Hola a todos. Me disculpo por el retraso, pero entre la finalización de El Hada De Los Deseos Y El Desastre, continuar con Albus Potter y escribir ahora Algo Inesperado no había tenido mucha inspiración para esta historia. Pero aquí está otra capítulo finalmente de las aventuras de Naru. Está cortito, pero espero lo disfruten.
Capítulo 7
Reemplazando a Naruto
Naruto se hallaba en el hospital, recuperándose lentamente de sus heridas (Imagínense que daño debió de haber sufrido para que éstas no sanaran de inmediato), cuando sonó la puerta de su habitación.
"Espero que sea Sakura-chan" pensó emocionado el chico.
—Adelante —dijo el Uzumaki.
La puerta de la habitación se abrió, y Hinata entró por ella.
—¡Ah, eres tú Hinata! —exclamó un poco decepcionado el chico.
—Naruto-kun, ¿cómo sigues? —le preguntó la chica sin atreverse a mirarlo directamente.
—Mejor que cuando Naru acabó de golpearme, pero lamentablemente todavía no me puedo mover con total libertad —respondió Naruto, y luego, al percatarse del paquete que Hinata llevaba en las manos—: ¿Qué es eso?
—Es algo que traje para ti —contestó la Hyuga extendiéndole el paquete a Naruto.
—¿Y qué es? —inquirió Naruto mientras abría el paquete.
—Es un poco de ungüento curativo y algo que yo misma preparé para que comieras —contestó Hinata.
—Muchas gracias Hinata —exclamó Naruto mientras abría el molde que llevaba dentro el paquete—. Bien, pues Itadakimasu.
Naruto no había acabado de decir eso cuando la puerta se volvió a abrir, y por ella entraron Sakura acompañada por Naru, la cual fue directamente a sentarse a la cama de Naruto.
—Naruto, ¿qué demonios estás haciendo? —inquirió la Haruno—. ¿Los médicos te han dado permiso de comer algo que no sea el menú del hospital?
—Pero no tiene nada de malo —protestó el rubio—. Además, lo ha preparado Hinata para mí.
—Pues se nota que se esmeró mucho. Estaba realmente delicioso —expresó con gusto Naru mientras se chupaba los dedos.
Todos voltearon a ver a la chica, y cuando Naruto bajó la vista hacia el molde vio que éste se encontraba vacío.
—¡AAAH! —gritó el chico—. ¡Te lo has acabado todo!
—¿Qué no acabas de oír a Sakura? No puedes comer otra cosa que no sea el menú del hospital —dijo a modo de respuesta la rubia—. De verdad lo siento Hinata-san, pero si te sirve de consuelo estoy segura que Naruto lo habría disfrutado tanto como lo disfruté yo.
—¡Eres una maldita! —exclamó en voz baja el Uzumaki.
—¿Dijiste algo? —inquirió en tono amenazador su hermana, mientras su cara adquiría una expresión que envidiaría el mismísimo Satanás.
—No, nada —contestó nervioso el rubio.
"No quiero que me vuelva a golpear" pensó desesperadamente el chico.
—¡Qué bien! —exclamó Naru cambiando por completo su expresión y adquiriendo un tono de voz tierno y amable—. Eso quiere decir que ahora Hinata, Sakura y yo podemos irnos a divertir mientras tú te quedas aquí esperando a que tus heridas sanen.
Y dicho esto jaló a las dos chicas hacia la puerta, aunque al parecer Hinata no quería dejar a Naruto sin más. Sakura no opuso resistencia, ya se había dado cuenta de que era mejor dejarse llevar por Naru que contradecir sus deseos. A menos que quisieras acabar como Naruto.
—¡Está loca! —exclamó Naruto mientras la puerta se cerraba.
—¿Dijiste algo?
—No, nada —contestó casi gritando Naruto cuando sintió el aliento de Naru a su lado.
—Es imperioso que el equipo siete realice esta misión —dijo Tsunade detrás de su escritorio.
—Lamentablemente me temo que solo podremos ir Sasuke, Sakura y yo —respondió Kakashi—. Naruto sigue en el hospital después de lo que pasó antier.
—Sí, he estado pensando en eso —dijo la Hokage—. Debido a eso pensé primero en mandar a otro equipo, pero desafortunadamente ya todos tienen misiones asignadas. Así que he decidido que irán ustedes, y en el lugar de Naruto irá…
En ese momento la puerta del despacho se abrió.
—¿Qué? —inquirió Kakashi sorprendido—. ¿Nos acompañará Iruka-sensei?
—¿Acompañarlos? —inquirió confundido Iruka.
—Él no es su compañero —respondió Tsunade-sama—. Tiene cosas que hacer en la academia. ¿No es cierto Iruka? Es más, ¿qué haces aquí? ¿Por qué no estás en la academia?
—Me temo que los docentes tenemos problemas para dirigir los grupos después de que la hermana de Naruto se ha puesto a dar clases —contó Iruka.
—¿A qué te refieres? —inquirió preocupada la rubia—. ¿Me estás diciendo que los chicos están solos?
—No, Shikamaru-kun está con ellos —contestó el profesor—. Al parecer es el único que puede resistir la técnica que les ha enseñado Naru.
—¿Qué técnica les ha enseñado? —inquirió perpleja la Hokage.
—Sexy no jutsu —respondió Iruka apenado.
—Nunca he oído hablar de esa técnica —dijo la rubia.
—Digamos que solo es efectiva contra hombres —dijo Iruka adquiriendo un tono más rojo.
—No sé de lo que me estás hablando, pero si ese es el caso junta a todas las Chunnin que puedas y que ellas se encarguen de la academia —ordenó Tsunade.
—A sus órdenes, Hokage-sama —exclamó Iruka antes de salir del despacho.
—¡Ay! —exclamó cansinamente la Hokage—. Naru está provocando más problemas en la hoja que los que provocó alguna vez su hermano.
—¿Alguien me llamó? —inquirió la rubia que se encontraba al lado de Kakashi.
—¿Cómo entraste aquí? —cuestionó alarmada Tsunade.
—Por la puerta —respondió tranquilamente la Uzumaki.
—¿A qué hora? —inquirió Kakashi-sensei.
—Cuando Iruka-sensei salió —contestó la rubia.
—En fin. ¡Qué bien que estás aquí! —exclamó la Hokage—. Kakashi, te presento a la nueva unidad de tu equipo.
—¿QUÉ? —gritó sorprendidísimo Kakashi-sensei.
—¿Por qué seguimos aquí? —inquirió Sakura con interés.
—Porque tenemos que esperar a que llegue el último miembro del equipo —respondió el profesor.
Sakura, Kakashi y Sasuke se hallaban en la entrada de la villa. Kakashi se veía claramente decaído.
—Pero no entiendo —protestó la Haruno—. No esperará que Naruto ya se pueda mover libremente después de cómo lo dejó su hermana, ¿verdad?
—No, por supuesto que no. Sin embargo, Hokage-sama nos ha asignado un reemplazo —comentó Kakashi.
"Aunque hubiera preferido que no lo hubiera hecho" pensó Kakashi para sí.
—¿Quién será el reemplazo de Naruto? —inquirió el Uchiha.
—Yo —respondió una voz a sus espaldas.
Los tres voltearon la cabeza, y se encontraron con "ella".
—¿Ella es el reemplazo? —cuestionó Sasuke incrédulo.
—Así es —fue la respuesta de Kakashi.
"¡Demonios!" exclamó Sakura-inner. "Ella no debería venir con nosotros. Siempre quiere hacer las cosas a su manera".
—¿Qué sucede guapo? —le preguntó Naru al Uchiha—. ¿Acaso se te ocurre otro Ninja que sería mejor compañero que yo?
"¡Ahora le dice guapo a Sasuke!" expresó muy molesta Sakura-inner. "No, ésta es la gota que colma el vaso. En cuanto tenga oportunidad me desharé de ella".
—¿Y a ti qué te sucede Sakura-chan? —preguntó la rubia.
—Nada —respondió rápidamente la pelirrosa con una sonrisa—. Solo estoy feliz porque nos acompañes en esta misión.
—Entonces no perdamos más tiempo y vayamos —exclamó la chica mientras se ponía a caminar.
—¡Eh, Naru! —llamó Kakashi-sensei.
—¿Qué pasa? —inquirió la Uzumaki adquiriendo esa expresión que envidiaría Satanás—. ¿Acaso quiere llegar tarde como siempre, Kakashi-sensei?
—No, lo que pasa es que tenemos que ir por allá —dijo el profesor señalando una dirección diferente a la que había tomado la rubia.
—Ooops! I did it again! —exclamó la chica con una sonrisa—. Okey, vayamos hacia allá.
"Esta chica me va a volver loco si no me ando con cuidado" pensó Kakashi mientras suspiraba. "Al parecer ya pretende incluso quitarme el liderazgo del grupo siete. Eso es algo que ni siquiera Naruto había intentado hacer".
