¡Aviso! Esta semana estoy romanticona, así que a los que no os guste, ¡os jodéis!

La parte que está en negrita y en cursiva es que está cantando. Sugiero que escuchéis "Juste pour une nuit - Marie Ophèlie" que es la canción que está cantando :)

También quería dar las gracias a SweetMusicDreamer que me comentó que que le estaba gustando el fic... por cierto mona, ¡sigue con lo de Piratas del Caribe! ¡QUE ME TIENES EN ASCUAS!

Ahora si, sin más dilación, el capítulo! :D

¡DISFRUTADLO! (K)

6. Capítulo 6

Jimmy P.D.V

- Deberíamos coger rumbo este, así el camino es más seguro y no nos toparemos con la tormenta – dijo el Capitán al señor Hayes mientras se encendía un cigarrillo.

- Sigo optando por el oeste, el camino es más corto y llegaremos antes – dijo el señor Denham – Además, creo que la tormenta no nos cogerá…

Siempre estaban peleando, ya sea por el rumbo o porque no se soportan. ¡Todos los días lo mismo!

- Jimmy – dijo una voz a mi espalda, era el señor Hayes – Tómate un descanso si quieres, por ahora no haces falta aquí – me quitó el mapa y se puso él a estudiarlo.

- Gracias señor Hayes.

Salí del allí y me dirigí rumbo a la cocina, tenía hambre y necesitaba comer algo, además seguramente Avril estaría allí.

Desde que esa chica llegó, el ánimo de todos ha cambiado. Ya sea por sus bromas o por su forma de ser, no sé que ha pasado, pero las cosas han cambiado a mejor.

- ¿Qué te trae por aquí polizón? – dijo Lumpy mientras removía la comida en la olla – Si buscas a tu Julieta, te sugiero que la busques en otro sitio, aquí no está.

- Solo venía a por algo de comer, tengo hambre – acto seguido las tripas me empezaron a rugir – ¿Ves? – dije señalando mi estómago - Además, ella solo es mi amiga.

- Como tu digas…. – dijo mientras me apartaba la comida – Aquí tienes Romeo.

Preferiría la comida de Avril, era más sana, sabía mejor, y tenía mejor pinta. Pero mejor no decirle nada a Lumpy, lleva aquí muchos años y mejor no llevarle la contraria.

- A todo esto, ¿dónde está? – pregunte después de tragarme la primera cucharada.

- ¿Avril? No lo sé, no la he visto en todo el día. Pregúntale a la señorita Darrow, seguro que lo sabe.

Cuando terminé de comerme el plato que Lumpy me preparó, me fui a mi jaula, cogería el libro del "Corazón de las Tinieblas" y me iría a leer a algún sitio.

Bajé las escaleras y me dirigí a mi cama, me senté un rato, me quité la gorra y cogí el libro. Fui a ponerme en marcha de nuevo, pero me fijé en la jaula de enfrente, donde dormía Avril. Estaba todo muy ordenado, excepto por el echo de que encima de su cama había una caja abierta. No quería mirar, pero es que la curiosidad me podía. Me acerqué y cuando me asome para ver que había en su interior, vi que eran fotos, muchas fotos. Me senté en su cama, cogí la caja y me puse a mirar las fotos. Había muchas en las que aparecía Avril de pequeña o de hace unos cuantos años, y en casi todas salía con una mujer, supongo que sería su madre porque son las dos iguales. Me puse a mirarlas todas, cuando terminé, dejé las caja en su sitio y como estaba, y me dirigí a cubierta.


Cuando subí las escaleras, vi que estaban casi todos reunidos allí. Era el cumpleaños de Choy, así que lo normal sería que lo celebráramos. La música empezó a sonar, y la señorita Darrow fue empujada a la pista de baile, y ésta empezó a bailar.

- Venga Jimmy ¡sal a bailar! – me dijo el señor Hayes, que estaba a mi lado.

- No, señor Hayes, nunca he bailado con nadie, siempre lo he hecho solo.

- ¡Oh, venga! ¡No es tan difícil! – dijo empujándome a la pista de baile – ¡Eso sale solo!

Por insistencia del señor Hayes, me puse a bailar con la señorita Darrow, que la verdad, tenía el ritmo en la sangre, bailaba muy bien. El señor Hayes llevaba razón, esto salía solo, estábamos conectados, parecía que habíamos practicado todos los días este baile. Cuando terminamos de bailar, la gente empezó a aplaudir y a silbarnos, dándonos la enhorabuena por lo bien que lo habíamos hecho. Pero echaba en falta a alguien.

Cuando miré hacia arriba, allí estaba, en el nido, aplaudiendo, con una sonrisa en su rostro, algunos mechones de su pelo se soltaron de la coleta y con el viento dándole, la hacían más preciosa de lo que era, y nos estaba mirando con sus ojos azules como el mar. Le sonreí al verla, y ella me sonrió a mí, la verdad es que estaba radiante con ese vestido azul claro, aunque el día estuviera gris.

- ¡Baja de ahí! – le grité para que me escuchara - ¡Ven con nosotros!

- ¡No, gracias! ¡Desde aquí se ve mejor! – me dijo con su acento francés, que me encantaba.

- ¡Como no bajes, voy a por ti!

- ¡Venga, a ver si eres capaz! – dijo retándome.

Salí de aquel círculo y me dirigí al nido. Había subido tantas veces, que la verdad, ya no me costaba nada. Cuando llegué, ella empezó a reír cuando me vio.

- Desde aquí se ve mejor, se está mas tranquilo – me dijo – Por cierto, a todo esto, ¡no me dijiste que sabías bailar!

- La gente tiene secretos – le contesté alzando una ceja. Eso la hizo reír, siempre la hacía reír, y eso me gustaba – Ahora tú tienes que hacer una cosa.

- ¿El qué?

- Cantar una canción. ¡No voy a ser el único que sorprenda hoy! Quiero escucharte cantar. Además, la señorita Darrow ha dicho que cantas muy bien.

- ¡Ni lo sueñes! – me dijo – Nunca he cantado delante de mucha gente, me da vergüenza.

- ¡Oh, venga! – le puse mi cara de no haber roto un plato nunca - ¡Por favor!

- ¡Bajemos, anda! – dijo levantándose del suelo – Pensare si lo hago o no. ¡No te hagas ilusiones!

Bajé primero, ya que soy más rápido, y cuando llegué al suelo de cubierta, esperé a que bajara. Puse los brazos en alto para cogerla, pero cuando ésta estaba casi llegando, se tropezó e hizo que me tropezara con ella. Los dos caímos al suelo, ella cayó encima mía y yo debajo. Su cuerpo y el mío estaban muy cerca, y yo estaba abrazado a ella. Nos quedamos un rato mirándonos sin decir ni una palabra.

- ¡Oh! ¡Lo siento! – dijo ésta incorporándose rápidamente. Me tendió la mano para ayudar a levantarme. Se la cogí. Nos quedamos unos segundos con las manos unidas.

No sé que me pasa con ella, pero me hace sentir distinto, me siento mejor, más libre, alguien que merece la pena. Su mano en comparación con la mía era muy suave y cálida. Ella en sí era cálida y desprendía un olor a rosas después de un día de lluvia.

Nos soltamos la mano, y empezamos a reírnos. Ella se fue hacia donde estaba la gente y yo la seguí por detrás.

- Jimmy, podemos hablar un momento – me dijo el señor Hayes. Yo no dejaba de mirar a Avril.

- Si, señor Hayes – me llevó hacia unas cajas y nos sentamos allí. Todos estaban riendo y pasándolo bien, así que no creo que escucharan la conversación.

- Como soy lo más cercano a una figura paterna, voy a ser directo- ¿Qué hay entre tú y Avril?

- Pues somos amigos…

- ¡Jimmy! – dijo mirándome a los ojos – Tengo ya mis años, y no soy tonto, me doy cuenta de esas cosas. Dime la verdad.

- ¡Esa es la verdad! Solo somos amigos – miré hacia el frente, mirándole a ella – Pero no sé que me pasa, me hace sentir distinto a como me he sentido siempre. Creo que me estoy enamorando.

- ¿Y por qué no se lo dices?

- ¿Y si me dice que no? No quiero perder su amistad, y menos por eso.

- Si no lo intentas no lo sabrás…

- ¡Atención! ¡Escuchadme! – dijo la señorita Darrow subida a una caja – Después de insistir tanto, ¡al fin lo conseguí! ¡Avril va a cantar una canción!

Todo el mundo empezó a aplaudir y a silbarle a Avril. Corearon su nombre y la pusieron en el centro de la pista. Estaba ligeramente ruborizada, se veía que le daba vergüenza esta situación. Después de todo al fin la iba a escuchar cantar.

- ¡Ma chére! – escuché decir a Lumpy - ¡En francés! – Ella asintió con la cabeza.

Trajeron ese pequeño aparato con el que se pone música. Todo se quedó en silencio y empezó a cantar.

- Je pense à lui se soir,
la solitude est venue me voir
si mon amour a tord
est-ce que mon ame aimera encore
car il est celui, il est l'homme sans qui tout s'éteint dans mon corps.

Je donnerais ma vie, mes jours pour une nuit, je lui donnerais mes reves
pour ses lèvres sur mes lèvres je risquerais mon ame, mes espoirs et j'épuiserais mes larmes, je donnerais toute ma vie, pour qu'il m'aime une nuit

J'ai vu dans son regard, imaginer le début d'une histoire je ressent sa présence près de moi effacant les distances, car il est celui, il est l'homme sans qui tout s'éteint et s'enfuit

Je donnerais ma vie, mes jours pour une nuit, je lui donnerais mes reves
pour ses lèvres sur mes lèvres je risquerais mon ame, mes espoirs et j'épuiserais mes larmes, je donnerais toute ma vie, pour qu'il m'aime une nuit

Je lui donnerais toute ma vie pour qu'il m'aime juste une nuit

Je donnerais ma vie, mes jours pour une nuit, je lui donnerais mes reves
pour ses lèvres sur mes lèvres je risquerais mon ame, mes espoirs et j'épuiserais mes larmes, je donnerais toute ma vie, pour qu'il m'aime une nuit

Et je dornnerais ma vie, je mourrais pour lui, pour lui, je mourrais pour lui..

Tenía la voz más bonita que había escuchado nunca, la voz de un ángel. Nos quedamos todos sin palabras, no nos esperábamos eso. Empezamos a aplaudir y a silbarle. Algunos, como la señorita Darrow o Lumpy, la abrazaron.

Si antes me gustaba, ahora me gusta todavía más. Tenía que decirle lo que siento, no puedo esperar más, sino algún otro me la quitará.

- ¿Contento? – dijo pasando por mi lado. Vi como se iba hacia la barandilla y se apoyaba en ella.

Ya había oscurecido y la gente se iba hacia sus camarotes o a algún otro sitio. Solo quedaban unos pocos rezagados y nosotros dos. Tenía que decírselo, era ahora o nunca.


Y hasta aquí el capítulo, tengo más escritos... pero los iré subiendo este fin de semana... si tengo tiempo xDDD

Se sugieren ideas y que dejéis reviews o me tiréis tomatazos, o lo que queráis, matarme si queréis... Pero con cariño :) ¡No me despellejéis viva!

Saludos Fuckers! _