Epilogo: Gesshoku (eclipse lunar)

Quizás, yo no tengo la fuerza suficiente para luchar por ti, el tiempo que he permanecido en las tinieblas me ha cambiado, la esperanza de volverte a ver poco a poco desaparece, seguramente es producto de la soledad o tal vez la oscuridad que inunda este grotesco lugar.

Tengo miedo de que aparezcan nuevas amenazas que atenten con tu hermosa existencia o peor aún, me aterra el hecho de que Madara pueda volver y robarte la vida por una venganza sin sentido, ya que yo…estoy muerto. Bueno, realmente no lo sé, este lugar confunde mis sentidos y pierdo la noción del tiempo, si no tuviera al zorro apesto dentro de mí, yo creo que me volvería loco.

Hinata, prométeme que seguirás adelante sin mí, se que no me escuchas, pero confío en que sabrás lo que quiero para ti: tú completa felicidad y si yo no estoy incluido no importa, porque yo te amo y deseo con todo mi corazón que tu bella sonrisa siempre permanezca en tu rostro.

—Te haz vuelto bastante cursi, mocoso—se burló el Kyuubi, sentado en el mismo lugar de siempre; la mente de Naruto, viendo un posible escape.

—A esto se le llama amor, cosa que; por cierto, tú desconoces—dijo seriamente el rubio, mirando el horizonte mientras trataba de terminar su carta. Estaba sentado en el edificio más alto del lugar para poder ver la naturaleza ya que la parte baja del edificio se encontraba envuelto en una neblina.

—Los demonios como yo no necesitan de ese sentimiento—se defendió. De pronto divisó algo que llamó su atención—Mocoso, alégrate—comentó—hallé una salida—añadió.

—Más vale que esta vez no sea una falsa alarma o te liquido—advirtió, la verdad es que Naruto llevaba dos años en aquel desconocido lugar, por lo que su carácter se ha enfriado últimamente, la falta de compañía le ha hecho un efecto negativo.

—Está bien, no tienes porque ser tan agresivo—.Lanzó un bufido y los dos fueron a revisar el lugar en donde se percibía una inestabilidad de chakra.

Deseo tanto que estés cerca de mí, quiero que me vuelvas a abrazar para sentir tu calor, quiero retenerte a mi lado para que nunca te vuelvas a ir, sé que estás vivo, mi corazón lo presiente. Por favor vuelve, los días sin ti son un infierno para mí y para mi hijo. Necesito de ti para sentirme completa, necesito oír tu voz para tranquilizarme.
Han pasado dos años desde que desapareciste y nuestro hijo tiene un año, se parece tanto a ti que reconozco que me duele verlo algunas veces, pero tu recuerdo vive en el y eso me da fuerza para seguir a delante sin importar que.
¿Por qué te alejaron de mi lado? ¿Por qué tenemos que sufrir tanto? Siempre me pregunto lo mismo y no hallo la respuesta, me duele en el alma todo el daño que te causé y que; sin embargo, no lo hice por voluntad propia.
Te amo tanto que siento que mi corazón va a estallar de tan acumulado que esta y no puedo evitar llorar, aún conservo tu bandana y creo que sigue tendiendo tu aroma; el cual tu hijo reconoce ya que se lo paso para que juegue y recuerde que tiene un padre que lo ama, aún no sabiendo de su existencia.

—Hinata, Ryu ya despertó y de muy mal humor—anunció Hanabi entrando a la habitación de la chica con su hijo en brazos, derramando lágrimas de sus ojitos perla.

—Gracias, Hanabi—dijo dejando de escribir—ven con mami Ryu—tomó en brazos a su niño y lo meció, eso pareció tranquilizarlo.

Sasuke se encontraba en una reunión sumamente importante con la Hokage, parecían demasiado serios para que fuera una misión y la Hokage estaba muy preocupada con la teoría del ninja.

—Sasuke, llevas dos años investigando la desaparición de Naruto, pero me temo que ya es hora de que lo dejes—dijo con tristeza—Naruto fue absorbido junto con Madara y no creo que pueda volver.

—Entonces yo iré por el, déjeme ir—suplicó el Uchiha, Tsunade nunca lo vio suplicar, pero era demasiado arriesgado.

—Lo siento, pero es muy peligroso, yo…—Un repentino temblor sacudió la aldea, Tsunade y Sasuke se dirigieron a la ventana y pudieron observar que el cielo se tornaba oscuro y una gran masa de chakra inestable se abrió paso entre las nubes.

— ¡Sharingan! —.El Uchiha analizó ese chakra y sus ojos se abrieron desmesuradamente—Hokage-sama, ese chakra es el mismo que se sintió cuando Naruto desapareció.

— ¿Crees que…?—

—Probablemente sea Naruto—dijo—esperemos que lo sea—.Los dos corrieron hacia el cumulo de chakra en donde estaban los aldeanos y ninjas reunidos; estos últimos cuidando que los civiles no se acercaran mucho.
El manto de chakra se posicionó en la lapida de Naruto arrasando con todas las plantas y un viento muy fuerte levantó el polvo y un tornado envolvió ese extraño chakra, causando que la gente se alejara lo más posible, luego de unos segundos, todo pareció tranquilizarse y el tornado comenzó a desaparecer, dejando ver una figura que caía hábilmente sobre la tierra.

Hinata llegaba hacia el lugar cuando vio lo que estaba pasando, con el niño en brazos se dirigió rápidamente hacia allá. El viento mecía sus rubios cabellos y la sonrisa zorruna deslumbraba en su rostro, sus armas estaban en su espalda y eran enormes, una katana hermosamente decorada con zorros plateados y la otra dorada. Así mismo, la ráfaga de viento meció el cabello de Hinata y de sus ojos sorprendidos brotaron lágrimas; las cuales se llevó la brisa.

Mensajero de voces que se llaman...

Hinata miraba con estupefacción a Naruto, de hecho, los dos no se dejaban de contemplar emocionados y con sus cuerpos paralizados.

Haz presenciado reencuentros…

Naruto le sonrió a Hinata como lo solía hacer, ella se acercó lentamente con Ryu en sus brazos, el rubio contempló al niño que le sonreía.

Causante de encuentros sorpresivos…

—Hinata…—pronunció Naruto, ella lo intentó tocar, pero su mano atravesó al rubio. Todos estaban paralizados, ¿Acaso era un fantasma? Y entonces, ¿Por qué había aparecido ese chakra tan inestable?

— ¡Naruto! — exclamó Sasuke al ver a su amigo— ¿Te encuentras bien?

—Si, estoy bien—contestó, la imagen de Naruto se vio un poco borrosa—Aparentemente encontré un modo de comunicarme con ustedes—.Rió un poco y continuó—No sé en que lugar estoy, pero no me gusta para nada y tan pronto como sepa salir de aquí les diré que me paso, pero no dispongo de mucho tiempo, sólo quiero que sepan que estoy vivo y que me esperen—la imagen de Naruto desapareció y Hinata no pudo decir más.

— ¡Está vivo, lo sabía!—exclamó Hinata saliendo de su ensoñación—Tenemos que hacer algo.

—Está en el interior de Madara, sólo tiene que encontrar el sello que se encuentra en el corazón de ese maldito—Concluyó Sasuke—Estoy seguro que Naruto encontrará la respuesta.

—Así que tenemos que esperar—dijo Sakura, Hinata asintió y abrazó a su hijo alegremente, sólo por unos segundos pudo ver la tierna mirada de Naruto posarse en Ryu.

—Sasuke, tenemos que hallar la forma de comunicarnos con Naruto—ordenó Tsunade, el Uchiha asintió y tomó restos de la masa de chakra. Los aldeanos y shinobi aún sorprendidos se dirigieron a sus labores comentado la noticia y alegrándose de que su héroe estaba vivo, pero si Naruto estaba bien, entonces Madara…

Naruto estaba muy feliz de haber logrado ver a Hinata, al menos ella estaba feliz y eso importaba, tenía un hijo y era hermoso, seguro ya tiene esposo y por lo que veía, era del clan Hyuuga, por los ojos del niño. Ya no hacía falta que buscara desesperadamente salir, no tenía caso.

—"Este mocoso tiene veintidós años y aún conserva su estupidez, es obvio que ese hijo es de el, pero disfrutaré viéndolo sufrir, por algo soy el demonio más malvado entre todos" —pensó el zorro, su risa malévola molestó a Naruto.

— ¿Se puede saber que demonios te hacer gracia, zorro estúpido? —preguntó al borde del colapso.

—"Aquí el estúpido es otro" —pensó rodando los ojos—nada, nada.

—Demente—susurró mirándolo inquisidoramente—Me voy a dormir.

—De eso nada, tenemos que seguir buscando—protestó el zorro, la verdad es que a el le desagradaba ese lugar tanto o más que el Uzumaki y no quería pasar allí ni un minuto más.

— ¡Que molesto! —.Naruto tenía que seguir con la investigación o se moriría de aburrimiento.

Un mes tuvo que pasar para que los ninjas especializados pudieran encontrar la forma de comunicarse con Naruto, pero este estaba cansado de buscar, si el zorro no le hubiera insistido, el ya habría desistido.

—Naruto, ¿Puedes oírme? —preguntó Sasuke, el holograma que se proyectaba mostraba a un Naruto muy diferente del original, este se veía desanimado y algo frío.

—Si te oigo, Uchiha—contestó secamente.

— ¿Qué pasa? No te pareces en nada al Naruto que conocemos—comentó preocupado— ¿Naruto, te gusta el ramen? —preguntó astutamente.

—Tú sabes que odio el ramen—dijo despreocupadamente.

— ¿Quién eres y que hiciste con Naruto? —preguntó molesto— ¿Eres Madara?

—Muy astuto—.El holograma de Naruto se convirtió en Madara; quien estaba en un estado deplorable.

—Maldito, ¿En donde está Naruto? —interrogó furioso, en ese momento llegó la hokage y contempló la escena.

—Tus planes no funcionaran como quieres, Madara—dijo tranquilamente Tsunade—Naruto no se dejará engañar por ti, el te vencerá.

—Es probable, pero si el sale, yo salgo con el—dijo satisfactoriamente—Nos vemos—.La imagen desapareció dejando a los presentes con una furia contendida.

Naruto caminaba por un túnel que había encontrado de casualidad mientras buscaba algo para comer, vio las paredes y observó que había muchos dibujos con el símbolo de los Uchiha, podría ser una pista muy importante.

—No hay duda, estamos en el interior de Madara—dijo Naruto, el Kyuubi asintió—Este túnel debería llevarnos al corazón y es allí en donde debemos atacar.

El túnel era muy largo, cuando llegaron al final, encontraron un gran pergamino con un sello que estaba conectado a otros túneles.

—Bienvenido a mi mundo, Naruto—dijo Madara, apareciendo detrás del papel.

—Madara, estás vivo después de todo—.Naruto observó el cansancio en los ojos de su oponente y sintió pena.

—Te venceré y luego te absorberé—dijo cansinamente, Naruto suspiró.

—Mira en el estado que estás—.Camino hacía el sin la más mínima intención de dañarlo—deja tu obstinación de lado, tu deberías estar muerto.

—Nada impedirá que consiga mis propósitos—Activó su sharingan, pero su cuerpo no lo resistió y cayó al suelo. Naruto fue en su auxilio— ¿Por qué ayudas a tu enemigo?

—Tu ya no eres mi enemigo—.Lo ayudó a levantarse y de pronto, el paisaje se volvió oscuro— ¿Acaso utilizaste todo tu chakra para ponerme en un genjutsu?

—Si, utilicé mi más poderosa técnica, Gesshoku (eclipse lunar) —Escupió sangre y Naruto tuvo que recostarlo—Tenía que conseguir más poder, tenía que…—.Alzó su mano hacía una luz que resplandecía entre la oscuridad.

—Ya no hables, viejo—dijo Naruto, Madara lo miró sin entender.

— ¿Por qué no me matas? —preguntó.

—Ya te lo dije, yo no soy tu enemigo—repitió, el Kyuubi estaba revolcándose de la risa al ver a su antiguo "domador" en tan patético estado.

—Fuiste un rival digno—mencionó, ese chico podría ser el de la profecía después de todo—Confiaré en que tú seas el heredero de mis más grande sueño: Ser el líder del mundo shinobi, es lo que todos quieren.

—Yo no, mi sueño es ser Hokage y hacer del mundo ninja, un mundo de paz—dijo con determinación.

—Es algo tonto, ¿de que vivirán los ninjas sin que exista maldad? —preguntó, mirando la confianza del chico.

—Podríamos organizar torneos, no sé, pero no quiero ver más muertes a causa de un odio sin sentido—explicó, Madara volvió a toser.

—Mientras haya odio en este mundo... —.Madara cerró sus ojos y su mano alzada cayó estrepitosamente.

—…No habrá paz—terminó Naruto. El cumulo de chakra inestable envolvió a Naruto y lo hizo desaparecer del lugar.

—Una muerte digna para un ser patético como el—se burló el demonio.

—Ese ser patético, como dices, te pudo domar, saco de pulgas—dijo seriamente, el zorro se calló y los dos siguieron su viaje hacía Konoha.

Hinata contemplaba el atardecer cuando una ráfaga de viento le llegó al rostro y enseguida se dirigió hacia el lugar en donde estaba la lápida de Naruto. Salió de la casa apresuradamente con Ryu en los brazos y cuando llegó pudo divisar a Naruto mirarla con amor.

—Naruto… ¡Naruto! —Exclamó Hinata, su hijo lo miraba curioso y Naruto vio su aspecto, eran muy parecidos… ¡Esperen! ¿Acaso es hijo era…? La Hyuuga dejó en el suelo a su hijo y le tomó de la mano para guiarlo hacia Naruto.

— ¡Hinata, el es mi…!—exclamó sorprendido, ella asintió feliz—soy… ¡Soy padre! —abrazó a su hijo y Ryu rió feliz. Abrazó a Hinata y la elevó mientras Ryu reía inocentemente.

— ¡Naruto! —exclamó Sasuke, los demás venían corriendo detrás del Uchiha.

— ¡Sasuke-teme! —exclamó Naruto, los dos chocaron sus puños y se abrazaron amistosamente.

— ¿Por qué tardaste, dobe? Todos estaban esperándote—preguntó contento, los demás veían con admiración al chico.

—Bueno, tuve que darle un buen entierro a Madara—contestó.

—El…—

—Si, murió, pero yo no lo maté, utilizó todo su chakra para mantenerme en un genjutsu y falleció en mis brazos—explicó seriamente.

—Eres demasiado noble—comentó, los demás rieron y comenzaron a celebrar, incluso le mostraron la estatua construida en su honor y el rubio cayó de espaldas. La celebración se extendió hasta la noche, Tsunade; después de regañarlo por sus locuras y golpearlo por haberla preocupado; le dio un gran abrazo a Naruto y luego bebió sake hasta emborracharse, mientras que los demás conversaban con Naruto y le contaban que había sucedido durante los dos años que llevaba desaparecido. Ino se había casado con Sai y Sakura estaba saliendo con Sasuke. Shikamaru era novio de Temari y Kiba se había comprometido con una chica de su clan.
Mientras que Lee, Shino y Choji seguían sin pareja, pero igualmente eran felices.

—Hinata, perdóname por estar ausente tanto tiempo—dijo Naruto. Ya era muy tarde y Ryu tenía que dormir, por lo que Naruto llevó a Hinata a su casa y arroparon a su hijo. Luego de eso se fueron al patio a conversar.

—No tienes porque disculparte—dijo Hinata, abrazó a Naruto y sintió su calidez y el palpitar de su corazón.

—Madara me dijo; antes de morir, que mientras haya odio, no habrá paz—mencionó mirando al cielo—Todo lo que sufrimos fue causado por su odio—.Apretó sus puños y Hinata tomó su mano para tranquilizarlo.

—No importa cuanto me obligaran a odiarte, seguí amándote a pesar de todo—

—Te juro que por nuestro hijo, por ti, por todos, yo conseguiré que en el mundo ninja haya paz—dijo Naruto con determinación—el odio no lleva a nada y sólo causa dolor, por ello me haré Hokage algún día.

—Y lo lograrás, estoy segura—.Le sonrió con dulzura y el le besó la frente. La suave brisa hizo que Naruto se diera cuenta de que estaba en casa.

— ¡Es viento! —.Exclamó cerrando los ojos—"Estoy en casa" —pensó el rubio.

— ¿Sabes? Sentí tu presencia a través del viento—comentó la chica, Naruto la miró fijamente.

—Yo también la sentí, dicen que el viento es mensajero de las almas que se llaman y están destinadas a estar juntas—mencionó acariciando el cabello de su amada. La miró con ternura, acarició lentamente su rostro y la besó dulcemente, disfrutando el momento.

—El me guió hacia ti—añadió ella, cerrando los ojos y acomodándose en el pecho del rubio, el la abrazó y cerró sus ojos también.

Tú, que ayudas a los que han perdido el rumbo, llévalos hacia el lugar al que pertenecen, haz que tomen el sendero correcto hacia su hogar…Camina, camina viajero extraviado y ve hacia el lugar donde sopla el viento…

—Hinata—susurró Naruto.

— ¿Si, Naruto? —murmuró risueña.

— ¿Te casas conmigo? —susurró nuevamente sin abrir los ojos.

—Si—respondió tranquilamente, su sonrisa se dejó ver y una lágrima de felicidad recorrió su rostro.

8 años después.

Hay veces en que el odio y el rencor invaden tu alma, liquidando esos sentimientos que te ayudan a seguir adelante. El amor que profesamos por la gente que nos importa es lo que nos impulsa y nos motiva a tener un objetivo que cumplir, por ello, no te dejes cegar por los malos sentimientos que acabaran pudriendo tu alma y hundiéndote en la soledad eterna, porque:

"CUANDO EL AMOR ES CEGADO POR EL ODIO, NO HAY VUELTA ATRÁS NI HUECO PARA PERDONAR."

Si amas, no odies…

...Podrías causar un eclipse en tu corazón...

Atte. Hinata Uzumaki.

—Hinata, vamos a buscar a Ryu a la academia—dijo Naruto, entrando a la habitación que compartía con su esposa.

—Hoy se gradúa—comentó feliz, dejó la pluma en su escritorio y cerrando su cuaderno— ¿No tenía trabajo que hacer, Hokage-sama?

—La verdad es que me escapé de la oficina—.Rió traviesamente.

— ¡Naruto! —regaño la peli-negra.

— ¡Ya! No me regañes—.La abrazó tiernamente y besó sus labios—te amo.

—Yo también te amo—respondió ella.

El viento sopló suavemente arrastrando dos cartas hacía el agua, cayendo juntas. Las únicas letras visibles eran: "Naruto" en una y "Hinata" en la otra.

Por fin , es el final de esta historia, tal vez la adapte a otra pareja que no pienso mencionar cofcofdsasunarucofcof, pero gracias por seguir esta historia y por los comentarios, se los agradezco mucho. Hasta otra.