HOLAA! como estan mis lectores favoritos :D
Recordatorio:
Estos capítulos se han reescrito para una mejor comprensión de la historia y por decisión de la autora (yo) para remover contenido poco profundizado e infantil. Es posible que algunas cosas no encajen a como la recuerden (si es que ya la leyeron una vez), así que pido disculpas de ante mano. Otra cosa, si están leyendo la historia y se encuentran con los capitulos cambiados, pero los posteriores a ese cambio no están cambiados, también pido disculpas ya que mi intención es poder cambiarlos lo más rápido posible.
Disclaimer: Sailor Moon es un manga creado por Naoko Takeuchi.
~ Sailor Moon: La vida continua ~
Capitulo 9:
Seguir con mi Vida
Luego de una buena tarde tranquila en casa de Mashiro llegó la hora de volver a su propia casa. El corazón de Serena latió cuando tomó un taxi para poder regresar, ya que en su mente todos los pensamientos de lo que iba a ocurrir en esos momentos comenzaron a revolverle el estómago. Lo enojadasq ue estarían sus amigas, lo preocupadas y la noticia que debía darle. Tantos pensamientos que la mareaban.
Por otro lado, no todo era tan malo (bueno, era más complicada la situación de lo que Serena quería admitir en esos momentos) porque había podido conocer más de Shiro, se habían hecho amigas y aunque a ella no le parecía divertido el apodo que Serena le había dado, tampoco le había pedido que dejará de llamarla así. Tal vez Takeshi tenía razón y Shiro se había cautivado con la inocencia de Serena. Ella no estaba segura de qué pensar, peor le gustaba la nueva amistad que había hecho. Había invistado a la chica a comer a su casa con la promesa de que Lita haría el mejor platillo apra ella, tanto que jamás volvería a comer igual. Shiro parecía esceptica, lo que Serena dijo que sería un desafio para Lita.
Algo se sentía raro en su situación actual y ella no pudo evitar sentirse nerviosa.
Vio el enorme edificio frente a ella recordando el momento en que su familia le había contado que habían acordado pagar un loft con el resto de los padres de sus amigas. Serena estaba encantada con la idea, pero no le gustaba que aún viviendo lejos de sus padres aún tuviera que depender de ellos. Aún era lo suficientemente independiente como para separarse de ellos, pero mantuvo la idea de consultar con sus amigas sobre la posibilidad de pagar entre ellas y así poder desligarse de ellos. Amaba a su familia, pero no siempre iba a ser la princesita de papá (aún cuando legalmente era una princesa).
– Buenas tarde, Srta. Tsukino – El joven de la recepción le sonrió ampliamente.
– Solo llamame Serena, odio las formalidades – Sonrió ella devolviendo el saludo.
– En ese caso, puedes llamarme Ryu
– Hecho – A pesar de la sonrisa, la siguiente pregunta de Serena la ponía muy nerviosa – ¿Sabes si están mis amigas? Tú sabes, las chicas que viven conmigo
– Si, llegaron hace una hora – Respondió el joven – Se notaban muy preocupadas me dijeron que les avisara de inmediato si llegabas, ¿ocurrió algo importante?
– No – Respuesta automatica. Serena suspiró – Bueno sí, ah es dificil de explicar, podrías no avisar a las chicas quiero darles una... sopresa, sí eso es
– Está bien – Dijo sonriendo – Si gustas, puedes contarme luego
– Lo tomaré en cuenta, gracias – Camino hacia el elevador con pies de plomo. Se encontraba muy nerviosa y su ansiedad crecía más cuando imaginaba los regaños de Rei, las insinuaciones de Mina, las palabras duras y amables de Ami y la preocupación de Lita. Las chicas probablemente la iban a regañar por no haber vuelto a casa la noche anterior ya que no tenían ni idea de lo que había sucedido, pero Serena tenía miedo de que las lágrimas corrieran por sus mejillas en el momento en que las viera. Quería ser fuerte, pero solo era una niña llorona que no había madurado nada...
Los pensamientos se arremolinaron en su cabeza y sus ojos comenzaron a escocer rápidamente. Sintió las mejillas calientes y las lágrimas correr lentamente por ellas, a lo que Serena tuvo que limpiar rápidamente. No podía dejar que sus amigas la vieran de esta forma. Podía seguir siendo la niña llorona que siempre ha sido, pero aún podía ser fuerte si lo queria, además Shiro le había dado buenas palabras sobre las lágrimas y Serena quiso aferrarse a eso.
Era inevitable llorar, pero Serena tenía que tragarse las lágrimas para sentirse fuerte. Su llave se introdujo en la perilla y cuando abrió la puerta lo primero que vio fue cuatro rostros que la miraron preocupada, todoas aliviadas al mismo tiempo y el abrazo hizo que por un momento todo el aire se escapara de sus pulmones.
– ¡No respiro...! – Serena gimió casi asfixiada.
Hubo muchas disculpas al mismo tiempo mientras ellas se separaban. El corazón de Serena de pronto se sintió muy cálido al saber que a pesar de lo sucedido con Darién, aún había gente que se preocupaba por ella. Siempre iba a contar con sus mejores amigas para apoyarse siempre.
– ¿Dónde estabas y por qué no nos llamaste? – Lita la miró molesta. Serena resopló. Cuando se habían mudado, Ami había impuesto la regla de avisar siempre que no volvieran a casa ya sea por una razón u otra, algo a lo que todas accedieron por tanto lo normal era que todas estuvieran molestas con ella por ser la primera en romper la regla.
Serena hizo una mueca recordando el incidente con su celular – Pues...
– ¿Qué sucede, Serena? – Ami preguntó con calma.
La chica hizo una mueca mientras se dejaba caer en el sofá. Mantuvo la cabeza agachada conteniendo las lágrimas por los recuerdos del día anterior, pero se mantuvo con fuerza al decir las siguientes palabras – Yo termine con Darién – Había temor en su voz. Sus amigas no respondieron, por lo que la chica encontró valor para mirarlas y se encontró con que ninguna de ellas parecía sorprendida o tristes, en realidad, Serena se sintió ofendida por la actitud de ellas, pero en seguida un pensamiento se le vino a la mente – No me digan... ¿ustedes lo sabían?
– Lo suponíamos – Mina se encogió de hombros – Andrew nos contó algo que era digno de terminar con él.
– Oh, eso no lo esperaba – Serena se estremeció ante la idea de que alguien más supiera del asunto – ¿Qué dijo?
Las chicas se pusieron nerviosas, como si no supieran cómo responder a esa pregunta, así que Serena supuso que estaba en lo correcto al creer que Andrew lo sabía y se los había dicho a ellas.
– Darien me engaño... – Su voz sonó tan pequeña y tan triste que apenas se pudo reconocer.
– Lo sabesmo – Lita murmuró suavemente – Andrew se enteró ese mismo día y nos pidió que te llamáramos para que no fueras a verlo
No quería llorar, pero no pudo evitarlo. Las lágrimas corrieron por sus mejillas nuevamente y esta vez, Serena estaba segura de que no podría detenerlas fácilmente.
– No llores – La voz de Ami fue suave y amigable.
– No puedo... – Serena habló tan bajo que ellas tuvieron que acercarse para poder oírla mejor – No puedo... No sé que hacer. Darien me engaño... ¿cómo es posible que pudiera hacerme eso? Él no es esa clase de persona y ahora... ahora ya no sé que creer.
– Hey, todo va a estar bien – Lita la abrazó con un suave susurro.
– No, no es verdad. Nada estará bien, nada sera como antes...
Siguió llorando frente a sus amigas, con el apoyo de cada una de ellas y eso es lo que le importaba. No la iban a dejar solas y jamás le gritarían por una tontería como no haber llegado a casa la noche anterior. Podían estar molestas, pero no iban a causarle más dolor del que ya tenía. Tenía que tener un poco de fe en ellas antes de sentirse ansiosa.
– Serena... ¿ya te sientes mejor? – Pregunto Mina
– Mina... - Lita le rechisto.
– Sí lo estoy – Dije con una sonrisa triste
– Serena dinos, ¿dónde te quedaste toda la noche? – Preguntó Ami con calma.
De pronto una sonrisa más amistosa creció en el rostro de Serena recordando a su nueva amiga. El dolor por lo sucedido con Darien estaba presente, pero ella no iba a permitir que una cosa manchara la otra.
– Me quede en casa de una chica a la que conoci – Respondió – Pasaron algunas cosas, pero ella me ayudo y dejó que me quedara en su casa. Es una gran persona y ya quiero que la conozcan
– ¿Por qué no nos llamaste? – Pregunto Mina con una ceja alzada.
– Pues lo hice pero no estaban en casa – Respondió.
– Pero a nuestros celulares – Lita dijo.
Serena hizo una mueca aguantando una expresión ironica – Me quede sin saldo y ella me prestó su teléfono, pero no recordaba sus números.
– Eso no tiene sentido, tienes nuestros números guardados en tu teléfono – Ami hizo una mueca.
Serena se tensó por completo mientras desviaba la mirada ante la expresión incrédula de cada una de las chicas. Parecía que no creían sus palabras, lo que es normal ya que ella normalmente solía decir ciertas cosas para escapar de ciertas situacione sye sta era una de ellas. Dios, que bien la conocían.
Vencida con la mirada de cada una de ellas (que según Serena, cuatro contra una es una total injusticia) metió la mano entre sus bolsillos para sacar una bolsa con trozos de plastico roto dentro de ella.
– Podemos decir que fue un accidente.
– Eso explica por qué estaba fuera de servicio – Rei murmuró sacudiendo la cabeza – Serena tonta
Serena entrecerró los ojos a Rei, quien la desafio con la mirada, ¡y Serena quería responder! pero su cuerpo estaba muy cansado y su mente echa un revoltijo. Rei debió entenderlo, porque pasó de crear una pelea como siempre lo hacía y la miró con una expresión más suave.
– Creo que ire a descansar – Suspiró ella.
– Eso suena a una buena idea – Ami asintió con una sonrisa.
Lita asintió mientras revisaba su teléfono – Yo avisaré a los chicos que estás bien.
– ¿Los chicos?
– Seiya y los otros. Estaban preocupados y nos ayudaron a buscarte, de hecho aún lo están haciendo.
– Me siento como un criminal buscado – Serena se estremeció – Ahora sé cómo se sentían las maleficas. Iré a mi habitación
No esperó respuesta por parte de las chicas. Camino hacia su habitación y cerró la puerta detrás de ella. Soltó un suspiro mientras se recargaba contra la puerta. Su nueva habitación no era muy diferente de la que tenía cuando vivía con sus padres, seguía teniendo un color muy bonito y muy rosado, con algunos peluches a un lado y un escritorio con espejo a otro lado (más bien era un tocador). Definitivamente la chica se había llevado la habtiación completa, con excepción de nuevos añadidos como un teclado que estaba aprendiendo a usar y algunas pinturas (que en su opinión eran dignas de alabar, pero Rei decía que parecían hechas por niños de cinco años) que había comenzado a hacer para sus clases en la universidad.
Arte.
Quien hubiera pensado que Serena estaría tomando clases de arte en la universidad, bueno, ella podía esperar y el resto de sus amigas también, pero en su mayoría muchas personas que la conocían se sorprendieron tanto que ella creyó que la miraban con otra perspectiva. Serena aún no podía creer que todos se sorprendieran con algo que parecía tan claro a la vista de todos.
Junto a su cama, había una fotografía que le rompió el corazón en cuanto la vio. Tenía un deja vu, estaba segura de que esta no era la primera vez que sostenía una foto de ella y Darien mientras lloraba sobre el cristal preguntandose una y otra vez "por qué".
En algún momento alguien golpeó la puerta porque esta se abrió al poco, pero Serena no lo había escuchado ya que estaba tan metida en sus propios pensamientos, recuerdos y emociones que no estaba prestando atención a nada más.
– Serena... – Se secó las lágrimas rápidamente.
– Dime.
– Solo quería saber si de verdad estabas bien – Rei se acerco a ella mirando la foto en sus manos – ¿Qué harás con eso?
– No lo se – Serena respondió mientras Rei se sentaba a su lado – ¿Por qué? ¿Cómo pudo suceder esto? No lo entiendo...
– Lo siento porque no lo sé, pero recuerda que aun nos tienes a nosotras – Respondió con suavidad. Quizá en otra situación, la chica tendría miedo de la repentina amabilidad de Rei, pero Serena no era una tonta tampoco, sabía que dentro de la horrible personalidad de Rei, la chica era todo lo contrario.
– No lo olvides – Ami sonrió desde el marco de la puerta junto al resto de las chicas.
– Gracias, chicas..
– Sabes – Dijo Mina entrando y sentándose en el suelo con las piernas cruzadas – Hoy fuimos donde Darién, ¿y sabes lo que pasó?
Negué con la cabeza un poco sorprendida pero Mina se echó a reir - Rei casi lo mata
Abrió los ojos como platos – ¿En serio?
– Es verdad - dijo Lita acercándose y sentándose al lado de Mina de la misma forma – Crei que iba a lanzar sus poderes en cualquier momento
– Es cierto que dijo muchas cosas, pero por suerte no se salió nada de control - dijo Ami sentando se conmigo en la cama – Aunque admito que por un momento temí que sí se saldrían de control
Miró a Rei sorprendida, quien solo soltó un bufido mientras desviaba la mirada con un sonrojo débil – Increible y que miedo...
– Serena recuerda que para nosotras eres muy especial – Dijo Ami tomando las manos de la chica.
Serena sonrió con lo que dijo pero rápidamente su sonrisa se volvió una mueca de dolor debido a que sus muñeca aún se encontraban lastimadas y bien ocultas por la ropa. Las chicas vieron la mueca y como era de esperarse, Ami fue la primera en notar las vendas ocultas tras su chaqueta – ¿Qué sucedió aquí?
Decirle a ellas que se había enfrentado a un nuevo enemigo no era una opción, ¿verdad?
– Bueno pues...
– La verdad – Dijo Lita rápiadmente, claramente sabiendo que la chica buscaba una excusa o buscaba escaquearse de la pregunta.
La chica resopló y comenzó a contar todo lo sucedido el día anterior esperando que ellas no se alteraran.
– Debieron dejarme matarlo – Rei dijo enojada.
– Realmente ya no tiene importancia, Rei.
– Por lo que a mí me consta, me alegra que estés bien – Lita sonrió ampliamente – Bueno casi bien. De todos modos, ¿qué esperabas hacer Rei, transformarte y atacarlo para que todos descubran nuestro secreto?
– Podría haber sido una opción – Rei se encogió de hombros.
Ami resopló – Concuerdo con Rei al pensar que Darien se ha pasado de la raya, pero pudo haber sido solo un accidente. No saquemos conclusiones. Además, no podemos usar nuestros poderes para capricho propio, independiente de la razón.
– Que diplomatica – Lita hizo una mueca – De todos modos, podría golpearlo yo misma
Rei torció el gesto – Esa no sería mala idea, pero no vale la pena hacerlo.
– Woah, Rei está teniendo la razón... que miedo – Serena hizo una mueca.
– ¿Qué dijiste?
– Ya sabes a qué me refería.
– Chicas, hay algo que me está molestando – Mina miró a sus amigas con una expresión seria, cosa rara en ella. Rei, que s eencontraba pellizcando las mejillas de Serena, soltó a la muchacha sorprendida por la expresión de la chcia – ¿Qué pasará ahora? ¿Qué pasará con Tokio de Cristal y Rini?
Serena se quedo estatica durante un buen momento. Tantos pensamientos, tantos lios en su cabeza. Debido a que no quería pensar en Darien no había tenido tiempo de pensar en el futuro, en Rini... Su boca se seco y un sentimiento egoísta corrió por sus venas. Quería a Rini en su vida, pero cómo iba a hacerlo sin Darien?
– No lo sé...
– La situación es muy complicada como para que podamos responder ahora – Ami torció el gesto pensando – Tal vez debamos hablar con Setsuna para tener una respuesta clara
– Tal vez – Serena dijo con seriedad – Pero quiero continuar con mi vida y no quedarme estancada en lo que acaba de suceder, incluso si es difícil. Quiero a Rini en mi vida, pero ahora mismo no sé qué más hacer o siquiera en qué pensar. El futuro está en peligro, pero mi presente no... Voy a aferrarme a esto
Continuará...
N/A: Y eso es todo por hoy me voy dejen Review.
Se despide Lira12
