"- Preguntó preocupado el joven de la trenza mientras se acercaba a la señorita Tendo.

Akane estaba acurrucada en la esquina de la cama, llorando desconsoladamente. Se veía tan frágil, tan indefensa que Ranma no esperó la respuesta de la hermosa chica, solo la tomó de un brazo y la jaló hacía él, proporcionándole un abrazo protector y ella escondió su rostro en su pecho mientras lágrimas copiosas seguían saliendo de su ojos marrones.

La peli-azul se sintió protegida con el abrazo del joven Saotome, la sensación de apoyo la hizo descargar todos sus miedos en un llanto constante. Poco a poco fue cesando el dolor y las lágrimas desaparecieron, pero la separación de su abrazo tardó un poco más.

-"Discúlpame"- Mencionó la hermosa chica agachando su rostro y alejándose del chico.

-"No tiene que disculparse, señorita Tendo, es muy común…"-

-"Dime solo Akane"-

-"Akane"- su nombre le sonó como solo suyo -"no tienes que disculparte, es normal sentirte así con todo lo que ha sucedido"-

-"Tengo miedo"- Confesó la chica peli-azul. Necesitaba explicarle el motivo de su llanto-"No sé porqué yo soy la elegida, tengo miedo de no poder hacer lo que tengo que hacer"-

-"Es difícil aceptar un destino que no escogimos pero poco a poco será más fácil"- Concluyó el joven mirando hacia el vacío.

-"¿Tú crees?"-

-"Estoy seguro, cada día será más fácil"- mencionó el joven de la trenza muy seguro, mirándola con una sonrisa.

-"Muchas gracias"- Dijo mientras le correspondía otra sonrisa.

Ranma tuvo la sensación de volar, la sonrisa de la joven lo nubló y solo escuchó su corazón sonar a un ritmo impresionante. Levantó su mano para desaparecer el recorrido de las lágrimas anteriores y sintió la suave piel del rostro de la mujer más hermosa que había conocido.

Las mariposas rondando en su estomago aparecieron cuando él tocó sus mejillas, miró los ojos azules y se perdió en ellos, inconscientemente mojó sus labios y deseó fervientemente probar su aliento.

Ranma observó los húmedos labios de la chica, hacia los cuales había creado un fervor casi religioso. Por ello, no tuvo más que hacer reverencia: se inclinó y, por un breve instante los tocó con los propios. Ese fugaz momento, fue suficiente para que el joven viera abrirse las puertas del cielo, mientras una sensación de calor recorría cada milímetro de sus venas.

Akane dejó de respirar cuando el aliento del joven Saotome se mezcló con el suyo, sintió un temblor interno que despertó todos sus sentidos y una alegría inmensa embriagó su corazón.

Despacio y con pesar, sus labios se separaron y ambos se miraron a los ojos, miles de preguntas recorrieron su mente pero ninguna llegó a su boca. Ranma se incorporó y antes de perder la poca cordura que le quedaba, se dirigió a la puerta de la habitación.

-"Descansa pequeña, yo estaré cuidándote"- Abrió la puerta y antes de cerrarla se giró y la miró con ternura –"si me necesitas estaré en la habitación de al lado"-

Akane lo vio cerrar la puerta y con una sonrisa en sus labios, se acostó en la cama y cerró sus ojos para soñar. Ranma Saotome sería el protagonista de su sueño.

Espero que este capítulo les agrade…

Quiero mandar un abrazo a mi querida Mya que me ayuda en este proyecto y quiero agradecerle por su apoyo incondicional… simplemente gracias.

También quiero agradecer mucho los Reviews de Rmtl Des y de Satoshi que me ayudan a continuar…

Anami, no te preocupes yo creo que los consejos hacen que mejoremos y crezcamos, gracias por tu tiempo para leerlo y mandarme tus comentarios

Madame de la Fere-du Vallon agradezco muchísimo tu fe en mi primer fic y es un honor tener Reviews de tantas autoras que admiro.

Además quiero mandar un gran saludo a todos aquellos que leen y esperan mi actualización.

El próximo capítulo explicaremos las primeras dos profecías… les tengo una gran sorpresa.

Besos a todos