HOLA…. He vuelto, perdon por la espera pero habia estado muy ocupada, en estos dias, pero al fin puedo actualizar, en estos dis aprovechare para actualizar todas mis historias…

El disclaimer ya se lo saben asi que no perderé mas tiempo... disfrutenlo

OREL

Sabia que estaba soñando por la manera en que sucedían las cosas, como la masa de color plateada había caído directamente sobre la bella chica que tanto me había atemorizado el primer día; sabia que era un sueño por que la hermosa chica había aparecido de la nada y me había hablado directamente, y sabia que era un sueño por que en algún momento, dentro de este, la chica parecía querer besarme.

Sabía que era un sueño…

Pero el dolor de mi brazo derecho lo sentía real, punzante sobre los bordes, un dolor causado por el choque entre la inmensa masa gris y mi cuerpo, como si su intención hubiera sido apartarme de la chica, recordaba la sensación calida que sentí al momento de hacer contacto con ella; una mezcla extraña de rigidez y suavidad que jamás había experimentado al tocar ninguna otra cosa, recuerdo haber escuchado un grito de dolor y un crack, después la sensación de vacío.

Recordaba perfectamente la cara de la chica llamada Isabella, mirando directamente hacia mi cuello un segundo antes de sentir aquel golpe, y en ese lapso cientos de tonterías vinieron a mi mente, sabia que era un sueño por que la chica que estaba parada enfrente de mi no podría ser algo tan extraño, pero su actitud era bizarra, propia de un cuento de terror donde la chica linda se convierte en algo terrorífico, pero al fin de cuentas era un sueño.

O eso creía yo…

LEAH POV

Sentí el calor recorriendo por todo mi cuerpo, y sabia que aunque tratara de resistirme no lo lograría, odiaba a esa chica aun antes de haberse convertido en la asquerosa chupasangre que era, y ahora la odiaría mas, por haberme hecho esto…

Deje que el calor me recorriera de lleno, la chupasangre me noto en el mismo instante en que salte hacia ella, apartando del camino a Orel. Me hubiera gustado ser mas suave, pero no podía pensar en otra cosa que no fuera apartarlo del camino de Isabella.

Gruñí con todas mis fuerzas y pude sentir como mis músculos se estiraban y reconocían el ardor de la transformación, como si hubiera sido ayer la ultima vez.

Escuche un crujido que me causo un dolor que no era precisamente físico.

Solo lo mire por un segundo, pero sus ojos me penetraron hasta el alma, un segundo en el que el dolor, el desconcierto y al final la inconciencia hicieron mella en el.

Lo herí por tu culpa…

-así que la pequeña Lele quiere jugar – menciono con burla mientras se agazapaba para atacarme –quisiera recordarte que ya no soy la misma de antes –continuo con suficiencia mientras sonreía de lado y me mostraba sus dientes—frágil y delicada – se carcajeo mientras mencionaba esto ultimo

Idiota

Mis pensamientos eran un caos, la chica era una inexperta y conocía de antemano su poder, uno que no le serviría ante mi, le recordé eso con una sonrisa lobuna que espere entendiera. Ella se estremeció inconscientemente al notar mi mueca de satisfacción mientras comenzaba a fintar de un lado al otro, esperando un solo momento de descuido.

Sus poderes eran efectivos contra un ataque mental, pero no contra uno físico, y aun con su cuerpo congelado y duro como el cemento, no podría contra mi entrenamiento, sin contar que conocía sus debilidades.

Eres mía…

Vi su rostro crisparse en el mismo segundo en que lo decidí, mataría a esa chupasangre. Se agazapo aun más y se dispuso a atacarme.

Con un ultimo gruñido le deje saber que había llegado su hora, sentí el viento colarse por mi pelaje y podía mirarla frente a mi, en espera de que mi cuerpo acortara la distancia, abrí mis fauces lo mas que pude y engarfie mis patas.

Pero no la toque, algo la había quitado de mi camino, sentí bajo mis patas el frió del suelo y gruñí molesta cuando me percate de lo que pasaba; Isabella había sido apartada ferozmente por su marido –quien me miraba con un profundo odio—de mi camino.

"Tu no me impedirás matarla…"

Gruñí con todas mis fuerzas por que sabia que el podía leer mis pensamientos

-"Pero yo si"escuche a mi alpha que acababa de colocarse delante de mi

-"claro –me queje—el adorador de chupasangres"

-"Leah, por favor"

-"no me lo vas a impedir Jacob"

Comencé a fintar enfrente de el, su enorme cuerpo color ladrillo me tapaba con deliberada actitud, el no quería que matara a su "mejor amiga", pero en mi opinión, ella no había sido nada mas que su perdición. Hizo una mueca de disgusto cuando escucho mis pensamientos, pero lo ignore totalmente y comencé a fintar con más ahínco.

-"no lo permitiré"

Lo ignore

-"piensa en el"

-"no lo metas en esto"—le gruñí

-"te lo ordenare si es necesario"—me amenazo

-"no te atreverías"

-"lo haré si es necesario"-repitió

-"Jake…"

-"míralo, le has hecho daño, necesita un doctor"

Gruñí molesta, mas conmigo misma que con el, por que a pesar de todo tenia razón, Orel necesitaba un doctor.

Suspire derrotada; Jake noto mi estado de animo, y sabia de antemano que no necesitaba leerme la mente para saber lo que yo pensaba. Corrí rápidamente y me interne en la premura de la noche, el silencio se hizo presente rápidamente.

Jacob había desaparecido.

Sabia que Orel estaría en buenas manos, Jacob no dejaría que esa estupida lo tocara, pude sentir el efluvio de la enana y del soldado dirigiéndose a la misma posición donde unos segundos antes me había encontrado.

Recordé las palabras de aquella chupasangre vidente; Orel era de su sangre y de alguna manera extraña y surrealista; ella le tenía cariño.

Corrí tanto ahínco, desesperada por encontrar un minuto de tranquilidad que no me percate que me había alejado demasiado de la ciudad cuando al fin decidí parar.

La vista era preciosa, un lugar mágico, hacia muchísimo calor, y el sol estaba en su cenit; caliente y abrasador, me deje caer en mis cuartos traseros y recargue mi hocico sobre mis patas delanteras, tratando de disfrutar de los rayos del sol y de aquel aire puro y limpio que me ofrecía ese lugar.

Me encontraba en un peñasco, podía sentir la brisa del mar sobre mi pelaje, y escuchaba el sonido de las olas golpeteando aquella inmensa roca, la nostalgia se hizo presente, aquel lugar tan caliente me recordaba de alguna manera a las bellas playas de La Push; aunque esta playa a diferencia de la mía que era fría me causaba una sofocación inimaginable.

-no es el calor

Escuche la voz de mi conciencia, a la que le gruñí en tono bajo.

-sabes que no es el calor lo que te tiene así

-soy una loba—pensé, -de nuevo soy una loba, un punto muerto

Y yo no podía hacer nada contra eso, me había esforzado demasiado en convertirme en algo que no era; en un ser humano normal.

Y el culpable de eso era lo que mas odiaba en el mundo…

Suspire fuertemente y un resoplido salio de mi pecho, la pena no se iba de mi, aun a pesar de estar convertida en loba.

Trate de pensar en la razón de mi problema.

El primer nombre que venia a mi cabeza era el de la asquerosa amiga de Jacob, pero ella solo había sido el factor detonante en una situación incontrolable.

No encontraba la respuesta correcta.

Había logrado controlarme durante u largo tiempo, y nada me había hecho desistir.

Tenia que encontrar la respuesta, necesitaba desahogarme, tratar de comprender por que me sucedió esto. El único nombre que vino a mi mente fue el de Alice.

Era de noche cuando llegue a la casa donde vivían los chupasangre, sabía que Edward me escucharía rápidamente cuando me acercara a la puerta. Podía sentir el olor de Jacob entre tanta pestilencia, arrugue mi nariz y suspire, mi ropa hubiera sido algo muy útil en este momento, mi sentido del olfato en mi versión "humana" era menos sensible.

Camine hacia la puerta con cautela, no quería ocasionar problema, no cuando necesitaba respuestas y a pesar de que me costaba mucho trabajo admitirlo, la única que podía ayudarme en este momento era esa pequeña que me molestaba tanto.

-no tienes por que ser tan dura contigo misma

Gruñí por instinto cuando escuche la dulce y empalagosa voz de la chupidoptera

-Edward me dijo que estabas afuera, y que te debatías entre entrar o no

Arrugue el ceño cuando dio unos pasos hacia mí

-se que estarías mas cómoda con esto –extendió una bolsa de plástico de color azul hacia mi –y a decir verdad yo también lo preferiría. Ya sabes—sonrió. Su aceptación ante mi especie me parecía aun más extraña que la de Isabella, ella tenía a su mejor amigo licántropo, pero la enana no tenía por que tratar de vernos como si no fuéramos enemigos naturales—eso de hablar sola no es divertido –y dejo escapar una risa como campanillas.

Tomo el bolso con acritud, me hubiera gustado gruñirle y morderle la mano que me tendía ayuda, pero esta vez, -al contrario de la ultima vez que nos vimos en una situación parecida,-no podía resistirme, ahora no era solo yo…

Regrese convertida en humana y ya con la ropa que Alice me había dado, sorprendentemente estaba nueva, sin usar y había sido rociada con un perfume de olor amanerado.

Ella noto que olía la ropa

-Jacob dijo que seria mejor así

-también te dijo que eras muy molesta –replique mientras me acercaba a ella

Me ignoro y camino unos pasos hacia atrás, dándome la espalda con deliberada actitud, como queriendo demostrar algo, llego hasta un viejo roble y se sentó en las raíces.

-lo hace cada cinco minutos—sonrió—o es algo que me moleste, al fin de cuentas somos familia.

-familia!—pregunte sorprendida

-se que no entiendes la relación que tiene Jake con nosotros

-en realidad no

-es como ustedes—trato de explicar—ustedes se consideran hermanos

Me molesto la manera en que me decía las cosas, recordándome cuando éramos una manada, cuando era parte de algo.

-no he venido a hablar de Jacob

-lo se, pero Edward me comento que no te explicabas como el podía estar tan cerca de mi, aquel día que le toque el hombro, parecía que querías comerme –se carcajeo

-comerte no, –sonreí con malicia—matarte

Ella me analizo unos segundos y luego sonrió, aceptando mi explicación.

-lo se, pero no lo hiciste, y no lo harás

-como puedes estar tan segura?—la rete. Ella cruzo sus piernas

-por que ahora tenemos algo en común

Enarque los ojos; sus sonrisa me molestaba en demasía, como era posible que estuviera tan segura de si misma, ahí sentada a escasos metros de mi con una posición despreocupada, sin algún tiente de estar a la defensiva?

Suspire

-supongo que tienes razón—admití

Ella palmeo la raíz a un lado de ella invitando me a acompañarla, yo la mire con zozobra, pero ella siguió sonriéndome.

-Leah, lo primero que tienes que entender, es que Orel es mi sobrino, y lo quiero, jamás dejaría que le pasara algo malo.

-tu hermana casi se lo cena ayer—mencione con odio

Ella suspiro bajito, y me miro con aceptación.

-Bella es nueva en esto, es la primera vez que se encuentra con alguien así, lamentablemente es su Tua cantante

-tua cantante…?

-siéntate a mi lado y te lo explicare—palmeo de nuevo el árbol

Esta vez sonreí con sorna, la chica no se rendiría fácilmente, me molestaba que tuviera esa actitud, como si tratara de ser mi amiga.

-esta bien, esta bien –dije con apatía mientras me colocaba a un lado suyo, lo más lejos posible que el árbol me permitía, ya que la peste aunque había bajado seguía siendo intensa.

-Jacob te ha hablado alguna vez sobre Edward y Bella?, digo, la manera en como se conocieron

-el se la quería comer, no?—dije con malicia

-algo así, pero no era solo por "querer comérsela", era algo mas intenso, Edward puede resistirse a la sangre humana común, pero la de Bella, la de ella era algo intoxicante.

-Jacob me contó algo así, por eso quería matar a ese chupasangre –rodó los ojos ante el apodo con que solíamos llamarlos

-bueno, Bella era la Tua cantante de Edward

Procese esas palabras por un momento, después sentí como el miedo se apoderaba de mi, recordaba perfectamente como odiaba Jake a esa sanguijuela que le quería arrebatar al amor de su vida y las palabras que había salido de su boca.

'Bella no tiene escapatoria a su lado, ella morirá de cualquier manera, su única esperanza es que el tenga el suficiente autocontrol para no matarla totalmente'

Me levante asustada y enojada por la revelación, Orel no podía compartir el mismo destino que esa chupasangre.

-NOO! –chillé mientras empuñaba las manos

-tranquilízate, eso no le pasara a el

-esa estupida chupasangre!

-Leah, yo no lo permitiré –su voz sonó mas fuerte de lo normal, la mire a los ojos tratando de encontrar algo que me indicara que mentía –lo juro –pero solo veía determinación en ellos.

-no puedo permitirlo A….lice

-lo se, -se acerco a mi y de pronto sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo y como mis genes licántropos despertaban antes su mano gélida, ella me había tocado –tal vez no sea lo mismo, pero yo también amo a Orel

-es…pera—dio un paso hacia atrás

-tienes que aceptarlo Leah, puedo verlo en tus ojos

-estas equivocada, yo solo quiero protegerlo de ustedes—rumie

-si quieres ayudarlo tienes que aceptarlo, lo he visto en sus ojos, el te ama

-e…eso es… im… posible

-no lo es, creerme que me hubiera gustado que no fuera así—sonrió con nostalgia—no tengo nada contra ti, pero me hubiera gustado dejarlo fuera de toda esta… locura

-el no me ama –repetí

-ha estado mencionando tu nombre

-como?

-después de que te fuiste, Jacob y yo decidimos que seria mejor tenerlo aquí, con Carlisle

-están locos? Con esa chupasangre ahí!

-Edward y Bella están en Forks, fueron a visitar a Charlie

Eso me relajo un poco.

-como esta el?

-bien, pero te necesita, ahora mismo puedo escucharlo gemir tu nombre

Agudice un poco mi oído, podía escuchar sus ronquidos en una de las habitaciones del segundo piso.

-puedes verlo, si quieres

-no creo que sea buena idea

-como quieras, ya te dije lo que necesitabas saber—dicho esto se giro y comenzó a danzar hacia la gran casa

-espera!—le llame –no me has dicho lo que quería saber—ella se detuvo pero no se giro

-querías saber por que te había pasado eso a ti. La transformación después de tanto tiempo, la respuesta esta dormida en el segundo piso, eres una persona mayormente egoísta, Leah, solo Orel te importa como para sacrificar tu humanidad.

-pe…r…o

-la puerta estará abierta—y salio fugazmente de mi vista.