¡HOLA! Sé que me tardé horrores, pero deben tener piedad: ¡Se me cruzaron las vacaciones, y con ello, una oportunidad genial para viajar! Y también mis malditos exámenes de fin de semestre, se supone que debo estar haciendo mi guía de Francés, pero me sentí algo culpable, este cap ya lo tenía planeado desde hace mucho e incluso lo comencé como por el diez de diciembre, así que por favor, disfruten el cap, que por cierto, ¡POR FIN ENTRA EN ACCIÓN EL NARUHINA! El próximo cap vendrá una mega sorpresa!

Disclaimer: Naruto no es mío, si lo fuera no estaría estudiando como loca, sino contando billetes. Ese Kishimoto tiene suerte. Tampoco Cold Cold Heart me pertenece.


A FUEGO LENTO.

Capítulo cuatro: La suerte me está cambiando.

-Hoy voy a cambiar, Revisar bien mis maletas. Y sacar mis sentimientos resentimientos todos , hacer limpieza al armario, borrar rencores de antaño y angustias que hubo en mi mente , para no sufrir por cosa tan pequeñitas .Dejar de ser niña... Para ser mujer…

-No jodas, Temari. Deja de cantar esa aberración-dijo un castaño, bajando con dificultad las escaleras del edificio con una caja especialmente pesada en brazos y pasándosela a Naruto, quién la subió al camión de las mudanzas- no sin cierto dolor en la zona lumbar de su cuerpecito- y se dio un breve descanso para que la sangre volviera a correr por sus dedos. Shino le alcanzó un vaso de limonada fría y subió al camión para acomodar las cajas más pesadas.

-Que tú no tengas respeto por los éxitos del ayer no es mi problema, Kiba- dijo una rubia que también se encontraba acomodando cajas en el camión, junto a su amiga Hinata, y aunque Kiba tuviera razón- no había canción más horrible en la faz de la tierra- pero tenía que tener la mente ocupada en algo-como recordar la vieja música que escuchaba su madre cuando su padre llegaba tarde a casa- o de lo contrario se echaría a llorar como Magdalena.

Tenía cerca de un año que Hinata vivía bajo su mismo techo y por eso ahora que extendía sus alas y se iba del nido- hacia otro nido dos calles atrás- tenía un efecto lacrimógeno en ella. Y aunque sabía que estaría bien y feliz junto a Neji y Hanabi , no podía evitar sentirse algo mal, al fin y al cabo, ella se había hecho más que necesaria para ella, joder, era la única que podía calmarla cuando Kankuro y Gaara la hacían convertirse en Basilisco, la única que podía recordarle discretamente que debía sentarse con las piernas cerradas cuando usaba falda, la que evitaba que muriera de intoxicación cuando se le ocurría a alguno de sus hermanos cocinar- porque ella ni siquiera había tocado una sartén en su vida- y porque era Hinata y eso era el equivalente a ser la mejor amiga de Temari, ya para acabar pronto.

-Debo ir a comprar algo- y se alejó, con la vista de todos clavada en su espalda.

-Te acompaño- dijo Shino, para luego percatarse y tener que hacer exhalaciones para tranquilizar su espíritu después de que Temari ni siquiera se había planteado esperarlo, ya que la rubia estuvo a punto de causar un accidente de tránsito antes de que él hubiera podido saltar del camión

O00o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0 o0o00o0o0o00o0oo0o0o0o0o0o0o 00o00o00o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0 o0o00oo0o0o0oo0o0o0o0oo0o0o0

Y pasaron tres días más para que al fin los tres tristes Hyugas terminaran de poner todas sus pertenencias en el nuevo cuartel general. Era lindo y espacioso, caro como a lo que todavía no se habituaban, tenía una localización céntrica y además les recordaba mucho a la casa de su infancia- o al menos a Neji y a Hinata, ya que Hanabi por esos tiempos aún babeaba y gateaba- , y sobre todas las cosas superfluas anteriores: Era total y legalmente suyo. Nada que préstamos del banco y que de renta en renta ni nada de ese estilo. Era totalmente Hyuga, comprado con la herencia que a partir de sus 18 primaveras a Hinata se le había permitido tomar- y que constaban en tantos ceros que a veces les daban ganas de preguntar si de verdad se podía ser tan nauseabundamente millonario.

-E-Es lindo, ¿No lo creen Neji nii-san, Hanabi-chan?- ambos asintieron, uno demasiado cansado como para responder de otra manera y la chiquilla por la emoción. Hinata sonrió con algo de melancolía, su hermana sólo había visto edificios cayéndose en pedazos y barrios de mala muerte antes de que la suerte les cambiara, por eso no era que le extrañara su comportamiento.

-Hinata, Hanabi…Creo que debo ir a dormir- y con los pies arrastrando y la cabellera alborotada, Neji al fin fue al lugar que más amaba en esos momentos: su cama.

-Yo también me iré…pero al parque, he quedado con Konohamaru- y así tan de repente es como alguien se queda solo como una alcachofa. Y como siempre que quería olvidarse de algo y que no tenía nadie con quién hacerlo, se dispuso a cocinar. Ya había sacado todo tipo de trastos que necesitaría para el postrecillo cuando reparó en que no tenían ni pizca de comida- seguramente hasta las ratas sufrían de hambruna- así que decidió ir rápidamente de compras, dejó una pequeña nota a Neji como aviso y salió a la calle.

O0o0o0o0oo0ooo0o0o0o000o0ooo o0o00o0o0o0oo0o0o00o0o0o0o0o 0o0o0o0oo0o0o0o00o0o0000o0o0 o0o000oo0o0o0o0oo0o0o0oo0oo0 o0o0o0oo0o0o0o

-Y entonces él me vio fijamente y dijo que mis ojos eran perfectos, ¿Lo puedes creer?, ¡Un fotógrafo de Armani dijo que mis ojos eran perfectos!, que tenían el color, la forma e incluso la luz indicada…- Y por Naruto el mismísimo Jack Dawson hubiera podido revivir y nadar desde el océano atlántico hasta Japón y pintar a Sakura Haruno como a "Una de sus chicas francesas" y le habría importado un reverendo pimiento.

No se debía de hablar cosas serias con él cuando estaba degustando un sabroso Ramen. Y al parecer después de conocerse desde el útero de sus respectivas madres era algo que Sakura Haruno simplemente no entendía. Y sentir como su mano se impactaba en su nuca de manera brutal- casi enterrándole los palillos en la tráquea durante el proceso- solo le confirmaba que Sakura-chan siempre sería Sakura-chan, jamás dejaría de ser la niña que tenía complejo de pavorreal – complejo que a él lo había hechizado durante años- y que él había dejado de ser Naru-chan hace tiempo para convertirse en Naruto-san.

O en Naruto-kun. Naruto-kun.

Y el espeso sabor de ese Ramen, los calientes fideos solo traían un recuerdo a su mente. Bueno, muchos en realidad, recuerdos de cabello negro por un tiempo largo, ahora corto, ojos grises, pestañas de abanico , mejillas de rosa de castilla, piel blanca como la leche y labios de cereza que repetían Naruto-kun. Naruto-kun, Naruto-kun, Naruto-kun.

-¿Quién es Hinata-chan?- y la voz de Sakura lo sacó de sus pensamientos. Ni siquiera se había dado cuenta de que había estado repitiendo el nombre de la Chica Ramen en un estado como de zombie que, francamente, asustaba de manera desquiciada a Sakura.

-¿Qué?- la de cabello rosa rodó los ojos, ¿Acaso sufría retraso?- Perdona, no te estaba escuchando, Sakura-chan.

-Te he preguntado quién es Hinata-chan, idiota. Haz estado repitiendo como un imbécil su nombre. Una y otra vez, una y otra vez, una y otra…- mareado, el rubio la interrumpió.

-Es la chica que te presenté el otro día en la feria, la de cabello corto- Sakura se llevó un dedo al mentón en pose pensativa, rodó un poco los ojos al darse cuenta de que Hinata había sido completamente ignorada por ella-¿ La de pelo azul?- al final ya ni tono de afirmación podía utilizar.

Entonces el foco de Sakura por fin se prendió.

-¡Ah, ya sé quién dices!- lo miró fijamente con una sonrisita mientras lo codeaba en las costillas de manera dolorosa- Sakura-chan jamás había aprendido a medir su fuerza, `ttebayo- ¡Te gusta, Naruto picarón!

-¡Pero si tú me gustas a mí, Sakura-chan! Hinata-chan es solo una chica que acabo de conocer hace menos de un mes, `ttebayo

-¡Mejor, fue amor a primera vista!, lo único difícil será que ella se fije en ti. Es demasiado bonita para ti, Naruto- revisó su reloj de pulsera y contuvo un respingo- ¡Oh, mierda! Perderé el autobús a casa de mis padres- se levantó y tomó su chaqueta- sin molestarse en pedirle permiso a Naruto -¡Hasta otra, Naruto!

Y salió como había llegado, o sea, en menos de un parpadeo.

¿Qué carajo pasaba por la mente de las mujeres?

O0o0o0o0o0ooo0o0o0o0o0o0o0o0 o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o00o0o0 o0o0o0o00o0o0o0o0oo0o0o0o0o0 0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo000o0o0

Neji despertó por el milagro de la comida, y no era porque el olor del estofado y el chocolate fuera fuerte, sino porque soñaba que estaba comiendo una enorme y apetitosa hamburguesa, y la fantasía había acabado con él asfixiándose con su propia almohada, almohada ahora llena de saliva- vergonzosamente- perteneciente a él, ¿Desde cuándo babeaba como perro?, Hanabi con anterioridad ya le había mencionado ese pequeño detalle peor jamás le había creído.

Y seguiría fingiendo no creerle. Una mentirita piadosa no hacía daño a nadie.

Casi vuelve a babear cuando abrió la puerta de su habitación, ¿Qué estaría cocinando Hinata esta vez? Suponía que después de tres días comiendo pizza del cercano restaurante italiano su prima haría un festín como celebración, tanto por volver a la cocina, como para inaugurar el departamento, solo que ahora en la tranquilidad de un ambiente cien por ciento Hyuga. Como tanto había añorado.

No es que Temari y sus hermanos no le cayeran bien, sólo que no le hacía mucha gracia que Gaara siempre estuviera al pendiente de Hinata, ni mucho menos los comentarios libidinosos- y completamente fuera de lugar- de Kankuro lo hicieran rabiar hasta torcer un tenedor- esa historia que tanto le gustaba contar a la rubia mayor era una completa falacia, ese tenedor era de malos materiales, nada tenían que ver su papel de hermano mayor y chicos ligando con Hinata, para nada- Y mucho menos, como le gustaba sugerir a Kiba, el raro del perro gigante- igual o más raro que su dueño- que su incomodidad se debía a una "Completamente natural atracción a las feromonas de Temari". Tal vez un poco la tendencia de Shino se poner sus "proyectos" en la mesa- donde posarían los sagrados alimentos- y molestarse si alguien echaba insecticida.

Sólo que hacía tiempo que no compartían tiempo los tres, desde hacía demasiados años. Siempre o habían estado rodeados de sus amigos- como la época de TenTen y Rock Lee, un par de almas en desgracia que pensaban que el pequeño departamento de mala muerte que compartía con sus primitas era su nuevo hogar- o el "Tiempo Kurenai". Incluso la Era Sabaku no, y la Edad de Konohamaru Sarutobi- malditas hormonas preadolescentes, no podía creer que Hanabi pudiera tener un enamoramiento con "eso"- aunque habían sido buenos tiempos no era lo que había anhelado.

Ellos eran amigos, los mejores que podía encontrarse en toda la redondez de la vasta tierra del buen Señor.

Y aunque dolía, ellos no eran su familia. No porque no compartieran ni una gota de sangre, sino porque no habían padecido ni un cuarto de todo lo que ellos tres habían tenido que pasar. Juntos, como verdolagas.

A su parecer solo había algo que podía sentirse como ellos lo habían hecho: Una buena canción de Blues.

Y Norah Jones cantaba desde la cocina.

No Ray Charles, no BB King, ni siquiera Eric Clapton.

Lo único que podía comprenderlos eran los blues, y ahora Norah Jones cantaba en la cocina.

Algo había cambiado.

O0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o 0o0o0o0o0o0o0oo0o00o000ooo00 o0o00o0o0o0oo0oo00o0o0o0o0o0 o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00oo0o0

No esperaba encontrarse con él en tan poco tiempo. Obviamente no el mismo día, tampoco la misma semana. Bueno, siendo ya sinceros sinceros, ni siquiera se esperaba ver a Naruto-kun en el mismo mes o semestre, ya que había llegado "Sakura-chan". La mala versión de Nymphadora Tonks.

Apretó las bolsas contra su pecho, ¡Tanta convivencia con Temari-chan ya le había contagiado lo mala persona! No entendía porqué cuando pensaba en ella deseaba lanzar el cuchillo carnicero y clavárselo a un osito de peluche que le habían regalado hace mucho tiempo, ¡Como si fuera culpa del pobre Miko ser rosa!

-Se ven pesadas, ¡Déjame ayudarte, `ttebayo!- el frío Decembrino comenzaba a notarse en la punta de la nariz, fría y roja, en el entumecimiento de los dedos, incluso en la nube esponjosa que hace su cálido aliento ante el frío exterior. Pero su corazón está calientito, a punto de derretirse como un bizcocho en el espumeante chocolate caliente.

-No es necesario, Naruto-kun. Tu casa debe quedar lejos de la mía, no te molestes- las bolsas desaparecieron de sus brazos para pasar a los de Naruto, que sonreía brillante, como una estrella. Su estrella. Su todo.

Y su cabello índigo se llena de suaves copos de nieve, como si fueran una corona. Naruto toma uno y ríe cuando se derrite entre sus dedos, sus ojos azules miran la nueva nieve, la nieve de los ojos de Hinata. Una nieve llena de calidez, una nieve con la que llevaba pensando todo el fin de semana, una que lo tenía cautivo en una avalancha voluntaria.

-No es ninguna molestia, si lo fuera no me ofrecería, `ttebayo- la guió hasta su auto, le abrió la puerta del auto y la cerró cuando estuvo cómoda en el asiento del copiloto, puso las compras en los asientos traseros, y arrancó el auto con suavidad, no podía permitirse el lujo de que ella –como todas las chicas con las que había salido- se amedrentara ante la locuaz velocidad a la que normalmente conducía.

-Llegaremos mañana si no aceleras, Naruto-kun- y comprendió que después de haberse subido con Temari al volante en más de una ocasión, se necesitaba una montaña rusa sin cinturones y con tornillos flojos para asustarla.

La entrada del edificio era bastante acogedora y elegante, sin ese toque moderno de su propio edificio, pero linda al fin y al cabo.

-¿Quieres pasar? Prepararé estofado de carne y Mousse de chocolate. Puedes comer, si gustas.

Había dejado su plato de Ramen a la mitad, odiaba comer solo. Y odiaba quedarse con hambre, y sobre todo, odiaba desperdiciar oportunidades. Y a su madre- que toda la corte celestial la bendiga- sólo había un platillo que le salía bien y no le apetecía más Ramen por el momento. Y odiaba sentirse solo. Realmente jamás pudo haber otra respuesta a esa pregunta.

-Claro-y ajustando su cálida bufanda verde a su cuello salió del auto entre abrazos de copos de nieve.

O00o0o0o00o0o0o0o0o0o0o0o0o0 0o0o0o0oo0o0o0oo0o0o0oo0o0o0 o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o000o0o 0o0o00o0o0o00o0o0o0o0o0oooo0

Sasuke llamó por sexta vez al imbécil de Naruto, casi aplastando el celular con su mano al escuchar el ya conocido tonito de: "El número que usted marcó no está disponible, o se encuentra fuera del área de servicio. Le sugerimos llamar más tarde".

-No necesito que me digas que hacer, estúpida máquina- y guardó su celular en la bolsa trasera de su pantalón, ¿Cuánto tiempo pensaba dejarlo ese marica desconsiderado, esperando bajo la inclemencia de la nieve?, debía buscarlo y patear sus minúsculos testículos de hermafrodita hasta que esa maldita cucaracha se desmayara de dolor…o él de cansancio por patearlo tantas veces.

¿No había sido esa cosa del mal quién había dicho: "Te invito a comer a mi departamento, Sasuke-teme"? ¿Quién se creía que era?

En ese instante su teléfono comenzó a sonar.

-¡Sasuke-teme! ¿Porqué tardaste en contestar, `ttebayo?- entonces casi derrite la nieve de la acera con la fuerza de su furia.

-¡GOLFA DESGRACIADA, ME TIENES ESPERANDO MÁS DE UNA HORA AFUERA DE TU DEPARTAMENTO, ALIMAÑA!- escuchó un: "Tranquila, Hina-chan, no está molesto- ¡CLARO QUE ESTOY MOLESTO,PULGOSO!

-¡Por el amor a Los Rolling Stones, deja de gritar ,`ttebayo!-tenía razón, si seguía gritando así, con el frío que hacía seguro que se quedaba afónico, y eso era lo más vergonzoso en un hombre, tener voz frágil y aguda- Te quería avisar que te regreses a tu esquina, prostituta transexual, hoy comeré en casa de Hina-chan.

Y antes de que pudiese comenzar a mentar a todos los antepasados de Naruto- exceptuando a Kushina-san- escuchó su frágil voz de campanillas.

"Dile que él también puede venir, si quiere, Naruto-kun".

Escuchó que el Dobe iba a comenzar a protestar cuando creyó conveniente- para él- intervenir en la situación.

-Dame la dirección- esta vez no gritó, pero se aseguró que la chica lo escuchase.

Y sonriendo, se montó en su Harley Davidson negra, el Dobe no era el único que podía jugar a arruinar una noche.

O00o00oo00oo0o0o0o0o0o00o000 o0o0o00o000o0o0o0o0o0o0o0o0o 0o0o0o0oo0o0oo0o000oo0o0o0o0 o0o0o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0o

Después de descubrir que el baño María era una forma de derretir el chocolate- y no solo la habitación donde una extranjera hacía sus necesidades- agregó un poquito más de leche y mantequilla al pequeño cazo que ardía a fuego lento frente a él.

-Recuerda que solo son 75 gramos, Naruto-kun. Y agrega una cucharada más de leche- le dijo Hina-chan, mientras dejaba de batir las tres yemas de huevo y les añadía rápidamente tres cucharas de azúcar, y volvía a batir tan rápidamente que parecía una licuadora. Naruto asintió, concentrado en agregar un mililitro más de leche de la necesaria. Hinata tomó la mezcla después de que Naruto revolviera un poco más el chocolate y le agregó las yemas.

-Ahora debemos batir las claras, Naruto-kun. En punto de nieve, y después debes agregarle la sal, ¿Bien?- el rubio tenía ganas de preguntar, "¿Y qué mierda es el punto de nieve?", pero Hina-chan no era de las personas a las que uno debía hablarle con groserías, y además, no quería que supiera que le había mentido al decirle que era un excelente cocinero.

-Cla-claro , yo los batiré Hina-chan-

"Kami, ayúdame `ttebayo"

Miró las claras fijamente, arremangó su camisa y tronó los huesos de su cuello. Los malditos pollos líquidos no podrían contra Naruto Namikaze, `ttebayo. Se acercó lentamente al bowl, sus manos ya estaban cerca… Un poco más…

"I tried so hard, my dear, to show that you're my every dream

Yet you're afraid each thing I do is just some evil scheme

A memory from your lonesome past keeps us so far apart

Why can't I free your doubtful mind and melt your cold, cold heart?"

Y así es como Naruto Uzumaki estuvo a punto de morir de un infarto. No es que Norah Jones fuera más loca el Trash Metal revienta cerebros que acostumbraba a escuchar en su bella adolescencia, pero cuando uno está manteniendo un duelo mental con un recipiente de pollos líquidos, bueno, simplemente es como un . La risa de Hinata lo golpeó como suponía que debía sentirse una bludger, un camión o que te pase una estampida de elefantes por encima. La había visto lucir menos triste, incluso sonreír un poquito, pero jamás la había escuchado reír. Alguien con una sonrisa semejante y mejillas así de encantadoras debía lucir sus hoyuelos todo el tiempo, alguien como Hinata-chan no merecía ni la más pequeñita de las mentiras.

-Hina-chan…

-¿Qué pasa, Naruto-kun?- ahí , con su cabello rubio alborotado como si nunca le hubiera pasado un cepillo, los ojos chispeantes, su sonrisa de niño en su rostro de hombre, le pareció pequeño. Alguien que necesitaba un abrazo de "no te dejaré ir".

-La verdad es que…- se rascó la nuca, sintiendo de repente la vergüenza que todo mundo afirmaba que no conocía- No sé preparar ni un cereal, `ttebayo. Sólo Ramen instantáneo.

-No te preocupes, Naruto-kun- tomó el bowl con las claras, batiéndolas suavemente hasta el famoso punto de nieve, pronto ese líquido blanco y horrible se transformó en una pequeña nube blanca, esponjosa y suave – Ya lo había notado, sólo que…- enrojeció un poco, agradeciendo de estar de espaldas a él, mientras vertía suavemente el chocolate y volvía a batir, cuidando que quedara una suave espuma- No quería parecer grosera.

-Tu jamás eres grosera, Hina-chan- tomó un suave mechón de su cabello y lo pasó detrás de su oreja, sonriendo al notarlo tan corto- De hecho eres la persona más amable que he conocido, `ttebayo. Y vaya que he conocido muchas personas.

-¡T-tú también eres la mejor persona que he conocido!- de pronto notó el compromiso tan establecido en esa oración y agregó:- Junto a Temari-chan, Gaara-san, Kankuro-kun, Shino-kun, Kiba-kun, Neji nii…- y siguió una lista, sin percatarse de que ya no era escuchada con tanta atención, ¿La mejor persona que había conocido? Lo halagaba, no podía negarlo, pero…

-¿Y qué hay de tus padres, Hinata-chan?- la calidez en la cocina despareció, desciendo hasta diez grados bajo cero, y no precisamente porque ella hubiese abierto la nevera para congelar el mousse de chocolate para la cena, sino porque sabía que había hecho una pregunta poco acertada.

Una pregunta prohibida. Una pregunta que debió haberse quedado enredada en su lengua larga, oculta en su minúsculo cerebro fisgón.

Sí, había metido la pata y la había metido hasta el fondo.

O eso fue lo que indicó la fría mirada de Neji Hyuga desde la puerta de la cocina.

"Another love before my time made your heart sad and blue

And so my heart is paying now for things I didn't do

In anger unkind words are said that make the teardrops start

Why can't I free your doubtful mind and melt your cold, cold heart?"

¿Qué ocultaba Hinata-chan debajo de su sonrisa forzada?, ¿Porqué Hinata no lo había golpeado aún?

Y lo peor de todo...¿Porqué se sentía tan acelerado, desesperado y frenético por saber más de Hinata Hyuga?

Tal vez la canción del excéntrico vecino mexicano de los Hyuga tuviera la razón.

"Ay,ay, ay,ay,ay, ay,ay,ay
la suerte me está cambiando.
Ay, ay, ay, ay,ay corazón
tu amor se me va entregando"


Dejen review, aunque no lo merezca.

Gracias por los anteriores.

Por fin rolé una receta de cocina. Un delicioso Mousse de chocolate.

Se despide, su amable vecina

FARAH MAYSOON.

P.D: "Viva el Che y los Rollingstones" proyecto a futuro. También será NaruHina.

¡LOS AMO!

"