HOLAA! Mis amigos como estan? Yo con un dolor de muñeca no se porque pero será!
~ Disclaimer: Sailor Moon es un manga que pertenece a Naoko Takeuchi.
~ Sailor Moon: La vida continua ~
Capitulo 4:
La chica
Antes de darse cuenta, los gritos había invadido todo el Crown Center causando que la escases de clientes que se encontraban cerca echaran un vistazo hacia los dos hombres que estaban presentes, uno frente al otro, enojados con la presencia del otro. Esto no es lo que Darien había planeado, esto no es lo que él quería. Fue al Crown Center por un consejo, no buscando pelea y mucho menos con Andrew, pero las cosas se habían torcido bastante.
Por un lado, enojado por lo que Andrew le decía, no dejaba de decir lo primero que se le venía a la cabeza sin comprender la situación realmente. Es decir, en qué momento su cerebro proceso que buscaría una patética excusa de que Serena seguía siendo una niña y no una adulta o cuando le dijo a Andrew que a pesar de que él la amaba a ella pensaba en terminar con ella porque no estaba seguro de que el amor que sentía por ella realmente le perteneciera a él.
Andrew estimaba a Serena, la conocía desde antes de que él la conociera a ella. Había una relación de amistad entre ellos que él nunca podría romper, incluso si lo intentará. Porque Andrew la trataba como una hermana pequeña, lo que más le dolía a él era que antes de siquiera conocer su pasado como Endymion, ella estaba perdidamente enamorada del rubio y la única razón por la cual ella comenzó a amar a Tuxido Mask fue porque él siempre la estaba salvando del peligro. El amor que Serena sentía hacia él era exactamente el mismo que él sentía hacia ella, un amor que venía desde tiempos antiguos y no dejaba cabida a las respuestas de ¿realmente me pertenece a mí este amor?
– Más vale que no te atrevas a lastimarla por una tontería como esa – Declaró el rubio con un tono protector, enojado.
– Lo que suceda con Serena es asunto mío, ella es mi novia – Él dijo molesto – Además, te lo he dicho, este es un asunto complicado, no una trivialidad cualquiera
– Darien – Él frunció el ceño – Lo digo en serio, piensa en lo que estás diciendo
No. No podía pensar porque cada vez que alguien abría la boca para decirle que su destino era estar junto a aquella muchacha, él solo podía sentir los grilletes en sus muñecas, atándolo a una vida qué él desconocía si le pertenecía o no. Su sueño era ser doctor, no el príncipe de este planeta. Su sueño era salvar vidas de esta manera, no luchar junto a las scout. Su sueño... su sueño se encontraba en un mar de confusión porque ni él mismo comprendía su situación con la importancia que necesitaba.
– Si amo a Serena, pero aun no entiendo si lo que siento es real o solo una ilusión – Dijo finalmente el muchacho golpeando la mesa con las palmas de sus manos mientras miraba al joven enojado.
– ¿Qué dices? – Andrew apretó la mandíbula. Quizá molesto por su actitud, quizá molesto por las palabras que repetía.
– Lo que a mí me parece, es que en realidad no está enamorado de la chiquilla como dice estarlo – Una voz causo el que pelinegro se tensara. Cerró los ojos mientras rogaba que la mujer que estaba cerca no siguiera hablando, que no abriera la boca y se marchara. Un deseo en vano.
– ¿Quién... quién eres tú? – Andrew murmuró algo molesto mirando a la mujer de cabellos castaños que se acercaba a ambos. Traía puestos unos lentes de sol que evitaban el contacto directo con los ojos de las demás personas, vestida formalmente con un blazer color gris, una camisa rosada y una falda ajustada del mismo color que el blazer.
– Yo soy yo Yumi – La mujer dio unos pasos acercándose hacia el príncipe de la Tierra, colocando suavemente una de sus manos sobre su hombro – ¿Quién eres tú?
Darien quería que la tierra lo tragara en ese momento. Si lo que iba a suceder iba a terminar que el lío de sus pensamientos entonces él prefería que no sucediera. Andrew bajó la mirada levemente, su tono de voz se calmó y una expresión sombría se alzó en su rostro cuando lo miro de regreso.
– Dime que es mentira...
¿Cómo iba a responder ahora?
El día había llegado a la mitad finalmente y el grupo de las protectoras del planeta se encontraban haciendo la fila para el almuerzo en la cafetería. Observando todo el lugar con sorpresa en su rostro, las chicas hicieron la fila para comprar su almuerzo.
– Este lugar es inmenso – Lita dijo con sorpresa mientras cargaba una bandeja con su almuerzo tras haber pagado.
– Esto esta a otro nivel – Ami asintió con una sonrisa en sus labios dirigiéndose hacia la mesa en donde aguardaban sus amigos – Es el nivel universitario. Todo aquí sirve para la comodidad de sus alumnos. La comida, los salones, el plan de estudios. Es impresionante.
Lita soltó una risa nerviosa, claramente no es lo que ella pensaba cuando dijo que el lugar era inmenso. Dejó la bandeja en la mesa junto a Rei mientras alzaba una ceja extrañada hacia la diosa del amor que se encontraba bebiendo grandes cantidades de agua como si la vida le dependiera de ello.
– ¿Por qué estás tomando tanta agua? – Rei preguntó mientras apuntaba la botella de agua con su tenedor.
– No puedo evitar – La rubia se detuvo un momento antes de beber más agua – Tuve que... correr por todo el ca... campus
– ¿Por qué tendrías que correr por todo el campus? No estás en una clase de deportes – Taiki frunció el ceño con curiosidad.
– Aparentemente, el profesor que enseña actuación, dijo que había que fortalecer la resistencia – Explicó la muchacha dejando de beber agua – y nos hizo sufrir con cada vuelta. ¡Dios, que bien, tenía demasiada sed!
– ¿Ocurre algo Amy? – Preguntó el muchacho de lentes al ver a la chica pasear la mirada por la cafetería.
– ¿No creen que Serena ya se tardo demasiado? – Preguntó la chica – Considerando que es la hora del almuerzo y jamás pierde la oportunidad de comer
– Ahora que lo dices, es verdad – Lita coincidió – Aunque puede ser que se haya quedado en algo después de las clases
– Se habrá perdido – Rei se encogió de hombros despreocupada, nada sorprendida con la situación.
– Espero que aparezca pronto, ya tengo ganas de presumirle lo que me dijo el profesor cuando le mostré mi actuación de Sailor V. Dijo que tenía talento y que me parecía bastante a ella.
– Mina, deberías tener más cuidado con eso. Pueden descubrirte – Ami la regañó con una mueca.
– Es normal que te parezcas a Sailor V cuando lo eres – Lita se rió suavemente.
– Yo creo que tiene talento – Sonrió Yaten con calma antes de recibir un beso en la mejilla. El muchacho se removió algo avergonzado y siguió con su almuerzo como si nada hubiera sucedido.
– Nunca imagine que llegaría el día en que este amargado tendría novia – Seiya comentó causando algunas risas.
– Seiya – El platinado le frunció el ceño con un regaño. El chico rió aun más fuerte.
– Ah, no puede ser posible, me he perdido – Serena murmuró mientras caminaba sin dirección alguna por el campus universitario. Sostenía en sus manos el mapa que le habían entregado, pero su sentido de la orientación estaba tan mal que ni siquiera era capaz de asegurar que se encontraba dentro de los terrenos de la universidad aun.
Se detuvo por un momento sentándose en una banca solitaria para poder descansar. Llevaba un buen rato dando vueltas sin saber a dónde dirigirse y lo peor de todo es que había perdido la oportunidad de preguntarle a alguien la dirección.
– Rei debe estarse burlando de mí – Masculló molesta.
El clima de ese día era cálido y apaciguado, tranquilo y reconfortante, los rayos del sol golpeaban delicadamente en su rostro entregando paz y tranquilidad. Fue en ese momento que Serena se dio cuenta de lo mucho que amaba tener esa paz reinando. No habiendo peleas, no habiendo drama. Eso era perfecto, quizá este era su momento para ser una niña normal y corriente.
Unos llantos arruinaron su paz y causaron que su ceja temblara molesta, se puso en pie buscando al dueño de los llantos para poder quejarse con esa persona por arruinarle el momento de reflexión cuando se detuvo observando a una joven que no se encontraba muy lejos de ella.
– ¿Te encuentras bien?
La muchacha la miró molesta – Solo vete de aquí y finge que no me haz visto
– Que carácter – Serena murmuró pensando en Rei. Observó a la muchacha de pies a cabeza, notando que su cabello era negro y largo, tenía un mechón azul a su izquierda, por delante. Usaba una camiseta morada que tenía el diseño de una guitarra y unos pantalones negros con unas botas de tacón alto. Metiendo la mano en su bolsillo, saco un pañuelo rosado con un conejito en la esquina y se lo extendió a la muchacha – Ten
– ¿Por qué sigues aquí? – La muchacha tomó el pañuelo en sus manos.
– Supongo que no puedo ignorar a alguien que necesita ayuda – Su sonrisa se volvió torpe cuando su dedo indice rasco suavemente su mejilla – Además me he perdido buscando la cafetería así que no tengo a donde ir
La chica la miró con intriga unos minutos antes de resoplar – Debes ser nueva
– ¿Sabes dónde está? – Serena se animo de pronto.
– Por allá – La muchacha hizo un ademán con su cabeza – Tienes que tener muy mal sentido de la orientación si te pierdes. Solo sigue recto y llegaras allá
– ¡Estupendo! – La rubia dio un saltó con una sonrisa – Gracias por decirme cómo llegar
La muchacha asintió mientras se ponía en pie para marcharse. No había logrado dar más de unos pasos cuando se detuvo al ser sujetada por el brazo.
– Espera, no me haz dicho cómo te llamas o por qué estabas llorando.
La joven hizo una mueca mientras torcía los labios – No era nada, una estupidez nada más – Murmuró la chica con una mueca – Yagami Mashiro
– Shiro, entonces – Sonrió Serena ampliamente mientras alzaba la mano hacia la muchacha, quien pareció vacilar antes de aceptarla – Yo soy Tsukino Serena
– Bien, Serena, supongo que nos veremos en otra ocasión – Dijo la muchacha con una mueca antes de marcharse.
Continuara...
N/A: uuuhhh fuerte ¿Darien engaña a Serena?
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