Bueno ya pasaron los exámenes y ya puedo continuar este fic. Disfruten.

2ª parte.

-¡R-Rima!

-¿Q-Que esta pa-pasando aquí?

Amu se soltó del agarre de Ikuto, que estaba molesto por la interrupción.

-O-Oye Rima ahora te lo explico ¿ok?-dijo muy avergonzada Amu-¡Ikuto! ¡Dame eso y vete!

-Vale...-dijo este aún molesto, y le dio su pantalón de pijama.

Ikuto salió al balcón y saltó, dejando a Rima y Amu solas.

-Oye Rima todo esto es cosa de...

-Utau.

Amu se sorprendió bastante. ¿Cómo sabía que era cosa de Utau?

-¿Cómo lo sabes?

-Pues porque ella me dijo que viniera, pero no me dio ninguna explicación. Y además tenía una sonrisa muy extraña... Pero seguro que me envió para que Ikuto no se pasara de la raya.

-Pues yo quería que se pasara de la raya...

-¿Que dijiste Amu?

-¿Eh? No nada... Rima no se lo digas a nadie porfavor...

-Vale.

-¿Y como entraste?

-Pues porque la puerta de la calle estaba abierta. Bueno me voy ya.

Rima salió de la habitación pero antes de eso le dijo a Amu.

-Y respecto a lo ocurrido... nose si me podré mantener callada por mucho tiempo...

Amu lo escuchó perfectamente y se imaginó la escena en que todos los guardianes la miraban muy mal en especial Tadase. Un aura negra envolvió el semidesnudo cuerpo de Amu.

-Amu-chan, no te pongas así... Que seguro que Rima-chan no se lo dirá a nadie- desuu-dijo su chara verde, Suu.

-¡Es verdad no se lo dirá a nadie! ¡Ánimo Amu-chan!-Le animó la chara rosa, Ran.

-Y-Yo no estoy t-tan segura...-les contestó Amu muy pero que muy apenada.

-Amu-chan, ¿tus padres cuando vuelven?-preguntó la chara azul, Mikki.

-Pues vienes dentro de 3 semanas. ¿Porque lo preguntas?

-Porque así podrías invitar a Ikuto y A Yoru para pasar esas 3 semanas juntos ¿no?

-¡JAMAS!

Las charas se asustaron por el comportamiento de su dueña, que hizo que Día saliera de su huevo en el mismo estado que las demás charas.

-Amu-chan, ¿Que pasa?-preguntó con un tono preocupado Día.

-¡Que Mikki quiere que yo deje que se queden a vivir a mi casa esos 2 nekos hentais!

Día miró a Mikki pícaramente. Esta se sonrojó y desvió su mirada hacia otro lado que fueran los ojos acusadores de Día.

-Mikki, ¿no será que quieres a Yoru a tu lado?-preguntó Día con una sonrisa pícara en su carita.

-¡Pe-Pero q-que di-dices!-exclamó Mikki, que ahora su cara estaba teñida por todos los tonos de rojo que existían.

Las charas se miraron y empezaron a cantar en coro:

-¡Mikki y Yoru sentados bajo un árbol dandose besitos! ¡B-E-S-I-T-O-S!

-¡CALLAOS!

Mientras las charas estaban en sus temas, Amu se estaba replanteando la idea de Mikki. Amu se imaginó estar 3 semanas en su casa con Ikuto, solos, sin padres, haciendolo TODO... Ella se sacudió la cabeza. ¡No podía pensar en aquellas cosas! ¡Se estaba volviendo una pervertida!

-Amu-chan.

-¿Si Día?

-Vas a dejarlos vivir aquí ¿verdad?

-Emm... Bu-Bueno... S-Si...

-Mira Mikki, ya obtuviste lo que deseabas, pero, ahora no hagais nada raro el neko y tú...

-¡QUE TE CALLES DÍA!

-Bueno, si van a quedarse, la casa tiene que estar en perfectas condiciones ¿no?

-¡A limpiar! ¡Ánimo!

-Pero esque no hay ganas de limpiar Día.

-Dejenselo a Suu ^^. ¡Cambio de carácter!

Amu empezó a limpiar, involuntariamente, toda la casa que le tardó hacerlo 2 horas. Cuando acabó se sentó en el sillón de la sala de estar, super cansada.

-Estoy rendida...-se dijo Amu.

-Hola Amu...-susurró una voz masculina al lado de su oreja, haciendo que esta se estremeciera.

Esta se giró y se encontró con unos ojos zafiros, los mismos que había visto esta mañana en su habitación. Amu saltó del sillón y se pegó a la pared, lejos del chico-gato que había entrado en su casa.

-¡I-Ikuto! ¿¡Como entraste!

-Pues por la ventana de tu habitación. Deberías cerrarla, porque se puede colar algún pervertido y hacerte cosas...

-¡Como tú!

Ikuto se acercó a ella, dejando 2 centímetros de longitud entre sus rostros.

-Si... como yo...

Juntó sus labios fríos con los cálidos de Amu. El beso que Ikuto le estaba dando estaba cargado de cariño y amor. Amu correspondió al beso encantada, y intentó hacerlo más apasionante. En este intento, Ikuto aprovechó para introducir su lengua en la cálida boca de su amada, saboreando cada rincón de esta. Amu hizo lo mismo. Lamentablemente se separaron por falta de oxigeno. Se miraron. Amu estaba más roja que un tomate y Ikuto la miraba con un deseo inmenso.

-Ikuto...

-Amu...

Se besaron otra vez. Después de el apasionante beso, Ikuto bajó por su cuello, besandolo, succionandolo, lamiendolo y mordiendolo. Amu se estremecía al sentir cada contacto de los labios de Ikuto contra su piel. Amu le acariciaba la espalda delicadamente. Las manos de Ikuto de colaron por su camiseta, topandose con el sujetador. Este lo arrancó con fuerza. Aunque Amu tuviera la camiseta, se podían apreciar esos pechos tan bonitos a los ojos de Ikuto. El nombrado cogió los pechos de la muchacha y los masajeó, provocando espasmos de placer en Amu.

-Aaaah... Dios... Ikuto...-gemía esta.

Estuvo apunto de quitarle la camiseta, pero hubo otra interrupción. Esta vez de un muchacho rubio de ojos carmesí.

-Hinamori-san...

-¡Tadase!

¡Ya esta! ¡Fin de la 2ª parte! ¿Que pasará ahora que Tadase los vio? Mmmm... ¡Lo tendrán que ver en la próxima parte! ¡Sayonara!

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