AVATAR NO ME PERTENECE.
¡Feliz año nuevo 2013! Decidí publicar este capítulo el primer día de este año como mi bienvenida a ustedes a este nuevo comienzo. Espero sigan al pendiente de esta historia. Solo falta un capítulo que será subido pronto.
Capitulo#9: cada singular momento.
Aang volvió desencajado a su casa y se tumbó en la cama con pesadez. La luz de los últimos rayos de sol se coló por su ventana dándole una calidez tremenda en su cuerpo. Se sintió derrotado al notar que ninguno de sus esfuerzos pudo conseguir que encontrara el cuaderno. Y lo peor era la incertidumbre de no saber qué manos lo tenía en esos precisos momentos.
Iba a cerrar sus profundos ojos grises cuando Gyatso entró a su habitación con pasos lentos y cansados. Miró fijamente a su pupilo derrotado y suspiró con pesar. Se fue a sentar a su lado a la mullida cama.
Aang trató de apartar la mirada pero Gyatso lo detuvo rápidamente.
-¿recuerdas Aang cuando eras pequeño en los templos aires?
Aang se enderezó lentamente en la cama y asintió con duda.
-¿recuerdas el animado, dulce, aventurero y decidido chico que eras?
El joven volvió a asentir.
-¿recuerdas lo animado que estabas cuando nos mudamos a Ba Sing Se y esperabas hacer muchos nuevos amigos?
Volvió a asentir.
-¿sabes? Yo lo recuerdo cada momento y si hubiera sabido que cuando nos estableciéramos aquí se iba a borrar esa hermosa sonrisa que tenías, jamás lo hubiera hecho. Incluso si afectara tu entrenamiento como avatar. Creo que esto lo ha afectado más.
Aang lo miró sin saber que decir.
-supe lo que pasó en el colegio- comentó- y sé que fue duro pero no puedo creer que te afecte demasiado.
-¡Claro que no lo puedes creer!-exclamó furibundo- ¡No lo puedes creer porque a ti no te ha pasado!
-¿y llorando aquí acaso borras o superas lo que pasó?
El maestro aire no contestó.
-Aang, eso fue del ayer, y este momento de ahora es el hoy, ¿y que si los chicos del colegio se ríen de ti? Demuéstrales que lo has superado, que eres maduro. Al fin y al cabo ellos también superaran lo que pasó. Pero no solo por una mala experiencia te vas a echar a sufrir- Aang le sonrió a su maestro al escuchar esas palabras- o vas a gritarle a tu muy querido maestro.
-lo siento Gyatso.
-estas perdonado.
Hubo reconfortantes minutos de silencio en los que Aang por primera vez en estos días pudo sentir tranquilidad. Volvió a recostarse en la cama, esta vez obligando su cuerpo a descansar. En esos momentos de tranquilidad el anciano se dirigió al armario de Aang.
-¿no me vas a felicitar?- preguntó con una sonrisa- es una hazaña haber dejado este traje completamente perfecto para tu baile de mañana.
Aang lo miró con pesadez- aun no sé si voy a ir…
-¿estás bromeando verdad? No me pude haber esforzado para nada. Iras.
-Gyatso…
-claro que iras y quién sabe, eres alguien muy bueno. Te aseguro que después de todo lo que has pasado, los espíritus te recompensen con algo bueno. Ahora vamos, he cocinado una ensalada deliciosa que no voy a comerla solo.
XXXX
La mañana y tarde siguiente antes del baile escolar se pasó en un abrir y cerrar de ojos. Cada adolescente en su casa se preparaba para esa noche, para ese momento especial. Los chicos con sus trajes elegantes y su porte de caballeros y las mujeres con los vestidos de gala y los peinados elegantes.
Unos minutos antes de las diez de la noche Katara se observaba atentamente frente al espejo de su habitación, acomodándose los últimos pliegues de su vestido. Observó su figura atentamente en el espejo, repasando con sus manos su silueta.
Pasó poco tiempo antes de que su madre entrara a la habitación con una enorme sonrisa. Katara la miró a través del espejo antes de voltear hacia a ella.
-¡Te ves hermosa mi amor!
-Gracias- contestó y caminó hacia su cama para ponerse un poco de perfume.
Kya entonces miró al collar que Jet le había traído a su hija, tumbado en un lado.
Lo cogió con cuidado.
-¿no te lo piensas poner?
-no… yo… um…- pareció pensarlo unos minutos- deseo que él me lo ponga en el baile- su madre se lo dio y Katara lo guardó en su cartera- Gracias. ¿Has visto a Sokka?
-en su cuarto- contestó.
-entonces ya voy para allá- se acercó a su madre y le regaló un enorme abrazo- nos vemos mas noche mamá.
Caminó despacio hasta el cuarto de su hermano y observó como él acababa de acomodar sus finas túnicas. Sonrió mucho al ver lo guapo que se veía. Lástima que Suki no apreciara al acompañante que tendría.
Sokka se llevó un gran susto al ver a su hermana sonriéndole pero se reacomodó a tiempo para que Katara no se riera.
-¿Qué haces aquí?- le preguntó con cuidado.
-Suki tenía que terminar unos pequeños detalles del salón y me pidió que te dijera que te encontrará allá- Sokka cambió visiblemente su expresión y bajó su rostro notablemente- de todas formas- continuó la joven- no llegarás solo, Jet me dijo que no podía recogerme así que pensé que mi hermano tal vez podría.
-¿Por qué Jet no puede recogerte?
-asuntos familiares- dio con simplicidad. Luego volvió a preguntar- ¿me vas a llevar o qué? Se nos está haciendo tarde…
Sokka sonrió y se colocó su abrigo. Le hizo un gesto galante con la mano- vamos…
Katara le agarró el brazo para detenerlo- una cosa más…- agregó.
-¿Qué será eso?
Katara le sonrió misteriosamente.
-hermanita si es otro de tus planes…
-no son nada de planes locos Sokka- respondió ella- es más bien un buen gesto- en seguida sacó el hermoso y fino collar de su bolso dejando a Sokka con los ojos chispeantes- verás, compré esto para la hermanita de Jet. Pero hoy estaré tan ocupada con casi todo y además con Jet se me olvida mi alrededor que seguro terminaré por olvidar que se lo debo entregar y quedé con Jet enviárselo a su hermana esta noche.
-¿para que soy bueno, entonces?
-necesito que tú, en el primer momento libre que tengas esta noche se lo entregues.
Sokka asintió e iba a salir por la puerta pero Katara lo volvió a detener.
-y esta nota también…-dijo, pasándole un pequeño papel doblado.
Sokka la miró con escepticismo.
-es una dedicatoria- contestó ella- ahora sí, podemos irnos. Andando.
-Un minuto hermana- la detuvo Sokka en seco- ¿para que llevas ese cuaderno?- dijo apuntando al objeto que llevaba la joven en sus manos- que yo sepa vamos a una baile escolar, no a clases.
-Esto es para una de las chaperonas que anotará a todo el que se comporte mal- dijo con simpleza- ¿ahora si nos podemos ir?
Ya que…- contestó el guerrero, saliendo con su hermana por la gran puerta.
XXXX
Las afueras del gimnasio escolar estaban decoradas de gala. El comienzo del baile había ocurrido de maravilla y por las puertas podía verse la gran cantidad de chicos bailando, muchos platicando, la decoración, la música, todo estaba en orden.
Justo en las afueras del gimnasio estaba Jet con Harú. El primer joven se encontraba de lo más galante con el mejor traje, la mejor sonrisa y el mejor porte esperando a su cita, mientras el otro mostraba cara de enojo y de fastidio. Jet lo volteó a ver con simpatía.
-¡anímate Harú!- exclamó- no tener cita para el baile no es tan malo.
El otro resopló por lo bajo.
-lo dices porque tú si tienes pues Katara te perdonó- miró frustrado a todas las parejas riendo y bailando en la pista- no estaría en esta situación de no ser por Suki.
-como digas…
-y Ty Lee me rechazó. Esto es un fiasco, debí quedarme en casa.
Mientras estos dos estaban distraídos, Katara y Sokka llegaron juntos agarrados del brazo mostrándose deslumbrantes esa noche. Katara desde el primer momento vio a Jet y dio gracias a los espíritus de que él no se había percatado de su presencia. Sokka soltó a su hermana pues debían separarse en esos momentos.
-ahí está Jet hermana- y apuntó al joven discretamente- te observaré hasta que te reúnas con él.
Katara lo miró tranquilizadoramente.
-no es necesario- respondió- además, allá está Suki- y apuntó a la chica que se encontraba riendo escandalosamente con June cerca de la mesa de los bocadillos- no la quieres hacer esperar más ¿o sí?
Tienes razón- y acomodó sus túnicas galantemente- nos vemos luego hermanita…
-hasta pronto.
La chica suspiró al quedar sola y volteó hacia Jet nuevamente antes de caminar sigilosamente lejos de él, rumbo a las mesas acomodadas alrededor de la pista.
Sokka, sin embargo, caminó con paso seguro hacia Suki, llevando una pequeña cajita con un fino presente en sus manos. Se notaba que la chica estaba pasando un maravilloso momento pues reía de lo más escandalosamente posible con su amiga.
Iba a saludarla con un beso en la mejilla hasta que la pronunciación de su nombre de la boca de Suki hizo que se detuviera instantáneamente. Se colocó detrás de un pilar a fin de averiguar que comentaban de él.
-¡En serio creyó que querías venir con él!- rió June enormemente.
-Si- dijo Suki entre risas- en realidad es un verdadero estúpido al pensar que desde hace mucho tiempo yo quería acercarme a él.
La cara de Sokka decayó más de lo adecuado.
-ni siquiera quise entrar con él al salón para que los demás estudiantes no vieran mi desgracia.
June se carcajeó con más gusto.
-pero ni modo- dio con simpleza- este hermoso vestido merece lucirse aunque sea con una detestable pareja.
Y entonces Sokka no pudo contener su rabia y salió del pilar, sorprendiendo a las dos jóvenes. June se marchó disimuladamente dejando a Suki con una apenada sonrisa.
-Sokka- dijo de manera simpática- ¿quieres ponche?
El negó suavemente riéndose de sí mismo por imbécil.
-en realidad- aclaró- venía a darte esto- tiró la caja al piso con rabia- y a invitarte a bailar. Pero seguramente haría deslucir a tu hermoso vestido así que…- se alejó de ella con un gesto de mano yéndose al otro lado de la pista rápidamente no sin antes agregar- que se aprovechen muy bien juntos.
Suki entonces observó alrededor, viendo como todos la observaban con burla al ver que se había quedado sin pareja. Frustrada azotó un pie en el piso y caminó hacia las afueras del salón con paso agigantado.
XXXX
Zuko tampoco la estaba pasando de mejor manera que digamos. Había llegado un buen rato antes al baile y no había hecho más que beber interminables cantidades de ponche y caminar alrededor de la pista como sonámbulo.
Se apoyó en una de las paredes con pereza y siguió bebiendo del vaso medio lleno que tenía en sus manos mientras, con envidia, miraba a todos esos chicos sonriendo y bailando. Lo más frustrante de todo era que hasta su hermana había conseguido cita. Un joven llamado Chan que pertenecía a su clase de fuego control.
Suspiró nuevamente e iba a caminar por otro vaso de ponche cuando, por ir tan distraído chocó con alguien. Sintió un pequeño gruñido y abrió los ojos para encontrarse con Mai, la chica gótica que lo tenía de cabeza.
La joven llevaba un largo vestido negro con algunos detalles rojos. Su pelo estaba recogido con mechones que cubrían sus ojos pintados en negro. Sus labios tenían una pintura rojo sangre, pero a su vista ella no dejaba de ser hermosa.
-¡ten más cuidado!- reclamó.
Él apartó la mirada con pena
-lo siento.
-no basta- exclamó.
Pero por alguna razón ninguno de ellos se movió y quedaron desde sus lugares viendo a la pista de baile con desdén. Ty Lee se encontraba bailando cariñosamente con un chico llamado Moo Shee, cosa que hizo que Mai se asqueara por sus cursilerías. Susurró algo bajo.
-aghhhhh… odio como se miran de melosos.
Zuko sonrió al escuchar eso y sin voltear a ella agregó:
-yo odio como se mueven…
-odio el vestido que está usando- agregó ella después.
-yo odio el traje de él- intervino Zuko.
-odio la decoración…
-odio la música…
-odio a aquella otra pareja…
-yo odio a esa otra también…
-y lo más importante- dijeron los dos al mismo tiempo- ¡odio este baile!
Y en seguida hubo silencio. Ambos se sorprendieron de sus propias palabras pero quedaron más asombrados por el momento. Lentamente voltearon su vista hacia el otro, maravillándose de aquel brillo que habían percibido en los ojos. Sintiendo pura afinidad se sonrieron y en seguida todo empezó a tomar sentido. Había química, y era innegable.
Mai observó a lo lejos una mesa totalmente libre y agregó sorprendiéndose a sí misma:
-quieres ir a sentarte conmigo para que platiquemos de las demás cosas que odiamos.
Zuko sonrió enormemente y le tendió el brazo a ella, quien lo aceptó con gusto.
-Me encantaría joven dama…
Ambos se alejaron sonriendo sin saber que eran observados por Aang en la distancia. El maestro aire se encontraba solo en una mesa con un pequeño vaso de ponche en sus manos. Había visto la conversación de Mai y Zuko y estaba más que feliz de saber que uno de sus amigos por lo menos pasaría bien la noche del baile.
Suspiró y azotó la servilleta que tenía en sus manos contra la mesa, recordando todos los sucesos de los últimos días. No supo en qué momento, sin saber que lo motivo a hacerlo, levantó su mirada de la mesa. Encontrándose a pocos metros a Katara caminando hacia él y con una sonrisa.
Con precaución volteó a ver hacia atrás para comprobar si la chica no estaba sonriendo a alguien más. Pero no había nadie. Intentó restregarse los ojos creyendo que era otro truco de su mente pero tampoco. Y lo peor, o mejor del mundo es que ella estaba ahora más cerca de él. ¿Mirándolo?
¿Podía ser?
¿Les gustó? Déjenmelo saber por sus comentarios. Sentí que debía una parte de Zuko, sin pensarlo mucho me salió y a la vez me dio risa. A un solo capítulo para concluir quisiera dar gracias por comentar a:
Katara2323: Para la reacción de Aang con el cuaderno falta esperar un poquito más. Te quería dar gracias por tus excelentes comentarios y por tus buenos deseos. Feliz año nuevo para ti.
Kataang: Gracias por comentar, ojala este capítulo te cause buena impresión. Feliz año nuevo.
ASUKA02: bueno, Sokka ya está empezando a verla feo. Pero para el Tokka hasta el próximo capítulo y con respecto a Aang y Katara, falta un poco mas. Disfruta la lectura. Feliz año nuevo.
Maryel Tonks: al principio estaba indecisa por la escena entre el Duque y Toph pero me alegra que haya gustado bastante. Suki se está portando muy mal pero en cierta parte, Sokka se lo merece. En el siguiente capítulo se responden tus dudas. Feliz año nuevo.
No quisiera despedirme sin antes agradecer a los lectores fantasmas, a los que siguen la historia y a los que la han agregado a favoritos, ustedes son grandes chicos.
¡Hasta el próximo capítulo!
