Ni Sasuke ni Naruto me pertenecen T.T ( Algun dia los raptare) son todos propiedad de Kishi-sama.
Capítulo 17 Presagio de una destrucción.
La noche se mostraba apacible y un viento fresco rozaba el rostro de Naruto; quien contemplaba a Hinata dormir a su lado, volteó su vista hacia el cielo nocturno, viendo desde la ventana de su habitación, la Hyuuga se removía entre las sabanas de su cama, sonrió. Después de tanto tiempo, podía tener a su chica en su departamento sin tener que ocultarlo.
Habían pasado muchas cosas para que por fin, ellos estén juntos: El plan de Danzo, la actitud de Hinata, los problemas con el Kyuubi, el odio y el resentimiento que desconoció tener, y; que cuando lo descubrió, tuvo miedo…tuvo mucho miedo de mostrar ese sentimiento y ser controlado por el, para luego desembocar una ira contra quienes lo maltrataron y ganarse el odio de todos sus seres queridos. ¡No! Él no podía permitir que lo que le costó tanto, se haga trizas.
Encontró el apoyo y el valor donde jamás lo pensó encontrar, se dio cuenta de lo mucho que amaba a Hinata y eso lo hizo muy feliz y; a pesar de que Hiashi no lo aceptaba completamente, el estaba satisfecho con lo que pudo lograr, más aun, haber pasado una hermosa noche con Hinata.
—Mocoso—llamó el Kyuubi.
—Vaya, pero si es mi fiel mascota—se mofó el rubio, el demonio se molesto.
—Me las pagarás por haberme sedado—dijo furioso.
—Te diré una cosa—Naruto sonrió—te dejaré salir a cambio de que me prestes tus poderes.
—Interesante, dime más—dijo el Kyuubi, Naruto se acomodó frente a la jaula del zorro.
—Mi padre me dio un jutsu que permite que te invoque en una forma humana—explicó el chico, la idea no le pareció nada de buena al demonio-zorro—obviamente con el propósito de que tu forma real no destruya la aldea, eso si, tus poderes no se verán afectados.
—Lo pensaré—respondió.
—No seas egoísta y préstame tus poderes—ordenó el rubio parándose de su sitio.
—Con una condición—dijo, su mirada zorruna se agudizó—quiero un poco del poder del Ryuukan que tomaste de la chica Hyuuga.
— ¿De Hinata? —Preguntó— ¿Cuándo lo tome?
—Cuando "lo" hiciste con ella—dijo el zorro, Naruto pareció no entender—el acto de reproducción—se explicó. Naruto siguió sin comprender—lo que ustedes llaman "sexo" —se explayó rodando los ojos, Naruto se sonrojó en demasía—si que la pasaste bien con la chica—le comentó el Kyuubi, burlándose del chico.
— ¿Nos viste? — preguntó un sorprendido Naruto.
—Pude escuchar tus pensamientos pervertidos, mocoso—El demonio rodó los ojos por la pregunta tan estúpida.
— ¡Eres un depravado! —le gritó indignado el chico, sonrojado hasta las orejas.
— ¡No lo soy! Simplemente no puedo evitar escuchar tus pensamientos por estar encerrado aquí, idiota—se defendió el demonio, Naruto lo miró amenazadoramente, el bijuu ni se inmutó.
—Tsk, son excusas, de seguro te encantan "ese" tipo de cosas—murmuró el chico, cruzándose de brazos y volteando la vista, visiblemente molesto.
— ¿Quieres pelea mocoso? —La furia del Kyuubi estaba empezando a brotar.
—Pues adelante, ataca si te atreves— desafió Naruto, el demonio soltó un rugido.
— ¿Naruto? —preguntó Hinata, frotándose los ojos y viendo a Naruto en una pose de pelea.
— ¡Ah! Hinata vuelve a dormir, todo esta bien—dijo Naruto, poniéndose algo nervioso y riendo tontamente.
—Ya veo—contestó algo desanimada, se recostó en la cama y cerró sus ojos. Naruto la observó preocupado, hace días que la notaba sin ánimos y estaba un poco débil.
—Hinata, ¿estás bien? —preguntó el chico, acercándose a ella y tocándole la frente para cerciorarse de que no tuviera fiebre.
—Si, no te preocupes Naruto, sólo tengo sueño—contestó Hinata sin abrir los ojos, pero mostrándole una pequeña sonrisa a su novio.
—De acuerdo, duerme, yo cuidaré de ti—dijo Naruto, se sentó al borde de la cama, acarició el rostro de Hinata y besó su frente.
La contempló en silencio, la quería tanto, la apreciaba tanto que parecía un sueño el tenerla aquí: en su cama, en su habitación. Su dulce aroma quedaba impregnado en el ambiente y eso le gustaba, su sonrisa lo deslumbraba y lo reconfortaba, su sola presencia lo hacía sentir esa calidez que nunca experimentó en una familia. Definitivamente se había enamorado de Hinata y el sólo echo de perderla le causaba un inmenso dolor. No pensó más en ello y se recostó al lado de ella para velar su sueño como lo prometió.
—No sabes cuanto te amo—Tomó la mano de su novia y la besó, Hinata sonrió en sueños y se acomodó en el pecho de Naruto, el la abrazó en silencio.
La luz del sol se coló por la ventana y provocó que Hinata abriera sus hermosos ojos, Naruto la observó con ternura y besó sus labios, la chica lo miró un poco extrañada.
—Naruto, ¿te quedaste despierto toda la noche? —preguntó Hinata la ver las pequeñas ojeras de su rubio acompañante.
—Bueno, me preocupaste y decidí cuidarte—respondió tranquilamente, Hinata lo miró complacida.
—Eres tan tierno—Abrazó a Naruto y este correspondió el gesto, el rompimiento del vidrio de la ventana interrumpió el grato momento.
— ¿Qué…? —Naruto se paró a ver la piedra que había roto la ventana; esta estaba envuelta en un papel—"esto es…"
— ¿Qué fue eso? —preguntó algo asustada la chica. Naruto le dio la espalda a Hinata y comenzó a leer en su mente:
"Pronto…muy pronto nos veremos las caras Kyuubi y cuando el momento llegue, tu poder será mío…sólo espera…"
—No fue nada, sólo una pequeña piedra—dijo Naruto. Escondió el papel en su chaqueta y le mostró la piedra a Hinata.
— ¿Crees que…?—
—Debe haber sido una broma de unos niños, no hace falta que te preocupes—interrumpió Naruto para tranquilizarla, ya hablaría con Sasuke sobre el asunto, por ahora Hinata no se debería enterar—Bien, es hora de entrenar.
—Deja hacerte el desayuno—dijo la chica, más aliviada. Se levantó de la cama, sin embargo, un leve mareo la hizo caer y Naruto acudió raudamente a socorrerla.
—Hinata, ¿te encuentras bien? —preguntó el chico, la recostó en la cama y la miró con preocupación.
—Me siento algo mareada—contestó la Hyuuga tocándose la frente.
—Será mejor que Sakura te vea—opinó el rubio—te llevaré al hospital enseguida—añadió, la cargó y salió rápidamente del departamento. Caminó por las calles de Konoha llevando a Hinata en su espalda, algunas personas los veían entre extrañados y preocupados, pero no se acercaron. Sakura iba camino a su trabajo ya que hoy le tocaba turno en el hospital. Divisó a los chicos y enseguida se acercó.
— ¿Qué le pasó a Hinata? —preguntó, llegaron al hospital y Sakura pidió una sala para revisar a Hinata.
—Se siente mareada—le dijo Naruto, mientras Hinata sentía que todo le daba vueltas.
—Naruto, ve a entrenar, regresa por Hinata en una hora—recomendó la peli-rosa con tono serio.
—De acuerdo, te la encargo—dijo con un dejo de preocupación, se despidió de Hinata y salió del hospital.
Naruto se dirigió hacía la casa de Sasuke para hablar sobre el papel que le llegó, no le pareció nada de extraño que alguien lo amenazara con quitarle al Kyuubi, pero nadie en la aldea era capaz de hacer algo así, solo Danzo, pero el ya estaba muerto, entonces quien…
— ¿Qué te trae por el barrio Uchiha, dobe? —Sasuke invitó a entrar al rubio.
—Tan huraño como siempre—dijo Naruto, enfrentó a Sasuke seriamente, el azabache alzó una ceja—ten—le entregó el papel y Sasuke lo leyó.
— ¿Se lo dijiste a la Hokage? —preguntó seriamente, deduciendo quien podría ser la persona que estaba detrás de todo esto.
—No, tú eres el único que lo sabe—afirmó—en la única persona que podría pensar es…
—Kabuto—
—Si, ese antiguo sirviente de Orochimaru—Naruto pareció dudar—aunque sospecho de alguien más…
En una de las salas del hospital estaba Sakura revisando a Hinata, esta se veía algo nerviosa, mientras que Sakura estaba emocionada.
— ¡Esto si que es inesperado! —Exclamó Sakura, Hinata se removía nerviosa sobre el asiento— ¡No te preocupes, Hinata! —le animó la chica—Naruto es tonto, pero no creo que lo tome mal.
—Pero mi padre, a demás yo…—suspiró, esto es difícil— solo tengo 19 años.
—Tranquila Hinata, esto es lo mejor que pudo haberte ocurrido—dijo la peli-rosa.
—Tienes razón Sakura-san—
—Felicidades, Hinata—abrazó a la chica y miró la hora, Naruto debe estar por llegar.
— ¡Hinata! —Se escuchó el grito de Naruto por el pasillo, Sakura salió para regañarle.
— ¡Naruto, no puedes gritar en un hospital! —protestó la chica, el rubio se calló y entró a la sala. Hinata no se atrevió a mirarlo, ¿Cómo se lo tomaría? ¿Qué harían de ahora en adelante? ¿Qué diría su padre? Primero lo primero: decirle a Naruto.
—Naruto, yo…—tragó saliva—estoy…—tomó aire y prosiguió—…—las palabras no le salían.
—No te escuché, ¿Qué tienes? —preguntó.
—Estoy…yo—trató de decirlo un poco más fuerte sin dejar de ver al piso, bastante nerviosa.
— ¿Qué? —volvió a preguntar, acercando su oído hacia el rostro de Hinata.
—Estoy emba…—
Una repentina explosión sacudió el hospital, los chicos se apresuraron a salir y ver el desastre que había en las afueras de Konoha. Todos los shinobi acudieron al lugar, Naruto y Sasuke se miraron seriamente y asintieron con la cabeza. El polvo provocado por la explosión se desvaneció dejando ver a dos figuras que Naruto y Sasuke conocían muy bien.
—Parece que tus sospechas eran ciertas, Naruto—dijo Sasuke.
—Uchiha Madara y Yakuchi Kabuto—nombró Naruto, las figuras se acercaron lo suficiente como para ser notados claramente por sus adversarios.
—Jinchuuriki del Kyuubi, venimos por ti—anunció Madara.
—Hace tiempo que no nos vemos, Naruto-kun, Sasuke-kun—dijo Kabuto.
—Hinata, Sakura, vayan a avisarle a Tsunade, nosotros nos encargaremos—dijo Naruto, las chicas los miraron preocupadas y luego corrieron a la torre Hokage.
—Llegó la hora de pelear en serio—Naruto sacó un pergamino y miró a Madara—espero que estés listo para luchar.
—Si tú lo estás para morir—respondió el Uchiha.
—Sasuke-kun, ¿Qué te parece si saldamos una cuenta pendiente? —dijo Kabuto.
—Me parece bien—Sasuke activó el sharingan.
—Kuchiyose no jutsu (jutsu de invocación) —Naruto invocó a un hombre de cabellos largos y rojizos, ojos sedientos de sangre y colmillos afilados, la ropa era un estilo samurái y llevaba una katana en su costado.
—Este cuerpo no es tan malo, después de todo soy libre—dijo con una voz bastante gruesa, terminando con un leve rugido. Madara agudizó su vista y Kabuto se acomodó los lentes.
—Así que esta es tu forma humana, Kyuubi—dijo Madara, la sorpresa de los shinobi no se hizo esperar.
—Cuento contigo, zorro—mencionó Naruto, entró en modo sannin y se preparó para atacar.
—Ya lo sé, mocoso—contestó de mala gana el demonio. Se tronó los dedos y desenvainó su espada, esta desprendió fuego que la rodeo desde el mango hasta la punta del filo. El chakra del Kyuubi se mezcló con el del Ryuukan, dándole un tono oscuro a su chakra, pero sintiéndose más poderoso que antes—"Esta vez no me podrás controlar, tengo el chakra del Ryuukan para protegerme" —pensó el zorro, con una sonrisa confianzuda y una pose arrogante.
—"El aún no sabe que es poseedor de uno de los seis caminos, pero es mejor así" —pensó Madara dispuesto a atacar— ¡Que comience la batalla! —exclamó alzando sus manos, luego miles de ninjas salieron de los alrededores. Konoha preparó a sus ninjas, Naruto miró la escena, una gran determinación lo invadió y se preparó para la gran confrontación que estaba por comenzar.
Shion: Me duele la cabeza .
Sasuke: Eso te pasa por emborracharte, por cierto, este capi apesta, yo soy más fuerte que cualquiera
Naruto: Ya deja de ser arrogante y envidioso, esta historia es Naruhina no SasukexOCC
Sasuke: ¬¬ Dobe
Naruto: Teme òwó
Sasuke: !Usuratonchaki!
Naru-Sasu: grrrr òwó
Shion: *aura malefica* O SE CALLAN O LOS CALLO!
Naru-Sasu: Ya nos callamos.*retroceden asustados*
Shion: me voy a dormir, ¡Y NO QUIERO RUIDO! *se va*
Naruto: Gracias por los comentarios
Sasuke: Sólo faltan 3 capitulo y termina mi tortura ¬¬
Naruto: ¬¬
Naru-Sasu: Nos vemos en el siguiente capi, mattane!
