Lalalalalala pasándome por aquí XDDD


DULCE VENGANZA

CAPITULO 03: SELLO


ANTES

Melin miró mal a Break pero a él no le importó, al menos había podido evitar la atrocidad que planeaba el demonio ese.

¿Quieren pruebas? – preguntó Break en baja voz mientras iba sonriendo con aura demoniaca – tengo la prueba perfecta – había logrado atrapar a un humano y sumergirlo en su pecado, solo debía descubrir cómo lo había hecho…


AHORA

Hasta ahora había pasado la cocina, el patio y la terraza, todos lugares casi suicidas para escapar, estaba segura que debía haber una forma para salir de ese castillo en las nubes.

Volteó hacia Clif que caminaba algo silencioso – dime Clif, ¿Cuántos viven aquí? – dijo Vincent aparentando inocente curiosidad.

Clif se la creyó casi de inmediato, no detectaba maldad en ella por alguna razón, seguía dudando de lo que le había dicho su jefe.

Pues aquí hay veinte empleados de la servidumbre, mi persona y el jefe – dijo tranquilamente Clif mientras veía el reloj – creo que es hora que regrese a su habitación…-cuando volteó Vincent no estaba - ¡¿qué?! – ya imaginaba a su jefe ahorcándolo.

Clif le había dicho todo con esa simple respuesta, los únicos que tenía libre paso de salida eran los de la servidumbre.

Vio la hora en el pasillo, normalmente en el mundo humano pasada las seis, la servidumbre se retiraba, si aquí era igual, solo debía mezclarse con ellos y escapar.

¡Mina! ¡te he dicho que no cortes los vegetales así, hace que se vea todo grotesco! – dijo una mujer anciana de lentes que regañaba a una chica de cabellos azules, que bajaba la mirada apenada - ¡hazlo mejor! – la anciana se fue caminando de ahí a paso lento, mientras Vincent observaba todo desde su escondite.

Ella quedó sola y Vincent vio una oportunidad – ¿Mina-san? – dijo Vincent con voz tímida, entrando a la cocina, Mina la miró algo sorprendida de su apariencia.

A simple vista parecía una dama de muy alta alcurnia, Vincent se acercó lentamente – disculpa, me podrías guiar al vestidor de la servidumbre, es que me mandaron a vestir esta ropa para un regalo para amiga de una amiga del primo del jefe de aquí – dijo Vincent diciendo la primera estupidez que se le vino a la cabeza.

Oh ya veo, yo te llevo – dijo Mina comenzando a caminar, pero Vincent agarró su brazo – pero… ¿podemos ir por un pasillo en que no me encuentre nadie?, es que tengo miedo que me regañen –dijo con rostro de víctima, Mina se condolió de ella y la llevó por un pasadizo en el castillo que ella solo conocía.

Abrió una puerta que estaba detrás del mueble de condimentos, estaba muy bien tapada por los múltiples adornos que había puestos en la pared.

Te mostraré este camino porque se que se siente que te vivan regañando – Mina recordaba viejos traumas, tomó una vela y la encendió mágicamente, Vincent vio asombrada lo que acababa de hacer, era raro ver ese tipo de cosas, de donde venía solo unos muy selectos humanos podían hacer uso de ese tipo de magia, los demonios eran sorprendentes.

¿De qué gremio eres? – preguntó Mina a Vincent algo curiosa - ¿Gremio? – Vincent parecía no entender a lo que se refería.

Si, un gremio, hay muchos gremios de demonios que tienen cierto tipo de poder – dijo Mina - ¿cuál es el tuyo? – ella la miraba curiosa, Vincent no sabía que decir.

Pues…yo…mi poder…- sudaba frío, debía ser convincente – pues…tengo clarividencia jajaja – dijo nuevamente otra cosa que se le ocurrió.

¡¿Clarividente?! – Mina la miró asombrada – eres de los especiales – decía sin creerlo, Mina caminó bien emocionada, algo le decía a Vincent que esto le traería problemas en un futuro cercano.

Salieron por una compuerta detrás de un espejo que estaba ubicado en unas aguas termales, Vincent vio todo el lugar, era completamente de lujo – por aquí – dijo Mina abriendo la puerta hacia un pasillo.

Después de varias habitaciones, por fin llegaron a la habitación de uniformes - ¡al fin! – dijo Vincent, tomando uno y cambiándose rápidamente, debía irse pronto.

Una campana resonó por todo el castillo – oh, ya es la salida – dijo Mina, miró a Vincent – vámonos juntas – dijo ella amistosamente, Vincent escuchaba lo que quería escuchar.

Por supuesto Mina…- ya estaba casi llegando a la compuerta que estaba ubicada en el lado contrario del castillo.

Se había puesto un trapo en la cabeza para evitar dejar su cabello a la vista, lo que menos quería que la reconocieran.


Break venía algo irritado, no le gustaba el sentimiento de lograr algo y no saber como lo había hecho, le hacía sentir que solo había sido suerte.

Debía descubrir como había hecho caer en el pecado a un ser humano, desde hace cien años no se había registrado casos parecidos.

El ser humano desarrolló resistencia al poder de los demonios, eso hizo que estos no pudieran ejercer sus labores en el infierno, el sistema de almas había perdido el equilibrio en el mundo, ya que almas malvadas se salvaban del castigo eterno por sus faltas y de paso los demonios no tenían fuente de energía de la que tanto dependían.

El mundo de los demonios estaba en las últimas y la única esperanza que existía, era la mujer llamada Vincent, antes el hombre más vicioso a mano que podía encontrar.

Aun tenía que descubrir que era lo que había pasado exactamente, los hechos de esa noche estaban algo borrosos hasta para él.

Escuchó la segunda campanada de la tarde, pronto quedaría todo solitario, podía averiguar lo que quería con calma – espero que Clif lo haya podido manejar – algo le hacía pensar lo contrario.

Vio que la carroza voladora de tortugas, estaban empezando a abordar los empleados, le pareció ver un mechón rubio en una de las sirvientas – no puede ser…- vio que Clif corría por todos lados buscando a alguien – si lo es… - suspiró Break. Una sonrisa maléfica pasó por su cara – bien…quieres jugar – llamó a alguien y le dio varias órdenes.


Vincent estaba feliz, al fin se alejaría de ese lugar, solo debía buscar la forma de volver a la normalidad y luego se borraría varios recuerdos, especialmente los relacionados a la noche anterior.

El transporte se detuvo, le había parecido extraño desde hace un rato pero no había visto a Mina, más bien no había visto a nadie más ahí.

Salió lentamente afuera y se encontró con una ciudad en completa decadencia, la carroza enseguida levantó el vuelo y la dejó abandonada en ese lugar - ¡oye! ¡vuelve! – miró la ciudad nuevamente, realmente esto no parecía nada bueno, pero al menos estaba fuera del castillo.

Caminó por varias calles, en donde el vicio estaba por todas partes - ¿dónde puedo salir de aquí? – era oficial que todo estaba mal.

Mientras pensaba que hacer alguien se puso detrás de ella – eres perfecta, para venderte – dijo una voz escabrosa, ella volteó lentamente con algo de temor, encontrándose con un tipo que era enorme y tenía rostro de cerdo.

Solo se escuchó un grito y luego la gran silueta llevaba a una chica inconsciente – pero que rápido fuiste atrapada, yo pensaba que llegarías un poco más lejos – decía Break desde la azotea de un edificio.


La cabeza le daba vueltas, tenía un soberano dolor de cabeza como nunca había tenido - ¿qué? – vio que estaba en una jaula - ¡¿qué demonios?! – trató de salir.

No te apresures ojou-chan – dijo sonriente su captor, mientras se acercaba con pasos ruidosos – me darás mucho dinero hoy – Vincent solo podía pensar en una cosa al escuchar eso.

Empiezan la puja, ¿quién da más por esta adorable maid? – dijo un tipo con un micrófono, el público estaba lleno de tipos con caras de lujuria al verla, no podía creer que había saltado del sartén al fuego de una manera tan tonta.

Pueden usarla como gusten, así que empezamos con 100 000 – tiró una cifra elevada que no fue rechazada por nadie.

Yo doy 200 000 – dijo un tipo de corbata y rostro tapado, otro levantó un letrero – yo doy 300 000 – haciendo crecer el terror en Vincent.

No puede ser… - no quería pensar en las cosas inimaginables que le podían hacer, escenas del día anterior venían a su mente - ¡no! ¡no! ¡no! – estaba dispuesta a escapar, regresaría al mundo humano como fuera.

¡Yo doy 10 000 000 por ella! – gritó alguien al fondo, era un tipo bajo que tenía orejas de murciélago y expresión asquerosamente avara, Vincent sintió asco de solo verlo, estaba pensando en la posibilidad de morderse la lengua y morir si era comprada por ese tipo.

¿Nadie da más? – dijo el comentarista, nadie decía nada indicando que la venta era un hecho para el horror de Vincent.

Te verás bien con trajes como los de esos cuentos de las Mil y una noches – el anciano se relamía los labios mientras la miraba causando en Vincent evidentes nauseas.

Yo doy 100 000 000 por ella – dijo una voz tranquilamente, haciendo que todos voltearan buscando el origen.

¿Alguien da más? – dijo el comentarista, el anciano miró al chico que aparecía entre las sombras – ¡Xerxes Break! – dijo el anciano con rabia, al reconocer de quién se trataba.

Viejo Ron, no deberías andar por estos lugares, puede afectar mi salud, además creo que debería recalcar que aquella maid de allá es de mi propiedad que fue robada – dijo algo molesto – sino quieren enfrentar problemas con el comité de Altar, les sugiero que la devuelvan – dijo serio Break, el comentarista miró a uno de los guardia que estaba cerca de la jaula de Vincent, este la abrió inmediatamente.

Vincent salió afuera de su jaula y miró a Break seria, el peliblanco le indicó que lo siguiera, Vincent se mordió los labios llena de rabia, no podía creer que otra vez había sido capturada.

Mientras pasaba todo el mundo la miraba lascivamente, era una sensación espantosa, así que aceleró el paso hasta quedar a la par de Break.

¿Te gustó el breve paseo? – le dijo burlonamente Break a Vincent, ya casi estaban afuera donde esperaba por ellos una carroza más pequeña.

Cállate…- apretaba el vestido con rabia, no lo miraba, subió a la carroza en silencio, Break tampoco dijo nada y miró por última vez el lugar – me desharé de este lugar – dijo con expresión seria.

Transcurrieron veinte largos y silenciosos minutos, nadie decía nada, Vincent estaba siendo atacada por una idea desde hace buen rato, no soportaba tanta humillación, esto debía acabar.

En un rápido movimiento, Vincent abrió la puerta y se aventuró al vacio, pero no fue por mucho, Break la tomó de la cintura -¡¿acaso estás loca?! – dijo algo sorprendido por la acción demente de ella, no esperaba que se precipitara de esa manera.

¡Suéltame! ¡déjame morir, es mejor que esto! – luchaba contra el agarre de Break, pero el peliblanco cerró la puerta antes de que pudiera jalarlo con ella.

La tiró contra el asiento y se puso sobre ella – ¿no te dije que no tienes permiso de morir?, me pertenece, todo tu cuerpo y alma – dijo bordeando con su mano su pecho suavemente.

Ella lo escupió iracunda, él la agarró por la quijada – ve comportándote, no soy una persona de mucha paciencia, ¿sabes? – ya veía esa llama en sus ojos de furia, estaba seguro que se trataría de matar en la noche si no la vigilaba.

No me dejas opción – dijo suspirando, acercó su rostro al de ella, ella trató de darle un cabezazo, pero él la besó primero, suprimiendo cualquier espíritu de lucha al instante, sus ojos sin vida miraron hacia un lado y aprovechó para buscar su cuello.

Unos colmillos se revelaron y dio una mordida profunda, la sangre corrió por su cuello, manchando su vestido de maid.

Break se mordió el labio, haciendo que su sangre corriera y nuevamente volvió a morderla, la sangre se había combinado formando un símbolo en la piel blanca de su cuello.

Con esto no podrás salir del castillo si no es con mi permiso – tomó su quijada para que lo miraba, podía ver esa mirada llena de ira dirigida a él, estaba notando que el efecto se le iba muy rápido a Vincent,

Le dio un beso para hacerla enojar más y luego la cargó en brazos – aunque ese no será el único castigo – sonrió mientras salía de la carroza.


Hasta aquí el capitulo, casi Vincent es vendido a demonios libidinosos DX, estuvo muy cerca, gracias a Break para su desgracia, ni Break recuerda que pasó exactamente la noche anterior D:, y ahora le puso un sello a Vincent para que no escape *y de que manera 8D*, ¿Cuál será el castigo que le tiene preparado a Vincent? Tantas interrogantes DX

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DEATH GOD RAVEN