Muchisimas gracias por todos sus comentarios!, aunque se que no les conteste, de verdad cada uno fue muy valioso para mí...Lamento haberlas dejado así el capitulo pasado y aunque no prometo que se aclare todo en este, espero que les guste.

Muchas de ustedes me dieron muy buenas ideas acerca del drama del fic, mucho más realistas que el que tenía en mente, que incluso ahorita hasta estoy pensando (si me lo piden) hacer un final alternativo si no les agrada este. En cuanto a lo largo del fic, ahí si les tengo que decir que DEFINITIVAMENTE no pasara de los cuatro capitulos, porque sé por experiencia que si decido ampliarlo, hay más posibilidades de que nunca lo termine, así que más vale corto pero seguro.

Así que aquí les dejo la continuación de mi fic...

Capitulo anterior:

No había pasado ni una hora desde que llegué a mi casa, cuando finalmente tocó Edward y dijo:

-Estoy listo para hablar-

Lo deje entrar a la sala, ya que Charlie se había ido a dormir. Nos s entamos en sillones separados y realmente podía sentirse la tensión en el ambiente, no supe cuanto tiempo nos quedamos así, solamente sentados y sin decirnos nada, hasta que Edward decidió romper el silencio.

-Así que… estás embarazada- pude sentir su incomodidad y respondí:

-Sí lo estoy y es tuyo- aclare antes de que intentara suponer lo contrario.

-Eso fue lo que pensé- bajo su mirada y suspiro -¿Y qué es lo que piensas hacer Bella?-

-Pienso quedármelo- levanto su rostro con sorpresa y pude notar cierto alivio en su mirada ante mi respuesta.-Voy a cuidarlo, pero no por eso quiero que te sientas obligado a nada, puedes hacer como que esto nunca sucedió y tampoco te pido nada para él sino…-

-Bella, ya me canse de actuar como si nada hubiera pasado- tomó un bocado de aire y paso una mano por su cabello con frustración -Se que el hecho de acostarnos no significo nada para ti, pero para mí fue ¿cómo decirlo? fue… algo importante- rió ante su propio comentario y agregó- demonios, me escucho como una niña- pareció hablarse más para sí mismo que para mí y pude notar que estaba algo nervioso.

-Yo ¿Es… es en serio?- era como si no entendiera lo que me acababa de decir, tal vez solo entendí mal lo que me dijo.

-Se que no te gustara mi respuesta Bella, pero sí, es en serio. Y con respecto a lo del bebé, yo no voy a desaparecerme y ya, pienso estar ahí para él - ahora en verdad me tenía más confundida que nunca, si él pensaba eso respecto a mí y a nuestro hijo, entonces ¿Por qué?, no entendía nada.

-Edward, no entiendo…. ¿Entonces por qué…?-

-¿Por qué, qué?-

-¿Porque estas con Rosalie si sentías eso sobre lo que paso entre nosotros?- pregunte elevando un poco mi voz.

-Porque cuando me dijo que tú no querías saber nada de mí, ella me pidió que le diera una oportunidad- explicó- me sentía herido Bella y como yo ya no tenía nada que perder, la acepte-

-¿Eso fue lo que ella te dijo?- en cualquier otro momento no lo hubiera creído, pero ahora sabía de lo que Rosalie era capaz de hacer.- ¿Y tú se lo creíste?-

-¿Cómo no iba a serlo? Tú eres su mejor amiga, además de que tu actitud de estar evitándome todo el tiempo dejo las cosas aún más en claro-

-ELLA NO ES MI AMIGA, además ese no era el motivo por el cual yo te evitaba, tenía miedo de que pensaras que era una cualquiera, yo nunca había hecho nada parecido a lo de aquella noche, ni siquiera había tomado un vaso de licor antes – me puse de pie por lo que me acababa de revelar sintiéndome realmente molesta.- ¿Qué fue exactamente lo que ella te dijo?- me miro fijamente a los ojos antes de contestar con seriedad:

-Me dijo que la habías mandado a hablar conmigo porque no querías verme y que querías que te dejara en paz porque ya te tenía harta de intentar hablar contigo todo el tiempo, que como hombre debería entender mejor que nadie que lo de nosotros fue solo de una noche, que lo único que deseabas desde hace mucho era perder tu virginidad conmigo, pero como no te atrevías a hacerlo por ti misma, por eso te embriagaste esa noche- juró que jamás en la vida había sentido tanto odio por alguien como lo hacía en ese momento.

-¡ES UNA MALDITA!- finalmente grité y comencé a llorar de coraje, a los pocos segundos sentí que Edward me abrazo y dijo:

-Tranquilízate Bella, esto no le hace bien a al bebé-

-No me importa- dije, aunque en realidad sí lo hacía.- No puedo creer que ella me hiciera esto ¿es que acaso yo le hice algo para que quisiera lastimarme así? Ella sabía perfectamente que yo te quería, pero eso no pareció detenerla- y continúe sollozando en los brazos de Edward.

-Tú ¿me querías?- se escuchaba sorprendido.

-Eso no importa ya, tú estás con ella y yo solamente quiero que me dejes sola- me solté de su abrazo y lo miré:

-Bella…-

-Vete por favor Edward, necesito tiempo para pensar lo que me acabas de decir- abrió la boca para decir algo más, pero lo interrumpí.

-No, vete por favor…- le rogué indicándole la salida y sin decir más, salió de mi casa. Nuevamente comencé a llorar y mi cabeza solamente daba vueltas sobre lo que acababa de pasar, la verdad es que mi vida ahora parecía sacada de una telenovela, era como una horrible pesadilla de la cual no podía despertar.

-¿Bella?- y parecía empeorar.

-Pensé que estabas dormido papá- dije mientras intentaba secarme las lagrimas.

-Lo estaba, pero escuche ruidos abajo y pues…-no terminó de hablar.- Bella ¿es cierto?-

-¿Qué?-

-Que tu estas embarazada- Oh no…

-Sí- admití en un susurro

-Y me imagino que el tipo que estaba aquí hace un momento tiene que ver en eso- solo pude asentir y lo vi suspirar con fuerza, su rostro mostraba un conflicto de emociones entre los cuales pude detectar enojo, tristeza y posiblemente decepción. Creo que jamás se imagino que yo estaría en una situación como esta.-¿Quién era?-

- Edward Cullen-

-¿El hijo del doctor?- solo volví a asentir

-Perdóname papá- baje mi mirada con vergüenza, y posó su mano sobre mi hombro.

-Yo no tengo nada que perdonar Bella, estas cosas pasan ¿no?- me pareció verlo intentar sonreír.-Además no olvides que yo pase por algo bastante similar a tu edad-.

-Así que ¿no estás decepcionado y molesto conmigo?- le pregunté con incredulidad.

-Molesto, más bien furioso estoy con el hijo del doctor, decepcionado, la verdad es que un poco, yo no quería esto para ti Bella y tú bien sabes que a partir de ahora no tendrás un camino fácil-

-Lo sé papá, créeme que soy consciente de eso- suspiré.-Hay tantas cosas que debo decidir, ni siquiera sé si podré ir a la Universidad ahora-

-Relájate Bella, ya tendremos tiempo para resolver eso después, ahora será mejor que nos vayamos a dormir, necesitas descansar más en tu embarazo- acarició mi hombro antes de comenzar a subir las escaleras.

-¿Papá?-

-¿Si?- se volteo a verme.

-Buenas noches-

-Buenas noches hija- y con eso subió a su cuarto.

Ya cuando me encontraba en mi cama, me costó mucho trabajo conciliar el sueño ya que aún tenía muchas cosas en mente, la reacción de Charlie, la plática que tuve con Edward antes y trataba de entender las acciones de Rosalie, pero sin poder llegar nunca a ninguna conclusión, era muy desconcertante saber que a quien considerabas ser tu mejor amiga fuera capaz de hacer algo así. Me sentía tan enojada con ella pero también con Edward, ¿Cómo fue capaz de creer todas las estupideces que le dijo para después arrojarse a sus brazos sin más? Todo era tan complicado….. Intente de relajarme por un instante y pensar en algo más, ya que de lo contrario no dormiría en toda la noche y finalmente poco a poco me fui quedando dormida, olvidándome por un momento de los problemas que tenía….

-Bella ya me voy al trabajo ¿quieres que compre algo cuando regrese?-

-No papá, todavía estamos bien de comida-

-Muy bien, entonces nos vemos en la noche - y con eso salió de la casa.

Había decidido que este día sería para descansar y no pensar en todo el asunto de Rose y Edward, quería disfrutar aunque fuera una vez el hecho de ya no tener que ir a la escuela, por lo que cocine y después me puse a leer unos de mis libros favoritos: "Romeo y Julieta", cuando de repente, alguien toco a la puerta y al abrir, no me espere ver a:

-¿Rosalie?- el verla frente a mí, hizo que resurgiera el enojo que sentía hacía ella, así que agregué de manera seca.- ¿Qué quieres?-

-Tú….- también sonaba bastante enojada.-Por tú culpa Edward termino conmigo- me gritó.

-¿Qué?-

-Lo que escuchaste, acaba de ir a mi casa para decirme que ya no quiere nada conmigo, supe que ayer hablaron, así que supongo que debes de sentirte satisfecha de lo que me hiciste- ¿se atrevía a decirme eso a MI? ¿ACASO ESTABA LOCA?

-¿Lo que te hice? Después de que tú…. Eres una cínica Rose- escuche que un carro se estaciono frente a mi casa-Tú no tienes derecho de recriminarme nada- le dije con claridad.

-Por supuesto que lo tengo, esto no hubiera pasado de no ser por ti- continuo.- Y todo porque te molesto tanto el hecho de que Edward me eligiera a mí-

-Eso no es cierto Rosalie- dijo una voz furiosa y me di cuenta que Edward estaba parado detrás de ella.-Sabes muy bien que eso es mentira-

-Eddie…- lucia muy sorprendida de verlo ahí, pero de inmediato agregó- Me seguiste….¿acaso vienes a defender a tu puta?- ese comentario hizo que me hirviera la sangre y sin siquiera pensarlo dos veces me acerque a ella para darle una fuerte cachetada en el rostro.

-Ya basta Rosalie, estoy harta de ti y de tus insultos, quiero que te largues de mi casa en este instante. No quiero volver a verte jamás- le exigí y aunque por un momento ella se sorprendió por mis actos mientras se sobaba la mejilla, se acerco a mí con claras intenciones de lastimarme, pero antes de que pudiese hacer algo, Edward la detuvo por los brazos y la miro a los ojos.

-Ya la escuchaste, dijo que te fueras de aquí-Rosalie se soltó de su agarre y después de pasar su mirada por los dos nuevamente, se fue de ahí sin decir nada más.

-Bella…- escuché a Edward decir después de unos segundos y de inmediato vi sus intenciones de acercarse, por lo que levante una mano frente a mí para evitar que lo hiciera.

-Quiero que tú también te vayas, Edward. ¿Es que acaso no pueden dejarme en paz aunque sea por un día?-

-Lo siento Bella, pero no puedo hacerlo- dijo con firmeza.-Necesito hablar contigo otra vez y no me iré de aquí hasta no dejar las cosas en claro, ya no quiero que tengamos ningún tipo de malentendido de ahora en adelante- aunque en ese momento quería estar sola para relajarme y calmar todo el malestar que me generó la visita de Rose, sabía que en cierta manera tenía razón, debíamos dejar totalmente en claro las cosas entre nosotros si es que no queríamos después tener nuevos problemas y eso era algo que no quería que sucediera, por el bien de nuestro hijo.

-Está bien, entra-

En cuanto entramos a la casa y cerré la puerta, le dije en un tono aún molesto:

-¿Y bien?- no sabía por donde quería empezar.

-Bella, yo….. Estuve pensando en lo que hablamos ayer y la verdad es que me he dado cuenta de tantas cosas que hicimos mal, que yo hice mal- comentó.- empezando por lo que paso el día de la fiesta, era más que claro que tú estabas bastante borracha y ¿qué hice? en lugar de llevarte a tu casa, decidí dejarme llevar y me acosté contigo-

-Y si lo sabías ¿porqué lo hiciste?- le reclamé.- Acaso ¿querías aprovecharte de mí?-

-Claro que no, lo hice…-suspiró pasando una mano por su cabello.- Lo hice porque en primera, yo tampoco estaba del todo en mis cinco sentidos esa noche y en segunda, porque el hecho de poder estar finalmente así contigo fue tan difícil de resistir que…- volvió a suspirar.

-¿A qué te refieres con finalmente?- mi corazón traicionero comenzó a latir con rapidez ante sus palabras. Argghh, basta Bella, no puedes seguir actuando como una niña tonta, tienes que madurar, estas a punto de ser madre. Me regañe a mí misma.

-Bella la verdad es que tú me has gustado desde hace mucho tiempo- ¿QUÉ? ¿ACASO ERA UNA BROMA? – Yo te observaba en la escuela pero nunca me atreví a hablarte porque era muy cobarde para hacerlo, pensé que me rechazarías porque parecía que lo único que te interesaba era la escuela, así que cuando te vi en la fiesta esa noche pensé que podría tener una oportunidad de acercarme a ti y la verdad es que necesite algunos tragos para poder hacerlo- rió levemente- pero nada salió como yo esperaba ¿o sí?, me tomaste totalmente por sorpresa cuando me besaste Bella, me había preguntado por tanto tiempo lo que eso sería, que no pude evitar dejarme llevar y una cosa llevo a la otra; lo lamento, actué de forma muy impulsiva y ahora tú estás pagando los platos rotos- me sorprendió que él fuera consciente de eso.-Después de eso intente hablar contigo, pero huías de mí como si tuviera alguna clase de enfermedad, aunque como sabes, no me di por vencido tan fácil que inclusive fui hasta tu casa a buscarte, y cuando Rosalie me dijo que finalmente te vería me dio tanta esperanza…..-

-Pero yo nunca llegué- susurré sin pensar

-Llegó Rosalie en tu lugar y me enredo con su historia. Aún no puedo creer lo imbécil que fui, sinceramente no creo poder cagarla más de lo que ya hice, pero quiero enmendarlo Bella, de verdad- se acercó a mí y me tomo la mano. Yo lo único que podía pensar es ese instante es que necesitaba sentarme, así que solté su mano y me fui al comedor para hacerlo, aún trataba de asimilar sus palabras, sobre todo el hecho de que él en verdad pudiera sentir algo por mí, era algo con lo que yo había soñado probablemente desde que lo conocí pero que por otro lado sentía como incorrecto, como si su declaración ahora estuviera fuera de lugar….

Lo vi sentarse frente a mí y le dije:

- Gracias por decirme la verdad Edward, pero tú no tienes que demostrarme nada, tú no tuviste toda la culpa de lo que paso ¿sabes? hay muchas cosas que yo también pude haber hecho diferente y no hice- Nos quedamos en silencio por un tiempo después de eso, pero de repente escuché a Edward aclarar su garganta y dijo:

-Bella…. ¿puedo preguntarte algo?-

-Dime-

-¿Es cierto lo que dijiste ayer?- notó mi mirada de desconcierto y agregó.-Cuando dijiste que tú me querías- aunque sentí nervios por su pregunta, decidí que si él quería sinceridad, eso sería lo que tendría:

-Sí Edward- note una leve sonrisa aparecer en su rostro ante mi respuesta- tú me gustaste desde el primer día que llegaste a la escuela, pero la verdad es que yo pensé que eras inalcanzable para mí y por eso solo te miraba desde lejos, hasta el día de la fiesta. – suspiré-. Cuando te vi con Rose, sentí como si todo mi mundo se viniera abajo- baje mi mirada-realmente me lastimaba verlos juntos y después enterarme de que estaba embarazada de ti, pensaba que tendría que cuidarlo sola y…- sentí sus manos tomar suavemente mis mejillas y levantó mi rostro para que lo viera a los ojos.

-No vas a cuidarlo sola- lo sentí acariciar mis mejillas con sus pulgares -Bella, sé que no lo merezco después de todo lo que ha pasado, pero me gustaría que poder estar contigo, que me des una oportunidad- ¿QUÉ?

-No lo sé Edward- le dije y quite sus manos de mi rostro.-Estoy muy confundida ahora, hay tantas cosas de las cuales no estoy segura en este momento y no sé si quiero estar contigo-

-Solo piénsalo ¿sí? Eso es lo único que pido- lo mire por un momento antes de decir:

-Lo hare- estaba segura que esta sería una decisión que podría marcar el rumbo de mi vida por completo….

ssssssssssssssssssssssssssss ssssssssssssssssssssssssssss ssssssssssssssssssssssssssss ssssssssssssssssss

5 años después….

-Mami…- escuche a mi hija Vanessa llamarme en la parte posterior del auto.

-¿Sí?- pregunte viéndola por el espejo retrovisor.

-¿Podemos ir al parque hoy?-

-Claro que sí, pero después de que terminemos de hacer tu tarea- pareció satisfecha con mi respuesta y agregó:

-¿Y puede venir también papi?- esa niña adoraba a Edward.

-No lo sé cariño, pero le marcare para preguntarle ¿te parece?- solo vi que sonrió y asintió antes de desviar su mirada a la ventana, le encanta ver el camino cuando estábamos en el coche.

En cuanto llegamos a casa, Vanessa corrió hasta el teléfono y gritó:

-¡Llámale mami y pregúntale!- la vi brincar de emoción

-Tranquila hija, ahorita le llamo. ¿Qué te parece si vas por unas galletas que deje en la mesa mientras le marco? Ayer compre de tus favoritas- vi que sus hermosos ojos verdes brillaron ante la mención de galletas y sin tener que decirle más, corrió hacia el comedor. Estaba a punto de marcarle a Edward cuando me di cuenta que había mensajes nuevos en la contestadora y al empezar a escuchar el primero, reconocí una voz que no oía en años:

-Hola Bella, habla Rose. Me costó mucho trabajo conseguir tu número y sé que probablemente soy la última persona de la que quieras saber después de cómo terminaron las cosas entre nosotras. Pero te marcaba para saber si tendrás algún momento libre en tu agenda, porque de verdad me gustaría poder verte y hablar contigo. Juro que es en buena intención y… espero tú llamada para saber tu respuesta, espero que estés bien- y con eso termino el mensaje.

Parecía que el pasado venía a buscarme.

¿FIN?

LO SÉ, LO SÉ... ¿Cómo pude saltarme tantos años así? Lo siento, pero era parte de lo que tenía planeado hacer para este fic si deseaba que fuera corto.

Tengo dos ideas, dejarles a la imaginación lo que paso o tambien tenia pensado escribir un epilogo explicando lo que paso durante ese tiempo que me salte, tambien donde aclare lo que paso entre Edward y Bella y saber el motivo por el cual Rose se puso en contacto con ella...

Diganme lo que piensan... y de nuevo, gracias por su apoyo.