Hola nuevamente a todos. Tiene siglos que actualice esta historia. Lo siento, pero como les había dicho no iba a ser una historia que fuera a actualizar muy seguido. Pero aún así estoy dispuesto a terminarla, aunque me tarde 10 años. Y para acelerar un poco el proceso, aquí les dejó otro capítulo. La verdad es que creo que esta historia va de mal en peor. Si creen lo mismo por favor hagánmelo saber y veré que puedo hacer con mis dotes para escribir comedia


Capítulo 8

Camino a la granja

—¿Falta mucho para llegar? —inquirió Naru hastiada.

—Creo que no —contestó Kakashi-sensei.

—¿Por qué lo preguntas? —cuestionó Sasuke al parecer divertido—. ¿Acaso ya te cansaste?

—De caminar no —respondió la rubia—. De lo que estoy cansada es de ver los mismos árboles una y otra vez.

—¿De qué hablas? —inquirió Kakashi.

—¿Qué no se han dado cuenta? —preguntó Naru—. Todo el camino hemos tenido a nuestra derecha primero un roble, seguido de un cedro, después un pino, un arbusto enano, un sauce, un manzano, un nogal, y después nuevamente el mismo roble seguido por el mismo cedro, el mismo pino, el mismo arbusto…

—¿Estás segura? —inquirió Kakashi.

—Totalmente —contestó la rubia—. No hay ninguna sola diferencia entre un roble y el siguiente.

Sakura cerró los ojos un momento y después maldijo por debajo.

—¡Estamos dentro de un genjutsu! —exclamó la pelirrosa visiblemente molesta.

—Lo más seguro es que llevemos bastante tiempo caminando en círculos —opinó Kakashi-sensei.

—¿No se supone que ambos eran muy buenos reconociendo los genjutsu? —cuestionó Sasuke.

—No pensé que seríamos atacados por ninjas en estos momentos —respondió Sakura molesta—. Es por eso que no presté atención a lo que nos rodeaba.

—¡Pero es extraño! —exclamó el profesor.

—¿Qué es extraño? —inquirió el Uchiha.

—Nos hicieron caer en un genjutsu, pero no nos han atacado después —comentó Kakashi—. ¿De qué les servía dejarnos caminar en círculos sin más?

—Tal vez están esperando a que nos cansemos para atacarnos —sugirió Sasuke mientras intentaba sentir alguna presencia a su alrededor.

—Puede ser —aceptó Kakashi—. Mientras tanto, salgamos de eso. Liberación.

Y el Genjutsu se disolvió.

—Estemos más atentos de ahora en adelante —dijo Kakashi retomando la marcha.

—Okey. Entonces yo seguiré estudiando —exclamó muy animadamente Naru.

Los otros tres voltearon a ver a la rubia, la cual llevaba un gran libro entre las manos titulado Genjutsu.

—¿Para qué traes eso? —inquirió la Haruno.

—Siempre he sido muy mala en el genjutsu, así que pensé que aprender algo de teoría me vendría bien —respondió Naru—. Me lo ha prestado Tsunade-nobachan, y acabó de terminar el capítulo titulado "Cómo dejar a tu enemigo dando vueltas sin parar", aunque a decir verdad no entendí nada. Y la verdad ni siquiera estoy segura de que la técnica mencionada ahí funcione. La hice y no noté ninguna diferencia.

Los otros tres se quedaron con la boca abierta. Aquello no era posible.

—¿Cómo puedes decir que no funcionó cuando nos tuviste caminando en círculos por espacio mínimo de media hora? —inquirió incrédulo Sasuke.

—¿Yo hice eso? —cuestionó sorprendida la Uzumaki—. ¿A qué hora?

"¡Es más estúpida que Naruto!" exclamó realmente molesta Sakura-inner.

—Mejor continuemos —dijo Kakashi cansinamente.


Los personajes llegaron a una posada, a comer algo después de la caminata que Naru les había impuesto.

—Pues tal vez eso les sirva para aprender a no confiarse incluso en misiones que parecen fáciles —exclamó la rubia después de que todos la hubieran regañado.

—¿Qué les traigo? —inquirió un chico parándose enfrente de ellos.

Naru quedó embobada.

—¡Aquí vamos de nuevo! —murmuró Sasuke.

—Yo quiero un plato de curry —dijo Sakura.

—A mí tráigame lo mismo —dijo Kakashi.

—Unas bolas de arroz para mí —dijo Sasuke.

—¿Y para usted? —le preguntó el chico a Naru.

—Tu presencia estaría bien —contestó la chica sonriendo.

—¿Disculpe? —le dijo el chico como si no hubiera escuchado bien, aunque se había puesto algo rojo.

—¿Cómo te llamas guapo? —preguntó la rubia con una sonrisa coqueta.

—Kenta —respondió el chico apenado.

—Tráeme un tazón de ramen —dijo finalmente la rubia.

—De acuerdo —expresó el chico sin que el color rojo desapareciera de su rostro,

El mesero se alejó, y Naru volteó sonriente a ver a sus compañeros de equipo.

—¿No estarás pensando echarle el ojo? —le preguntó Sasuke.

—¿Yo? ¿Me crees capaz? —cuestionó la rubia—. Debes de saber que yo solo me fijo en chicos guapos.

"Pues yo no diría que Lee-san es guapo" pensó Sakura. "Tal vez simpático, pero no guapo".

—Aunque por otro lado ese chico está bastante guapo —dijo Naru volteando a ver al mesero—. ¿No lo crees Sakura-chan?

Sakura se quedó pensativa un momento.

—Tiene bonito cabello —opinó la pelirrosa—. Pero de ahí en fuera no le veo nada especial.

—¿Bromeas? —cuestionó la rubia—. ¿Qué me dices de esos labios sensuales que tiene? ¿Y ya viste su trasero? Lo tiene redondito y bien formado. ¿Y ya lo viste por enfrente? Se nota que tiene un buen instrumento.

—Dejen de hablar de esas cosas —dijo Sasuke realmente asqueado.

—¿Acaso no sabes reconocer la belleza humana? —le preguntó la rubia.

—Lo que no sé es fijarme en un chico —respondió Sasuke—. Y menos si lo que quiero es llevármelo a la cama.

—No había pensado en eso, pero es buena idea —opinó la rubia—. Gracias, Sasuke-chan.

—No me digas chan —le dijo el Uchiha.

—Te digo como yo quiero. Estamos en un país libre —le dijo la Uzumaki mientras el mesero regresaba con los platos ordenados.

—Aquí está lo que pidieron —les dijo Kenta mientras le daba a cada uno su plato.

—Oye, ¿cuánto cuesta la habitación? —inquirió Naru.

—Veinticinco —respondió el mesero—. ¿Por qué?

—Para alquilar una y así podamos usarla tú y yo —contestó la chica con voz coqueta.

Aquello originó que el chico adquiriera un color rojo nunca antes visto.

—Déjalo en paz Naru. Recuerda que tenemos que llegar a la granja —le recordó Kakashi—. De por sí ya nos atrasamos gracias a tu Genjutsu.

—Okey, okey —dijo la rubia—. Tendrá que ser a mi regreso guapo.