Declaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, sólo utilizo sus personajes para crear esta historia sin fines de lucro.


Capitulo 11: De Vuelta a Konoha, a enfrentar el miedo.

— ¿Estas seguro de que no quieres volver, Naruto? — Preguntó Sakura, Hinata no lo quiso mirar y mantuvo sus ojos en el suelo, como si eso fuera lo más interesante del mundo.

—Lo siento Sakura, pero ya lo decidí—Naruto miró a Hinata de reojo, al no ver ninguna reacción de su parte decidió mirar a Sasuke.

—Molestas, vete con ellas—Le dijo el Uchiha.

—De todos modos no pensaba quedarme contigo—Le respondió molesto.

—Dobe—Fijo su vista en Hinata, Naruto entendió.

—Teme—Le respondió.

—Usuratonkachi—Lo miró amenazadoramente.

—…—Naruto suspiró, se dirigió a Hinata—Espérame unos días e iré por ti—Le susurró al oído, la chica se ruborizó—lo prometo—le dio su mejor sonrisa, Hinata asintió.

—Bueno, cuídense, ¿si? —Naruto dejo de sonreír en cuanto las tres chicas se marcharon—Bien niño mimado, ¿Irás conmigo o tendré que obligarte? —Los ojos azules pronto se convirtieron en rojos.

—Sabes que no iré y tu tampoco deberías ir—Desenvainó su katana y activó su sharingan—No es un buen plan.

—Chicos, vamos no es para tanto—Karin retrocedió asustada.

—No te metas Karin—respondió fríamente el Uchiha. La pelirroja asintió.

—Sasuke, eres mi mejor amigo, eres como el hermano que nunca tuve, no me lo hagas más difícil—Le pidió Naruto formando el rasengan—Te juro que esta vez resultará.

—Yo tenía un hermano y se llamaba Itachi, no necesito a otro—Sasuke formó el chidori—tal como dices tú, eres mi mejor amigo y como tal debes entenderme: mi venganza es lo primero, debo eliminar a los que me hicieron daño, ir a Konoha es lo último que haría.

—Hay algo que no sabes—Hizo desaparecer su rasengan—mientras me escondía de Tsunade-bacchan encontré algo muy valioso…

¡Naruto, sal de donde estés! —La hokage recorría cada pasillo de la gran torre en busca del rubio hiperactivo— ¡Cuando te encuentre no quedará nada de ti!

—Me esconderé aquí—Se puso detrás de una estatua y al apoyarse en la pared, esta se abrió— ¡Un pasadizo secreto! ¡Que bien! —Exclamó. Naruto entró a un cuarto viejo, lleno de polvo y suciedad— ¡Cuantos pergaminos! ¿Eh? —Observo el estante que tenía un sello— Este tiene el símbolo de los Uchiha, a lo mejor hay algo con lo que pueda vencer a Sasuke—Sacudió el polvo y miro el pergamino; este contenía técnicas de fuego que el no sabía hacer—No entiendo nada de esto, que aburrido—Escuchó la voz de Tsunade cerca y se fue corriendo.

— ¿Técnicas olvidadas? — Susurró para sí— Iré contigo, buscaremos esos pergaminos y luego nos iremos de la aldea—Dijo.

—No es tan fácil como crees, ¿Qué le diremos a la abuela? —

—Le haremos creer que hemos vuelto, mientras este en la reunión con los clanes para decidir nuestro destino robaremos esos pergaminos—Hizo desaparecer su chidori—El resto ya lo sabes.

—De acuerdo, nada puede fallar—Los ojos de Naruto se volvieron más oscuros y la sed de sangre se percibió—Konoha será destruida.

Los días pasaron rápidamente para todos, Mientras Naruto y Sasuke entrenaban, Hinata esperaba ansiosa y preocupada por la llegada del rubio; la verdad es que estaba aterrada y no sabia si hacer lo correcto o quedarse callada, Sakura e Ino se encargarían de los demás, pero ¿Qué pasará con su familia? ¿Y los aldeanos?

—Hinata-sama—La voz de Neji interrumpió los pensamientos de la chica—Su padre la solicita en este momento.

—Enseguida voy Neji-niisan— respondió con su habitual carácter, Neji todavía estaba sorprendido, desde que su prima volvió se ha comportado como solía ser, por una parte se alivió, pero por otra, no sabia si todo su entrenamiento con la raíz se haya ido al tarro de la basura—No te preocupes, mi condición física esta mejor que antes—pasó por su lado y lo miró con una sonrisa triunfante.

—Me alegro que vuelva a ser la de siempre—Dijo aún conmocionado.

En la sala, Hiashi esperaba a su hija con una sonrisa satisfactoria, todo el consejo de su clan se encontraba reunido allí.

—Hinata, bien sabes que tú eres la heredera de mi clan—Hinata tuvo un mal presentimiento, su padre debería haberle regañado y no mostrar esa sonrisa tan poco común en el.

—El consejo ha decidió olvidar tu "error" y perdonarte la vida a cambio de que te comprometas con un miembro del clan—hizo pasar al chico, quien miro a Hinata con indiferencia—su nombre es Kobayashi Hyuuga.

—Mucho gusto Hinata-sama, soy Kobayashi—Hizo una leve reverencia y le sonrió con cinismo a la chica.

—El gusto es mío—Le respondió con la misma sonrisa, en su mente, Hinata solo quería escapar.

—Bien, ahora que se presentaron pueden ir a dar un paseo para conocerse—Anunció el líder del clan, Hinata obedeció a regañadientes.

—Hiashi, si tu hija se casa con el chico nuestro el nombre de nuestro clan será limpiado—le comentó el anciano.

—Eso espero—El líder no estaba seguro de que esta unión pudiera limpiar el nombre de su clan después de lo que su hija hizo, pero no había otra solución y debía respetar la decisión del consejo Hyuuga.

Hinata y el joven Kobayashi caminaban hacia la fuente del gran jardín, Hinata vio su reflejo en el agua, el chico la miro fríamente y suspiró.

— ¡Por fin estamos solos! —El chico cambió su carácter frío por uno carismático—Fingir seriedad me cansa—le sonrió a Hinata y ella recordó la sonrisa de Naruto.

— ¿Por qué tenía que pasarme esto justo ahora? —Ella miro el agua con tristeza, Kobayashi la miró extrañado.

—No quieres casarte, ¿verdad? —El chico la miró con comprensión—La verdad es que yo tampoco quiero casarme, claro que no lo digo por ti—Aclaro enseguida—Es que yo no quiero unirme a alguien sin haber sentido el amor primero.

—Yo también lo creo—Hinata sonrió levemente—Quiero casarme con la persona que amo—Recordó por cuanto había pasado para poder estar con Naruto, aunque no se había aclarado del todo los sentimientos de ellos.

— ¿Hinata? —Llamó el pelinegro, vio que ella cerraba los ojos y suspiraba. Pronto anocheció y se quedaron observando la luna, el chico miraba asombrado a Hinata; el brillo de la luna le favorecía en demasía a la ojiperla—Esa persona debe ser muy afortunada al tener a una chica como tu.

— ¿eh? Gracias—Se limitó a responder— ¿puedo saber porque finges seriedad?

—Claro, a cambio que me respondas algo—dijo, Hinata asintió.

—Lo hago porque me inculcaron eso, parecer alguien maduro para "encantarle" a mi prometida, es estúpido—se quejó—quieren que seamos los "reyes de la frialdad"—dijo imitando la voz del anciano líder. Hinata rió melodiosamente.

—Eres muy simpático—Hinata le sonrió, Kobayashi se sonrojó y pensó lo bonita que era su prometida.

— ¿Puedo saber el nombre del afortunado? — preguntó algo consternado por sus propios pensamientos, nunca había pensado así de una chica.

—Naruto…Uzumaki Naruto—la forma en que nombro al rubio fue tan llena de melancolía y amor que Kobayashi sintió un poco de envidia.

—Naruto, ¿eh? Un buen nombre—Miró hacia la casa y se dirigió a Hinata—es hora de entrar, ¿me permites? —Tomó delicadamente la mano de la chica y la guió hacia la morada, dos personas ocultas miraban la escena, una de ellas golpeó con fuerza el árbol y sus ojos rojos se volvieron más brillantes y sedientos de sangre.

—Tranquilo, ya harás algo al respecto, ahora debemos empezar con el plan—le dijo la otra persona. Las dos sombras desaparecieron del demacrado árbol y la neblina tiño de gris el ambiente.

La mañana pasó rápidamente para la familia Hyuuga, los ancianos ya había anunciado el casamiento de los jóvenes, solo dos semanas faltaban para la boda y en la casa había un alboroto con los preparativos, sin embargo, Hinata permanecía en su habitación; miraba la ventana y suspiraba cansinamente, el sonido de la puerta la sacó de sus pensamientos, era su prometido.

—Hinata, deberías estar alegre—el joven pelinegro se sentó en la cama e inspeccionó la habitación, divisó una bandana rota y la quiso tomar, pero Hinata se lo impidió—Es un desertor, ¿verdad? Esa es su banana—La chica se aferró al objeto y asintió—es muy peligroso, debes tener cuidado, si alguien lo descubre.

—Lo sé, pero no me importa, yo sé que el volverá—No quería decirle la verdad a aquel chico, no le inspiraba nada de confianza.

En la entrada de Konoha había un tumulto de gente, algunos estaban parados observando desde lejos, otros se acercaron con miedo.

— ¡Naruto-niichan!—Konohamaru fue el primero que hablo, la gente empezó a murmurar.

—Es Naruto, ¿Qué le diremos? — Murmuró uno.

—Disculparon obviamente—le respondió otro. Un anciano se hizo paso de entre la gente.

—Joven Uzumaki, en nombre de la aldea te queremos pedir perdón por todo el daño que te hicimos, fuimos engañados y nos sentimos culpables, por favor perdona nuestro error—Los aldeanos se inclinaron ante el chico, desde atrás salió Sasuke; los aldeanos estaban sorprendidos.

—Te lo dije Naruto, aunque no espero que me perdonen a mí—se cruzó de brazos.

— ¡Increíble! Naruto-niichan pudiste traer de vuelta a Sasuke—Konohamaru abrazó a un pasmado Naruto.

—Debió ser una batalla muy dura—dijo un aldeano emocionado— Ahora Konoha tendrá a dos de los ninjas más poderosos—Naruto y Sasuke se miraron extrañados, de entre la gente pasó Tsunade; quien los miró inquisidoramente.

—Uzumaki Naruto, Uchiha Sasuke—Los aldeanos la miraron expectantes—Sean bienvenidos a Konoha nuevamente—Los aldeanos gritaron emocionados, los chicos se miraron y asintieron.

—Gracias Tsunade-sama—Naruto conservó la distancia.

—Vamos a mi despacho—Cuando llegaron a la torre se encontraron con todos los chicos. Todos estaban sorprendidos.

—La verdad es que ya estaba preparando los equipos para ir a buscarlos—Los chicos rodearon a los dos y empezaron a hablar, Tsunade miró a Naruto—Naruto, antes de que te vayas quisiera hablar contigo en privado, los demás pueden esperarlo afuera.

— ¿Qué quiere Tsunade-sama? —preguntó Naruto en cuanto todos se fueron.

—Sai me dijo que Hinata estuvo contigo por un tiempo y eso me hace pensar que tienes una relación especial con ella—lo miró fijamente.

—No te lo voy a negar—contestó tranquilamente.

—Siento tener que decirte esto, pero Hinata se casará en 2 semanas—Naruto apretó sus nudillos y controló su furia.

—Lo sé, pero voy a detener esa locura—

— ¡No puedes hacer eso! El clan Hyuuga lo ha decidido y nadie puede interferir—Se dirigió hacia Naruto dispuesto a reconfortarlo, pero el se alejó.

—No me importa—el rubio salió del despacho con una mirada sombría.

—Esto va a ser un gran problema—

Pasaron las dos semanas y solo quedaba unos minutos para la boda, Hinata se veía muy deprimida, aun cuando se veía hermosa en el vestido. Por otra parte Kobayashi estaba emocionado, estas dos semanas que había pasado con Hinata le había cambiado completamente: se había enamorado de ella.

—Daremos inicio a la ceremonia, ¿estas listo? —le preguntó un miembro del consejo, el chico asintió.

— ¿Hinata-sama? —Un joven llamó a la puerta— ¿esta lista?

—Si, enseguida voy—contestó.

En la sala principal se encontraban solo los miembros del clan, puesto que era una ceremonia privada y nadie podía ir, Hinata había permanecido alejada del mundo exterior y eso la entristecía mucho.

—"Naruto, sálvame"—pensó la chica caminando hacia su destino…

Mientras en la mansión Hyuuga se llevaba a cabo esto, en la torre Hokage se encontraba Sasuke y Naruto revisando el pergamino de los Uchiha.

—Naruto, ve con Hinata, yo me encargaré del resto—le dijo Sasuke—necesitamos su poder para que el plan funcione.

—Lo sé, cuento contigo amigo—dicho esto se dirigió hacia la casa Hyuuga—"Hinata, yo te salvaré, espérame" —pensó con determinación el chico—"solo espero llegar a tiempo…"


Holas nuevamente, perdon por la demora, me formatearon el pc y estuve 4 dias sin compu ni internet, pero ya esta aqui. Sorry por lo corto. ¿Comentarios o sugerencias? pinchen en el boton azul.