Hace siglos que no actualizaba por aquí, ¿cierto? Bueno, entonces no los haré esperar más.


Capítulo 5

En busca del cejudo

-¿Dónde estará?

Naru se hallaba buscando al cejudo. Ese chico le había gustado bastante, y aunque había salido corriendo, estaba dispuesta a encontrarlo.

-¿Dónde se metió? -canturreó la chica asomándose a un armario de limpieza.

De repente, al final del pasillo apareció una chica de cabello castaño recogido en dos chongos.

-¡Eh, amiga! -la llamó Naru-. ¿No habrás visto pasar a un chico con unas cejotas, cabello de tazón y un traje verde muy sexy?

-Eh… ¿Te refieres a Lee? -preguntó Ten-Ten con desconfianza.

"La verdad es que ni siquiera sé como se llama" pensó la rubia contorsionando un poco la cara.

-Sí, es él -confirmó la chica con una falsa sonrisa.

-Pues no lo he visto -dijo la castaña mirando a Naru de forma evaluadora-. Pero, ¿para qué lo buscas Naruto?

-En realidad soy…

En ese momento llegó un chico de cabello castaño largo, amarrado en una coleta; con ojos blancos y el brazo y la pierna derecha vendados.

-…Naru -dijo la rubia empezando a mirar a Neji de aquella forma tan rara.

-¿Qué pasa? -preguntó Neji.

-No sé -respondió Ten-Ten-. No sé que le pasa a éste. Llegó preguntando por Lee, refiriéndose a él como un chico de traje verde muy sexy.

Neji miró a Naru de forma escrutadora. No cayó en la cuenta de que no era Naruto. Lo único que quería en aquellos momentos era demostrar que él era mejor que el chico zorro.

Naru cayó en la cuenta de esto, y tuvo una idea.

-¡Luchemos! -exclamó la rubia.

-De acuerdo -dijo Neji adquiriendo su posición de batalla.

-Pero si pierdes -dijo la hermana de Naruto-, harás lo que yo quiera.

-Y si tú pierdes -dijo el chico-, no volverás a tener una pelea contra nadie.

-¡Perfecto! -exclamó Naru-. Porque no pienso perder.

-Eso lo veremos. Byakugan.

De repente Neji perdió todo el interés en la pelea.

-¡Tú… no eres… Naruto! -dijo totalmente sorprendido.

-¿Qué? -inquirió Ten-Ten confundida-. ¿Por qué dices eso Neji?

-¿Recuerdas una de las habilidades de mi ojo blanco? -le preguntó Neji lentamente.

-¿Cuál? -preguntó la castaña intentando recordar-. ¿La de ver a través de la ropa?

-¡PERVERTIDO! -gritó la rubia mientras le soltaba una bofetada al chico Hyuga.

Ten-Ten se quedó boquiabierta y totalmente sorprendida. La fuerza de la cachetada había sido tal, que había mandado a volar a Neji unos diez metros.

-No, esa no -dijo el chico desde el suelo.

Naru se acercó hasta donde se encontraba Neji. Una vez que hubo llegado hasta ahí se subió encima del chico y acercó su boca al oído del chico.

-Ahora, harás todo lo que yo quiera -le dijo la rubia.

"Maldita" pensó Ten-Ten. "Le va a quitar la castidad a mi Neji".

Ten-Ten sacó un kunai y estaba a punto de lanzárselo a la rubia, cuando…

-¡Ayúdame a encontrar al cejudo! -exclamó sentándose sobre el estomago del Hyuga.

-De acuerdo. Pero quítate de encima, me estás sacando el aire -contestó el chico.


Los Anbu habían llegado al cuarto de Naruto. Éste se había quedado en el suelo, esperando a que alguien pasara por enfrente de su cuarto para pedirle ayuda. Por supuesto que había pensado en simplemente derribar la puerta, pero no creía que fuera una buena idea si después no iba a tener dinero para arreglarla.

El escuadrón de asesinos había llegado silenciosamente al lugar con las manos llenas de shurikens y kunais. Todos esperaban el momento en que su líder derribara la puerta para golpear el objetivo.

En ese momento empezó a vibrar el celular del líder Anbu.

-Esperen un momento chicos -les pidió su líder mientras tomaba su celular-. Bueno, ¿sí? ¡Ajá! De acuerdo.

Los subordinados se le quedaron viendo a su líder. ¿Quién demonios le había hablado?

-Chicos, guarden las armas -dijo el líder-. Era Hokage-sama. Han encontrado más fondos. Debemos llevarlo vivo.

-¡Ah!

Todos los Anbu se pusieron en cuclillas y empezaron a hacer circulitos en el suelo con el dedo.

-¿De qué sirve -preguntó uno de ellos- ser el escuadrón de asesinos si no podemos asesinar a nadie?

-¡Oh, vamos! -dijo el líder-. No sean patéticos.

-Entonces hazlo tú solo -le contestó otro miembro del equipo.

-De acuerdo.

El Anbu usó una sola patada para romper la puerta.

-¡Mi puerta! -gritó Naruto.

-Uzumaki Naruto -le dijo el líder de los Anbu-. Quedas detenido por acosar a tus compañeros.

-¡QUÉ! -gritó aún más asombrado el chico-. Espere, juro que lo de Sakura no fue intencional.


Naru iba caminando por el pasillo, cuando se tropezó con una chica.

-¡Naruto-kun! -exclamó muy apenada Hinata.

-¡Hola! -saludó Naru animadamente.

-¿Qué estás haciendo? -inquirió Hinata sin mirar a los ojos a la rubia.

-Buscando a… -Naru hizo un esfuerzo por recordar-. A Rock Lee.

"Ahora que ya sé su nombre tal vez sea más fácil encontrarlo" pensó la rubia con optimismo. "Gracias, amigo del ojo blanco".

-¿Tú no tienes idea de dónde puede estar? -le preguntó a la Hyuga.

-No, no lo he visto últimamente -respondió Hinata-. ¿Puedo preguntar para qué lo buscas, Naruto-kun?

-Pues porque ese chico está hecho un cuero -respondió Naru apretando los labios.

Hinata se quedó totalmente paralizada y con la boca abierta ante aquella declaración.

-Bueno, nos vemos luego amiga -se despidió Naru.

"¡Eso no puede ser!" exclamó mentalmente Hinata. "No es posible que Naruto sea como Shino-kun".

-¡Eh, Hinata! -saludó Kiba llegando junto a ella.

Sin embargo, la chica no hizo gesto de percatarse del chico que se hallaba junto a ella. Estaba totalmente asombrada.

-Hinata ¿te encuentras bien? -inquirió el chico.

Hinata siguió sin responder.

-¿Qué crees que le pase Akamaru? -interrogó el chico al perro-. ¿Crees que sea buena idea llevarla al hospital?


-Ese chico me dijo que por aquí estaba el cejudo -dijo Naru volteando para todos lados.

-¡Naruto! -exclamó una voz a sus espaldas.

Naru volteó la cabeza, y de inmediato quedó cautivada por la cara que vio. O por lo menos por lo que podía ver de cara.

-¡Por fin te encuentro! -dijo Kakashi-. Te he estado buscando toda la mañana.

-¡Ah! -suspiró la chica con ojos de borrego a medio morir.

-¿Te encuentras bien? -le preguntó Kakashi-sensei.

-De maravilla -fue la respuesta de la rubia.

Kakashi le puso una mano en la frente a la Uzumaki, comprobando su temperatura.

-No tienes fiebre. Pero luces extraño. Tal vez lo mejor será que descanses.

-¡Oh, por supuesto! -dijo la chica-. Pensándolo bien me siento tan mal. ¿Sería tan amable de llevarme hasta mi habitación?

Naru hizo una gran actuación. Se dejó caer sobre los brazos de Kakashi-sensei, quien la tomó hábilmente entre sus brazos y la cargó.

-Okey -dijo el hombre-. Supongo que es lo menos que puedo hacer por uno de mis estudiantes.

Kakashi comenzó a caminar por el pasillo en dirección al cuarto de Naruto, cuando un grupo de Anbu apareció por el extremo del pasillo, llevando al chico Uzumaki.

Hatake Kakashi no pudo hacer más que quedarse sorprendido donde estaba, mirando alternativamente al Naruto que se hallaba entre sus brazos y a aquel que era transportado por los Anbu.

-¿Naruto? -inquirió la chica que Kakashi llevaba en sus brazos.

-¿Eh? ¿Naru? -inquirió el rubio al parecer extrañado-. ¿Qué haces tú aquí?

-¿Cómo qué que hago? Tú me invitaste a venir a la Hoja, ¿recuerdas? -cuestionó la chica mientras se bajaba de los brazos de Kakashi-sensei de un salto.

-¡Oh, es cierto! -exclamó el Uzumaki.

Los mismos Anbu parecían sorprendidos con Naru.

-¡Es idéntica a Naruto-kun! -exclamó uno de ellos.

-Sí, es mi hermana geme… -comenzó Naruto, antes de caer en la cuenta.

Hubo un momento de silencio, antes de que Naruto se pusiera a gritar.

-¡HAS SIDO TÚ LA QUE HA ESTADO ACOSANDO A MIS COMPAÑEROS!

-Tranquilízate hermanito -le pidió la rubia-. Si sigues frunciendo el ceño de esa manera te van a salir arrugas.

-ME IMPORTAN UN COMINO LAS ARRUGAS -siguió gritando Naruto-. AHORA POR TU CULPA ESTOY EN PROBLEMAS, CUANDO YO NO HE HECHO NADA PORQUE ESTABA EN MI HABITACIÓN.

-¿Qué sucede aquí?

Todo mundo volteó la cabeza. Sakura y Sasuke habían llegado a la escena.

-Veo que Naruto ya encontró a su hermana -expresó Sakura.

En ese momento alguien más apareció en escena.

-Creo que por fin me libré de él -dijo Lee mientras se recargaba en un muro.

-¡Cejudo! -exclamó Naru emocionada.

Lee se quedó un momento con la boca abierta mientras veía a la rubia.

"Perdóneme Gai-sensei, pero esto es cuestión de vida o muerte" pensó Lee mientras se concentraba.

-Primera puerta, puerta de la apertura, abierta -dijo el chico.

Y así siguió hasta conseguir tres puertas, antes de salir pitando por el pasillo.

Naru sonrió.

-Definitivamente ese es el chico que quiero -dijo mientras se quitaba unas pesas de los pies.

-¡No puede ser! -exclamó preocupado Naruto.

-El que te quites unas pesas no te ayudará a alcanzar a Lee ahora que ha usado… -comenzó Sakura.

Las siguientes palabras de Sakura quedaron ahogadas cuando Naru aventó sus pesas hacia atrás… y media Konoha quedó destruida.


¿Qué les parece? ¿Quién diría que Naru tnedría semejante fuerza?