Capítulo 5: Sick and Twisted Affair

ADVERTENCIA: Siempre es importante decir que este fic es calificación RATED M, por lo que leerás escenas de sexo explícito. Si eres menor de edad, no te gusta o te ofende, no lo leas.

Capítulo dedicado a: Mi Beta, gracias por darme la fuerza para continuar: D

Dejen reviews por fis.

Capítulo beteado por: Rosario Tarazona (Xarito Herondale), Betas FFAD
www facebook com / groups / betasffaddiction

"Somos el capricho de lo que sentimos".

BPOV:

El camino fue largo. Su casa quedaba a las fueras del Este de Los Ángeles, una adquisición arquitectónica en su esplendor.

Bajé de su auto con cuidado, ya que había unas cuantas piedras que formaban un camino muy elegante. Aprecié el lugar: grandes jardines, las paredes pintadas de blanco y unos cuantos ventanales.

— ¿Entramos? —preguntó, desviándome de mi ensoñación. Asentí.

Él abrió la puerta de estilo griego.

—Adelante —pronunció.

Entré al living, era de un estilo moderno, muebles con colores neutros. Miré alrededor, todo iba cambiando de acuerdo a la estancia en la que te encontrabas. Edward me miraba absorto.

— ¿Para qué me trajiste aquí? —pregunté a le defensiva cruzándome de brazos.

—Para que te olvidaras de Adam y lo dejaras muy atrás —contestó acercándose a mí. Di un paso atrás.

—Todo esto no se me hace… hum, de buena fe —sugerí.

—Piensa lo que quieras, Swan. ¿Un trago? —preguntó acercándose a la mesa de vinos.

—Ni siquiera son las 12 —susurré impactada.

—Disfrútalo, Swan, que nada dura lo que deseamos —dijo.

Hice una mueca y me senté en el sofá cruzándome de brazos.

— ¿Conociste a mi padre? —dije de mala gana.

—No, jamás he oído hablar de él. —Tomó un trago de su vodka.

— ¿Jamás? —Me senté a su lado, él asintió.

Raro.

Marcador:
Swan 0 - Cullen 1.

Sacó un control remoto y marcó el número 2. Empezó a sonar la canción de Closer "Kings Of Leon". Tomó otro trago de su vodka y me miró.

—Bella, ¿por qué te querías casar con Adam?

—Porque sí, eso a ti no te importa. —Le guiñé un ojo mientras me levantaba del sofá, él me siguió con la mirada.

—Sí me importa —contestó serio.

—No, no lo hace. —Crucé mis brazos.

—Sí lo hace. —Se levantó del sofá y me enfrentó con sus ojos verdes escarlata.

—Porque sí —sentencié.

Tomó mi muñeca y me acercó a su cuerpo. Aspiré su fragancia embriagándome de ella como una adicta. Él sonrió satisfecho.

—Vas a rogar —rio.

—No lo creo, Cullen. —Sonreí y me alejé caminando hasta la puerta—. ¿Me llevas de vuelta? —Él asintió.

IPOV:

Quedaba poco tiempo, unos instantes y Swan llegaría gritando, jurando que ella estaba borracha, que no era lo que deseaba hacer. Reí.

Ella se había acostado conmigo, y de eso no había duda. Bella aventó la puerta y me miró, lucía hermosa con ese vestido azul marino de una sola manga y tacones negros.

Se acercó a mi escritorio.

—No sucedió nada —sentenció.

—No lo creo, Bella. —Agarré su mandíbula para acercarla hacia mí, pero ella quitó mi mano.

— ¡NO PASO N-A-D-A! —gritó.

—Si tú lo dices. —Le sonreí.

—Lo digo yo, y tú lo vas a cerciorar, no paso nada. Repítelo, Ian, o te pateo el trasero. —Acarició mi entrepierna.

—No paso nada, Bella. —Reí.

Se alejó de mi escritorio.

—Buen día —dijo dándose la vuelta y salió de mi oficina. Miré como caminaba cabreada por lo que había pasado, pero era su culpa, ella juró que Edward no le daba lo que quería… bueno, ahí yo estaba para consolarla.

*Flashback*

Eran escasas las 12 de la noche, estaba esperando mi último trago antes de retirarme cuando miré a mi lado y vi a Bella luciendo muy elegante, pero no para un bar.

—Una piña colada, por favor —pidió.

Me dieron mi trago y me acerqué a ella. Refunfuñó cuando me vio.

—No estoy de humor —sonrió.

—Ni yo lo estoy. ¿Qué paso?

Me miró y sonrió. Suplantó las palabras por besos febriles, respondí aquello. Sabía a qué se refería con esto, lo hacía seguido.

Esto no terminaría jamás bien.

Me jaló hacia ella, sentí como su lengua se apoderaba de mí, la dejé entrar. Nos sumergimos en besos y caricias.

De mala suerte se separó de mí, tomó mi mano y subimos a su auto. Cerró la puerta detrás de mí y seguimos besándonos como antes. Quitó mi camisa y la aventó atrás, yo la tomé por la cintura, la puse encima de mí y empecé a desabotonar su blusa. Ella empezó a reír y me miró, sus ojos negros por la excitación.

Mordí su cuello, lo besé y me deshice de su camisa, al igual que de su sostén. Mordí su pecho, ella gimió y arqueó su espalda, se deshizo de mi fajo, abrió de una mi pantalón y acarició mi entrepierna. Subí su falda, hice a un lado sus bragas sin quitárselas, bajé mi bóxer y entré en ella en una sola estocada. Gritó fuertemente y empezó a moverse de arriba abajo, sujeté bien su cintura y di varias estocadas hasta que ambos nos corrimos.

*Fin de Flashback*

Y yo que creía que no volveríamos a tener nada casual por un tiempo. Edward entró a mi oficina.

—Necesito que estés listo, tenemos problema con el banco en China
—dijo y se marchó, ya pronto le llegaría el chisme.

BPOV:

2 días después:

Miré a Edward, él sonrió y continuó dando las explicaciones del proyecto "Marketing en Australia". Todo parecía tan normal, tan bien… Se sentó a mi lado e Ian siguió con la presentación.

—Luces hermosa. —Mordió el lóbulo de mi oreja.

—Ajá, lo que digas —sonreí.

Acarició mi pierna lentamente haciendo círculos, después de arriba abajo, subió un poco mi vestido de holanes morado por la ocasión, y siguió hasta que estuvo cerca de mis bragas. Lo miré, él asintió a lo que exponía Ian, me acerqué a su oído.

—Deja de hacer eso —murmuré.

— ¿Qué cosa? —Se hizo el tonto.

—Tú sabes qué —le sonreí.

—No, en realidad no sé a qué te refieres —me guiñó un ojo.

Siguió haciendo lo mismo, solo que esta vez fue hacia mi centro y lo empezó a masajear haciendo círculos de arriba abajo, se sentía tan bien… Los demás parecían tan concentrados en la presentación que Edward se apoderó de la distracción de ellos para besar mi cuello, me volteé con él y besé sus labios.

—Vamos a mi oficina —susurró.

—Pero, ¿y la presentación? —pregunté.

— ¿Crees que me importa? —Rio y siguió con lo suyo.

Gemí bajito y mordí mi labio.

Tomó mi mano y nos dirigimos a su oficina, cuando entramos a la misma cerró la puerta detrás de él. Por supuesto sus manos fueron hacia mis caderas.

—Me enteré de que tú e Ian tuvieron sexo —murmuró cerca de mi oído, me puse rígida y escuché con atención.

—Pero hoy le demostraremos quien manda. —Mordió mi cuello y me volteó hacia él, estampé mis labios contra los suyos, me llevó hacia el escritorio, aventó todas las cosas y me sentó sobre él.

—El fuego quema, el viento procrea, pero tú y yo, nena, somos agua… — susurró contra mis labios, estábamos tan cerca.

—Ambos destruimos. —Tan cerca, solo un beso y todo empezaría…

· Sé que es corto, pero el bueno es él que viene. Quiero REVIEWS·