Chapter 18. Decepción
Aquella imagen que tenía ante ella se clavó en su corazón como un puñal... Sintió el deseo de arrancarse los ojos... La rabia la estaba invadiendo por dentro... Como una nube turbia y negra su reiatsu se vió gravemente perturbado... Rangiku, Renji y Rukia lo notaron y salieron a buscarla... pero ella ya no estaba...
Hitsugaya, que no se había dado cuenta de la presencia de Elle, vio salir a los tres shinigamis... Su teniente lo miró con cara de desaprobación...
Se sentía traicionada... se sentía humillada... se sentía una auténtica estúpida...
- Ey, ¿estás bien? - dijo una voz masculina
- Hola Ikkaku - dijo ella con una voz muy tenue
- Tu reiatsu está...
- Lo sé...- apretó los puños
- ¿Y porqué no tratas de desahogarte? - dijo guiñandole un ojo - Ven conmigo
Ikkaku la llevó al pabellón de entrenamiento del onceavo escuadrón. Allí estaban entrenando varios shinigamis con el capitán Kempachi
- Buenas noches capitán, ¿te molesta si entrena hoy una amiga con nosotros? Necesita desahogarse - preguntó Ikkaku
- Claro que no, adelante - dijo con una sonrisa maliciosa - Veamos que sabes hacer. La única regla es que ni kidô, ni shikais... ni bankais...
Varios shinigamis se dispusieron a luchar con ella... No supo como, ni porque terminaron todos en el suelo y ella luchando con Zaraki Kempachi... Dejó salir toda la rabia contenida, sabía que él era muy fuerte y por eso no se contuvo... Tras una larga batalla... Kempachi terminó en el suelo, bajo el filo de la espada de aquella joven...
- Bien hecho... te felicito - dijo Kempachi desde el suelo
Ikkaku no podía creer lo que estaba viendo. Hisagi llegó corriendo, pues le había llegado la noticia de que Chantarelle y Zaraki estaban luchando... Cuando llegó y vio aquello, se quedó con una cara similar a la de Madarame... Chantarelle guardó su espada y volvió a su apartamento, Hisagi no dudó en acompañarla.
- Elle...
- Lo siento... necesitaba desahogarme... Ikkaku me invitó y Kempachi estuvo de acuerdo.. - se disculpó ella
- No, si no es por eso... Me ha sorprendido que una pequeñaja como tu haya vencido al grandote! - bromeó
Normalmente ella se chinchaba cuando él se metía con ella... pero esa vez no dijo nada... Hisagi dejó las bromas aparte... Se sentaron en un banco del jardín, enfrente de los apartamentos del noveno escuadrón..
- ¿Puedo saber que ha sucedido? - preguntó en un tono más dulce
- Estoy un poco... no se cual sería la palabra...
- ¿No ha ido todo bien con Renji y Rukia? - se interesó
- Oh si, con ellos genial! Me he alegrado mucho de verlos...
- ¿Pero?
- Pero me he dado cuenta de que todo lo que he hecho... todo lo que he pasado para llegar aquí ha sido para nada...
- ¿Cómo que para nada? Eres mi teniente, eres una fantástica shinigami y como mi hermana pequeña. - puso el brazo por encima de sus hombros - ¿Hay algo que no me has contado de tu vida en el mundo de los humanos?
- Si...
- ¿Alguna persona especial? - se atrevió a preguntar
- Sabes Hisagi... yo le quería... Fue todo tan especial... me hizo sentir especial... Por primera vez me había olvidado de todo lo mala que había sido mi vida... Y ahora es como si no existiese... - rompió a llorar
Hisagi no se atrevió a preguntar más... solo la abrazó. Tras varios minutos llorando, se quedó dormida. La tomó en sus brazos y la llevó a su apartamento.
Chapter 19. Una conversación poco agradable
Tras un necesario descanso, se levantó con otro humor y con gran vitalidad. Pensó en todo lo que había hablado con Hisagi y se dio cuenta de que él tenía razón; se había esforzado mucho para estar donde estaba, hacía un buen trabajo y era una buena shinigami, además estaba feliz de haberse reencontrado con sus viejos amigos y de haber hecho muchos nuevos, entre ellos Shuhei, que era como un hermano mayor. Tras ducharse y vestirse, se acordó de que tenía que entregar unos informes, así que corrió hacia las oficinas del escuadrón.
Preparó un té de flores y unas galletitas para llevar a Hisagi, y caminó rápidamente por el pasillo que llevaba a su despacho. La puerta estaba entreabierta, por lo que la empujó con su espalda y entró.
- Buenos días capitán! - dijo alegremente - Te traigo un té y unas galletas... Ups... lo siento, no sabía que estabas reunido... la puerta estaba entreabierta y yo... - se disculpó.
- Tranquila Chantarelle - dijo divertido ante la reacción de ella
Elle pudo fijarse en que allí estaba el capitán del décimo escuadrón, Hitsugaya Toushiro, hablando con Shuhei... Trató de mantener la calma y centrarse en sus tareas. Sirvió el té para los dos y abrió la cremallera de su bota para sacar los informes.
- Aquí tienes los informes - dijo orgullosa - Bueno, ya me retiro...
- En realidad, el capitán Hitsugaya a venido a hablar contigo...
- A solas, si es posible - añadió este
Hitsugaya se despidió de Hisagi y caminó hacia la puerta, invitando a la joven a acompañarle... caminaron, alejándose de los edificios, hasta una larga pradera que remataba en un acantilado, uno de los límites del seireitei. Una vez allí, tomaron asiento...
- Bueno... ¿como estás? - comenzó él
- ¿Me has traído hasta aquí para preguntarme como estoy?- se asombró ella
- Vaya.. parece que tu bordería no ha cambiado - dijo con ironía
- Si, es algo que no cambia, por lo menos - devolvió la pelota
Chantarelle trataba de no mirarlo a la cara, no quería encontrarse con aquellos ojos color turquesa. Él la miraba de reojo...Bajó el tono..
- Me ha sorprendido verte aquí...como shinigami..
- Me harté de vagabundear por el Rukongai, ya que estaba aquí por lo menos hacer algo útil
- Por lo visto eres muy buena- dijo entre nervioso y amable
- Si, eso dicen... -dijo con orgullo
- ¿Y por qué no viniste a mi escuadrón? - se interesó
- En primer lugar no sabía cual era, además conocí a Hisagi y me ofreció ir al suyo, y acepté. Es un chico genial. - sonrió - Además, ¿por qué iba a querer estar en tu escuadrón?
El joven capitán no sabía muy bien por donde seguir la conversación, pues ella no se lo estaba poniendo nada fácil. Por suerte, fue ella la que habló a continuación.
- Sigo sin comprender que es lo que hacemos aquí, tengo mucho trabajo y no puedo permitirme perder así el tiempo. Además, tu eres el capitán del 10º escuadrón, y yo la teniente del 9º... creo que sería conveniente que te ocupases de tu escuadrón, pues el mío ya está bien organizado
Chantarelle se dispuso a marcharse, pero él la asió por el brazo, acercándola a su cuerpo...
- Sueltame -dijo muy seria
- ¿Es realmente lo que quieres? - dijo acercándose más
- No lo se... dejame pensarlo...
Sin que él se diese cuenta, tocó con el otro brazo su zampakuto...
"Ilumina con tu presencia... dame el poder del frío de la noche... Quiuyue.."
Astutamente había conseguido congelar la parte inferior de su cuerpo y parte de sus brazos. Se distanció de él y lo miró con cara de furia...
- Ya no eres tu solo el que tiene una zampakuto...
El hielo que lo mantenía se rompió y quedó libre. Ella retrocedió..
- ¿Qué pasa, tienes miedo?
- ¿Miedo? ¿Por qué iba a tenerlo? Ya he muerto... además es posible que hasta sea más fuerte que tú...
- ¿Por qué te portas así? No lo entiendo...
- ¿Por qué? ¿Aún tienes la cara dura de preguntarme por qué? - gritó - Eres un maldito mentiroso, decías amarme... ya veo que para ti solo fui una diversión...
- Puedo explicarlo! - se excusó
- No quiero oirlo, no quiero verte nunca más...
- Tendrás que hacerlo, si eres una shinigami, soy un capitán
- Muy bien señor capitán, pues, como ya te he dicho, ocupate de tus asuntos
A lo lejos se oyó una voz diciendo su nombre... Era aquella chica con la que lo había visto la noche anterior.
Cuando Toushiro se dio cuenta, Elle ya había desaparecido...
