DISCLAIMER: U KNOW IT
ULTIMOS DIAS PARA PARTICIPAR POR EL ONE SHOT, YA SABEN, MI MEJOR LECTORA SE LLEVARA EL REGALO, YA TENGO VARIAS EN LA TOMBOLA..=p LEAN AL FINAL PARA SABER MAS…
LEAH POV
Orel es la imprimación de Leah
Claro que no, con un demonio, yo no podía imprimar a nadie y menos a ese chico.
-Leah, deja de torturarte – me pidió Jacob en un susurro mientras Luna y Orel reían divertidos por una ocurrencia de mi amiga – se darán cuenta
-necesitamos hablar Jake—le pedí
-no es el momento – susurro mientras miraba a los chicos sentados a unos metros de nosotros
-no estoy imprimada – murmure mas para misma
-no es algo que tú puedas decidir, he visto como te mira ese chico, y tu preocupación cuando supiste que bella se había escapado, tu enojo y tu alivio cuando lo viste con vida.
-per…
-shh – me callo cuando Luna se levanto y se acerco a nosotros
-Leah, Jacob, Orel tiene que irse
-¡no!—chille cuando la escuche. Miles de imágenes cruzaron por mi mente en un escaso segundo, Orel caminando solo por las oscuras calles hacia su departamento mientras la odiosa chupasangre lo acechaba de cerca.
Cuando las imágenes cesaron pude percatarme de las miradas que estaban sobre mí. Jacob parecía divertido por mi reacción mientras Luna y Orel me veían sorprendidos.
-creo que es… tarde – me justifique—no debería andar solo por las calles
-Dios mío Leah, solo son unas cuantas cuadras – se burlo Luna
-además – me gire para ver a Orel levantarse del sillón y dirigirse hacia mi posición – soy lo bastante grandecito para cuidarme solo – sonrió con socarronería
-bueno, como quieras – espete molesta al darme cuenta de lo que Jacob decía; el chico me preocupaba.
-creo que es hora de que yo también me retire – hablo Jacob – tal vez podamos ir juntos – se dirigió a Orel quien se encogió de hombros
-me da igual – contesto. Al parecer seguía receloso de mi alpha.
Los acompañamos a la puerta, me molestaba la actitud de Jacob y él lo sabía, me lanzaba miradas de burla mientras el chico se despedía de Luna, me recargue molesta en la pared y cruce los brazos. Jacob me saco la lengua y se acerco a mi amiga para despedirse.
Mire al chico acercase a mí.
-Leah – susurro mientras yo trataba de ignorarlo, escuché una risilla lo cual indicaba que había notado mi deliberada actitud. El chico acerco una de sus manos a mi rostro y yo parpadee tratando de comprender su atrevimiento, estaba a punto de arrancarle la mano de un mordisco cuando sentí sus dedos sobre mi cabello.
-no deberías preocuparte por mí – susurro en mi oído mientras colocaba un mechón de mi pelo detrás de mi oreja – aunque te ves excepcionalmente bella cuando lo haces.
Le fruncí el ceño mientras apartaba su mano de mi rostro, ¿Qué se creía al hablarme así?
-yo – gruñí entre dientes—no me preocupo por nadie.
-claro – sonrió mientras se acercaba su rostro y en un movimiento rápido depositaba un beso sobre mi mejilla que me hizo estremecer, apreté los puños y refunfuñe por dentro, cuantas ganas tenía de lastimarlo en estos momentos, aunque Luna no me lo perdonaría nunca.
Otra razón por la que yo no podía imprimarme de este chico. Era un cínico. Sin contar que estaba relacionado con lo que más odiaba y por ultimo mi mejor y única amiga estaba loca por él.
Los chicos se despidieron y Luna se fue a su recamara, me quede unos minutos más en la cocina para limpiar el desastre de mi hermano cuando escuché el timbre de la puerta. Me acerque a ver por la mirilla.
Era Orel.
-Leah, abre, que se me ha olvidado algo
-vaya idiota—refunfuñe mientras abría la puerta y me giraba para seguir con mis labores.
-toma lo que se te ha olvidado y vete – mencione sin verlo
De pronto sentí dos gruesas manos enrollarse en mi cintura
-pero que demonios—masculle
-dijiste que podía tomar lo que se me había olvidado – sentí su respiración sobre mi oreja, me estremecí sin poder evitarlo.
-esto…- me giro con delicadeza. Me encontré con sus hermosos ojos grises mirándome con ternura, sonrió con sus pequeños labios y me acerco más a él. Leí sus intenciones un segundo antes para poder evitarlo; pero no lo hice.
Sentí sus cálidos labios sobre los míos y su simple roce me hizo temblar de los pies a la cabeza, amarre mis dos manos en un puño y trate de memorizar el instante.
-Leah – escuche la voz entrecortada de Luna hablándome, trate de separarme del chico pero este seguía apretándome hacia él.
-Lu…na – masculle entre sus labios
-es lo que había olvidado—completo cuando me dejo respirar.
-¡LEAAAAH!
El grito me sobresalto, abrí los ojos, pero Orel no estaba, parpadee y me frote los ojos con fuerza mientras lo seguía buscando.
-Leah – mire a mi amiga enfrente de mí, había una taza en sus manos y el fuerte olor a café recién molido me despejo los sentidos
-oh diablos era un sueño—gruñí ante la mueca de asombro de mi amiga
- ¿has dormido aquí toda la noche?
-al parecer – trate de desperezarme
-vaya, Le, si que te afecto la cena de anoche – me miro con suspicacia—por cierto, ¿Qué fue toda esa actitud hacia Orel?
-no se a que te refieres—le arrebate la taza de café de las manos
-bueno, un instante parecías recelosa, otra como si te cayera mal y por ultimo te preocupas por él, ¿hay algo que tengas que decirme?
-que se nos hará tarde si no dejas de parlotear—abrió la boca en el momento que yo me alejaba de ella, tenía que alejar mis pensamientos o ese sueño no me dejaría en todo el dia—ire a bañarme
El tiempo pasó muy rápido, la escuela me parecía surrealista cuando atravesé sus puertas, Jacob ya estaba esperándome en la entrada del salón, me asome sobre su hombro para ver dentro, buscando a Orel.
-el no está aquí – contesto mi amigo
-no estoy buscando a nadie
-claro, claro—rodo los ojos – entonces supongo que no te interesa saber de qué hablamos anoche cuando nos fuimos
-no, no me interesa—mentí
-ok—se encogió de hombros y me dejo ahí parada mientras él iba y se sentaba en una silla
-vamos, pues—refunfuñe—dímelo
-no—chasqueo la lengua—no pienso perder mi tiempo
-vamos jake—le pedí de nuevo
-mejor pregúntaselo tu
-¿Cómo crees que voy a hacer eso?
-estoy seguro que te lo dirá, el chico esta hecho un lio—se carcajeo—aunque lo comprendo, eso de imprimarte de alguien es extraño
-cuantas veces tengo que decirte que el chico no me interesa en lo mas mínimo, ni siquiera lo conozco, solo lo considero porque es amigo de Luna…
-hola Leah, Jacob—escuche la voz de Orel detrás de mí.
Diablos, diablos.
Mire a Jacob que tenía una cara de sorpresa en el rostro.
-¿demonios, porque no me dijiste?—susurre
-lo siento – contesto con una sonrisa burlón
Los minutos pasaron muy lentos, mi atención estaba completamente desviada hacia el chico de ojos grises que miraba con determinación hacia el frente, trate de hablarle varias veces, pero el parecía no escuchar mis susurros, sin contar que no me miro una sola vez.
El timbre sonó por fin y lo vi levantarse con agilidad del asiento, para salir rápidamente del aula, lo seguí sin pensarlo, podía sentir a Jacob detrás de mí, analizándome.
-Orel—lo llame
-olvídalo – susurro sin voltear a verme—lo entiendo
-espera—trate de tomarlo del brazo para detenerlo pero él me lo impidió en un movimiento rápido
-tengo clases, lo siento – y salió corriendo de ahí, dejándome preocupada y consternada,
-O…rel – susurre mientras el aire se llevaba mis palabras y me quedaba completamente sola
-Lea, ¿estas bien?—escuché un voz detrás de mí
-no es de tu incumbencia—conteste bruscamente mientras me llevaba las manos a la nariz
-Orel es de mi incumbencia – se posiciono delante de mi—me preocupa lo que pasa entre ustedes dos
-no pasa nada entre nosotros dos—conteste mientras la hacía a un lado
-espera, Leah – me pidió—solo, quiero hablar contigo
-yo no hablo con chupasangres
-hazlo por él—me pidió
-mira… Alice—bufe mientras me giraba a verla, aguante el repugnante olor que desprendía y tome un poco de aire—entre ese chico y yo no pasa nada
-es que…- dudo—no puedo verlo claro – bufo
-¿Cómo que no puedes verlo claro?
-Jacob, me dijo que al parecer habías imprimado a… Orel – suspiro mientras yo hacia un mohín—no he podido ver a Orel claramente desde entonces, y no estoy segura si es por ti
-se supone que no puedes vernos ¿no?, eso que tiene que ver con el
-bueno, me pasa lo mismo que con bella, cuando estaba con Jacob, no podía saber lo que pasaba cuando estaban juntos, pero esto es… diferente, jamás he podido ver a Orel con claridad, solo puntos luminiscentes, como si me bloqueara—se tomo la cabeza con una expresión de dolor—pero ahora que has dejado de transformarte puedo verte mejor, solo un poco, sobre los bordes, el problema es cuando Orel y tu se mezclan.
-no te entiendo
-no se qué pasa, Jacob cree que es porque tu llevas tu linaje en la sangre, yo no estoy tan segura de eso, si fuera así solo tendría problemas para ver a Orel cuando se cruza contigo, pero ahora mismo—cerro los ojos como si tratara de dormir—me duele verlo.
-sigue sin ser mi problema –rodé los ojos y la deje ahí, parada y con los ojos cerrados, en un estado de concentración que parecía causarle jaqueca. No tenía tiempo, ni ganas de soportar a una chupasangre apestosa.
Me dirigí a mi departamento, muerta de cansancio y sin dejar de pensar en Orel y en su rostro, en la forma en que me miraba, como si lo hubiera lastimado.
Cuando menos pensé un sonido estridente me saco de mi sopor, me había quedado dormida, ni siquiera había llegado a la cama; estaba en el sillón más grande de la pequeña sala de saldo que teníamos en nuestro departamento, me moví perezosamente e intente identificar el sonido.
-¿Luna?—pregunte al aire, con la esperanza de que ella pudiera apagar el sonido que seguía sonando insistente.
-diablos – refunfuñe mientras me levantaba a tomar el teléfono.
-¡bueno!—conteste furica
-¡¿Leah?—chillo la voz estridente del otro lado, tenía un matiz de soprano que era opacado por la histeria.
-¿Quién habla?
-Leah, no tenemos tiempo, Bella va tras de Orel y no puedo verla
-¡¿Cómo? – chille despertándome al instante
-¡la mire atacando a Orel!—sollozo angustiada
-¡espera!—grite - ¿y los chup… tus hermanos?—me corregí en un intento sobrehumano de no sonar grosera.
-¡salieron a buscarla, pero no la van alcanzar, necesito que vayas por él, hacer tiempo para que lleguen!—gimió con miedo
-¿ir por él?
-Leah, se nos acaba el tiempo – gruño impaciente—no hay tiempo para explicaciones – de pronto escuche un chillido aterrador, la pequeña parecía muerta del miedo- ¡Leah, corre!
En ese instante deje caer el teléfono y me precipite hacia la salida, no me detuve ni siquiera cuando vi a Luna entrar al edificio y preguntarme que me pasaba, me desesperaba el hecho de correr más lentamente de lo que solía hacerlo, y el sonido del chillido de la sanguijuela vidente me taladraba el cerebro y me empujaba a pensar cosas terribles acerca de Orel.
El viento me golpeo de lleno la cara cuando salí del edificio y recordé que la idiota de la vidente no me había dicho donde estaba Orel, me detuve en seco con la preocupación llenando todo mi ser, intente dejarme llevar por mis instintos y pude reconocer un leve hedor hacia el norte de mi posición, muy cerca de ahí.
Corrí a toda velocidad hacia el lugar donde me jalaba mi olfato e intente concentrarme en lo que debía hacer, desviarlo, o darle tiempo a los chupasangres para llegar.
La peste por fin me embriago cuando estuve a escasos metros de el, su leve olor a almizcle se mezclaba con la pestilencia a manzanas podridas de la traidora.
Orel entro en mi vista periférica y me oculte detrás de los arbustos, no quería asustarlo, además el episodio de la mañana todavía no salía de mi mente, caminaba renuentemente, como si le pidiera permiso a sus pies para dar un paso, trastabillaba en la acera y regresaba, de vez en cuando, el espacio avanzado.
Busque a la vampira entre los arbustos guiada por su olor, la divise escondida y acechando al chico como una leona, agazapada para brincar en cualquier momento. Sus pasos estaban sincronizados con los de Orel, y tan ensimismada estaba en él, que no se percato de mi presencia al otro lado de la acera, la espera, atenta a que diera el paso decisivo, pero parecía meditarlo muy bien, tal vez Jacob tenía razón y ella no era tan mala. Tal vez su instinto perdido el humano, seguía ahí, por algún lado.
La mire levantarse y sacudir su vestido de diseñador para eliminar los rastros de polvo, al hacerlo piso una pequeña rama de los arbustos que la rodeaban y Orel paro su caminar al instante, giro su rostro hacia ambos lados de la acera y me obligo a ocultarme, se sorprendió en demasía el que haya notado ese tenue ruido, de no ser por mis genes, ni yo misma lo hubiera escuchado.
-¿Quién anda ahí?—pregunto al aire
-¿hola?—volvió a preguntar
Para mi sorpresa, la nueva melodiosa voz de Isabella resonó en el aire, quebrando la tranquilidad de la noche.
-soy yo—contesto con una sonrisa mientras salía de los arbustos. El chico pareció reconocerla rápidamente – creo que me he perdido - termino con una fingida voz de angustia
-eh… - balbuceo el- ¿Isabella?—pregunto con duda
-solo Bella—contesto mientras se acercaba un poco más a él, me di cuenta que estaba rechinando los dientes con demasiada fuerza cuando ella dirigió una mirada de soslayo hacia mi posición.—tenemos una clase juntos
-lo se – contesto él un poco más relajado aunque su postura parecía rígida.
-¿crees que…- camino sugerentemente hacia él, sin darme cuenta revente una pequeña rama que se encontraba entre mis manos, Orel y la chupasangre lo pasaron por alto, ella porque estaba deleitándose con el aroma de la sangre y el por qué parecía hipnotizado por su visión.—puedas ayudarme?
-eh… claro – sonrió con pena, sus mejillas se colorearon de carmesí y vi a la traidora relamerse los labios, sus ojos estaban tan negros como la noche
Empecé a temblar, me aferre a mis puños mientras intentaba tranquilizarme, los chupidopteros llegarían en cualquier momento, Alice dijo que vendrían, yo solo tenía que hacer tiempo.
-¿entonces?—pregunto intentando ocultar su impaciencia, estaba a escasos dos metros de el
-te ayudare—contesto mientras le tendía la mano, la chica sonrió con picardía y yo apreté los dientes, molesta, enojada y… celosa.
-gracias – sonrió—eres todo un caballero – termino mientras tomaba la mano del chico, lo vi estremecerse ante el contacto gélido, pero ella retuvo su mano para impedir que se marchará.
-d…de… nada
-creo – se acerco mas a él—que deberíamos estar más… juntos, - acerco su cuerpo a él y se aferro a su brazo—la noche es fría, y yo no llevo abrigo.
-permíteme – contesto cortésmente mientras hacía malabares para desprenderse de su sudadera deportiva, la chica sonrió al instante y lo jalo con fuerza hacia ella.
-permite tu – susurro tan bajo que apenas la escuche, en un movimiento súbito la asquerosa chupasangre tomo a Orel del cuello, un chillido escapo de mi garganta y ella se distrajo lo suficiente para poder actuar.
Los temblores se apoderaron de mi cuerpo ya sin voluntad, el calor, hirviente y rojo me lleno desde la punta de los pies hasta el cabello mientras apretaba los dientes con fuerza por el dolor interno, un dolor que no era físico. Un dolor que me recordó que yo no era una chica normal y que nunca lo seria…
LISTO, HE TERMINADO ESTE CAPITULO, PERDON POR TERMINARLO AHÍ, PERO ME GUSTA LA EMOCION JAJAJA XD, BUENO, YA TENGO A VARIAS CHICAS EN LA MIRA, PERO TODAVIA PUEDEN PARTICIPAR, MUCHAS ME HAN MANDADO REVIEW PERO NO ME MANDAN SUS DOS PERSONAJES FAVORITOS Y SU TRAMA, SI QUIEREN PARTICIPAR ES NECESARIO, ESO Y CLARO EL REVIEW, =p ES POR PUNTAJE:
DOY TRES PUNTOS SI ME TIENES EN AUTOR FAVORITO
DOS SI TIENEN MIS HISTORIAS EN FAVORITOS (ES ACUMULABLE SI TIENEN VARIAS)
UNO POR REVIEW
ASI QUE YA SABEN, =p ULTIMA SEMANA PARA PARTICIPAR, EL ONE SHOT LO PUBLICARE ENTRE VIERNES Y DOMINGO, SUS PARTICIPACIONES SE CIERRAN EL JUEVES ASI QUE A COMENTAR…=D
