Gris

Mi vida es un gris constante ¿lo sabías, Kitty? El hecho de estar encerrada acá, viendo como los adultos se pelean entre ellos y después se las agarran con Margot, Peter y yo me hace sentir tan mal. Todo el escondite es gris, y el interior de los adultos también es gris, sus discusiones vacías y sus rutinas sin vida me dan una importante lección de cómo nunca tengo que ser en la vida. Yo jamás seré como ellos, tan ordinarios y con una vida sin emociones nuevas ni objetivos. Cuando sea adulta y tenga hijos seré radicalmente diferente a todos los adultos que he conocido. Y te prometo, Kitty, que siempre me voy a mantener firme en mis ideales y convicciones. Yo decido como quiero ser en mi vida, y los adultos grises de la casa de atrás no podrán cambiarme en lo absoluto. Ellos podrán criticarme todo lo que quieran, pero mis enormes deseos de disfrutar de la vida son mucho más fuertes que sus estúpidas palabras.