Declaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, sólo utilizo sus personajes para crear esta historia sin fines de lucro.


Capitulo 12: La destrucción de Konoha

No hay vuelta atrás, todo esta perdido; mientras vivamos en un mundo de ninjas traicioneros, feudales corruptos y aldeas increíblemente déspotas, la vida seguirá siendo injusta—Hinata seguía pensando en la veracidad de las palabras que dijo su amado—por eso voy a destruirlos y crear un mundo en el que la paz reine, como lo quiso mi maestro y Nagato.

— "¿Podrás causar dolor sin salir lastimado, Naruto?"—la chica Hyuuga se sentó al lado de su prometido, este le sonrió.

—Comenzaremos la ceremonia de unión entre Hyuuga Hinata y Hyuuga Kobayashi— el anciano bendijo a los novios y empezó los preparativos mientras toda la familia miraba en silencio; una silenciosa lagrima cayó al suelo—presencien la unión entre estos jóvenes que guiaran al clan pro…—un gran estruendo interrumpió aquella sagrada ceremonia.

— ¡¿Quién osa interrumpir algo tan sagrado? —Hiashi se levantó indignado. Cuando abrió la puerta se encontró con los guardias tumbados en el suelo inconscientes, una ráfaga de viento sacudió la habitación.

— ¡Vengo a detener esta locura! — Naruto se paró enfrente de Hiashi; traía puesto una capa negra y una mascara de zorro.

— ¡Uzumaki Naruto! — Hiashi se puso en posición de batalla, pero el chakra del Kyuubi mando a volar a todos los presentes.

— ¡Naruto! — Hinata intentó acercarse, pero Kobayashi se lo impidió— ¡¿Qué…?

—No permitiré que mi prometida caiga en manos de un renegado— la puso detrás suyo y miro desafiante al rubio; que despidió un chakra aún más demoniaco.

—Si quieren vivir entréguenme a la chica—le devolvió la mirada al chico, los ojos de Naruto se volvieron rojos y sedientos de sangre.

—No pienso entregártela, ella es mi prometida—tomó a Hinata del brazo y la acercó a él.

— ¡Estas colmando mi paciencia! —apretó sus nudillos y la sangre corrió entre sus dedos.

— ¡Suéltame! — Hinata forcejeó, de pronto se vio en los brazos de Naruto y observó a Kobayashi parado.

—Hinata-sama, por aquí—Neji y Hanabi abrieron una de las tantas puertas, Naruto y Hinata corrieron hacia el lugar; la chica miró de reojo a Kobayashi y contempló su caída.

—Debemos reunirnos con los demás—Naruto cargó a Hinata y se dirigieron raudos a la torre en donde los esperaban Sasuke y los demás.

En la torre hokage se encontraba Tsunade reunido con el consejo decidiendo el destino de Naruto y Sasuke, pero la repentina explosión los alertó, se dirigieron al lugar encontrándose con Naruto y Sasuke con un montón de pergaminos y a los demás chicos en posición de batalla.

— ¿Qué significa esto Naruto? — preguntó Tsunade completamente sorprendida.

—Ya te lo había dicho Tsunade, volví para destruir Konoha— un rasenshuriken destruyó la torre.

— ¡No lo hagas Naruto! ¡No cuando juraste tantas veces proteger la aldea! — Shikaku Nara fue el primero en hablar— ¡Shikamaru, estas cometiendo un grave error!

—Padre, lo siento, pero Naruto tiene todo el derecho a hacerlo—Shikamaru le sonrió a Naruto, este le devolvió la sonrisa.

— ¡Naruto! ¿Por qué? —Tsunade empezó a temblar, unas lágrimas traicioneras querían salir.

— ¿Por qué? —El rubio rió—pues por el mismo desprecio de la aldea, en cuanto les doy la espalda empieza el odio y la repulsión en mi contra.

—Pero…—

— ¡Pero nada! No estoy dispuesto a seguir aguantando el dolor y el desprecio— el chakra del Kyuubi aumentó, la mente del chico se quedó en blanco, desechando todo pensamiento bueno…había sido corrompido por el rencor y el odio.

— ¡Naruto! —todos los chicos se alejaron de el, abrumados; no por la cantidad de chakra que estaba emanando, sino por la ira que mostraba y la inestabilidad que presentaba este presentaba.

— ¡El sello! —exclamó Tsunade. Naruto, preso de una ira incontenible desgarró su propio pecho, saltando a la vista el sello, que poco a poco se iba desvaneciendo.

— ¡Destruiré Konoha! —La voz de Naruto se oía siniestra y un rugido escapó de sus labios. En la mente del chico el Kyuubi sonreía con sorna.

— ¡Al fin saldré libre! —Miró al chico—no tienes porque sufrir más Naruto, yo te salvaré, solo quita el sello— envolvió a Naruto; quien estaba sumido por la oscuridad y preso de un dolor infinito. El Kyuubi lo guió hacia el sello y posó la mano del chico en el papel, pero del bolsillo del rubio salió otro sello; el cual Naruto recogió de la batalla con los ninjas de rango S—ya veo, es el sello del dragón.

—Odio…repulsión…soledad…dolor—Naruto balbuceaba esas palabras y su mirada vacía se posó en el sello, sus ojos mostraron un odio mas allá de la razón del hombre; y con furia desgarró el papel.

— ¡Si! ¡Odia, desprecia…MATA! — el Kyuubi salió de la prisión y quedó enfrente del rubio— Ya es la hora…

— ¡Naruto! —Hinata gritó desesperada al ver como Naruto se transformaba en un zorro gigante que empezó a destruir los edificios.

— ¡Todos, refugien a los aldeanos, no intenten atacar al Kyuubi! —Tsunade miró impotente hacia el demonio, apretó sus nudillos—Naruto…

La aldea era un caos, todos los aldeanos huían mientras los shinobi trataban de calmarlos y guiarlos a un área segura.

— ¡Hinata! ¿A dónde vas? —Sasuke detuvo a Hinata, ella bajó la mirada.

—Debo detener a Naruto—La chica divisó un papel, recordó cuando Naruto lo tomó—esto es…

— ¡Activa el byakuugan! —le dijo el Ryuukan.

— ¡Byakuugan! —El sello empezó a brillar y luego desapareció, Hinata comprendió— ¡Kuchiyose no jutsu! (jutsu de invocación). Un gran dragón apareció frente al Kyuubi.

—Súbete—Hinata subió a la espalda del dragón y las miradas de las bestias se enfrentaron.

—Ya haz interferido muchas veces en mis planes Ryuukan, es hora de que mueras— El demonio miró a Hinata—es muy tarde para Naruto, el esta poseído completamente por el odio y nada puedes hacer.

—Naruto—Las lágrimas de Hinata escaparon de sus perlados ojos— ¡despierta Naruto! —gritó la chica, el demonio rió estruendosamente.

—De nada sirven tus gritos—el zorro atacó, pero el dragón lo golpeó con su cola.

—Se que es difícil de aceptar, pero debes matar al chico—dijo el dragón, Hinata abrió enormemente los ojos en señal de sorpresa—sino lo haces, la aldea será destruida y yo sé que eso no es lo que querías desde un principio.

— ¡No! ¡Debe haber otra forma! —Intentó convencerse de eso.

—Aún cuando existiera otra forma de detenerlo, de todas formas Uzumaki Naruto morirá—dijo calmadamente.

— ¡No! ¡No es cierto! — Cayó de rodillas y su cuerpo tembló, se llevó las manos a su rostro.

— ¡Contemplen mi poder! —una gran masa de chakra impactó contra la aldea.

— ¡No lo permitiré! — Sasuke subió al lomo del dragón— ¡no es el momento de llorar, hay que detenerlo!

—Pero Naruto…—

— ¡Ya no es Naruto! ¡Abre los ojos Hinata! — Le gritó Sasuke, tanto o más dolido que Hinata al ver como su mejor amigo y hermano; aunque no lo reconociera, era poseído por el bijuu—el Naruto que conocimos murió cuando fue corrompido por el odio.

—Entonces…—

—No hay otra opción, debemos eliminar al zorro junto con Naruto— declaró Sasuke, Hinata se paró y secó sus lágrimas.

—Naruto, yo te amo, recuérdalo por favor—Hinata unió sus manos en forma de plegaría y luego suspiró. Sus ojos se volvieron dorados—adiós Naruto…

— ¡Soy el rey de los bijuu! —dijo el Kyuubi. El Ryuukan formó una tormenta que disipó el fuego del lugar, luego se lanzó contra el zorro, sin embargo una de las colas del demonio golpeó fuertemente contra el dragón.

— ¡Kamimizu! (agua divina) —Un gran chorro de agua impactó la cara del demonio; quien rugió por las quemaduras que le provocó el agua— ¡juuken!— Hinata usó la cola del dragón para cerrar un punto de chakra del zorro.

— ¡Eso no me vencerá! — Lanzó una gran masa de chakra hacia el dragón. Sasuke usó su sharingan para enviar a otra dimensión el ataque.

Mientras se desarrollaba la batalla entre esas bestias, en el interior Naruto se encontraba sumido en la oscuridad. ¿No haría nada por detener todo esto? ¿Y Hinata? ¿Y Sasuke? Todos… ¿Serían asesinados por su bijuu? No tenía fuerza para moverse, pero escuchaba perfectamente, cuando Hinata le dijo que lo amaba…eso le hizo muy feliz, él también la amaba. Entonces… ¿No debería estar feliz? Habían dudas, el temía por el futuro que le esperaba.

Quería decirle a Hinata cuanto la amaba, decirle a Sasuke cuanto deseaba que se quedara en la aldea con el y que lo reconociera como un hermano, quería ser feliz por una sola vez, pero sabía que de una u otra forma el tendría que morir.

Se dio cuenta de que la paz que buscaba no la encontraría con la venganza, sino con la dedicación y el arduo trabajo que un Hokage debía hacer… ¡Es verdad! El quería ser Hokage y lo había olvidado completamente. Recordó el respeto que los aldeanos le mostraron al vencer a Pain, recordó el amor que Hinata le proporcionaba y cuantas amistades tenía. ¡Era hora de despertar al viejo Naruto!

— ¡Los destruiré! — El Kyuubi golpeó con las nueve colas al dragón; quien alcanzó a esquivar el ataque.

— ¡No le hagas más daño! —Se oyó la voz de Naruto.

— ¡Tu! Deberías estar poseído— El Kyuubi miró sobre su lomo a Naruto.

— ¡Naruto! —Exclamaron Sasuke y Hinata.

— ¡Ahora podemos vencer al Kyuubi sin que Naruto salga lastimado!—dijo Hinata.

—Me temo que eso no es así—dijo el Dragón— mira la conexión de chakra que tiene Naruto en el abdomen con la cabeza del zorro—Sasuke y Hinata miraron a Naruto y vieron el chakra.

—De igual forma tendremos que matar al chico para que el Kyuubi no destruya la aldea—dijo resignado el Uchiha.

—Esta vez nadie te esta controlando zorro estúpido—dijo Naruto.

—Por supuesto que nadie me puede controlar—dijo.

— ¿Ni siquiera Uchiha Madara? —preguntó.

—Ni siquiera él— dijo con una voz tensa.

—No lo creo así—

—Dejemos la conversación para otro momento—envolvió a Naruto en su chakra y lo apretó fuertemente.

— ¡Suéltame saco de pulgas! — El rubio trató de zafarse, pero no pudo.

— ¡Mueran todos! — dijo el zorro.

— ¡Aquí viene Hinata! ¡Mata al chico! —le ordenó el Ryuukan.

—…—Hinata contuvo el aliento—Naruto…—susurró.

—Hazlo Hinata—dijo Sasuke también resignado a al idea de perder a su mejor amigo, los demás solo miraban expectantes el resultado de la batalla, temiendo por la vida de sus compañeros.

—No puedo— murmuró, bajó su guardia.

— ¡Hinata!— gritó Naruto.

— ¡Naruto-kun! — gritó la Hyuuga. El Ryuukan se envolvió en el cuello del zorro y lo empezó a estrangular, mientras que el Kyuubi le intentaba morder, colocándose lo suficientemente cerca para que los dos pudieran hablar.

— ¡Hinata, debes matarme! — le dijo el rubio.

— ¡No me pidas tal cosa! No sé que haría sin ti—La chica sollozó.

—Sasuke, cuida de Hinata— El Uchiha asintió conmovido.

—Hinata, sino me matas el Kyuubi destrozará la aldea—Naruto saltó al lomo del dragón y abrazó a la chica—No me lo hagas más difícil—Una lagrima recorrió el rostro del chico.

—Naruto…—Correspondió a su abrazo y sacó una kunai de su portashuriken y la apretó fuertemente, aunque la mano le temblaba—…Te amo—dijo; luego, todo quedó en silencio


Holas nuevamente, me alegra que hayan estado siguiendo mi fic, eso me anima a continuar. ¿Comentarios o sugerencias? pinchen en el boton azul.