Bueno lamento la esperaaaa. Aquí esta la 5ª parte del fic. Disfruten.
5ª parte.
Amu se levantó temprano para preparar el desayuno. Ikuto dormía plácidamente en la cama de la muchacha pelirosada.
-¡Suu! ¡Ven por favor!-pidió la chica de orbes doradas.
-¡Hai!-dijo la chara verde volando hacia Amu.
Hicieron un cambio de carácter y se pusieron a hacer el desayuno inmediatamente. Ikuto se despertó y bajó a la cocina. Abrazó a Amu por la espalda y esta se sorprendió bastante.
-Hola mi dulce Amu-saludó Ikuto.
-Hola Ikuto-contestó Amu.
-¿Que haces?
-El desayuno ¿Que estas ciego?
-No, pero esque me se hace raro verte cocinando.
-Pues que sepas que cuando no estan mis padres, que es casi siempre, cocino yo...
-Con ayuda de Suu.
-Con ayuda de Suu. No me repitas.
-Yo dije eso antes que tu así que debería decirte yo eso ¿no?
-Hmp.
-Me encanta la cara que pones cuando sabes que no tienes razón.
-Callate y sueltame, si no quieres quedarte sin desayuno.
-Vale vale.
Ikuto soltó a Amu y esta siguió haciendo el desayuno tranquilamente, con ayuda de Suu. Cuando acabaron, sirvieron la comida en la mesa y empezaron a comer. No hacia falta decir que Ikuto nada más lo sirvieron ya se acabó el desayuno.
-Tú eres muy rápido ¿no?-dijo Amu con una gotita al estilo anime en la cabeza.
-Si y ahora me voy a vestir-contestó él mientras se levantaba.
-Oki.
Mientras Ikuto se vestía, Amu terminaba de desayunar. Después de recoger todos los platos y lavarlos, Amu cogió la lista de Utau.
"Ir por la casa sin ropa interior... Se nota que Utau y Ikuto son hermanos..."pensó Amu.
La peli-rosada subió las escaleras directa a su habitación y abrió la puerta. Ikuto no estaba en ella, pero si había una nota de él que decía:
Amu me he ido a un lugar de la ciudad para relajarme. Volveré a la hora de comer.
Adiós, mi dulce Amu.
"Bueno, mejor así..."pensó la peli-rosada.
Amu se quitó el pijama y se puso una camiseta larga holgada de color negro y una falda blanca, eso si, sin ropa interior. Bajó al salón y se sentó en el sofa para ver la tele.
-Amu-chan-dijo Mikki tapandole la vista al televisor.
-¿Que quieres, Mikki?-dijo ella intentando ver la tele.
-Pues me preguntaba si nos dejarías ir a mi y a las demás a dar un paseo.
-Claro que podeis ir. Pero volved a la hora de comer.
-¡Hai!
Después de la charla, Mikki se fue con las demás a dar un paseo por el barrio. Pasaron las horas y Ikuto volvió a casa de Amu.
-¡Ya estoy en casa!-dijo Ikuto.
-Hola-contestó Amu fríamente.
Ikuto se acercó al sofa y la abrazó por el cuello.
-Mi querida Amu, ¿porque eres tan fría?
-Porque si.
-¿Bueno, y que hay para comer, cariño?
-Ikuto, no soy tu mujer.
-Pronto lo serás Amu, pronto lo serás...
Dicho esto Ikuto se alejó de Amu y se fue a la cocina. No había nada preparado.
-¿Donde está la comida, Amu-koi?-preguntó Ikuto desde la cocina.
-Hasta que no vengan las charas no hay comida-contestó Amu.
-¡Ya estamos aquí!-dijeron las charas al mismo tiempo.
-Suu, cambio de carácter.
-Vale Amu-chan -desuu.
Hicieron de nuevo el cambio de carácter y terminaron de hacer la comida en un segundo.
-¡Pescado-nya!-exclamó Yoru emocionado.
-Amu, ¿Te he dicho que te quiero?-dijo Ikuto mirando el pescado.
-No.
-Pues te quiero.
-Vale y ahora a comer.
-¡Hai!
Todos se pusieron a comer la deliciosa comida preparada por Amu y Suu. Yoru disfrutaba con cada mordisco que le daba al pescado, al igual que su dueño. Amu los miraba divertida. Cuando acabaron de comer las charas se pusieron a hacer la siesta mientras que Ikuto y Amu estaban en el sofa viendo la tele. Entonces Ikuto se acercó a Amu y la besó. Amu correspondió al beso, incluso lo hico más profundo. La húmeda lengua de Ikuto se coló en la boca de Amu y danzaba con la de Amu. Los chicos se separaron por falta de aire. Ikuto bajó a su cuello y lo besó delicadamente. Luego lo lamió y mordió. Estas acciónes hicieron que Amu soltara suspiros. Ikuto subió la camiseta de Amu y la arrancó de su cuerpo.
-Amu, ¿Que se te olvidó ponerte el sujetador?-preguntó Ikuto con una sonrisa pícara.
-Callate-contestó ella avergonzada.
-Si no te pusiste sujetador, me imagino que bragas tampoco...
-H-He dicho q-que te ca-calles...
-Je.
Ikuto masajeó los pechos de Amu y luego atrapó uno de los pezones de Amu y lo empezó a succionar. Amu soltaba gemidos de placer, que era música celestial para los oídos de Ikuto. El chico dejó los pechos de Amu y bajó una de sus manos hasta la entrepierna de la muchacha. Masajeó suavaemente el clítoris de Amu y esta soltó gemídos más fuertes que los anteriores. El chico ante estos ruidos metió un dedo en la cavidad de Amu y lo movió rápidamente. Luego metió 2 más. Entonces Amu llegó al orgasmo.
-I-Ikuto es me-mejor que l-lo dejemos...-dijo ella intentando calmar su respiración.
-Bueno como tu quieras. Me voy a duchar-dijo este apenado.
-V-Vale...
Ikuto se levantó y se fue a duchar. Amu se puso de nuevo la camiseta y se puso a ver la tele. Se pasaron las horas y se fueron a dormir porque ya era de noche.
-Buenas noches, Amu-koi.
-Buenas noches, Ikuto-koi.
Bueno... Se supone que les debo una disculpita ¿no? Pues allá vamos: ¡SIENTO NO HABER PUBLICADOOO!
Inner: Nombrame ¿no?
Anake: A si esta es mi Inner, Tamara. Se fue de vacaciones a Japón y no me invitó la muy...
Inner/Tamara: ¡Esa boquitaaaa! ¡Que tengo a tus charas!
Anake: Vale me callo. ¡Bueno adiós y cuidense!
Inner: ¡Y no se olviden de los reviews!
