Aquí les dejo el último capitulo de mi fic, GRACIAS por el apoyo que me han brindado y por todos los reviews que me impulsaron a terminar lo más rápido posible esta historia, espero la disfruten:

-¿Estás bien Bella?- sentí los brazos de Edward abrazarme y salte por la sorpresa.

-Edward- me voltee para verlo y me saludo con un pequeño beso.- ¿Qué haces tan temprano en casa? Estaba a punto de llamarte-

-Hoy no había mucho que hacer en la oficina y…-

-¡Papi!- se escuchó una pequeña voz que venía hacia nosotros y Edward me soltó para atender a su hija.- ¡Llegaste!- abrió sus brazos para cargarla.

-Hola princesa ¿Cómo te fue hoy?-

-Bien, la maestra me dio una estrellita porque me porte muy bien- dijo orgullosa de sí misma.-Mami dice que podemos ir al parque después de hacer las tareas y quiero que tú vengas conmigo-

-Mmm creo que esa es una idea que no puedo rechazar- la sonrisa de mi hija se extendió aún más y le dio un fuerte beso en la mejilla, después comenzó a removerse en los brazos de su padre.

-¿Adónde vas?- preguntó Edward sabiendo perfectamente que quería que la bajara.

-A comer galletas-

-¿Me cambias por unas galletas?- vi a Edward hacer un puchero y Vanessa de inmediato le respondió: -No papi, si quieres ven conmigo, yo te doy-

-Está bien, pero ahorita te alcanzo ¿sí? Hablaré con tu madre un segundo- finalmente la bajo y Vanessa regreso al comedor. En cuanto desapareció de nuestra vista, regreso su atención a mí y preguntó:

-¿Sucedió algo?-

-¿Por qué lo dices?-

-Luces preocupada- odiaba que me leyera tan bien, pero supongo que eso es lo que pasa con tanto tiempo de convivencia.

-Es… Rosalie- de inmediato note la sorpresa en su rostro en cuanto dije su nombre por primera vez en años.

-¿Rosalie? ¿Hablas en serio?-

-Muy en serio- me acerque a la contestadora y agregué antes de reproducir el mensaje- Escucha esto-

Al terminar la grabación, Edward fue el primero en hablar.

-¿Para qué fregados quiere verte?-

-Edward, baja la voz- lo regañe, no quería que Vanessa escuchara nuestra conversación. Se apretó el puente de la nariz con frustración y comentó:

-Lo lamento, es solo que me encabrona demasiado recordar lo que hizo y que aparezca de la nada después de tanto tiempo- cerró sus ojos por un momento y al abrirlos agregó.- ¿Piensas regresarle la llamada?-

-No sé- esa era la verdad, probablemente debería ignorar esa llamada y seguir con mi vida como si nada hubiera ocurrió, disfrutando de mi hija y de mi esposo, pero en el fondo sabía que necesitaba aclarar tantas cosas que pasaron entre nosotras. -¿Tú qué piensas que debería hacer?-

-Lo que creas que sea correcto - Ummm, eso no me ayudaba mucho.-Sí fuera por mí, no te dejaría ni salir de esta casa, pero la verdad es que pienso que esto es algo que tú debes decidir - se acercó a mí para abrazarme y agregó.- Cualquiera que sea tú decisión, yo te apoyare-me dio un beso en la frente y se fue al comedor con nuestra hija.

Durante todo ese día, fue muy difícil concentrarme en lo que pasaba a mi alrededor, ya que me no podía dejar de pensar en la llamada de Rose, ella dijo que quería verme con buena intención, pero eso no me garantizaba absolutamente nada, ya que si de algo me había servido lo que me hizo hace algunos años, fue aprender a no confiar en su palabra. Pero por lado, tenía deseos de enfrentarla y decirle lo que me guarde durante todo este tiempo, la última vez que la vi fue cuando me reclamó de ser la responsable de su rompimiento con Edward y no volví a saber nada más de ella, ya que me fui de Forks con intenciones de nunca regresar. Aún recuerdo que Edward no quería que me fuera ya que yo aún no había decidido nada con respecto a nosotros, pero yo necesitaba eso, un nuevo inicio en otro lugar. Un lugar donde nadie me conociera y la gente no pensara lo peor de mí, donde pudiera cuidar a mi hijo en paz, así que con apoyo de Charlie me mude a una ciudad no muy lejos de ahí y comencé a ver la posibilidad de meterme a una Universidad Comunitaria. Edward venía a visitarme cada vez que podía para acompañarme a las citas de los doctores y comprar cosas para el bebé, eso me ayudo a conocerlo mucho mejor, pero en una de sus visitas cuando ya tenía casi 7 meses de embarazo, me dijo algo que me sorprendió por completo:

-Bella, voy a mudarme aquí.- mis ojos casi se salen de la impresión.-En realidad, ya casi un hecho, ya tengo donde vivir e hice los papeleos necesarios para transferirme de Universidad-

-Edward, no tienes que hacer eso, ya veremos la manera para que tú…..-

-Yo quiero hacerlo-

-¿Estas completamente seguro?- le pregunté aún con bastante inquietud, esto era una decisión que no podía tomarse a la ligera.

-Sí, lo estoy- aclaró con firmeza

-¿Y tu familia está de acuerdo con esto?- lo vi sonreír levemente ante mi pregunta.

-Por supuesto que lo están, creen que finalmente me estoy comportando a la altura de la situación- hasta la fecha me sorprendía que su familia hubiera respondido tan bien con la noticia del embarazo, tanto sus padres como su hermanita Alice.

-Yo pienso que te has portado a la altura desde que te dije lo del embarazo-acaricie mi vientre por un momento mientras tomaba una decisión que sería significativa en mi vida y en cuanto sentí a mi hija patear, sentí como si eso fuera una confirmación a mis pensamientos.- ¿Edward?-

-¿Si?- en cuanto retiro su mirada del parque y regreso su atención a mí. Tal como lo había hecho el día de la fiesta, enrede mis brazos alrededor de su cuello y lo besé.

-Bella…-se separó solo un poco, y pude notar sus ojos llenos de incredulidad y esperanza.- ¿Esto significa….?-

-Sí Edward, quiero ver hasta dónde podemos llegar- y con eso nos volvimos a besar. Finalmente me había decidido a darle una oportunidad a lo nuestro.

-¿Amor, en que tanto piensas?- preguntó Edward sacando por un momento de mis pensamientos y respondí:

-Estaba recordando el día que me dijiste que te mudarías aquí-le sonreí.

-¿Cómo olvidar esa ocasión? Pensé que tú serías la única sorprendida ese día, pero me equivoque. ¿Sabes? Eres una experta en deshacer mis planes- le di un suave golpe en el brazo mientras reía por su comentario.- ¿Quieres que te ayude en algo?- agregó viendo que aún me faltaban muchos platos por lavar.

-¿Podrías ir preparando a Vanessa para dormir? Mañana tiene clases y no quiero que se desvele mucho-

-Sí está bien- me dio un suave beso.- Aunque eso va ser algo difícil de hacer porque anda más hiperactiva de lo normal, se me hace que esas galletas traían demasiada azúcar- se rió y con eso salió de la cocina.

En cuanto termine con los trastes, me fui con Edward para ayudarle con Vanessa y después de arroparla, nos fuimos a nuestro cuarto:

-Bella, ¿has decidido algo en relación a lo de Rosalie?- preguntó Edward en cuanto nos sentamos en la cama.

-Sí- le conteste y me miró esperando a que continuara.-Creo que me reuniré con ella para ver lo que quiere, siento que esto podría servirme para finalmente cerrar el ciclo agobiante que tuve con ella-

-Si eso es lo que quieres-comentó mi esposo.-Solo ten cuidado. No confió en Rosalie- acarició mi brazo y pude ver la preocupación en su mirada.

-No te preocupes Edward, yo tampoco lo hago- le aseguré y le di un beso en la comisura de sus labios. Me quede por un momento acariciando su mejilla y de un momento a otro me volvió a acercar a él para besarme, poco a poco el beso fue subiendo de intensidad y pude sentir sus manos subir un poco mi blusa mientras las mías revolvían su cabello, me colocó en su regazo y seguimos besándonos como si fuéramos un par de adolescentes.

-Te amo tanto Bella…-lo escuche decir entre mis labios. Después de algunos minutos me giro para recostarme en la cama y se separó de mí para quitarse la camisa.

-Creo que alguien anda impaciente- comente con una leve risa mientras lo tocaba a través de su pantalón y lo escuché gruñir.

-Bella…- me miró con advertencia pero era claro el deseo que había en sus ojos.

-¿Mande?- dije intentando usar un tono de inocencia pero sin dejar de acariciarlo, en eso, tomo mis manos y las puso arriba de mi cabeza antes de besarme el cuello.

-Alguien debe aprender a comportarse- me susurró en el oído antes de darle un leve mordisco haciéndome gemir. Pude sentir una de sus manos bajar por mi costado mientras la otra aún sostenía las mías y desabrocho mi pantalón. Me beso antes de seguir bajando hasta que lo sentí tocar clítoris con mucha suavidad.

-Edward….- continúo con sus caricias y pude sentir que mi excitación subía con rapidez, finalmente soltó mis manos y me acarició por debajo de la blusa. La ayude a que me la quitara y besó el borde de mi brassier, antes de quitármelo también. Acarició y devoro mis pechos, dándole una atención especial a cada uno, sus besos bajaron lentamente hasta mi vientre mientras sus manos se encargaban de quitarme el pantalón y una vez que estuve completamente desnuda, beso suavemente ambos lados de mi cadena antes de sentir su lengua acariciar mi intimidad. Este hombre definitivamente sería mi perdición. Inserto un dedo, después dos y yo no pude evitar jalar suavemente su cabello, continuo así hasta que tuve mi primer orgasmo de la noche que me hizo soltar un fuerte gemido y fue entonces que agradecí que nuestra hija tuviera el sueño muy pesado.

En cuanto se separó, lo jale hacía mi para besarlo y después lo empuje para que quedara de espaldas en la cama, me coloque sobre él y desabroche su pantalón con rapidez. Al momento en que su erección se hizo presente, baje mi rostro para lamerlo tal como sabía que a él le gustaba y seguí por varios minutos así hasta que lo escuché susurrar:

-Bella…- sabía exactamente lo que quería, así que me volví a colocar encima de él y he hice movimientos circulares pero sin dejar que me penetrara aún.

-Bella, deja de jugar ya- exigió en una voz ronca y fue entonces que decidí separarme de él, diciendo:

-¿Sabes? Creo que ya se me quitaron las ganas, mejor hay que dormirnos, de todas formas mañana tienes que ir a trabajar- pude ver la sorpresa en sus ojos y de inmediato se colocó encima de mí, haciéndome reír:

-Oh, no…- lo escuché decir.- ¿Acaso quieres matarme?- solo sonreí y lo sentí jugar con mi entrada.

Ahora era yo la que moría porque me penetrara y él lo sabía:

-Parece que ahora yo soy quien manda. Ahora dime ¿Qué quieres?-

-Edward…- gemí

-No te entiendo-

-Ohh….-

-Sigo sin entender-

-Carajos Edward, te quiero dentro de mí, YA- y con eso me penetro en un rápido movimiento, iniciando así una GRAN y larga noche.

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-¿Hola?- escuché una fina voz contestar al otro lado de la línea y sentí mi mano temblar un poco mientras sostenía el teléfono.

-Buenos días ¿Se encontrará Rosalie?-

-¿Bella?- al parecer esa era Rosalie y recordaba mi voz.

-Si-

-No puedo creerlo- sonaba bastante sorprendida.- Pensé que no me regresarías la llamada. Pero me alegra que lo hayas hecho, en verdad-

-En tu mensaje mencionaste que querías verme-fui directo al grano.

-Oh sí Bella, me gustaría poder hablar contigo, ha pasado tanto tiempo…-

-Solo dime cuando puedes y donde nos vemos- trate de sonar cortante con ella.

-Pues veras Bella, yo estoy viviendo en Seattle y podría ir allá hasta el fin de semana, en cuanto al lugar tú dime uno que te quede cerca a ti y yo veo como llegar- y así lo hice, después de arreglar todos los detalles pendientes, comentó finalmente:

-Muy bien, entonces nos vemos el sábado.-

-Adiós Rosalie-

-Bye- y con eso colgué.

Así que aquí estoy, en camino a un café para reencontrarme con mi pasado y aunque por dentro me estuviera muriendo de miedo, eso ya no era algo que me fuera a detener. El lugar que había decidido, era muy pequeño y tranquilo, me pareció indicado para tener una conversación con ella; solo esperaba que en verdad viniera con buenas intenciones, ya que de lo contrario, me daría la media vuelta y saldría del lugar sin más. Al entrar, busqué con la mirada a Rosalie, pero al parecer ella aún no llegaba, así que decidí sentarme en uno de mis lugares favoritos cerca de la ventana y mientras esperaba, pedí un capuchino.

No pasó mucho tiempo antes de que viera a Rosalie entrar al lugar, noté que aunque físicamente no había cambiado mucho, lucía un tanto descuidada y la ropa que traía ya no era tan despampanante como la que antes usaba. Me di cuenta que me buscó y al verme, se acercó a mí. Cuando quedamos frente a frente, ella fue la primera en hablar:

-Hola, lamento la tardanza, me costó un poco de trabajo encontrar el lugar-se sentó en la silla que estaba libre.

-No hay problema, no tiene mucho que llegué- dije tratando de sonar indiferente y le pase la carta por si quería ordenar algo.

-Ohh…gracias- solo asentí y enseguida le pregunté:

-Y ¿para que querías verme?- de inmediato note que su sonrisa desapareció antes de retirar su atención de la carta para mirarme directamente a los ojos y decir:

-Necesitaba hablar contigo, yo….no sé por dónde empezar- suspiró mientras cruzaba sus brazos sobre la mesa.-Supongo que debería empezar pidiéndote una disculpa por todo lo que te hice en el pasado, aunque sé que eso no es suficiente ahora y….-

-¿Por qué?- simplemente pregunté.- ¿Por qué lo hiciste Rosalie?- esa era la duda que había rondado mi mente por años.

-Bella, debes entender que yo era una niña caprichosa y que siempre conseguía lo que quería. Tú mejor que nadie sabes que me encantaba tener la atención de los hombres que me rodeaban, porque eso me hacía sentir importante y mejor que todos los demás- no sabía exactamente a donde quería llegar con eso.-Pero hubo alguien que ni siquiera se percato de mi existencia cuando llegó a Forks…-

-Edward- no podía ser nadie más.

-Sí, él fue el primero en tratarme como cualquier otra chica del instituto, como si no apreciara mi belleza y eso me enfureció tanto en un principio, pero cuando me di cuenta que así era incluso con Jane y Tanya, y que al parecer no tenía interés de salir con nadie más, me tranquilice, incluso llegué a pensar que era gay o algo por el estilo- rió mientras parecía recordar algo.-Pero cuando me dijiste lo que paso entre ustedes el día de la fiesta, yo simplemente no pude soportarlo…..sentí la necesidad de probar que él no iba ser mi excepción- No podía creer lo que me decía, ¿Acaso todo lo que hizo fue por simple vanidad? ¿Fue capaz de salir con Edward sin sentir nada por él? ¿Sin importarle nuestra amistad?

-Pero sabías lo que sentía por él- le establecí

-Sí, lo sabía- bajo su mirada.-Eso me impulso aún más a hacer lo que hice- mis ojos se abrieron de la impresión al escuchar sus palabras.-Bella, yo…sentí una gran envidia en ese momento, me di cuenta que tú lo tenías todo y no quería que me quitaras lo único que sabía que tú me envidiabas- sabía que en eso tenía razón, ya que a pesar de que mi prioridad era la escuela, yo solía enviar el hecho de que ella fuera capaz de llamar la atención de los hombres sin ningún problema, que no fuera tan tímida y miedosa como yo solía serlo, pero aún así eso no justificaba sus acciones, no cuando pensé que…

-Pensé que éramos amigas Rosalie - casi lo pierdo todo por su culpa.

Levantó su mirada y agregó:

-Ahora sé que lo que hice estuvo mal y de verdad, te juro que lo siento, si pudiera volver el tiempo atrás, actuaria de forma tan diferente. Sacrifique nuestra amistad por una estupidez-

-La verdad es que ya no estoy segura de que tuviéramos una- le confesé.-Actuaste de forma tan egoísta-

-Lo sé, lo sé, pero ya no soy esa persona Bella-

-¿Qué? ¿De repente te llegó la madurez y te diste cuenta de tus errores?- porque si mal no recordaba, la última vez que la vi aún no se arrepentía de sus acciones, al contrario, fue a reclamarme por lo que yo "le había quitado".

-Ojala hubiera sido eso Bella, pero no- posó su cabeza en sus manos y note un brillo de tristeza en sus ojos.- Yo tuve una horrible experiencia hace unos años en la Universidad que me hizo ver las cosas de una forma tan diferente- me miro por un momento antes de desviar su mirada a la ventana y continuar.-Cuando me fui de Forks, al principio seguí siendo tal cual era, una mimada e irresponsable, tratando de lograr todo lo que siempre había deseado, iba yendo de una fiesta a otra sin importarme nada, hasta que lo conocí.-regresó su mirada a mí- Su nombre era Royce King, era realmente guapo y provenía de una de las familias más ricas y poderosas del país, me fue imposible no caer rendida a sus pies, pensé que era un gran partido y lo mejor de todo era que él también estaba interesado en mí. Al poco tiempo comenzamos a salir, en ese momento sentía que todo era perfecto, aunque no lo era, no quise darme cuenta…hasta que fue demasiado tarde. Todas las señales estaban ahí Bella, intentaba controlarme en todo momento, que debía hacer y que no, que tenía que usar y aunque siempre fui un tanto precoz y atrevida en la cama, él comenzó a pedirme que hiciéramos cosas realmente raras, un tanto…masoquistas- sus ojos reflejaban mucha vergüenza y dolor.-Un día, cuando llegué de clases, él estaba con dos amigos en el departamento y me sugirió que hiciéramos un cuarteto, pero eso era demasiado, inclusive para mí, así que me negué pero… a él no le agrado mi contestación y estaban muy tomados, ellos…ellos…-su voz de quebró y note dos lagrimas resbalar por sus mejillas.- ellos me violaron Bella-yo intentaba digerir lo que me estaba diciendo pero simplemente no podía creerlo y sin siquiera pensarlo tome su mano como forma de apoyo.- y lo peor es que eso no fue todo, Royce me golpeo después amenazándome para que no dijera nada, y continuó golpeándome cada vez que podía, yo le tenía miedo, TANTO miedo. En una ocasión me golpeó tan fuerte que me mando al hospital y lo peor es que nadie me creía, decían que las cicatrices me las había hecho yo, que era una golfa y mis padres no estaban en el país, así que tuve que escapar, me fui a Seattle….ahí las cosas mejoraron mucho para mí, conocí a alguien que me apoyo y me ayudo para que levantara una demanda contra Royce, aunque como era de esperarse él gano y quedo libre. Yo no volví a ser la misma Rose desde entonces, fui a terapia y me di cuenta de tantas cosas, incluyendo la forma tan fea como te trate- esta vez comenzó a llorar de tal manera que no parecía poder controlarse y fue entonces cuando hice lo inimaginable, me pare y la abrace, dejando que llorara en mi hombro por un buen rato mientras repetía una y otra vez.-Lo siento Bella-

No sé por cuánto tiempo estuvimos así, hasta que su llanto cesó y la separe un poco de mí para decirle: -Rose, lo que me hiciste, ya pasó. Sí, te admito que fue algo que pudo cambiar mi vida por completo pero yo ya no te guardo rencor, solamente quería conocer el motivo de tus acciones y te agradezco que hayas sido sincera conmigo.-

-Dios Bella, no sé cómo puedes ser tan buena-se secó las lágrimas y me sonrió levemente.-¿Sabes? Ese era otra cosa que enviada tanto de ti- eso nos hizo reír a las dos.

-¿Te parece si cambiamos de tema?- le ofrecí y su sonrisa se ensancho más

-Eso me agradaría mucho-

Después de eso, nuestra plática fue un poco más tranquila, me platico que ella estaba trabajando en una boutique y que estaba terminando la carrera que había dejado inconclusa por lo sucedido con Royce. Yo le conté que había estudiado comunicación y que ahora estaba trabajando para un periódico local haciendo una columna de reflexión.

-Y al parecer te casaste ¿no es así?- comentó mientras observaba el anillo que traía puesto.

-Sí, desde hace 3 años-

-Wow, nunca pensé que te casarías tan joven- eso me hizo reír.

-La verdad es que ni yo-y fue algo que realmente le costó a Edward conseguir, la primera vez que me pidió matrimonio, fue cuando nuestra hija acababa de nacer pero yo no sentía que estuviéramos listos para tomar ese paso, apenas teníamos dos meses de relación.

La segunda vez que me lo pidió fue el día de mi cumpleaños y nuevamente lo volví a rechazar diciéndole que aún éramos muy jóvenes para considerar el matrimonio en nuestros planes, pero a partir de ese día fue clara la constante tristeza en su mirada aunque siempre intentaba ocultarla. Poco a poco eso me hizo reflexionar sobre sus propuestas y me percate que no tenía nada que temer, él era el único para mí y me había demostrado en más de una ocasión que no me iba a abandonar, que aunque éramos jóvenes ya teníamos nuestra propia familia y casarnos solamente fortalecería eso, por lo que planeé una sorpresa para el día de Navidad. En su regalo coloqué un pedazo de papel que decía "Boleto canjeable por un sí" y al leerlo, me miró muy extrañado. Entonces me di cuenta que esa había sido una PESIMA idea por lo que decidí cambiar mi plan y le dije:

-Edward, en dos ocasiones tú me has pedido que sea tu esposa y yo he sido una tonta por negarme esas dos veces, por eso ahora soy yo la que te pide que…-en cuanto se dio cuenta a donde iba con eso, colocó un dedo en mis labios para silenciarme.

-Shh…no mi amor- aunque me miraba con ternura, sus palabras fueron las que me dolieron. Tal vez se cansó de esperar y ya no quería casarse conmigo.

-¿Me estas rechazando?- le pregunté dolida y él acarició mi mejilla mientras una gran sonrisa aparecía en su rostro.

-Por supuesto que no tontita, solamente que si acabas de decir lo que tienes planeado, yo ya no podré canjear mi boleto como yo quiero- me beso y eso me hizo sonreír. Tomo una de mis manos y sacó de su pantalón un hermoso anillo que ya me había mostrado antes de preguntar:

-Bella sé que he sido muy terco con esto, pero realmente me gustaría que fueras mi esposa. Por eso quiero canjear mi regalo y ver si es cierto cuando dicen que la tercera es la vencida- me reí ante su comentario.-Bella Swan te amo más que a mi propia vida y quiero estar contigo todos los días de mi vida ¿te casarías conmigo?-

-Sí- conteste con total seguridad y alegría, antes de besarlo como si no hubiera un mañana…

-Pero al parecer no te arrepientes de haberlo hecho- comentó Rosalie sacándome de mis pensamientos.

-Sinceramente no, me siento muy contenta con mi vida de casada- la vi asentir y pregunté:

-Y tú Rosalie ¿tienes a alguien en tu vida en este momento?- podía comprender que eso fuera algo difícil de hacer, después de lo que pasó con su ex.

-La verdad es que empecé a salir con alguien hace tres meses- sonrió.- No sé si te acuerdes de él, fue a quien conocí en la fiesta en la que te abandone y….- por supuesto que recordaba quien era.

-¿Emmett?-

-Sí, fue con él con quien me encontré cuando llegué a Seattle y me dio alojo en su casa- hizo una mueca antes de agregar.-Ahora que me doy cuenta del maravilloso chico que es, no puedo creer que después de la fantástica noche que tuvimos antes, lo abandonara así como así-

-Tal vez aún no era su momento…-intente animarla.

-Tal vez…-me dio la razón y en eso se escuchó la campanilla de la entrada sonar antes de que una pequeña voz que conocía a la perfección gritara:

-¡Mami!-vi a Vanessa correr hacia mí y se paró a lado de mi silla para abrazarme.

-¿Qué haces aquí cielo?- se suponía que estaría en casa con Edward.

-Papi y yo vinimos por tí, pero yo soy más rápida- miré mi reloj y me percate que tenía más tiempo ahí de lo que había planeado. Probablemente Edward ya se había preocupado por mí, y decidió venir a buscarme, típico de él….

-Cariño, quiero presentarte a alguien- la senté en mi regazo.-Ella se llama Rosalie-

-Hola- dijo antes de esconder su cara en mi pecho. Ella era un tanto penosa con la gente nueva.

-Rosalie, ella es mi hija Vanessa- pude ver la sorpresa en su rostro y de inmediato preguntó:

-¿Qué edad tiene?-

-Tiene 4- en ese instante pareció perderse en sus pensamientos, ya que ni siquiera noto cuando mi esposo entró al lugar y se acercó a mí:

-¿Todo bien Bella?-

-Sí mi amor, todo está bien- tomé su mano y Rosalie finalmente pareció reaccionar mientras sacudía levemente su cabeza.

-¿Edward?- preguntó al darse cuenta de su presencia ahí.- ¿Qué haces tú aquí?-

-Vine a recoger a mi esposa, Rosalie- contestó como si fuera lo más obvio del mundo.

-¿Tu esposa?- sus ojos se abrieron de la impresión.-Ustedes dos…- no pudo terminar la frase.

-Sí, nosotros estamos casados- confirmé.

-¿Y ella es su hija?-

-Sí- se notaba que él estaba irritado de estar ahí y temía que terminara insultando a Rosalie.

-Edward, si quieres espérenme en el auto, te prometo que ya no tardare en salir-

-¿Estás segura?-

-Sí, mi amor- lo escuche suspirar derrotado antes de darme un beso y cargar a nuestra hija para salir de ahí. Mientras abría la puerta, Rosalie volteó su rostro y le gritó:

-¡Edward!- en cuanto sus miradas se encontraron, ella agregó- De verdad lo lamento-podía escucharse la sinceridad en su voz, y mi esposo solamente asintió antes de salir del lugar. En cuanto regresó su atención a mí, abrió la boca para decir algo y de inmediato supe que se volvería a disculpar, por lo que me adelante en decir:

-No Rosalie, esa parte ya la habíamos superado- bajo su mirada y después de unos segundos volví a mirar mi reloj.-Creo que es tiempo de irme, no quiero que Edward regrese y…-

-Si Bella, lo entiendo- me sonrió con amabilidad.

-¿Necesitaras ayuda para salir de la ciudad?-

-No, estaré bien – me aseguró y en cuanto me puse de pie, no pude evitar decir:

-Me alegra haber venido- ella lució contenta de escuchar eso y se paró para darme un fuerte abrazo

-Gracias Bella, por todo, por darme la oportunidad de explicarme-

-No hay de que- conteste antes de separarme –De verdad te deseo lo mejor Rosalie-

-Lo mismo digo, espero que les vaya muy bien a ti y a Edward- solo sonreí antes de darme la media vuelta y salir del lugar para reunirme con mi familia.

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2 meses después….

Este escenario curiosamente me resultaba bastante familiar, la fiesta, los vestidos, ver a Edward a la orilla de la pista, tener un dilema mental. En cierta manera sentía como si estuviera otra vez en el pasado aunque definitivamente la situación ya no era la misma en ningún sentido, ni siquiera yo era la misma persona de antes, así que sin temor alguno me acerque a mi esposo y acaricié su brazo mientras seguí su mirada.

Note que observaba con atención a Alice y a Jasper bailar lentamente en la pista de baile, mientras estos lucían realmente contentos y enamorados.

-Aún no puedo creer que mi hermanita ya este casada, son tan jóvenes aún- comentó mi esposo rompiendo el silencio.

-Mi amor ¿acaso olvidas que nosotros nos casamos a la misma edad que ellos?. Además, se nota que Jasper adora a tu hermana-

-Lo sé- me sonrió y agregó.-De la misma forma que yo lo hago contigo- me beso haciéndome sonrojar y supe que ese era mi momento.

-Edward, tengo algo que decirte- se quedo en silencio mientras esperaba a que continuara.- ¿Recuerdas que no me había estado sintiendo muy bien estos últimos días? Ayer fui con el doctor y…-

-¿Es algo grave?-

-No, lo que pasa es que yo…Estoy embarazada- su reacción fue exactamente la misma que cuando le dije sobre el embarazo de Vanessa, pero no tardo mucho en recuperarse y decir:

-¿De verdad?- solo asentí con alegría y note que su sonrisa se ensanchó antes de volverme a besar.

-Gracias amor- susurró en mis labios antes de cargarme y darme vueltas ahí mismo, en cuanto me soltó, hizo lo que menos espere que hiciera, ya que se volteó hacia la pista y gritó:

-¡MI ESPOSA ESTA EMBARAZADA!- eso dejo estáticos a todos en la fiesta por un momento antes de que se acercaran a felicitarnos, inclusive mi hija, que había estado bailando con Carlisle, corrió hacia nosotros diciendo:

-Mi abuelo dice que tendré un hermanito. ¿Es cierto mami?-

-Sí cariño, vas a ser una hermana mayor-

-¡Sí!- gritó antes de abrazarme y Edward se acercó para abrazarnos a las dos.

Fue en ese instante que me di cuenta que no podía pedirle más a la vida, tenía todo lo que siempre había deseado y más, todo porque pude dejar mis temores atrás. Tuve la fortaleza de enfrentarme a los obstáculos de la vida tal como Charlie me dijo que hiciera y los resultados fueron mucho mejores de lo que alguna vez pude imaginar…. Aún me faltaba un largo camino que recorrer, pero estaba ansiosa de hacerlo junto a mi familia…

FIN.

AHORA SÍ LLEGAMOS AL FINAL DE ESTE FIC, UNA DISCULPA POR PONERLO COMO COMPLETO CUANDO AÚN NO LO ESTABA PERO ME ALEGRA EL RECIBIMIENTO QUE TUVO, LOS INVITO A LEER MIS OTROS FICS (aunque les advierto que ninguno contiene lemmon) Y PROMETO INTENTAR TERMINAR EL QUE TENGO PENDIENTE.

TODAS SUS OPINIONES Y SUGERENCIAS, LAS RECIBIRE CON GUSTO...Y DE NUEVO, GRACIAS POR SU PACIENCIA Y SU IMPULSO! :D

Nicole W.C.