No había nadie en casa cuando llegue, estaba sola, pude llorar a gusto, sin temor a que me vieran, en un momento mis lágrimas se acabaron y no pude seguir soltándolas, solo sollozaba. Estaba abrazada a mi almohada, en silencio, con la mirada pérdida, cuando escuche la puerta, de seguro era mi mamá, no le preste atención y me gire para darle la espalda a la puerta. La puerta se abría de golpe, me incorpore y voltee a mis espaladas para llevarme la sorpresa de que estaban mis hermanas y mis padres en mi habitación. La cara de mis padres los delataba, algo iba mal, muy mal, mis hermanas se acercaron a mí sin más y me abrazaron, yo correspondí al abrazo al instante, duramos así unos segundos y rompí el abrazo con un poco de brusquedad y mire a mis padres.
-¿Qué es lo que ocurre?- Pregunte sin rodeos, seria, mis hermanas se sentaron una a cada lado de mi, dejándome en medio. Mis padres me miraron preocupados, y con un poco de terror visible en sus ojos, a pesar de querer ocultarlo, no pudieron.
-Tu… tu nombre…- Empezó a decir mi madre, las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos y no pudo decir más.
-Tu nombre entro a la Cosecha- Dijo mi padre luego de haber tomado aire y valor para decirlo, bajo rápidamente la mirada para ocultar sus lágrimas, sabía que había algo fuera de lugar aquí, algo que no encajaba, o más bien, que faltaba
-¿Qué más ocurrió?- Mi tono demandaba respuestas, no era así como se le hablaba a los padres, pero no pude evitar que sonara así, quería respuestas, y las quería ya, no podía andarme con amabilidades.
Mis padres intentaron decir algo, pero solo podían articular balbuceos, finalmente escuche que alguien tomaba aire a mi derecha.
-Tu nombre entro más veces de las que era debido- Miré hacia mi derecha, Melanie empezaba soltar lágrimas igual que mis padres, aparto la mirada, tomo mi mano y la apretó con fuerza, yo hice lo mismo en respuesta. Escuche que tomaban aire otra vez, pero ahora era a mi izquierda.
-Por cada papeleta del Distrito hay una papeleta tuya, la mitad de las papeletas son tuyas, así que lo más probable es que salgas sorteada, y aunque no fuera así y tuvieras la fortuna de no salir elegida, tienes que presentarte voluntaria, La Academia lo exige, justo antes de que escogieran a los Tributos de este año entraron los agentes de la paz y les dijeron, enfrente de todos los que asistimos a La Academia, que, por orden de Snow, tú tendrías que ser el Tributo femenino del Distrito este año- Había girado mi cabeza hacia ella en el momento en que empezó a hablar, su voz denotaba tristeza, sin embargo nunca se quebró, se veían las marcas de las lágrimas que había derramado antes, bastante frescas, a pesar de que, según mis cálculos, eran de hacia ya varias horas, su mirada era seria, triste, preocupada, y atemorizada, todo compitiendo por ser lo único que se notase en esos ojos que yo tanto quería, esos ojos que intentan sobresalir y pelean con sus facciones para demostrar lo bella que es, lo tierna, fuerte, amable y cariñosa que en realidad es, cualidades ocultas bajo esa imagen de dureza, superioridad y arrogancia.
La lágrimas libraban una lucha por salir nuevamente, pero ella no las dejó, tome su mano y la apreté, ella hizo lo mismo y mordió su labio inferior, volví a apretar su mano y asentí, ella negó suavemente con la cabeza, solté la mano de Melanie y tome la de Glimmer con ambas manos, las apreté de nuevo y volví a asentir, el llanto no tardó en brotar de nuevo, ahora todos, excepto yo lloraban, me levanté y levanté a mis hermanas, las acerque a mis padres y los abracé a todos, intentado cerrar mis brazos y rodearlos a todos, un abrazo familiar que duró cerca de 10 minutos, no nos movimos, el pequeño grifo de agua en mis ojos había intentado abrirse desde el momento que mi madre empezó a llorar, para cuando ya llevábamos cerca de 2 minutos abrazados por fin ganó su batalla y el llanto me embargo de nuevo, pero ahora era pero, no lloraba solo porque me había imaginado que mi hermana era quien moría en la película, sino porque era posible que fuera a pasar, lloraba porque sabía que no había escapatoria, tendría que ir a los Juegos, quisiera o no, porque era posible que no volviera a ver a mi familia una vez que subiera a ese tren que me llevaría al Capitolio. Estaba condenada.
Todos rompimos al abrazo con delicadeza al mismo tiempo, limpiamos las lágrimas e intentamos, inútilmente, de quitarnos las marcas delatoras que estas habían dejado. Pasamos unos segundo en silencio cuando mi madre anuncio que iría a comprar la cena, mi padre se ofreció a ir con ella y se fueron juntos, no sin antes preguntarnos que queríamos, las tres respondimos que lo que fuera estaba bien, así que no sabíamos que traerían, escuchamos la puerta al cerrarse y nos quedamos quietas unos segundos, con una atmósfera de agonía a nuestro alrededor. Melanie fue la primera en moverse, se sentó en mi cama y después se tiró encima con la mirada fija en el techo, sus ojos azules iguales a los míos gritaban desesperados la palabra "Malditos", minutos después Glimmer repitió la acción de Melanie, estaba a punto de hacer lo mismo y ponerme en medio de ella cuando el vibrar del celular en mi bolsillo frontal me sobresalto, saqué el teléfono y conteste sin echar un vistazo a la pantalla.
-¿Hola?
-¿Sam?¡Por fin! Llevo más de unos hora llamándote y enviándote mensajes!¿Porqué no contestabas?-La voz chillona y claramente irritada y enojada de Carly rompía mis tímpanos con sus gritos y reclamos
-Primero, ¡CÁLMATE O TE CUELGO! Segundo, no había escuchado ni visto el teléfono, y tercero ¡NO VUELVAS A GRITARME NI RECLAMARME COMO SI FUERA DE TU PROPIEDAD SHAY!- Grite directo en la bocina, marcando cada sílaba y palabra que brotaba de mis labios.
-Bien, tranquila, no tienes porque enojarte, lo siento, es que me tenías muy preocupada, saliste corriendo cual alma que lleva el diablo, y como no me contestabas pensé que algo malo te había ocurrido- La voz de mi mejor amiga sonaba dulce y tranquila igual que siempre.
-Lo siento, es solo que…- Tenía que inventar una excusa rápido- La película ya me tenía harta, es muy aburrida…
-Oh… pensé que te gustaría… pero aún así… no tenías que salir corriendo y asustarme, por cierto… ¿Aún quieres leer el libro?- Me preguntó con un dejo de duda muy marcado
-No Carls... intentare devolvértelo hoy, sino es que mañana- Respondí después de pensarlo unos segundos
-¿Y si voy de una vez por él? Voy entrando a tu edificio, en un minuto estoy afuera de tu departamento- Habló con voz cantarina
-Ah… está bien, aquí te espero…- Colgué el teléfono sin despedirme o darle tiempo de responder.
-¿Quién era?- Preguntó mi hermana mayo todavía mirando al techo
-Era Carly, una amiga de Sam, según oí vendrá y estará aquí en unos…- Melanie me había robado las palabras de la boca y en el momento justo que dijo "unos" el timbre de la puerta sonó- cero segundos- Termino de decir incorporándose y poniéndose de pie para abrir la puerta, yo la frené y señale el armario con la mirada.
-Cámbiate primero, no dejaré que Carly te vea así- Miré a Glimmer en el momento exacto que esta copiaba los movimientos que su hermana había realizado hacia solo unos segundos- También va para ti- Apunte hacia el armario con el dedo- La ropa de ustedes esta en el otro armario, el botón de entrada está detrás del vestido rosa pastel- Explique dándome la vuelta para salir
-¿El de tirantes gruesos o el de los millones de tirantes finos?- Preguntó Melanie antes de que pudiera dar un paso fuera
-El de los tirantes gruesos- Respondí con una mueca que ellas no vieron, cosa que no evitó que el fastidio se notara en mi tono de voz y provocará una pequeña risa en mis hermanas, salí de la habitación y cerré la puerta tras de mí.
Abrí la puerta e invite a Carly a pasar, no venia sola, para mala suerte mía, venia con el Fredtarado.
-Hola Sam- Carly me dio una pequeña sonrisa de alegría mientras sus ojos recorrían el espacio como cada vez que venía
-Hola Carls- Le sonreí de la misma forma- Fredbobo- Dije en un tono de fastidio y haciéndole una mueca, a la cual respondió sacando la lengua cual niño de 3 años.
-Sam- Fastidiado me saludo, con un poco de irritación mezclada en su tono.
-¡Carly!- Gritó Melanie dirigiéndose a abrazar a mi morena amiga, la cual correspondió al abrazo un poco confundida, pero feliz, mientras que el cara de torta miraba hacia mi hermana y hacia mí de un segundo a otro, sacudiendo la cabeza claramente sorprendido y anonadado, con un signito imaginario de pregunta sobre su cabeza, yo solo atiné a reírme a carcajadas al verlo. Glimmer entró a la habitación y se paró a mi lado al tiempo que Melanie se separaba de Carly
-¿Qué te causa tanta risa hermanita?- Preguntó divertida.
-La cara de este tonto- Respondí entre risa y risa con una mano en mi estomago y señalando con la otra a Freddie.
Miré a Carly y noté que tenía la misa expresión que Freddie, lo cual, en lugar de hacerme callar solo aumento más mi risa. Un minuto después logré controlarme y paré de reír.
-¿Quién eres tú?- Preguntó Carly mientras apuntaba a mi hermana mayor
-Soy Gl…-Le di un codazo y le arrebate la palabra.
-Ella es Giselle, mi hermana mayor- Explique con rapidez, ella solo me miró enojada y confundida por haberla interrumpido.
-Oh… Sam nunca me conto que tuviera una hermana mayor…Soy Carly- Se presento mi mejor amiga extendiendo la mano hacia mi hermana, Glimmer la tomo y sonrió con alegría mientras me regalaba una mirada de "Más te vale que me expliques después" a lo cual yo asentí con una sonrisa de niña pequeña- Carly Shay, es un gusto conocerte...- Carly soltó su mano y se le quedo viendo fijamente, la expresión de confusión se acentuó más, parecía perdida, me preocupe…
¡Mierda! Esperó que no la haya "reconocido"… Aunque… Bueno… No la podría reconocer, se parece a la tipa que la interpreta en la película pero… ¡Maldita sea!¡¿Qué estoy diciendo?! ¡ES SU CLON!
-¿Qué tienes Carls?- Pregunte chasqueando los dedos frente a ella volviéndola a la realidad.
-¿Mmm?... No, nada-Dijo saliendo de sus pensamientos y con una sonrisa tan falsa que ni la persona más ingenua en este mundo se la creería.
Tome su mano de manera brusca y me la lleve a mi cuarto sin decir palabra, una vez allí cerré la puerta y le puse el pestillo, ella se sentó en la cama y me miro con expresión confundida.
-Veamos, Carlotta Taylor Shay(N/A: No sé el segundo nombre de Carly así que…) Me dirás en este momento, y sin mentiras ¿QUE DEMONIOS TE PASA?
-En primera, NO TIENES PORQUE GRITARME DE ESA MANERA SAMANTHA PUCKETT- Tomo aire para decir algo más, pero no la deje ni abrir la boca
-¡NO ME LLAMES ASÍ! SABES QUE NO ME GUSTA QUE ME LLAMEN SAMANTHA- Grité a todo pulmón, juraría que se escucho incluso en el edificio vecino.
-¡SAM!- Me llamaron desde afuera mientras se escuchaba a alguien intentando abrir la puerta- QUITA EL PESTILLO O LA TUMBARE GISELA PUCKETT- Me grito mi hermana desde afuera, me acerque a la puerta y quite el seguro, mi hermana giro el picaporte y entro en la habitación hecha una furia con Melanie y Freddie igual de enojados detrás.
Miré a Carly y esta me miro con furia y repaso los rostros frente a ella, miro hacia mí, luego a Glimmer, después a Melanie y por último a Fredwardo, en cuanto lo vio nos aparto a nosotras, corrió hacia él y lo envolvió en un abrazo muy cariñoso, mientras el eterno enamorado se lo devolvía con una sonrisa. Una vez que se soltaron ambos me miraron enojados, de nuevo.
-¿Por qué hiciste eso Sam? Carly solo se confundió un poco, no tenias porque llevártela así y mucho menos gritarle como si llevara semanas actuando así- Dijo Freddie tomando a mi castaña amigo por la cintura mientras ella hacía lo mismo con él
-Wow, ¿y eso?¿Desde cuándo tanto cariño entra ustedes dos, eh?- Pregunto, para mi sorpresa, Melanie con la confusión escrita en su cara
-Desde que nos hicieron interpretar a Katniss y Peeta en el club- Explico mi amiga con una sonrisa, y Fredalupe asintió son una sonrisa aun más grande que la del gato rison, apoyando lo que Carly dijo
-¿Por qué estas así Sam?¡Estas más explosiva que siempre! Casi lastimas a Carly, y eso es decir demasiado- Señalo, para después aclararse la garganta y con una pizca de terror muy poco notable en sus ojos, claro, a menos que te hayan entrenado desde que tienes memoria para notar ese tipo de cosas y ese entrenamiento haya servido tan bien que ahora no puedes siquiera evitarlo
-Estoy… Estresada, nada más, no se preocupen, solo es… El estrés…- Conteste con un suspiro cansado y ya harta, y eso que no llevaban ni 15 minutos en el departamento
El teléfono del departamento sonó y Melanie fue a contestar a la cocina, todos avanzamos a la sala en silencio, los dos tortolos aun abrazados. Mi gemela volvió a los 20 minutos, con los ojos bastante enrojecido, delatando a las lágrimas que habían salido seguramente hacia tan solo unos antes otra vez, Carly y Freddie estaban sentados en el sillón de 3 plazas de la sala, yo en el individual, y Glimmer en nuestro confidente, el sillón de 2 plazas estaba vacío, pero Melanie prefirió sentarse con Glimmer, está la abrazo y mi pequeña gemela acurruco su cabeza en el pecho de nuestra linda hermana mayor.
-¿Sam?- Me llamó Carly- ¿Podrías… mmm… traernos un vaso con agua a Freddie y a mí?- Me pidió con un tono demasiado amable, el cual, para mi asombro, me pareció muy fastidioso e hipócrita, pero no respondí de ninguna manera, simplemente me levante, pero antes de que pudiera dar un paso hacia la cocina…
-Gis, tráele a Melanie un vaso de leche caliente con chocolate y polvo de canela, y a mí un Cappuccino-Mocha con polvo de canela y esencia de frambuesas, por favor- Me pidió, medio ordeno mi hermana mayor, con Melanie todavía sobre su regazo y con la cabeza recostada en su pecho, su mirada pérdida. Asentí con una sonrisa, y miré hacia Carly y Freddie, que me miraban con confusión, aunque también note algo de enojo en la mirada de Carly, ella abrió la boca para decir algo, pero me dirigí a la cocina antes de que siquiera pudiera terminar de abrirla. A los 10 minutos volví con una bandeja en la que llevaba los dos vasos de agua, una taza con chocolatada con esencia de vainilla y espuma con un poco de polvo canela justo encima, otra el Cappuccino-Mocha con esencia de frambuesa y la espuma cubierta por el polvo de canela, además de otra taza con un Cappuccino-Vainilla mezclado con chocolatada y esencia de frambuesa, además de una espuma ligeramente cubierta con polvo canela y polvo de fresas. Dejé la bandeja sobre la mesa del centro y miré el reloj colgado en la pared, hacia 30 minutos que mis padres se habían ido a comprar comida y todavía no volvían, pero no me preocupe, de seguro se estaban tardando porque fueron muy lejos o capaz, cosa que es muy improbable, en lugar de comprar la cena decidieron comprar ingredientes y prepárala aquí, no lo sé, solo sé que en cuanto dejé la bandeja Carly tomó un vaso y se tomo la mitad de un trago, mientras que Freddie solo le dio un pequeño sorbo al suyo, Melanie se paró y tomo 2 de las tazas sin preocuparse en verificar si eran las correctas, y se volvió a sentar en el regazo de Glimmer, yo tome la taza entré mis manos sintiendo como el calor le devolví la temperatura a mis manos, las cuales estaban extrañamente frías, casi congeladas, lo cual era raro puesto que estábamos en primavera y no en invierno, tome un sorbo cerrando mis ojos para disfrutar de líquido caliente que entraba a mi cuerpo, dándome la calma que necesitaba, en ese momento sentí una mirada sobre mí, no una cálida y tranquila, una furiosa, pero muy ligera, casi imposible de notar, abrí mis ojos y me encontré con la mirada fúrica de Carly, ¿Porqué el enojo? No lo sé.
-¿Ahora si me dejaras hablar?¿O te irás sin dejarme preguntar nada?- Me dijo viéndome fijamente, sin parpadear
-¿Y qué es lo que quieres preguntar?- Contesté con tono neutro, ni enojo, ni fastidio, ni simpatía, nada, ni siquiera en tono cansino
-¿Porqué te llamaron Gis?- Preguntó volteando a ver a mis hermanas
-¿Gis?¿Cuando?- Pregunté con inocencia al caer en cuenta que así me había dicho Glimmer cuando me pidió la leche y el Cappuccino
-No intente fingir Puckett, sé lo que oí y sé que escuche bien, sabes que no me gusta que tengas secreto para conmigo, y no creo que sea un diminutivo de otro nombre ya que tú no tienes segundo nombre
-Ah…- Suspire- Carls, de seguro escuchaste mal, no te preocupes- Respondí con la sonrisa más creíble que pude esbozar
Escuche la puerta abrirse con un pequeño click, mire en esa dirección y me encontré con mis padres, contuve un suspiro de alivio, ahora tenía una excusa para echar a Carly y Freddie de aquí, los voltee a ver y me pare de mi asiento, Glimmer y Melanie hicieron lo mismo al tiempo que yo iba hacia mis mejores amigos y les pedía de la manera más amable posible (lo cual fue bastante difícil al verlos como si estuvieran enamorados, eso, simplemente me revolvía el estomago) que de fueran, necesitaba un poco de tiempo a solas con mi familia, mis hermanas estaban ayudando a mis padres con las bolsas, mis amigos se fueron sin decir nada, pero mi "mejor amiga" (N/A:Odio a Carly, bastante, conocen mi opinión si es que han ido a mi perfil, y se han tomado la paciencia y el tiempo de leerlo) me miraba con curiosidad y enojo entremezclados, pero no le tome importancia, cuando ya estaban en el umbral de la puerta miro hacia mi hermana mayor otra vez, la evaluó de arriba abajo y una chispa en sus ojos denoto el reconocimiento que había hecho click en su cerebro, su sonrisa se hizo presente y se fueron, Freddie tenía la misma expresión que Carly, así que, una vez que pusieron un pie fuera, los empujé y cerré la puerta en sus narices (literalmente, se voltearon muy rápido), y le puse el cerrojo, mi familia solo me veía desde la barra que separaba la sala de estar del comedor, en donde habían dejado las bolsas de las compras
-Parece que tendremos que esperar mientras hacemos la cena- Dije con una sonrisa, ellos solo me indicaron que fuera a la cocina, y allí me encontré con 3 cajas de pizza, 2 botes con pollo frito y 4 bandejas de cartón con latas de té pequeñas, junto a una de latas grandes, todo sobre la mesa, mientras veía todo mi madre saco unos platos y me dijo que tomara lo que quisiera y me lo llevara en un plato y que tomara otro y lo dejara vacío para poner allí las hamburguesas que habían traído, todos hicimos caso y tomamos lo que quisimos, después nos fuimos al comedor, repartimos las hamburguesas y empezamos a cenar, la incomodidad se hizo presente de un segundo a otro en la mesa, mi padre se aclaró la garganta y las 4 rubias levantamos la mirada de nuestra comida para posarla en él
-Mmm… niñas, hay algo que debo decirles…
Hasta aquí, el segundo cap, se que en serio no tengo perdón y que al menos una persona esperaba que lo subiera, pero batalle como no tienen una idea, la cabeza me daba vueltas, no podía y no podía terminarlo, de hecho iba a ser mas largo, pero decidí cortarlo allí, no sabía como meter lo demás y creo que lo mejor es que lo meta en otro capitulo, espero les haya gustado y me dejen un review muy bonito pidiéndome que siga, en caso de que no sea así y en realidad no les gustaría que lo continuara… También los invito a decírmelo
BESOS
