Hola a todos. ¿Cómo han estado? ESpero que extrañando a la linda y maravillosa Naru. Sí, ya sé que con esta historia me estoy tardando demasiado, pero no puedo evitarlo. Si, también sé que los capítulos son muy cortitos, pero no puedo hacer más. De todas formas espero que si no los asuste ya con esta introducción y decidan no leer más esta historia, la disfruten
Capítulo 3
Café, donas y frijoles
Naru iba caminando con la cabeza en alto, la barbilla levantada, cuando de repente cayó al suelo dándose en toda la…
T I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I (Alarma de auto).
-¡MALDITO AUTO! -se oyó la voz de Tsunade-. ¡MALDITA ALARMA, APÁGATE!
-¡Auch! ¿Qué me pasó? -preguntó la rubia levantándose del suelo.
La chica miró a sus pies y descubrió la causa del tropiezo. A sus pies se encontraba un perro de color hueso. Al parecer el perro también se había llevado un buen…
T I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I I (La misma alarma de auto).
-¡TE DIJE QUE TE APAGARAS! -se volvió a oír la voz de la Hokage.
-¡Eh, Naruto! ¿Qué le estás haciendo a Akamaru? -dijo otra voz.
Naru volvió la cabeza hacia donde venía la voz al darse cuenta de que ésta era de chico.
El chico tomó a Akamaru entre sus brazos y lo levantó. Era Kiba.
-Te pregunté que qué le hiciste.
-¡Ay! Me tropecé con él -dijo la chica con voz soñadora-. ¡Soy tan idiota!
-¿Apenas te das cuenta de lo que eres? -le inquirió divertido el chico, creyendo que estaba hablando con Naruto.
-Sí, pero idiota por amor -dijo la rubia acercándose al chico.
-¿A qué te refieres? -preguntó Kiba empezando a asustarse.
Naru se acercó a él hasta que su boca quedó junto a la oreja de Kiba.
-¿Alguna vez te habían dicho que esa marcas que tienes en la cara son muy sexys?
-Ah… Na…ru…to -dijo el chico tartamudeando.
-En realidad soy Naru, pero si tú quieres decirme así -le dijo la chica con voz seductora.
-Naru…to, hueles muy bien -le comentó el chico sin darse cuenta de lo que aquello significaba.
-¿En serio? -preguntó la chica mientras desabrochaba lentamente su chamarra.
-Guau, guau, guau -ladró el perro.
-¿Qué? ¿Qué dices Akamaru? -preguntó Kiba sorprendido-. ¿Qué él no es Naruto?
-No, soy Naru, la…
Un sonido extraño retumbó en el aire, ahogando las siguientes palabras de la chica. Al momento siguiente Kiba cayó al suelo.
-¡Demonios! -exclamó la rubia mientras se agarraba el estómago-. No debí de haber comido frijoles. ¡Eh amigo! -le habló a Kiba-. ¿Te encuentras bien?
El chico estaba tirado en el suelo con los ojos en blanco. Naru se puso en cuclillas para poderlo ver mejor.
-Parece que se desmayó -concluyó la rubia-. Pero ¿qué clase de tipo es éste? ¡No fue para tanto!
-Kiba tiene un olfato muy sensible -dijo una voz.
La chica levantó la vista rápidamente y se encontró con un tipo muy raro.
-¿Y tú eres…? -le preguntó la rubia mientras se ponía de pie.
-¿Todavía no te aprendes mi nombre? -le preguntó el chico con un tono de voz normal-. Soy Aburame Shino.
-¡Ah! -exclamó la rubia sin saber que más decir-. ¿Y de dónde saliste?
-He estado todo el tiempo aquí -le respondió el chico.
-¡Ah, vaya! -exclamó la chica mientras dirigía la vista al suelo. Por extraño que pareciera, Shino no le había parecido sexy, o no al menos hasta que…
-¡AH, UNA ARAÑA! -gritó Naru mientras saltaba hacia Shino.
Shino tomó hábilmente a la rubia entre sus dos brazos.
-¡Me salvaste! -exclamó Naru con aquella voz soñadora mientras miraba al chico directamente a sus ojos (o al menos a los lentes).
-No es para tanto -respondió Shino mientras un ligero rubor se extendía por su rostro-. ¡Era solo una araña!
-Pero me salvaste -dijo la chica; y luego, mientras le acariciaba el pecho: -¿Qué te parece si tú y yo nos vamos a un lugar más íntimo?
-Naruto, no sabía que te gustaran estas cosas -dijo el chico.
-Me encantan. Pero dime Naru -dijo la chica mientras tomaba el cierre de la chamarra de Shino.
-Bueno, ya que tú lo pides -dijo el chico.
Shino comenzó a caminar con Naru entre sus brazos, ambos muy emocionados.
-Entonces Naruto es…
TUUUUUUU-RUUUUUUUUU (De nueva cuenta el sonido de un barco se escuchó, interrumpiendo la voz de la Hokage).
-¡Otra vez ese barco! -dijo Tsunade mientras cruzaba las manos y recargaba su barbilla en ellas-. ¡Esto es más que extraño!
-Pero -dijo Shikamaru-, ¿qué hacemos con Naruto?
-Esto es grave -dijo la Sannin-, así que sólo nos queda una opción: Llamen al Hokage.
Shikamaru y Choji se quedaron con la boca abierta. ¿En verdad la Hokage era tan… "lista"?
-Eh… usted es la Hokage -dijo Choji con voz insegura.
-¡Qué idiota! -dijo el otro chico en voz baja.
-¿En serio? -dijo Tsunade sorprendida-. ¡Guau, qué rápido llegue! Ahora, tráiganme un café expreso y unas donas.
-¿Para combatir a Naruto? -inquirió Shikamaru mientras Choji se relamía los labios.
-No, tengo hambre, no he desayunado -contestó la Hokage tranquilamente.
