Holaaaaaaaaaaaaaa!... Pues estoy aquí de nuevo y como se los dije ayer hoy les subiré el primer capi. Woww que emoción! Bueno les recuerdo que la historia no es mía, ni los personajes, yo simplemente mesclé una de mis historia favoritas con mis personajes de anime favorito y BOOOOOOMMMM he aquí esta creación!

Bueno ya que veo que desean leer pues adelante!

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Capitulo 1

Las Motivaciones Sexuales

Hechizado por las bellas y voluptuosas formas de Meilín, la miraba de hito en hito departir con sus amigas a unos metros de distancia.

Ocasionalmente giraba la cabeza para asegurarse de que su corpulento galán no llegara. Tal vez había terminado con él y ahora estaba disponible… Apreté la mandíbula energéticamente. No debía hacerme ilusiones. El hecho de que la chica más agraciada de la escuela hubiera asistido sola a la fiesta de fin de curso semestral y que por coincidencia tampoco yo fuese acompañado no significaba que el destino quisiera nuestra unión. Con todo, la ansiedad invadió todo mi cuerpo, como me ocurría siempre que vislumbraba la posibilidad de una aventura sensual.

Cursaba el cuarto año de la carrera de odontología y me consideraba un verdadero experto en placeres corporales. Había aprendido (después de no pocos insultos y bofetones) a seducir mujeres con sobrada destreza. Era capaz de oler las posibilidades de un encuentro íntimo y, cuando echaba el ojo a una joven, casi siempre lograba conducir mi romance con ella hasta las últimas consecuencias.

Eriol, el único profesor joven y libertino que se prestó a acompañarnos a esa fiesta de despedida, al verme solo se aproximó a mi mesa.

-¿Qué te pasa?- espetó dándome un efusivo golpe en la espalda-. ¿Te libraste al fin de Naoko, la famosa "virginiacasta"?

Reí con reserva. En el ambiente universitario los chismes corrían rápidamente y no era de extrañarse que Eriol estuviera enterado de mis conquistas más importantes. Además era un profesor amigable, a quien alguna vez me acerqué para pedirles consejos.

-Sí- le contesté-. Terminamos hace un par de días. Tú sabes: Naoko es de esas chicas que te complacen sólo con la condición de casarse al día siguiente.

-Lo suponía. Y ten cuidado. En esta época hay varios millones más de mujeres buscando matrimonio que hombres, así que…

Asentí sin contestar. El equipo de sonido había sufrido un pequeño desperfecto y el ambiente, sin música estruendosa, era propicio para la conversación. Pero no me apetecía ahondar más en ese asunto con Eriol, a quien, dicho sea de paso, adiviné un poco alterado por la ingestión de los primeros alcoholes de la velada.

Observé a Meilín que se ponía de pie dirigiéndose al tocador. Quise incorporarme para ir tras ella, pero la presencia de mi profesor de anatomía me lo impidió. Contemplé el extraordinario cuerpo de mi compañera alejándose. Llevaba un vestido de algodón extremadamente ceñido, como los que usan las bailarinas de ballet, con un amplio escote en la espalda y un atrevido agujero al frente que ventilaba, a la vista de todos, su ombligo y su vientre plano.

-Esta noche no se salva- susurre para mí.

-¿Decías algo?

-No, profesor… es simplemente que…- y me tuve valorando lo que significaba departir a solas con Eriol en un ambiente de igualdad. Podría preguntarle todo sobre las dudas anatómicas que en clase hubiera sido impropio mencionar… Y mi maestro era un joven sexualmente experto, que además de tener instrucción académica comprobada había vivido en unión libre tres veces.

-Hay asuntos que no comprendo- retomé -. ¿Por qué las mujeres son tan impredecibles? De pronto se te ofrecen envueltas en una nube de romanticismo y al rato están agobiadas por la culpa y la tristeza; a una hora alegres, y a la siguiente iracundas. Visten y se exhiben para excitar al hombre y luego exigen total respeto… Francamente no las entiendo… ¿Sienten el mismo deseo sexual que nosotros? Si es así, ¿por qué se hacen tanto de rogar? Y, sobre todo, ¿cuál es la razón por la que después de entregarse parecen tan desilusionada?

Alzó las cejas asombrado por mi cuestionario múltiple.

-Esa respuesta te costará por lo menos una copa.

Llamé al camarero con la mano, dejando que Eriol ordenara en cuanto llegó.

-¿Y bien?

-Si deseas entender a las chicas debes partir de lo básico: sus ciclos hormonales las hacen subir y bajar cada mes por pendientes de diferentes estados de ánimos. Su mecanismo físico es muy diferente al de los varones. Sienten deseo carnal pero mezclado con emociones. Para tener un orgasmo necesitan sentirse amadas, comprendidas, valoradas; pensar que lo que hacen esta bien, con emociones, que no corren peligro alguno, que no están siendo obligadas, que su compañero de cama es agradable y considerado, que nadie les reprochará su entrega si son descubiertas, etc. Son condiciones psicológicas imprescindibles y casi imposibles de lograr por adolescentes aventureras. Así que, después de experimentar con el sexo comúnmente la autoestima de la joven soltera disminuye, sus valores van al suelo, su reputación ante los demás muchacho se echa a perder y cuando no termina se siente usada y denigrada.

-Entonces, ¿Por qué cada vez las mujeres son más provocativas y liberales?- pregunté-. Hoy en día la mayoría tiene relaciones prematrimoniales voluntariamente.

En ese momento se acercaron Yukito y Takashi, dos buenos amigos (más míos que del profesor). Nos saludaron de mano y tomaron asiento. Eriol respondió con furor a mi pregunta sin inhibirse en lo absoluto (o quizás motivado aún más) por la presencia de los arrimadizos.

-En una relación íntima interviene tanto cuerpo como la mente, pero hay enormes diferencias entre uno y otro sexo. El varón es más práctico, más objetivo, su orgasmo tiene origen preponderadamente FÌSICO; puede sentir el mismo placer haciendo el amor con una jovencita, con una mujer madura, con una amiga, con una desconocida, manoseándose mientras hojea sus revistas; la única diferencia entre uno y otro evento estribará en que algunos le producirán mayor excitación, pero al momento de llegar al clímax se convulsionará de igual forma en todos los casos. En cambio, la mujer es más idealizada y sentimental. Su orgasmo tiene origen fundamentalmente PSICOLÒGICO, así que accede a las seducciones del hombre no por el placer FÌSICO que ello le reportará sino por cuestiones MENTALES: enamoramiento, deseo de ser admirada, amadas, deseadas; les agrada que perdamos los estribos por su causa, que las conquistemos y les demostremos cuánto estamos dispuestos a hacer por poseerlas. Ésa es su retribución. Como ves, también satisfacen un deseo. El placer femenino está conectado directamente a su psique…

-Y el masculino a su…

Reímos estrepitosamente ante la seña obscena de Yukito.

Busque con la vista a Meilín. Aún no salía del tocador. Estaba dispuesto a abordarla en cuanto lo hiciera. Era una decisión motivada por esa energía sexual "física" que, para ser bien aceptada por ella, tendría que disfrazarse de fuerza sentimental "psíquica". Parecía complicado, pero dejaba de serlo en cuanto te acostumbrabas a ello. Lo haría como diera lugar. Imaginarme su piel desnuda me alteraba de forma ingente. Ella tenía el tipo especial de cuerpo que yo no había tocado jamás (muslos largos, senos grandes y firmes, caderas prominentes, piel blanca), además de poseer otros elementos eróticos muy discretos: tono de voz intimista, timbre sensual, mirada displicente, seriedad altiva, movimientos felinos…

El mesero de la asociación estudiantil nos hizo llegar la charola de botanas y una garrafa mediana de licor.

-Y tú, ¿lograste acostarte con Naoko?- me preguntó Takashi mientras descorchaba la botella-. Todo el mundo se pregunta si habrás vencido a la puritana.

-Sí…- Confesé titubeante-, fue una experiencia muy triste. Puso demasiadas condiciones, pero cuando aceptó, trató de hacerme sentirme responsable de su futuro. Me da un poco de pena pues creo que en verdad me amaba. ¿Saben lo que me dijo después de entregarse? Que a todas las muchachas se les presiona intensamente para que tengan sexo; que si tratan de ser decentes sus compañeras se burlan y los muchachos las ignoran; que por eso la mayoría, al sentir ese rechazo, acceden a la vida sensual tan apreciada en el medio juvenil. Sentí lastima por ella y decidí dejarla. Las mujeres no se dan cuenta de que a esta edad los jóvenes no buscamos relaciones fijas; buscamos placer, diversión, aprendizaje; y que cuando sentamos cabeza pensando en una relación formal desecharemos de inmediato a todas aquellas con las que nos divertimos para buscar a esa muchacha seria, ignorada en el ayer, que supo darse respetar.

Un ruido estruendoso seguido de otro agudo nos interrumpió. El equipo de sonido parecía casi listo.

-Lo que acabas de decir es muy cierto- comento Eriol-. Una cosa es tener novia para divertirte y otra muy diferente es elegir a la madre de tus hijos…Para esto último siempre querrás a una joven diferente, difícil de conseguir, no como la piedra pateada por docenas de hombres, sino como el diamante intacto que solo a ti te fue posible alcanzar.

-¡Eso es definitivo!- contribuyó Takashi con vehemente entusiasmo-, pero no se lo digas nunca a una mujer o a un moralista porque te tildarán de "macho". Obviamente si se desea aprender a manejar son preferibles los carros usados… pero cuando se trata de escoger un automóvil fijo, para toda la vida, hasta el más idiota preferiría uno nuevo…!

-Aunque hay unos usados muy bonitos…

Volvimos a reír estrepitosamente. Moví la cabeza alegre pero descontento. Lo que comenzó como una pregunta de consulta se había convertido en una polémica en la que todos éramos unos expertos.

-El sexo es algo muy emocionante- dijo Eriol mientras se servía más licor-. Lo malo es que no es gratis, siempre hay que pagar por él: a veces con dinero y a veces con halagos o palabras cariñosas

-Pagar por él…- repitió Takashi reflexionando muy seriamente-. Qué enorme verdad. ¡Ahora lo entiendo! Las prostitutas son groseras, desconsideradas y cobran en efectivo; en cambio una compañera de escuela se arregla con sus mejores ropas, se lava, se maquilla, perfuma y se va a la cama contigo si a cambio le prometes entrega eterna y amor total. Ése es el pago que le debes hacer. Hay que ser muy rápido de mente para manejar bien el asunto sin ser descubierto, pero dominando la técnica se obtiene lo mejor al precio más barato, ¿no es así?

Así era.

Los crujidos estruendosos del aparato de sonido nos impidieron seguir hablando. Mi vista se perdió en ese mundo de ideas. Resultaba interesante analizar las motivaciones sexuales en la etapa juvenil, contemplar el hilo negro y apreciarlo con toda su longitud. ¿Cómo era posible que tantas chicas vivieran ignorando algo tan obvio?

La música comenzó. Varias parejas caminaron hacia la pista tomadas de la mano.

Meilín salió del baño. Arreglada, retocada y seria, venía pasando entre las mesas con bastante galanura. De inmediato me puse de pie.

-Ustedes perdonaran- dije bebiéndome de un sorbo el contenido de mi copa-, pero tengo asuntos urgentes que atender…

Mis amigos y Eriol hicieron una burla terrible.

Caminé directo a la muchacha interponiéndome en su camino.

Fingí no verla hasta que estuvimos muy cerca.

-¡Hola, que sorpresa!- le dije-. Te ves muy hermosa esta noche.

Hice un ligero reclinamiento de cabeza.

-¿Me concederías esta pieza?

Meilín me miró y sonrió alegre de que alguien se atreviera a sacarla de su soledad.

-Claro

-¿Vienes sola?- le pregunté mientras nos dirigíamos a la pista.

-Sí.

-¿Por qué no te acompañó Touya hoy?

Sonrió tristemente:

-Terminamos hace una semana.

El corazón me dio un vuelco. Quise decir lo siento pero a cambio de ello el rostro se me iluminó con una gran alegría nerviosa. Era demasiado bueno para ser verdad. Esa chica alta despampanante, siempre se paseó en por sitios públicos ostentando un novio mal encarado, ¡y ahora se hallaba repentinamente sin compromisos, bailando conmigo!

Por unos minutos no pude descarna nada. Mis estrategias de conquista se habían vuelto más suspicaces y maliciosas por la reciente plática.

Analicé la situación mientras me movía al ritmo de la música; Meilín había tenido un noviazgo muy largo, exhibiendo su enamoramiento y mermando con ello irremediablemente su reputación. Si a eso se atrevió a vista de todos era fácil suponer cuánto hizo con su ardoroso galán en la intimidad. Pobre chica. Si Touya la hubiera querido realmente no la habría exhibido, con si ella hubiera sido más inteligente no lo habría permitido. Entre estudiantes, las mujeres se les muestran ante los demás en exceso cariñosas con sus novios quedan como marcadas. Pero eso no era un obstáculo para mí, al contrario, resultaba evidente que había experimentado en buena medida con el sexo y no cargaría con los complejos de mi exnovia Naoko. Además, seguramente se hallaba en una etapa de ligera depresión emocional, ansiosa por sentirse querida, admirada, deseada…

Eran circunstancias excepcionales.

Me advertí tenso pero lleno de energía, como se siente un atleta a punto de arrancar en la carrera para la que se ha preparado mucho.

-¿Te invito una copa?- pregunté interrumpiendo el baile.

-¿Por qué no?

Nos dirigimos a la barra pasando por en medio de la pista. Al caminar puse mi mano derecha sobre su espalda.

-Ahora que estás libre debes de tener muchos pretendientes.

Se encogió los hombros.

-No sé. Ni me importa.

Llegamos frente al cantinero y ordenamos sendas bebidas.

-¿Sabes?- le dije-, a mí tampoco me ha ido bien en cuestión de amor últimamente. Estoy muy decepcionado. ¿No te ha pasado que cuando más te interesa una persona y le das lo mejor de ti es cuando más te desprecia…? La desilusión de haberte entregado a alguien que no valía la pena es dolorosísima.

Levantó la vista y me escrutó con sus dulces ojos melancólicos.

-¿Ya no sales con Naoko?

Moví la cabeza para decirle que no y sonreí atribulado.

-Me da gusto poder platicar contigo Meilín… porque me siento más solo que nunca.

Las luces se apagaron parcialmente y se escuchó la dulce música romántica. La mayoría de los bailarines impetuosos se retiraron y sólo algunas parejas abrazadas permanecieron el la pista balanceándose con la deliciosa cadencia de los compases suaves. El corazón quiso salírseme de su sitio ante esa imperiosa e ineludible oportunidad. Sin embargo para mi sorpresa, Meilín se me adelantó.

-¿Quieres bailar?

-Claro.

Me tomó de la mano y caminamos juntos.

Nos colocamos en el centro de la oscuridad. La abracé por la cintura y ella acomodó sus manos alrededor de mi cuello. Con la excusa de hacer menos comentarios, me acerqué paulatinamente su rostro hasta que la distancia que nos separaba se redujo al mínimo. Nuestros pies se movían lentamente y el halo magnético del uno se había fusionado con el del otro, produciendo una reacción más excitante. No se necesitaba hablar mucho; nuestros cuerpos exhalaban una química poderosa que nos hacía sentir entre las nubes.

-¿Sabes Meilín?- susurré en su oído-, yo siempre te he querido… en secreto.

No contestó pero después de ese comentario nos abrazamos totalmente. Calibré la delgadez de su cintura con mis manos; sentir el contacto directo de nuestras partes íntimas me dejó sin aliento.

La música terminó y nos quedamos enlazados unos segundos mirándonos a la cara. En su rostro había un matiz carmín que la agraciaba aún más, y en el mío la mirada de un hombre que ha perdido los estribos por la emoción de esa rápida aventura y el enorme deseo de llevarla hasta el final.

-¿Qué te parece si vamos a un sitio confortable donde podamos platicar tranquilamente?- le propuse en voz baja-. Me gustaría mucho conocerte mejor.

No me contestó que sí, pero apenas salimos de la pista fuimos a despedirnos de nuestros compañeros con excusas insulsas.

Cuando nos subimos al auto tomé su mano izquierda, la acaricié con ternura y me la llevé a la boca lentamente para darle un beso.

-¿A dónde vamos?- le pregunté poniendo en marcha el motor.

Ella se encogió de hombros sin apartar su penetrante vista de mi rostro:

-Adonde tú quieras…

Continuará…..

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Ya por fin ¡el primer capi! Wiwwwwwwwwww jejejejeje y ahora si, ¿qué piensan sobre Shaoran?, si es así debe ser un maestro en la cama por así decirlo jajaja, pero Sakurita pronto aparecerá y que creen que pasará, y además ¿Dónde creen que irán Shaoran y Meilín? Bueno también quiero envíales saludos a las siguientes personas que me han dejado sus comentarios:

Izaku-chan: muchas gracias por tus palabras y claro pondré en practica tu consejo! De verdad estoy agradecida contigo por escribirme y de verdad que este libro es impresionante. Espero que me escribas pronto.

: De verdad mucha gracias, bueno para que no sigas esperando aquí está el primer capi! Espero que en la próxima nos volvamos a ver.

¡GRACIAS A AMBAS! ¡Sus comentarios me pusieron muy contenta! Ahora sí espero verlos de nuevo en el próximo capi y plis déjenme Reviews ¡ya! Los quiere mucho

Pamelita Sakurosa!