AVATAR NO ME PERTENECE…

¡Hola de nueva cuenta! ¿Qué tal la semana? Ojalá bien. Como lo prometido es deuda, aquí les dejo el final de mi historia "Teenage Dirtbag" agradeciendo a cada uno de los lectores el apoyo y el tiempo que se han tomado en leerla e invitándolos a que estén pendientes de mis otros proyectos.

Espero este final sea de su agrado… les dejo sin más…


Capitulo#10: Exactamente donde quiero estar

Jet miraba a todos lados con impaciencia, buscando a su encantadora cita para el baile. La chica ya se había retrasado mucho y ya parecía un completo idiota en la puerta del salón y sin nadie por aparecer. El guapo joven se acomodó el saco negro y caminó hacia el interior dejando a Harú completamente solo.

No habían pasado ni dos minutos de haber puesto sus pies en el salón cuando vio a Sokka, el hermano de su novia, caminar frenéticamente de un lado al otro, completamente distraído. Corrió hacia él lo mas dignamente que pudo y lo paró en seco. Él joven moreno puso cara de completo disgusto cuando vio a su interceptor.

Jet comprendió el enojo del chico pero decidió desecharlo de inmediato.

-¿y tu hermana?- preguntó exigente.

Sokka frunció el ceño sin comprender el por qué de la pregunta pero luego, interpretando mal la situación, se acordó que no le había dado a Jet el paquete que le entregó su hermana y definitivamente esta era la oportunidad. Inmediatamente lo sacó de su bolsillo y lo entregó de manera rápida.

-¡Oh si!- exclamó- me ha dicho que te entregue esto.

Jet miró con curiosidad al paquete y luego al joven. Pero, para su mayor disgusto, Sokka estaba observando a la nada, encandilado y sin seguir prestándole atención lo rodeó para poder avanzar a una parte determinada del gimnasio.

Sin remedio, encontrándose solo nuevamente y con la incertidumbre de no saber que había causado el retraso de su cita, desenvolvió el diminuto paquete.

Sus ojos se llenaron de indignación cuando, al terminar de abrirlo descubrió que lo que Katara le había mandado era el collar que él acababa de regalarle. Junto al collar estaba una pequeña nota, un papelito que con pocas palabras le aclaraba todo lo que estaba pasando.

"Es lindo… pero no. Regálaselo a alguien que lo merezca, seguro en el baile habrá más de una dama que quiera ser tu pareja."

Con los ojos llenos de lágrimas y algo de perplejidad emprendió su retirada del gimnasio, tirando con fuerza y rabia el paquete recibido en una papelera.

XXXX

Sokka rodeó a Jet algo ensoñado, justo detrás de Jet, a varios metros, pero aun ahí, se encontraba la persona con quien él realmente tenía que haber ido al baile escolar. Parecía una aparición. Una impactante, hermosa y casi cruel aparición. De esas que parecían irreales y que tenías miedo que desaparecieran.

No supo la confianza que tuvo en esos momentos, solo sabía avanzar hacia a la joven con paso seguro. Ella se encontraba ahí, sola, sin nadie a su alrededor, mirando perdidamente hacia la nada, con aquel vestido verde, lujoso y largo. Aquel vestido que le ajustaba bien la cintura y otros lugares adecuados dándole una figura increíble, con aquel pelo negro como el ébano bien arreglado, con aquellas joyas, algo modestas que no opacaban su belleza, sino que la resaltaban.

Y estando ahí, tan cerca de ella, casi siendo capaz de absorber todo su aroma se dio cuenta del grandísimo y estúpido error que había cometido. No podía dejar de llamarse idiota en su mente y comprendería si Toph lo miraba y le volteaba la cara. Pero sentía en el aire que esta era su noche, la que estuvo esperando desde inicio de año, la que planeó cuidadosamente desde entonces. Y no podía dejar de sentir gracioso el hecho de que ahora, no era Suki quien hacía que se babeara por completo. Era Toph, la chica que ruda, que por completo, nunca creyó que cautivaría su corazón.

Y entonces a pocos centímetros de ella, estiró su mano y la posó delicadamente sobre su hombro derecho.

Ella se sobresaltó casi de inmediato y poniendo completa atención a su alrededor, con su tierra control, pudo identificar a su acompañante. En ese preciso instante la joven frunció el ceño con determinación, buscando la manera de marcharse solo para ser detenida por Sokka.

-Por favor Toph solo…- sintió un nudo en la garganta y carraspeó duro para romperlo- solo… necesito hablar contigo.

-¿¡para que!?- se exaltó la joven- para restregarme en la cara lo maravillosa y bonita que es tú cita.

-no…. Claro que no, yo solo…

Pero calló abruptamente al observar que ya varias personas, chismosas por demás decir, estaban pegando bien el oído a la conversación. Suspiró y miró hacia la joven con determinación.

-¿podríamos conversar en el jardín?

Toph pareció dudarlo un poco pero en seguida asintió pensativamente antes de dejar ser guiada por Sokka.

Justo lejos, en las sombras, con dos bebidas en sus manos, el Duque los observaba con algo de tristeza; pena que aumentó cuando los dos jóvenes desaparecieron de su campo de visión.

El jardín se miraba a esas horas de la noche muy hermoso. Estaba muy bien iluminado. La fuente de agua que nunca estaba funcionando convenientemente estaba en su mayor apogeo esa noche y las flores, bien cuidadas y elegantes daban cierta comodidad al lugar.

Cuando llegaron a una zona algo apartada del bullicio de la música y la gente volvieron a enfrentarse. Pero, a sorpresa de lo que creyeron, el silencio que reinaba el lugar era insoportable. No era porque faltaran palabras. Claramente Toph tenía más de una docena de insultos para su acompañante así como Sokka un trillón de disculpas.

El silencio era porque ninguno de ambos sabía por donde comenzar.

Así, el primero que quiso hablar, fue el moreno. Respiró una gran cantidad de aire para saber por dónde comenzar.

-yo te quería decir que lo siento- dijo humildemente y bajó su vista al suelo por la pena- estaba tan obsesionado por la popularidad, el respeto e incluso por Suki que me fui perdiendo a mí mismo y en el camino, también a quienes realmente me importan.

Toph seguía ahí con la cara sin expresión alguna y con los brazos cruzados, como invitándolo a continuar. Pero para Sokka no había invitación alguna porque realmente necesitaba desahogarse y si ese momento no era ahora, quien sabe cuando iba a ser.

-no te sorprendas pero de no ser porque Zuko y Aang son demasiado considerados y me quieren ya me habrían dejado. E incluso, después de lo que esos malnacidos le causaron a Aang no me puse a pensar si lo que Suki me proponía era broma y luego, persiguiendo mi sueño de popularidad terminé cambiando lo asombroso por nada.

Cuando concluyó de decir esas palabras la cara de Toph mostró un leve rastro de perdón y simpatía a su presencia. Pero fue tan leve que parecía nunca haber estado ahí. Sokka entonces se acercó más a ella y pronunció casi en un suspiro:

-te quiero Toph y tuve que pasar por todo esto para darme cuenta que eres lo que necesito, lo que quiero. Sé que no merezco tu perdón, realmente no lo merezco, pero si me dejas ser tu escolta para este baile prometo ganarme eso a lo que he perdido derecho, ¿Qué dices?

La joven sonrió dulcemente un momento antes de levantar su mano derecha y como única respuesta darle de presentación un dedo medio bien sólido. Sokka abrió la boca en estado de shock mientras observaba a la joven enderezarse, mostrar una sonrisa triunfante y caminar altivamente hacia el gimnasio.

La joven se detuvo en la puerta y con sus pies, a través de las vibraciones de la tierra se dispuso a buscar a el Duque por todo el salón. Al fin pudo encontrarlo, sentado de manera perezosa en una de las tantas mesas del lugar.

Al ver la llegada de su cita dejó la vista triste y desinteresada que mostraba antes y se levantó casi de inmediato.

-pensé que estarías con Sokka…- pronunció con voz triste.

-Nah…- dijo con un gesto de mano- él no es tan interesante… por cierto, ¿creí que traerías bebidas?

El joven se sonrojó al recordar que por la frustración las había tirado.

-si quieres voy por más- ofreció.

-no… ya se me quitó la sed…

En esos momentos empezó a tocar una música algo lenta y la atmosfera cambió entre los dos para tornarse cómoda. Con un valor que hasta la misma Toph desconoció pronunció:

-ya que tú nunca me pediste… ¿bailas?

Teo sonrió y con algo de dulzura tomó la mano de la joven entre las suyas, susurrando muy dulcemente que no le encantaría de otra forma.

Con esa nueva seguridad, los dos muy sonrientes se adentraron en la pista para tener su primera ronda de baile de la noche.

XXXX

Katara no pudo evitar que su corazón latiera desenfocado cuando Aang posó su vista en ella. Aquella mirada gris penetrante, en la que no se había fijado antes, la recorrió de pies a cabeza como si ella fuera una aparición. Apretó el cuaderno que llevaba ingeniosamente escondido cuando estaban mucho más cerca y con cuidado se aseguró que él no lo viera aun. Si descubriera que ella tenía realmente eso tan privado saldría corriendo de histeria.

Ahora estaban frente a frente. Ambos jóvenes viéndose de manera encandilada y asombrada. Si les hubieran dicho hace semanas que estarían en esa posición se habría reído. Ni en sus sueños se habían enfrentado pero ahora lo hacían en un baile. Ironía de la vida. Y quizá era eso lo que necesitaban, ironía, aquella que hiciera que el mundo diera pasos de una manera loca por una sola vez, porque en realidad, necesitaban esa locura. Por una noche sentirse parte de algo que no era la monotonía de la vida.

El corazón de Aang ensordecía sus oídos y se preguntó si ella escuchaba aquel corazón latiendo desenfocado solo por ella. Nunca pensó estar cerca de aquellos ojos, como el océano, tan bonitos y en realidad quería pellizcarse discretamente para saber si aquel momento era cierto.

Pero asustarla o cometer una estupidez y ahuyentarla no era lo que él quería aunque por el momento, en aquel encantador momento solo necesitaba saber lo que ella buscaba ahí.

Katara notó la duda en el joven y empezó a moverse más cerca, para poder expresarse con claridad y para hacerle saber lo que quería.

-dibujas muy bonito- pronunció. Cosa que hizo que el avatar abriera los ojos perplejo y confundido- seguro lo que he dicho te parecerá raro veras…- y se sintió nerviosa, nunca se había sentido nerviosa antes y al verlo ahí, ¡por los Espíritus!, casi salió corriendo lejos. Pero ya estaba ahí y no había marcha atrás- estuve viendo algunas cosas, en realidad ni yo me explico cómo fue a parar a mis manos, el punto es que captas a las personas, a cada uno, más de lo que ellos pueden captarse a sí mismo.

Aang se sorprendió por esas palabras y se sentía muy pero muy confundido. Sabía que de alguna manera ella terminaría de explicarse.

-me dibujaste de una manera muy bonita- señaló- me encanta como dibujaste mis ojos, como captaste el medio que me rodea, feliz y segura…-su voz se fue apagando mientras pronunciaba esto- pero me entristecí un poco al saber que no era yo. Porque yo nunca me siento tan bonita cuando estoy con ellos. En realidad me siento insegura por eso soy como soy y hago cosas que me hacen ver fría y antipática- se detuvo nuevamente para buscar las palabras-así que… por un momento me puse a pensar que en esta escuela todos tienen diversas opiniones de la gente, unas malas y otras buenas pero me encanta saber que he visto la opinión buena, expresada de una forma tan hermosa.

Sacó el cuaderno a vista pública y Aang en ese momento se pudo sentir aliviado al observar que era ella y no otro mal intencionado el que había encontrado el objeto.

-al principio dudé en leerlo- pronunció- más cuando en la portada dice que solo deben leerlo adolescentes basuras. Rápidamente deseché la idea y lo abrí pues me acordé que yo también soy una adolescente basura. Diciendo todo lo que tenía que expresar creo que esto te pertenece- le entregó el cuaderno y Aang lo aceptó de manera dubitativa- si decides seguir dibujando, enséñamelos alguna vez, me encantaría ver qué haces.

En ese momento ambos se dedicaron una sonrisa intima y como descubriendo la magia entre ellos Aang se levantó de su asiento para enfrentarse cara a cara con ella. Tomó su mano y se acercó pocos centímetros para poder hablar en privacidad.

-de haber sabido que esto ocurriría lo hubiera olvidado en tu casillero antes.

Katara se rió de la broma y Aang no pudo evitar sentirse feliz de saber que él la había hecho reír.

-¿estás segura de esto?

-¿a qué te refieres?- preguntó ella con el ceño fruncido

-a que… estoy en la escala más baja de perdedor, si andas conmigo pasará lo mismo…- Aang se entristeció de la cruel realidad de saber que aun siendo el avatar él no era lo suficientemente bueno para ella pero en ese momento Katara tomó su mentón para obligarlo a mirarla y puso su mano en su mejilla a manera de caricia.

-creo que podré soportarlo, como ya te dije, también me considero una adolescente basura.

-Pero aun así…- dijo algo inseguro. Katara lo detuvo antes de que pudiera continuar, agarrando ambos lados de su cara y obligándolo a mirarla, contagiándole su seguridad.

-¡Aang!- dijo de manera segura- Yo estoy exactamente donde quiero estar…

Como se quedaron un momento ahí, en silencio cómodo, frente a frente, la música cambió y era una balada lenta y romántica, muchas parejas bailaban abrazados en la pista y por un momento Aang quiso hacer lo mismo.

Hizo una formal pero dulce invitación a Katara y por un minuto ya se encontraban caminando al centro de la pista.

A lo lejos el avatar pudo ver como Zuko levantaba su pulgar en alto, felicitándolo y como los demás le sonreían y le daban felicitaciones con la mirada. Por primera vez desde aquel día de su humillación pudo sentirse vivo y con su espíritu en paz y lo mejor era sentir la electricidad que corría por sus manos al contacto de ellas con la cintura de Katara. Sintió como ella le rodeaba el cuello y como ese pequeño gesto lo envió directamente al paraíso.

No supo cuanto tiempo pasó entre gesto y gesto, pequeñas caricias con las manos y con su frente pegada a la de ella, dándoles satisfacción, solo supo en el momento en que sus ojos hicieron contacto que aquello era real y que no le habría gustado que fuera de otra forma. Poco a poco empezaron a cercarse, buscando a sellar sus labios con los de la persona amada, tan cerca, tan cerca de que sus labios rozaran que se sorprendió que al cerrar sus ojos para disfrutar, algo golpeara su cara.

Aang de inmediato abrió sus ojos para ver todo negro y un objeto cálido y blando posado de manera cómoda en su cara. Se lo quitó de encima con desesperación para encontrarse en su cama, con las sabanas sobre su cuerpo y con un Sokka y un Zuko algo apurados y molestos recoger sus ropas de la habitación.

Frunció el ceño, molesto y confundido gritó a todo pulmón.

-pero… ¿Qué está pasando aquí?

-nos quedamos dormidos…- explicó Zuko algo nervioso- no terminamos el proyecto.

-pero ¿de qué hablan chicos?- estaba algo confundido- el día después del baile nunca hay clases.

Sokka y Zuko se detuvieron muy confundidos.

-¿baile?- preguntaron ambos.

-no se hagan- reclamó molesto- lo que aun no me explico es como llegué aquí. ¿Me vinieron a dejar ustedes? No recuerdo haber tomado ¿y Zuko que paso con Mai? ¿Y yo a qué hora fui a dejar a Katara? ¿Acaso se fue sola?- preguntó el maestro aire visiblemente preocupado.

Y entonces, de nueva cuenta, Zuko y Sokka voltearon a verse, esta vez para soltar risotadas enormes que los hicieron caer y rodar en el suelo desconsolados. Se detuvieron un momento para ver al confundido Aang antes de volver a reír nuevamente.

-me parece que solo estabas soñando amigo…- dijo Sokka limpiándose una lagrima del ojo.

Aang frunció el ceño y se cruzó de brazos, exasperado.

-¡claro que no! ¿Acaso no recuerdan?

-¿recordar qué?

-pues lo que ocurrió las últimas semanas… me anunciaron que yo soy el avatar y todo el colegio enloqueció y me jugaron una broma pesada que me hizo estar en ridículo días enteros pero los tres nos estábamos preparando para el baile y al final… Tú, Zuko… lograste ir con Mai y Sokka desperdició su oportunidad con Toph y ella lo rechazó de la manera más terrible y…

Se detuvo pues sus amigos no parecían escucharlos, riéndose más de lo debido. Zuko logró calmarse y comenzó a explicarse.

-en primer lugar Aang sobre quién es el avatar lo anuncian hasta el próximo año. Tú apenas tienes quince, aun no tienes la edad para ser el avatar y que definitivamente entre los nómadas aires hay más candidatos competentes que tú para el puesto. En segundo lugar yo nunca saldría con Mai porque ella me odia y además es gótica y me asusta y en tercer lugar, ¿Sokka y Toph? ¡Por favor!

-si amigo… mi interés es Suki y definitivamente yo nunca sería rechazado por Toph.

Aang entonces empezó a caer en la verdad y se tumbó sobre la cama algo frustrado.

-entonces nada de lo que pasó es real…- suspiró llevándose la mano a la cabeza.

-definitivamente, mi hermana nunca saldría contigo- Dijo Sokka antes de recibir un almohadazo por parte de Zuko en la cara.

-¡Chicos, el desayuno está listo!- Gritó Gyatso desde la cocina.

¡Yummi! Desayuno- Sokka se llevó las manos al estomago- vístete Aang, te esperamos abajo.

Una vez que ambos se fueron Aang volvió a suspirar, levantándose con pesar y haciendo su cama a como era acostumbrado todas las mañanas. Se vistió con sus túnicas habituales y volteó a su escritorio, solo para encontrar a su muy querido cuaderno de dibujo en una pila de libros. Sonrió mientras tomaba su mochila y recordaba que por una vez en sus sueños ella había sido suya. Con cuidado cerró la puerta de su habitación para poder desayunar e irse a la escuela.

Aquella escuela donde estaba ella, la más popular. Y donde él solo era considerado Aang, un maestro aire y Nerd. Donde solo era, "Un Adolescente Basura".


N/A: por favor no me maten solo que este final se me ocurrió de improvisto. Y espero el gesto de Toph hacia Sokka no los haya ofendido. Pero debo admitir que si a mí me hicieran lo mismo que le hicieron a Toph y después solo vinieran a pedirme disculpas como si con eso arreglaran las cosas, yo haría lo mismo.

Toda la historia fue un sueño de Aang lo cual podría ser cierto porque si leen toda la trama, termina en pocas horas. En mi parecer toda la noche de sueño de Aang.

Espero este capítulo les gustara y les dejara una buena impresión del final de la historia. No me quiero despedir sin antes darles mis agradecimientos a todos los que leen la historia. Por ustedes es que pude finalizar esta historia y puedo seguir adelante con las demás,

Gracias a todos los que comentan, gracias por dejarme sus opiniones y animarme con sus buenos deseos. Espero este capítulo, al igual que los demás merezca un review, incluso si es el de despedida, déjenme saber lo que piensan.

Gracias a los que agregaron la historia a favoritos y los que la siguen porque también son parte de este proyecto y es importante para mí que la hayan incluido entre sus historias favoritas.

Y muchas gracias a los lectores fantasmas, ustedes son importantísimos y espero saber pronto de ustedes.

Cualquier sugerencia para mis otros proyectos, como futuros, estoy encantada de recibirlos. Después de todo yo escribo para ustedes y me gustaría saber lo que piensan o esperan de mis próximas historias.

Ahora sí, me despido, no sin antes decirles que escuchen nuevamente la canción a despedida. Es especial el tiempo que invertí en esta historia…

Gracias nuevamente.

Se despide.

Katitabender