Epilogo.-
Un rubio de ojos perlados corría a toda velocidad por el bosque. Se dirigía a casa después de una misión. Al llegar a un claro pudo ver una casa de dos pisos, no era muy grande pero era acogedora y eso el lo sabia de sobra.
- Has vuelto pronto Shiro.
El joven detuvo su carrera y busco a su madre con la vista. La encontró sentada en el césped junto a su hermana Kushina, una pelirroja de ojos azules y Minato, un peliazulado con ojos azules. Shiro sonrió y se acerco a ellos.
- Estoy en casa_ dijo alegre.
- Bienvenido niisan_ dijo Kushina alegremente.
- ¿Tu no saludas?_ pregunto el rubio a su hermano menor.
- Hola_ dijo este.
El ojiperla cerro suspiro con resignación. No entendía de donde Minato había sacado ese carácter de "nada me importa" su madre era todo amor y su padre era todo travesuras asi que la actitud de su hermano era todo un misterio para el.
- ¿A que se debe el alboroto?
Shiro subió la mirada y se encontró a su padre saliendo de la casa. Con los años sus padres no habían cambiado mucho, seguían siendo los mismos salvo por el cabello mas largo de su madre y quizás un poco mas de seriedad por parte de su padre.
- Niisan ha vuelto.
- Puedo notarlo ¿Has llevado el informe al hokage?_ pregunto Naruto.
- Si, luego he venido hacia acá.
- ¿Qué tal esta Shikamaru?_ pregunto Hinata.
- Sigue pensando que el puesto es problemático. En especial cuando Souichi y Sora andan cerca.
Hinata sonrió; los hijos de Shikamaru eran mas parecidos a su madre que al actual hokage. Luego de reconstruir la aldea, el Nara había comenzado a hacer trabajo diplomático en Suna, donde por muy problemático que fuera; termino enamorándose de Temari, su esposa.
- ¿Y los demás?_ pregunto Minato.
Shiro tomo asiento junto a su madre y sus hermanos y comenzó su relato.
Sakuno, la hija de Sakura y Lee seguía estudiando medicina con la ayuda de su madre. Mientras que Ino y Sai, ayudaban a sus hijos Koyi y Koichi a aprender las técnicas que habían heredado. Mikoto y Obito mejoraban a pasos gigantes el uso del Sharingan; Sasuke y Kakashi les ayudaban, mientras Ringo la esposa del Uchiha se preocupaba por asegurarse de que no se saltaran ninguna comida.
Kiba se hacia cargo del hogar de cuido de animales junto a su esposa Akane y su hijo Tai, el cual para sorpresa de todos era mejor que su padre tratando a los animales. TenTen y Neji entrenaban a su hijo Hizashi y su hija Hina, ambos prodigios entre los Hyugas como se esperaba al ser hijos de Neji. Shino acababa de ver nacer a su primer hijo, al cual había nombrado Toya. Y Chouji, instruía a su hija Kana en taijutsu pues la chica evitaba por todos los medios las técnicas de los Akimichi.
Tsunade ahora se la pasaba junto a Jiraiya apostando y bebiendo sake; tras ellos Shizune hacia lo imposible por hacer equilibrio entre su trabajo como asistente de Shikamaru y niñera de los sannin.
Hinata, Naruto y sus pequeños rieron por esto ultimo.
- ¿Visitaste a tus tíos?_ pregunto el rubio mayor.
- ¿Para que? Si nosotros íbamos a hacerlo.
La familia Uzumaki- Hyuga dirigió su mirada hacia el bosque y vio aparecer a sus antiguos compañeros de equipo.
- ¡Tía Sekai! ¡Tío Keita!_ gritaron Kushina y Minato antes de salir corriendo hacia ellos.
- ¡Alto ahí jovencito!_ exigió el castaño a el peliazulado al ver que se dirigía a su esposa_ mantente lejos.
- Ya déjate de tonterías_ dijo Sekai empujándolo para agacharse y abrazar a su sobrino_ ¿Cómo estas precioso?
- Bien_ dijo este sonriendo.
- ¿Cómo es posible que haya tanto cariño ahí?_ pregunto Keita confundido mientras suspiraba.
- Mina-niisan adora a la tía Sekai_ dijo Kushina_ le gusta.
- ¡¿Qué has dicho?!_ grito Keita.
- Enano suelta a mi mujer_ dijo mientras trataba de separar a el ojiazul de la castaña, aunque todo esfuerzo era en vano_ te has puesto pegamento en las manos ¿o que? ¡Te dije que sueltes!
- Ya Keita_ dijo Naruto separando a el castaño de su pequeño antes de que lastimaran a Sekai con sus juegos tontos_ recuerda el estado de tu esposa.
- Hola_ dijo Hinata mientras abrazaba a su amiga por atrás, ya que por delante era imposible; Minato prácticamente se había colgado a la castaña.
- Hola_ contesto esta sonriente_ disculpa que no te abrase pero estoy algo ocupada aquí.
La ojiperla sonrió y dirigió su mano al vientre de seis meses de Sekai para acariciarlo.
- ¿Cómo va?_ pregunto.
- Esta perfectamente; aunque no puedo decir lo mismo del padre_ dijo mientras miraba con los ojos entrecerrados a su marido_ molesta mas que el bebe.
- ¡Eso no es cierto!_ se quejo el castaño.
- ¡Keita es un baka!_ dijo Minato riendo.
- ¡Pequeño mocoso… te voy…!
- ¿Vas a que?_ preguntaron Hinata y Sekai a la vez.
- A nada_ dijo Keita inocentemente.
- ¿Asustado?_ pregunto Shiro divertido.
- Cuando tengas edad suficiente entenderás que es mejor no meterse con una mujer embarazada y con una madre sobre protectora; a menos que quieras tener una corta vida.
Shiro negó suspirando y luego observo a su familia. Los quería mucho; a sus padres, hermanos y a sus tíos. Desde que habían dejado de ser los cuatro demonios se habían dedicado a ellos mismos, lo cual resulto ser más entretenido y complicado que las misiones de alto riesgo.
Ahora cada vez que alguna nueva amenaza surgía, eran su padre y su tío los que ayudaban; pero al final del día siempre estaban en casa cerca de su madre y su tía. En mas de una ocasión se preguntaba si tendría la suerte de encontrar una pareja que lo quisiera tanto y a la cual quisiera tanto como se querían esas cuatro personas frente a el. Esperaba, en lo mas profundo de su corazón que fuese asi; de no suceder, se encargaría de proteger a su familia, a la que estaba y a los bebes que vendrían, pues algo era seguro… su tío y su madre querían casas llenas de niños que su tía y su padre estarían gustosos de darles.
Y se acabo queridos lectores… este fic llego a su fin. Después de tanto tiempo y de algunos cambios le he logrado.
Quiero agradecer a todos lo que leyeron este fic desde el inicio y soportaron la locura de esta autora al cambiarlo. Agradezco su paciencia y apoyo. Muchas gracias a todos por sus reviews, follows y favoritos.
De igual manera gracias a los que han leido y no han dejado ningún comentario; espero que les haya gustado la historia. Por ultimo, pero no menos importante gracias a todo aquel que lea esta historia en el futuro, espero de igual forma que les guste.
Ha sido un viaje interesante y fue un placer para mí haberlo compartido con ustedes.
Como ya es costumbre, me disculpo si hay errores ortográficos. Como siempre: Naruto, su pandilla y su mundo pertenecen a Masashi Kishimoto.
Deseándoles un feliz y prospero año nuevo y esperando verlos pronto se despide…
Himaotaku-chan.
