El Robo de Lima

Capítulo 6.

"No. Kurt- ah, espera. ¡Maldición!" Blaine separó sus labios y vio que la tarjeta de crédito se había roto. "Es la tercera que se rompe. Tengo que- concentrarme, mmm, tal vez desp- ¡no!" Blaine empujó las piernas de Kurt. "Nada de besos. No hasta que hayamos entrado en la habitación".

"Está bien, está bien". Kurt suspiró y sacó otra tarjeta de su cartera. "Toma, prueba con esta".

"¿Cuántas tienes?"

"Tengo gustos caros", Kurt se encogió de hombros. "No hay problema. Me parece que están sobregiradas".

"¿Qué? ¿Todas?"

"Christian T'One. La nueva colección".

"¿Compraste toda la colección?"

"No. Em- sólo una pulsera para el tobillo".

"¿Una pulsera para el tobillo? ¿Sobregiraste tres tarjetas en una pulsera para el tobillo?" Blaine negó con la cabeza. "Una vez que entremos, nunca más tendrás que preocuparte por el dinero", Blaine sonrió, deslizando la tarjeta por el marco de la puerta. "Bueno, por ahora. Cuando se nos acabe, haré otro trabajo. Para no quedarnos en números rojos. Te compraré dos pulseras para el tobillo".

Oh, pensó Kurt cuando el cerrojo cedió con un sonido suave y Blaine le devolvió su tarjeta. Eso.

Blaine era un ladrón. Uno profesional. Por supuesto. ¿Por qué iba a dejarlo? Kurt entendía la emoción que había en ello. La adrenalina, tal vez. Pero Blaine había dicho hacía poco que se suponía que Lima iba a ser su último robo. Y ahora estaba planeando más. ¿Acaso ya se había aburrido de Kurt? ¡Sólo habían pasado diez minutos! Además, ¿dos pulseras para el tobillo? Eso era simplemente ridículo.

"Kurt, podemos entrar". Blaine tomó la mano de Kurt, encendiendo sus sentidos. Sacudió su cabeza para deshacerse de sus pensamientos y siguió a Blaine dentro de la habitación, ahogando un grito cuando entró.

Finn estaba inclinado sobre la cabecera, dándoles la espalda y frotándose frenéticamente contra ella. "Vamos. ¡Vamos!"

Wow. Era como en los viejos tiempos cuando compartían el sótano.

Kurt se aclaró la garganta. "Em, ¿regresamos después?"

"¡Viejo!" Finn volteó a verlos. "¡Viniste a rescatarme!" Por la emoción, se tambaleó y casi se cae de la cama, Blaine se acercó para atraparlo. "Ese tipo furioso me amarró las manos y los pies juntos. Y me dejó viendo Gossip Girl. No sé qué es peor".

"¿Y decidiste tratar de seducir a la cama?"

"Trataba de aflojar los nudos. No soy un completo idiota, Kurt. Oh, por Dios. No puedo creer que hayas venido por mí. En serio eres increíble", a Finn le temblaba la voz, sonaba casi ahogada. "Gracias".

Blaine empezó a jalar las cuerdas, tratando de liberar los pies de Finn. Los enormes pies de Finn. Los enormes pies que Finn estaba moviendo como loco alrededor de la cabeza de Blaine.

"¿Quieres calmarte?" Le dijo Kurt, dejándose caer al piso para ayudar. "Vas a fracturarle el cráneo a Blaine".

"¡Bien! ¡Espero hacerlo! ¡Eso le enseñará a no ir por ahí secuestrando personas ni a sus monedas ni a sus hermanos!"

Finn se les quedó viendo, le temblaba el labio. Luego se echó a llorar.

"Bueno", dijo Blaine. "Eso no me lo esperaba".

"¡Oye! Oye", lo tranquilizó Kurt envolviendo con sus brazos los hombros del otro chico. "Ya pasó".

"Es que ha sido una cosa horrible tras otra y estoy cansado y esta debe ser una especie de maratón interminable de Gossip Girl. ¡Quiero ir a casa, Kurt!"

"Vamos. No tienes por qué llorar. Todo está bien".

No estoy llorando!"

"No, no. Claro que no. Lo siento".

"No le digas a Rachel que lloré".

"No lo haré", le aseguró Kurt.

"Ni a Mamá".

"Tampoco le voy a decir a ella".

"¿Ni a Burt?"

"Sólo lo sabremos nosotros, ¿qué te parece? Oh, ¿y también mi amigo Billy the Kid?"

Blaine se sonrojó y volvió a tratar de desamarrar los pies de Finn. "Tenemos que apresurarnos. Wes podría regresar en cualquier momento".

"¡No voy a ir a ningún lado!" Finn lo observó enojado. "No sin mi frasco".

"¿Qué?" Blaine parpadeó. "¿Las monedas?"

"Wes se las llevó con él, también la bolsa. No me voy a ir sin ellas".

"¡Finn!" Lo regañó Kurt. "¡Sólo es dinero! No importa".

"¡Sí importa!" Finn movió los pies para deshacerse de la cuerda y le ofreció sus manos atadas a Blaine. "Eran de mi Papá, ¿sí?" Desvió la vista y mordió su labio inferior. "Eran suyas y…" Su voz se fue apagando. "Son todo lo que me queda".

Kurt pasó su manga por el rostro de su hermano, sintiéndose él también con ganas de llorar.

"¿Wes tiene el dinero?" Blaine maldijo entre dientes. "Genial".

"No estás sugiriendo que nos quedemos, ¿verdad?" Preguntó Kurt con voz glacial. "Pensé que hacíamos esto por Finn".

"¡Así es! ¡Y Finn quiere quedarse!" Dijo Blaine. "Ya te has arriesgado demasiado, ¿qué importa arriesgarte un poco más para tener lo que quieres?"

"¿Lo que quiero? Claro. Ya veo. ¿Me disculpan?" Dijo, ignorando la expresión de Blaine. Una mezcla de frustración y preocupación. "Tengo que usar el baño".

Moviéndose antes de que cualquiera de los dos pudiera detenrrlo, Kurt cruzó la habitación y cerró la puerta rápidamente detrás de él. Respiró profundo, se recargó en la puerta deslizándose hasta el piso, colocó sus brazos alrededor de sus piernas y dejó caer la cabeza en sus rodillas.

Muy bien, todo era un desastre. Era demasiado. ¿Realmente podía vivir este estilo de vida al lado de Blaine? ¿Acaso Blaine quería que Kurt lo acompañara? ¿Como una versión todavía más fabulosa de Faye Dunaway? Por lo que podía recordar de esa película, no terminaba bien.

Un momento. ¿Kurt en serio estaba pensando en huir con Blaine? ¿Pero y su Papá? ¿Y Carole? ¿Y Finn? Kurt hizo una mueca al recordar el dolor en su rostro. ¿Kurt podría perdonarse algún día por poner esa expresión en el rostro de alguien más? ¿Por tomar aquello por lo que habían trabajado tanto?

Kurt mordió su labio, apretando sus muslos. Pero la otra opción era vivir sin Blaine. Esa era- Esa era una horrible idea. Porque a pesar del poco tiempo que habían pasado juntos, un tiempo que había implicado demasiadas cuerdas y cautiverio, Kurt estaba seguro de que sus sentimientos por el otro chico no eran sólo atracción. No, definitivamente eran algo más fuerte que eso.

Pero no podía ser amor, ¿o sí?

"¿Qué demonios?" Kurt brincó cuando Wes gritó detrás de él. "¿Qué estás haciendo aquí?"


"¡Wes!" Gritó Blaine. "Em- ¡hola!"

"¡Me engañaste!" La mano de Wes se volvió borrosa por la rapidez con la que sacó el arma de su chaqueta. "¡Otra vez! ¿Dónde está el otro?"

"¿Quién? Oh, Kurt". Gracias a Dios que había ido al baño. Después del estúpido, estúpido comentario de Blaine. Dios, ¿qué estaba pensando? "Lo boté. Me estaba retrasando. Oye, hay un minibar, qué te pareces si bajas eso y luego-"

"Oh, no. No voy a volver a caer en eso". Wes hizo un gesto con el arma. "Deja de moverte. Quédate donde te pueda ver".

"Está bien. Ya no me muevo. No me muevo. Escucha, quédate con el dinero. Me da igual. Digo, sería genial tenerlo y todo eso. Pero, no importa. ¿Sabes?"

"¿Estás usando psicología inversa?" Wes suspiró, se acomodó la bolsa en el hombro y arqueó las cejas. "No te ofendas. Lo haces terrible".

Mierda. Tenía que engañarlo de alguna forma.

"Sí. Sí, eso es". Ya. Brillante.

Wes inclinó la cabeza. "¿Eres un idiota?"

"¿Yo soy el idiota? ¿Yo?" Blaine se rio. "Aclaremos algo. ¿No fuiste tú quien se fue con el dinero para conseguir algo con lo que pudieras deshacerte de Finn para poder irte con el dinero?"

Wes lo observó, los ojos abiertos y el rostro pálido. "No- Yo- Verás- ¡Maldita sea! ¡Voy a dispararte muchísimas veces!"

"¡Hazlo entonces! Si es que puedes", se burló Blaine. "¿Esa cosa viene con un manual?"

"¿Viejo? Deja de intentar ese truco Jedi, no está funcionando". Murmuró Finn.

"Deberías escuchar a tu amigo de tamaño anormal, Crystal Tipps. ¿Qué te parece si te quitas de mi camino? Y nos vamos cada uno por su lado. ¿Como lo habíamos planeado?"

"Solo", dijo Blaine entre dientes cuando vio que la puerta del baño se abría lentamente. "Solo que tú te estás llevando todo".

"Por los gastos", Wes se encogió de hombros, dándole la espalda a Kurt, que se acercaba. "¿Tienes idea de todo lo que come Largo?"

"¿Por qué todos siempre se burlan de mi altura? ¡Mira quién habla, Polly Pocket!"

Sigue llamando su atención, pensó Blaine. ¡No dejes que voltee!

"¿Cuál de las Spice Girls es tu favorita?"

"¿Qué?" Preguntaron Finn y Wes al mismo tiempo. Parecían sorprendidos. Blaine estaba un poco sorprendido.

"Ya sabes. ¿Las Spice Girls? La mía era Ginger".

"¿Estás tratando de ganar tiempo?" Preguntó Wes. "Porque es- una locura".

"Además, Baby era más linda". Agregó Finn. "Ginger era como, anciana. Una Vieja Spice".

Kurt ya estaba cerca del hombro de Wes, en sus manos llevaba fuertemente agarrado un ¿cepillo para inodoro? Oh, Dios. Iba a morir. Blaine contuvo el aliento. "Vamos. Dame ese gusto".

"Está bien. Sporty Spice". Wes dio un paso hacia atrás. "Que eso te consuele durante las noches atormentadas por la pobreza que-"

Una tabla del piso crujió y la comprensión se dibujó a medias en su rostro cuando Kurt se abalanzó sobre él.

"¿Qué dem-? ¡Oh, iugh! ¡Está mojado!" La pistola se tambaleó cuando Kurt empezó a pegarle a Wes en la cara y en los hombros. "¡Basta! ¡Eso está usado! ¡Usado!"

"¡Esto es por secuestrar a mi hermano! ¡Y por dispararle a Blaine! ¡Y por hacerme creer que estaban sal-! ¡Oh, mierda!"

Wes se recuperó rápidamente y ahora sostenía a Kurt, con la espalda contra su pecho y la pistola presionada contra su sien. "¿Así que lo botaste, Blaine?"

"¡Wes! Cálmate, ¿quieres?" Blaine dio un paso hacia adelante, se detuvo cuando la pistola apuntó hacia su cara. ¡Kurt! El corazón de Blaine latía en su pecho con desesperación. ¿Cómo pudo ser tan estúpido? ¿Cómo pudo poner a Kurt en peligro de esa forma?

¿Así iban a ser las cosas para ellos? Si lograban distraer a Wes con algo brillante y escapaban de él. ¿Pasaría todas las noches preocupándose por Kurt mientras hacía el papel de Grace Kelly para su Cary Grant? ¿Qué clase de futuro sería ese? Blaine no quería eso. No para él.

"Tal vez podría hacer que algunos de sus amigos criminales paguen un rescate por él. ¿Qué te parece?"

"¿Qué? ¡Oh! Había olvidado eso". Blaine se pasó las manos por el cabello. "Verás, ¿Kurt? No es Kurt el Destructor".

"¿No soy qué?"

"Espera, ¿qué? ¿Me estás diciendo que no es un señor de la mafia?"

"Oh, sí que es todo un señor".

"¡Oye! ¡Nada de comentarios homofóbicos contra mi hermano!"

"Sí", Wes asintió. "Eso fue un poco grosero, Blaine".

"No, quiero decir- Nosotros- tenemos historia. Sólo digamos que ya lo había secuestrado antes. Y nos entendimos bastante bien".

"¿Entonces no cometió El Gran Asalto al Tren?"

"Em, no. ¡Si lo hubiera hecho tendría ochenta años, Wes! Aunque besa increíble. Entre otras cosas".

Kurt sonrió. "¡Gracias!"

"De nada".

"¿Y no te conocen como Blaine el Aniquilador?"

"Ah. No. Claro que no".

"No puedo creerlo. Me estás diciendo que eres el Ted Bundy gay". Wes suspiró. "¿Acaso algo de lo que sale de tu boca es verdad, Blaine?"

"Un momento, espera. ¿Se acostaron? ¿Tú y Kurt?" Exclamó Finn. "¿Cuándo?"

"Em- realmente no es el momento", Kurt negó con la cabeza y apretó con la mano el brazo de Wes.

"¡Oh, por Dios! ¡Seguro que lo hicieron mientras yo estaba siendo secuestrado y torturado! ¡Desvergonzados!"

"¡Finn!"

"Por favor. Deja ir a Kurt. No tiene nada que ver con esto".

"Voy a dejar que escojas, Blaine. Porque a pesar de todo todavía me agradas". Wes apretó el brazo que tenía alrededor del cuello del otro chico. "Puedes venir conmigo. Dividimos el dinero. O, me llevo el dinero y a Kurt".

"¡No vas a llevártelo a ningún lado!" Le dijo Finn bruscamente, intentó acercarse pero se detuvo cuando Wes volvió a presionar el cañón contra la sien de Kurt.

Blaine se mordió el labio. No podía dejar que se llevar a Kurt. Dios sabe que no se le podía confiar un arma a Wes. Aunque tuviera una caña de pescar terminaría sacándole un ojo a alguien. Blaine no podía permitir que le pasara algo. Nunca se lo perdonaría.

"De acuerdo, está bien", Blaine asintió, frotándose el mentón. "Puedo hacer eso".

"¡Blaine!" Le dijo Kurt con un grito ahogado.

"Sólo fue una aventura", continuó Blaine. "Digo, claro que es lindo y todo pero no estoy enamorado de él ni nada". Eso dolió. Sintió que el estómago se le retorcía pero Blaine siguió hablando, no tenía tiempo para pensar qué demonios significaba eso. "Vamos, déjalo ir y nos iremos de aquí".

Los labios de Kurt formaban una línea delgada y sus ojos estaban llenos de lágrimas. Blaine nunca antes se había sentido tan despreciable en toda su vida.

"¿Aventura?" Finn volteó a verlo. "¡Puerco! Te aprovechaste de mi hermanito".

"Soy mayor que tú, Finn. Y no", Kurt lo miró con desdén. "Nadie se aprovechó de mí. Y nunca más lo hará".

¿Eso? Eso en serio dolió.

"¿Lo ves? ¿Crees que podría soportar esa actitud todos los días? Sólo porque tiene buen cuerpo y piel suave. Y sólo porque es dulce y divertido y flexible no significa que quiera, pues, casarme con él ni nada por el estilo. Así que el que te lo lleves como rehén es simplemente ridículo. Claro que no me importa. De hecho toda esta situación no podría preocuparme menos".

"Oh, por Dios". Dijo Wes en un tono sorprendido. "¡Lo amas!"

"¿Qué?" Blaine se rio nerviosamente. "¡No, claro que no! Pfft".

"Es verdad, viejo. ¡Claro que sí!" Finn lo señaló con sus manos atadas. "¡Amas a Kurt!"

"¡Que no!" Gritó Blaine. "Yo-" ¡Era absurdo! Blaine miró al otro chico que lo observaba con los ojos abiertos y esperanzados, sus labios rosas ligeramente separados. Oh, al diablo. "¡Está bien! Lo amo. Creo. No lo sé. ¿De acuerdo?"

"¿De verdad?" Preguntó Kurt, con los ojos muy abiertos. "¿Blaine?"

Blaine observó al otro chico, sintió la boca seca y su corazón latía rápidamente. Y lo supo. Simplemente lo supo. "Sí, te amo".

Kurt soltó una risita. "¡Eso es fantástico!"

"¡Ow!" Gritó Wes cuando Kurt le dio un pisotón y corrió a los brazos de Blaine para abrazarlo con fuerza. "¡Ow, ow!" Wes daba saltos con un solo pie. "¡Maldita sea! ¡No soporto a ninguno de ustedes!" Abrazó la bolsa contra su pecho y les apuntó con la pistola.

"Hey, escucha. Haz lo que quieras". Le dijo Finn tendiéndole una mano mientras se acercaba. "¿Pero podrías dejar el frasco?"

"¿Estás loco? Sabes cuánto valen estas monedas. No, espera, claro que no. Eres ".

"Wes, eran de su Papá", Blaine abrazó a Kurt y lo acercó más a él. "No le importa lo que valen".

"¿Oh? ¿Y esperan que me lo crea? ¿Y cómo sé que no las van a dividir y a irse a San Francisco?"

"No está mintiendo. Eran de mi Papá. Y son todo lo que me queda de él, hermano. No pareces un mal chico. Cuando no estás atando cosas, o robando, o escogiendo canales. Por favor". Finn estaba a menos de un metro de él. "Sabes que está mal".

Los ojos de Wes se posaron en cada uno. "No, lo siento. Te entiendo y todo pero- ¡Escuchen! Dejen de mirarme así. Yo-" Bajó la vista hacia la pistola y suspiró. Bajó el arma. "Supongo- Supongo que no necesito todo. El dinero del robo es suficiente. Creo. ¿Es suficiente?"

"Significaría mucho para nosotros, Wes", dijo Blaine con un brazo alrededor de la cintura de Kurt. "Si alguna vez fuimos amigos".

Wes mordió su labio inferior. "No lo sé".

"Sé que han pasado muchas cosas en los últimos días, pero trata de recordar Wes. Somos buenos amigos. Sólo te pido esto. Un último acto de clemencia".

Wes negó con la cabeza lentamente y sonrió. "Tienes razón. A final de cuentas, la amistad es-"

PUM

"¡Finn!" Gritó Kurt. Observaron con horror al chico que se alzaba sobre un inconsciente Wes, con las manos atadas levantadas sobre su cabeza. "¿Por qué hiciste eso?"

"¡No puedo creer que me tomó tanto tiempo pensar en eso! ¿Qué?" Finn se encogió de hombros. "¿Por qué pones esa cara?"

Kurt se separó de Blaine y se llevó una mano a la boca. "No puedo creer que hicieras eso. ¿Y si despierta en estado de coma?"

"Obviamente te hace falta pasar más tiempo lejos de tu hermano", murmuró Blaine agachándose al lado de Wes. "Está bien. Sólo está desmayado".

"¿Cómo lo sabes?" Preguntó Kurt. "¿Eres como DareDevil? ¿Lo hueles en él?"

"No, ¿tiene pulso y está inconsciente?"

"Mmmm. ¿Cuánto tiempo crees que esté así?"

"¿Un par de horas? Lo suficiente. Tenemos que irnos. Porque si no estaba enojado antes-"

"¿Alguien me puede ayudar?" Preguntó Finn, tratando de sacar el frasco de la bolsa. "No puedo agarrar el- ah, maldición". El frasco se le resbaló y rodó hasta Kurt, quien lo detuvo con el tacón de su bota.

"¿Blaine? Toma las llaves. ¿Finn? Tú toma el dinero".

"Genial, viejo". Finn intentó levantar la bolsa y casi se cae por el peso. "Wow, ese Wes es más fuerte de lo que parece".

"Espera, ¿qué estás haciendo?" Blaine volteó a ver a Kurt. "¿Lo dices en serio?"

"¿Por qué no, viejo?" Finn se encogió de hombros. "Ya que estamos aquí deberíamos sacar algo bueno de esto. Yo por lo menos. Digo, ustedes dos se acostaron".

"¡Eso es robar, Finn!"

"¡No, no lo es! Esto ya fue robado y no lo robamos nosotros así que solo lo vamos a tomar. Tomar".

Blaine parpadeó. "Aun así es robar".

Finn negó con la cabeza. "Sintética".

"¿Qué?"

"Quiso decir semántica", dijo Kurt. "¡Y tiene razón! ¿No es esto lo que querías?"

Blaine miró la bolsa. Luego volteó a ver a Kurt. Su dulce y expresivo rostro. El rostro que tenía la expresión de que lo último que quería era convertirse en el más buscado de Lima.

"No, Kurt. No es lo que quiero". Blaine atravesó la habitación rápidamente y tomó a Kurt por los hombros. "Sólo te quiero a ti".

"Pero el dinero-"

"Al diablo el dinero. Ya terminé con eso. Ya terminé con todo. Aunque estarías fantástico como Grace Kelly".

"¿Perdón?"

"Sólo quiero estar contigo. No me importa dónde, no me importa cómo. Tú eres todo lo que necesito".

Kurt sonrió dulcemente. "Como la canción de los Beatles, ¿cierto?"

"¿Yellow Submarine?"

"Cállate, Finn". Kurt acortó la distancia entre ellos y presionó sus labios contra los de Blaine. Gimiendo contra su boca, Blaine lo envolvió con fuerza con sus brazos, maravillándose de lo bien que se acoplaban sus cuerpos.

Finn suspiró. "Este fin de semana en serio fue un asco".

Separándose de Kurt, y extrañando el contacto de inmediato, Blaine volteó a ver a Finn. "Ven, la recepcionista ya opina que somos lo bastante pervertidos".

"Entonces", dijo Finn mientras Blaine desataba sus manos. "¿Qué vamos a hacer?"

"Vamos a llevarnos tu frasco. Tu maldito frasco. Y le dejamos a Wes el dinero. Creo que se lo ha ganado. Puede quedárselo. Si nos lo llevamos, seguro nos va a seguir. Creo que es hora de que tomemos caminos separados". Blaine observó a su excompañero sonriendo con cariño. "Nos llevamos la camioneta la mitad del camino y luego tomamos un taxi o algo hasta Lima".

"Mi Papá podría- ¡Oh, por Dios!" Kurt sacó el celular de sus jeans con dificultad. "¡Cuarenta y siete llamadas perdidas! ¡Estoy muerto!"

Finn sacó el suyo con su mano libre. "Oh, sí y yo tengo- ¿dos? ¡Y las dos son de Rachel! ¿Qué demonios?"

"¡Ya pensaremos en algo!" Dijo Blaine pasando la lengua por sus labios. "Ahora lo que tenemos que hacer es irnos. Antes de que Wes se despierte".

"¿No podemos tomar-?"

"Finn".

"Sólo un poco-"

"¡No, Finn!" Le dijo Kurt bruscamente. Volteó a ver a Blaine con una sonrisa tímida. "¿Estás listo para conocer a mis padres?"

"Oh, oh. ¿Tal vez debería entregarme?" Kurt frunció el ceño y le dio un golpe en el hombro con fingido enojo. "¡Ow! ¿Cuántas veces tengo que decirlo? ¡Herida de bala!"

"¡Perdón! Perdón". Kurt tomó la mano de Blaine y se acurrucó contra su cuello. "Por cierto, no lo había dicho. Pero creo que también te amo".

"Ah", dijo Finn para sí mismo. "Tengo un mensaje. Si no le mandas esto a 30 personas antes de las 5pm- ¡Oh, por favor, Rachel!"


Finn puso los ojos en blanco. Ya era bastante malo que tuviera que ir sentado en la parte de atrás de la camioneta completamente solo, pero tener que escuchar a Kurt y Blaine haciéndose cariñitos y dándose besos tronados era demasiado. Iban a terminar volcándose en una zanja. Y a morir. Y luego todos iban a pensar que Finn era parte de una enorme orgía gay. ¡Oh, Dios! Estaba lleno de quemaduras por el roce de las cuerdas ¡definitivamente iban a pensar eso!

Bueno, no importaba. Finn sonrió y le dio un golpecito afectuoso a su frasco. Al menos lo había recuperado. Y Kurt había conseguido un novio, y eso era genial.

Finn metió la mano en el bolsillo de su chamarra. Aunque no tan genial como esto. Sacó el fajo de billetes, lo extendió sobre el piso de la camioneta y empezó a contar.

Fin.


Nota: ¿Qué les pareció el capítulo final? Espero que les haya gustado.

Muchísimas gracias a quienes han seguido esta historia desde el principio, a quienes han dejado sus comentarios y la han agregado a sus favoritos. Nos leemos pronto :)

¡Felices Fiestas! ¡Un abrazo!