Declaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, sólo utilizo sus personajes para crear esta historia sin fines de lucro.
Capitulo 7: "se sincera y dile la verdad" "séptimo método"
Un chico caminaba por la calles de Konoha, era de noche y estaban a mitad de pleno invierno, se le veía contento a pesar de que se estaba congelando. Sus ojos azules brillaban como nunca y su sonrisa era la más cálida que se le pudo haber visto en ese momento, por fin se declararía a la chica de bellos ojos y linda sonrisa.
Era la noche del festival de invierno y habían acordado juntarse después de la media noche para que no haya más interrupciones, cosa que era habitual, ya que tanto las amigas de la chica, como los amigos del rubio, hacían todo lo posible para meterlos en problemas con la familia de la Hyuuga.
—"este frio me esta matando, pero todo sea por Hinata"—pensó Naruto avanzando lo mas rápido posible, de seguro Hinata debe estarse congelando— ¿Quién anda ahí?—dijo al sentir una presencia— ¡muéstrate!—exigió.
Una persona avanzó en la oscuridad que le proporcionaba el callejón, abrió los ojos y uno de estos mostró el sharingan que el rubio enseguida reconoció.
— ¿Kakashi-sensei?—pregunto, luego todo se volvió oscuro.
Hinata estaba cansada, Naruto aún no llegaba y ya se había retrasado una hora, quizás debería irse, pero no quería, el chico nunca rompía su promesa, a lo mejor le pasó algo… ¡No! El sabía cuidarse, pero ¿entonces que debería hacer? Todas sus suposiciones se esfumaron cuando vio al chico acercarse rápidamente.
— ¡Hinata!—grito alzando su mano en gesto de saludo, luego tomo algo de aire y continuo—lo siento, me quede dormido.
—No importa—dijo, suspiro aliviada— ¿Para…para que querías verme tan tarde?—junto sus dedos y bajo la mirada algo sonrojada.
— ¡Ah! Bueno, es que yo…—se rasco la nuca y rió tontamente—veras, hay algo que siempre he querido decirte.
— ¿Eh?—la chica lo miró sorprendida y el nerviosismo se apoderó de ella, lo miro ilusionada.
—la verdad es que yo, desde hace mucho tu…me…agradas mucho y tu sabes que siempre seremos amigos, ¿verdad?—se arrepintió totalmente solo porque estaba asustado.
—s...si—bajo la mirada desilusionada.
—"genial, estúpido, lo arruinaste todo, compénsalo" ¡ouch!—un montón de nieve cayo en la cabeza del rubio y este quedo sepultado.
— ¡Naruto-kun! ¿Estas bien?—dijo— ¡ouch!—algo de nieve cayo en el rostro de la Hyuuga.
De pronto la risa de la chica inundo el ambiente y el rubio, quien estaba quitándose la nieve de encima la miro extrañado, luego termino riéndose con ella. Ambos comenzaron a tirarse nieve y al final cayeron al suelo cansados, se miraron y sostuvieron la mano del otro, solo el respirar agitado se lograba escuchar, el llanto de la chica rompió el cómodo silencio.
— ¿Hinata?—el rubio giro su cuerpo para ver bien a la chica— ¿Por qué lloras? ¿Fue por algo que hice?
—No—dijo limpiándose las lágrimas—es solo que recordé a mi madre y yo…—sus sollozos le impidieron seguir hablando.
—Hinata—susurró, se acerco a ella y le acaricio el rostro—yo estoy contigo…—luego de eso la beso, primero fue un suave roce que le provoco una corriente eléctrica, luego quiso mas y profundizo el beso, la chica estaba algo sorprendida, pero correspondió, dejando caer las suaves lagrimas de su rostro que se confundían con la nieve.
Los dos chicos disfrutaban tan ansiado manjar y estaban tan sumidos en su mundo que no se dieron cuenta de la nieve que empezaba a caer ni de lo oscuro que estaba, solo un farol iluminaba a la joven pareja, que no dejaba de besarse.
—Naruto-ku…—el rubio la callo poniendo una vez más sus labios sobre la chica.
—Naruto esta bien—la miro tiernamente, contemplo a la chica que tenia los ojos brillosos y algo rojos a causa de sus lagrimas, miro sus mejillas rosas de lo avergonzada que estaba y observo sus labios recién profanados por el, sus cabellos revueltos y cubiertos por la nieve, además, llevaba un kimono precioso, que le resaltaba su figura, toda ella era un ser maravilloso que lo enloquecía completamente y el no lo había notado, era la imagen perfecta y el momento perfecto.
—Naruto—susurro la Hyuuga.
—Así esta mejor—el chico sonrió—Hinata, no se lo que es amar, pero quiero aprender a hacerlo, ¿me enseñarías a amarte?
—…—esa repentina pregunta la dejo atónita—c…claro—nuevas lágrimas querían salir, pero el chico se las limpio enseguida, lamiéndolas, la chica rió—Naruto—le llamó algo avergonzada.
— ¿Qué pasa?—preguntó.
— ¿podrías apartarte?, me estas aplastando—confesó ruborizada al máximo.
— ¿Eh?—el chico recién se había dado cuenta que estaba encima de la chica— ¡lo siento Hinata!—exclamo sonrojado, apartándose rápidamente.
—No hay problema, porque yo…te quiero—confesó, el chico le sonrió tiernamente.
Ambos se sentaron y recién se dieron cuenta de todo, el chico le ofreció la mano y ella estaba a punto de aceptarla cuando él la apartó, luego su mirada se ensombreció y una sonrisa perversa surco sus labios, Hinata lo miro entre extrañada y sorprendida.
— ¿De verdad te creíste todo, niña ingenua?—rió burlonamente, una persona miraba desde lejos, controlando cada movimiento.
— ¿Naruto?—pregunto tímidamente alzando su mano— ¿Que te sucede?
—No digas mi nombre—le dio una manotada a su mano—me das asco.
— ¿Qué?—
— ¿Estás sorda?— dijo sarcásticamente—dije que me das asco.
—pero tu…nos…nos dimos un beso—
—Solo fue un beso, nada mas—respondió fríamente el chico de ojos azules
—Pero pensé que me querías—protesto la chica, unas lágrimas afloraron en su rostro.
—Te quiero y mucho, pero solo como amiga, lo siento "Porque le digo esto, yo… yo la quiero mas que una amiga, pero no se si esto estará bien… estoy confundido y me duele verla así, ¿Por qué mi cuerpo se mueve solo? ¿Qué esta pasando? Hinata…"— volvió a decir el chico rubio, más indiferente que nunca—bueno, en realidad no, yo solo quería alguien con quien divertirme.
—Nunca, escúchame bien, nunca te lo perdonare…. —grito la chica—-me utilizaste todo este tiempo—dijo, las lagrimas recorrían su cara, ella se fue. Pensó que esa era la cosa mas atroz que Naruto le haya dicho, sin embargo, estaba completamente equivocada…
El rubio cayo inconsciente y la persona que estaba controlándolo se fue. Luego de algunas horas el chico recobro el sentido.
—tengo un tremendo dolor de cabeza—susurró sobándose las sienes—no recuerdo que pasó, estaba caminando y…—una repentina punzada le hizo caer.
— ¿Naruto? ¡Naruto!—exclamó Sakura al ver al chico en el suelo— ¿estás bien?
—S...si—se intentó levantar, pero no pudo.
— ¡no lo estas!—grito preocupada— ¿Qué haces a estas horas de la noche?
—Lo mismo debería preguntarte yo—dijo sentándose y apoyando una de sus manos en la rodilla.
—Recién termine mi turno en el hospital, ¿no te lo había dicho ya, tonto?—se cruzo de brazos algo molesta—"y yo que quería disfrutar del festival"—se quejó en su mente.
— ¡ah! Es que se me olvido—dijo algo asustado, ya conocía bastante bien el carácter de su amiga.
—Todavía no me has dicho que haces tu aquí—dijo molesta— ¿Qué estas tramando?
— ¿yo? Nada, olvide lo que estaba haciendo—dijo algo confuso, puso una cara tan tierna que Sakura se sonrojó.
—Naruto—
— ¿eh?—
La chica rozo sus labios levemente y los apartó. Lo miro algo avergonzada.
—lo siento, me deje llevar—
—no te preocupes—
Unos pasos se sintieron y los chicos se dieron vuelta, vieron a una Hinata sorprendida, pronto, algunas lagrimas se asomaron, en sus manos un regalo muy bien envuelto, este cayó al piso.
—Hinata, no es lo que crees—dijo Sakura un poco culpable.
—no me des explicaciones Sakura-san—agachó la cabeza y se dio vuelta dispuesta a marcharse.
—Hinata, ¿Qué pasa? ¿Por qué te pusiste así?—pregunto Naruto algo extrañado.
— ¡Tonto!—le gritó—eres un verdadero imbécil y te odio—la chica Hyuuga salió corriendo.
—Naruto, ¿Qué esperas? Ve tras ella—lo tomo de la camisa y lo empujó.
— ¿Por qué? Yo no hice nada—estaba realmente confundido, no sabia porque Hinata actuaba de esa forma.
— ¿Acaso no te gusta Hinata?—
—"…te gusta Hinata…te gusta Hinata…"—esas palabras hicieron que reaccionara, un sello en su cerebro se rompió—ahora recuerdo, gracias Sakura—el chico salió corriendo.
— ¡Que raro es!—exclamó, luego se fue a su casa.
Mientras, la chica Hyuuga corría, había olvidado dejarle su regalo, se lo iba a tirar en la cara, pero verlo con Sakura la destrozó, ya no estaba molesta, estaba furiosa, ¿Cómo se atrevía a engañarla? Esto no se quedará así.
— ¿Quieres ayuda?—dijo alguien.
— ¿Quién, quien es?—se giro asustada y todo lo que alcanzo a divisar, fue un ojo rojo, el sharingan…
Naruto buscaba desesperadamente a la chica, sin embrago, no la encontraba, hasta que un pequeño sollozo lo detuvo. Vio a la chica arrodillada en el suelo, con la cabeza escondida en sus piernas.
—Hinata—llamo tímidamente el rubio.
—…—ella pretendió no escucharlo y lloró más fuerte.
—lo siento Hinata, no se que pasó—trato de acercarse, pero ella no se lo permitió.
— ¡Vete!—dijo, miró a Naruto de la forma más fría que pudo—no te acerques, eres un monstruo.
—"eres un monstruo…monstruo…monstruo"—esas palabras hicieron eco en su mente y una punzada de dolor lo hizo retroceder.
— ¡Aléjate de mi Kyuubi o gritaré!—la chica estaba realmente asustada y confundida, una persona vigilaba desde las sombras.
—Hinata, ¿pero que estas diciendo?—dijo temblando, veía lo aterrada que estaba y eso lo asustó, un escalofrío recorrió su cuerpo.
— ¡auxilio! ¡Me están atacando!—la chica salió corriendo y el rubio no pudo más que quedarse parado viendo como la Hyuuga se alejaba, todo había acabado…
La Hyuuga despertó en su cama, no se dio cuenta cuando llegó allí ni como había llegado, pero las imágenes recién acontecidas le provocaron una terrible angustia, nuevas lágrimas querían salir, pero no quería. Se levanto y se dirigió al espejo, vio lo pálida que estaba, en ese momento se odió, más de lo que ya se odiaba, una persona apareció detrás de ella.
—Te hizo daño—dijo el extraño—yo te puedo ayudar.
— ¿Ayudar?—pregunto—no necesito tu ayuda.
—Te quieres vengar, ¿no?—puso sus manos en sus hombros y la dirigió hacia el espejo— ¿esa es la Hinata que quieres ser? Una niña tonta e ingenua, una chica que no merece sufrir.
— ¿Y como piensas ayudarme?—miro fríamente a la persona, vio sus ojos, uno de ellos llevaba el sharingan.
—te puedo hacer fuerte, así serás la heredera perfecta para tu padre y de paso te vengarás de ese chico que te desprecio.
—"ya no quiero ser Hinata" Acepto—miro por ultima vez su reflejo y luego rompió el espejo, quedando algunos trozos que reflejaron los fríos y vacios ojos de la pelinegra. Ya no quedaba nada de Hyuuga Hinata…
Despertó con una sensación de vacio, miro a su alrededor y se dio cuenta de donde estaba y con quien estaba, miró a Sasuke.
—al fin—suspiro cansinamente—trate de despertarte, pero parece que tu sueño era más importante.
—Era una pesadilla—se limitó a responder.
—Así parece—sonrió de lado—alguien quiere verte.
— ¿Quién?—preguntó—si es Naruto dile que no.
—Ya es tarde—dijo Naruto entrando—quiero hablar contigo.
—pues yo no—no se atrevió a mirar sus ojos.
—creo que tienen mucho de que hablar, así que me retiro—dijo Sasuke, miro a Naruto, este lo observo molesto.
—espera Sasuke-kun—trato de convencerlo de que se quedara allí, no quería estar a solas con Naruto.
—5 minutos dobe—le dijo Sasuke haciendo caso omiso a las palabras de la Hyuuga—si te pasas vendré a buscarte.
—si, como tu digas—dijo sin importancia. Sasuke salió molesto, ese usuratonkachi era más testarudo que antes.
— ¿y bien? Habla rápido que quiero descansar—dijo molesta, los recuerdos del pasado volvían a atormentarla y no tenía ganas de hablar con Naruto.
— ¡Oye! Soy yo el que debería estar enfadado contigo—le reclamo sentándose al borde de la cama para mirarla.
— ¡Yo no te he hecho nada!—se defendió empujando al chico— ¡tu eres el que me hizo daño!
—…—bajó la mirada, ella tenía razón y reclamarle ahora no era conveniente—lo siento.
— ¡Vete!—no lo quiso ver, su mirar era de confusión e ira, no sabía como actuar—no necesito tus disculpas.
— ¡ah! Ya veo—se paró molesto y le dio la espalda a la chica—pues yo tampoco las necesito.
— ¿y quien quiere disculparse contigo?—
— ¡Eso deberías hacer después de que tú y los aldeanos me echaran de la aldea!—le recriminó cada vez más molesto.
— ¡yo no lo decidí, fue Danzo y los ancianos del consejo!—argumentó, elevando el tono de su voz.
— ¡Pero tú eres un miembro de la raíz!—le gritó, los sentimientos de ambos están a flor de piel y cualquier cosa podría pasar.
— ¿y eso que tiene que ver? Además, Danzo esta muerto— miro hacia abajo, recordó todo lo que le hizo pasar ese anciano y su mirada se entristeció, cosa que notó el rubio.
— ¿no crees que deberías ir a llorar su muerte y cosas por el estilo?, después de todo eres su mujer—dijo fingiendo poca importancia, creía que ella estaba triste por la muerte de ese tipo.
— ¿su mujer? ¿Crees que yo y ese vejestorio…?—recordó la escena del hospital, eso la enfureció.
—Así que estabas allí ¿y no hiciste nada para detener a ese viejo asqueroso?—le reprocho, algunas lágrimas querían salirse.
— ¡porque seguramente lo disfrutabas!, ¿No?—esa fue la gota que rebasó el vaso, el chico recibió una bofetada que lo sorprendió— ¿Por qué diablos lo hiciste?
—¡estaba bajo un genjutsu y por eso no lo pude detener, torpe!—le gritó—no tienes idea de cuanto sufrí allí, las cosas que me hacían, si no fuera por Sai, en estos momentos yo…—solo de pensar en eso le erizó la piel y se abrazó a si misma.
—Hinata, yo no sabía…—se acercó a la chica, verle en ese estado le provocó una tristeza tan grande.
—¡no te acerques!—dijo, trato de alejarlo, pero el chico la abrazó, ella trató de zafarse, pero el era más fuerte, así que termino cediendo y aceptó ese cálido gesto—no tienes idea…no tienes idea…—sollozo en su pecho y se aferró más a el—…como el me torturaba y quería abusar de mi, pero Sai siempre lo impedía, así que nunca fui suya—tomo un poco de aire, algunas lágrimas seguían cayendo—cuando estuve en el hospital, el trato de propasarse conmigo, pero por suerte llegó una enfermera y no pudo hacerlo, nunca fui suya—cuando terminó de relatar se aferro nuevamente al chico, buscando el calor reconfortante del chico.
—Así que…estuve equivocado todo este tiempo—rió de lo estúpido que había sido—lo siento mucho—abrazó a Hinata y le acarició el cabello, quizá podían llegar a ser como antes…
En Konoha…
— ¿Qué? ¿Cómo que Hinata esta con Naruto?—la Hokage estaba furiosa—Sai, ¡explícate!—exigió.
—Naruto, en su forma de Kyuubi, ataco a Hinata, el se la llevó para curarla—dijo nuevamente Sai.
— ¡deberías haberla traído inmediatamente! Esto traerá consecuencias, si Hiashi se entera…—lo pensó detenidamente, sabia de lo que era capaz si sabía lo de la chica.
—Hinata esta mejor con Naruto, si la traía a Konoha sería más peligroso—argumento el chico tranquilamente.
— ¿Qué quieres decir?—pregunto confundida totalmente.
—Usted sabe que Hinata se hizo parte de la raíz ambu, pues ahora que Danzo esta muerto, ya no tendré que seguir ocultándole información—explico el chico—Danzo tenía cierto interés en ella, por eso empezó a investigarla y la alejó de Naruto, experimento variadas veces con ella, su propósito era conseguir el Byakuugan, y aquí hay personas que conocen los planes de Danzo—dijo refiriéndose a los ancianos del consejo.
— ¿pero porque Hinata? ¿Solo porque es la heredera de la rama principal?—pregunto ya más calmada.
—No, es porque ella es la descendiente del Gran Dragón—dijo seriamente—ella es Ryuu no kage (sombra del dragón).
¿Del Gran Dragón dices? He escuchado esa leyenda—dijo contrariada, jamás creería que Hinata era descendiente de tal criatura—en la antigüedad, se dice que en medio de un fuerte diluvio en el país del fuego ,que estaba arrasando con todo, apareció una criatura enorme que disipo la gran tormenta, salvando muchas vidas, tiempo después se descubrió que fue el Gran Dragón, puesto que apareció como un tornado en medio del agua y muchos aldeanos lo vieron volar hacia el cielo, desde entonces, lo han venerado, y se dice que cada cierto tiempo aparece para dejar sus poderes al elegido, en agradecimiento por las ofrendas, al descendiente se le conoce como "la sombra del dragón", esa persona poseía un gran poder y un total control del agua, podía controlar las tormentas e invocar poderosos dragones.
—exactamente—dijo Sai—se pensaba que solo era una leyenda, pero Danzo encontró algunos pergaminos que revelan que el descendiente realmente existe y como prueba de ello, en la espalda del elegido se encuentra la imagen de un dragón, esta marca solo se activa con el byakuugan, Hinata nunca se dio cuenta hasta que Danzo se lo dijo, ya que la familia Hyuuga ha guardado el secreto por generaciones.
—eso quiere decir que…—se paro de su asiento—Sai, necesito toda la información posible, esperemos que Danzo este muerto o todo podría empeorar.
—si—dicho esto, los dos salieron de la oficina.
En algún lugar del bosque una persona caminaba, estaba gravemente herida y sus ropas manchadas con sangre, pero su sonrisa siniestra seguía en su rostro, pronto, muy pronto la tendría en sus manos y ni siquiera el Kyuubi podría detenerlo.
—Ya verás Hinata, serás toda mía—dijo el desconocido.
—Danzo-sama—un ambu apareció frente al ninja—la encontré, esta con Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke.
—Bien, trae a un ninja medico, atacaremos en cuanto me recupere—una sonrisa de satisfacción recorrió sus labios, Hinata no sabe lo que se espera.
Gracias por leer, me hacen muy feliz . Dejen comentarios para subir los demás capitulos. Ya tengo terminada la historia y la publique en otra parte con otro nick, no es plagio. ryuu no kage significa sombra de dragon.
Perdón por la demora, pero no tengo internet y no vivo en la ciudad, me es dificil viajar, pero hare todo lo posible para tener mas pronto los capitulos.
