Capítulo 2: El bosque Kokiri
¡Hey, hola! Me alegro de que hayas venido, siempre es un placer tenerte aquí, bueno ¿A qué esperamos? Te seguiré contando… a por cierto, no me dijiste tu nombre ¿Rosario-san? ¡Qué bien! Pues bueno, en qué nos quedamos…
Después de ser dejado a manos del Árbol Deku yo crecí y fui criado como uno de ellos, creyéndome yo un Kokiri, siendo yo Hylian, bueno a decir verdad mi infancia fue bastante alegre, mi mejor amiga era Saria, la cual me cuidó y ayudó a hacer mi casa, al parecer nadie recordaba que yo era de afuera y me trataban como un Kokiri, exceptuando uno llamado Mido, era el jefe y por decir así la mano derecha del Árbol Deku, Saria y yo pasábamos mucho tiempo juntos y creo que era por eso que Mido se sintiera celoso, además de ser un fastidioso, generalmente me gustaba dormir en las cimas de los árboles, relajándome con el sonido de la naturaleza, en ese entonces yo tenía diez años, era un niño; un niño con un gran destino, lo curioso era que Mido siempre me molestaba porque yo no tenía un hada, y es que; cada Kokiri tenía una, me decían "El chico sin hada" esa era la razón por la que Mido y yo nos peleábamos a cada rato, recuerdo esos tiempos, pero yo estaba lejos de saber quién llegaría a ser, si me ves ahora sabrás que soy algo extraño, ya sé, ver un "fantasma" relatándote historias no es tan bonito, pero en fin, mi destino comenzó un día que el Gran árbol Deku mandó a llamar a un hada por la noche, su nombre es Navi…
"Navi… llama a Link… tráelo conmigo…" Fueron sus órdenes, las cuales, Navi obedeció.
Recorriendo el bosque, Navi buscaba mi casa, la cual estaba en un árbol, era pequeña, a diferencia de cómo era luego quiero decir, Navi entró y me despertó a media noche…
"¡Despierta Link, despierta… DESPIERTAAA!" Lo sé, no es bonito que te despierten a media noche gritando.
"¿¡Qué, qué ocurre!?" Estaba somnoliento, me levanté y me senté en la orilla de mi cama, después vi a Navi.
"¿Un hada? ¡Al fin un hada vino a mí!" Grité desesperado tratando de atraparla, Navi se asustó un poco pero retomó el control.
Fuera de la casa Mido se encontraba tallando un hoyo en el suelo para hacerme una broma, una vez el hoyo estaba abierto él bajó, mientras…
"¡No hay tiempo, te presumiré con Mido!" Dije y salí acompañado de Navi, caí por el agujero que hizo Mido y al caer aterricé encima de él.
"¿Mido?" Pregunté sobre él.
"Quítate de encima…" Me dijo y se levantó embujándome hacia atrás, pero al parecer se percató de algo extraño en las plantas, lo que le asustó un poco.
"¡No puede ser, las plantas se mueren, debemos ir con el Árbol Deku!" Dijo exaltado.
"De eso quería hablarte Link, el Gran Árbol Deku desea verte…" Me dijo Navi, llegamos con él y no se veía en buen estado.
"Link… necesito que me ayudes… entra en mi interior… un mal me ha acechado… necesito tu ayuda… Navi, ve con él…" Ordenó, Mido llevaba consigo una espada, así que nos dispusimos a entrar, dentro había un bicho gigante, su nombre era…
"¡Es Gohma!" Dijo Navi.
"¡Un monstruo!" Gritó Mido, podría jurar que casi moja sus pantalones, yo por mi parte tomé la espada de Mido y me puse en posición de ataque, Gohma al percatarse de mi presencia me atacó directo, pero yo le evadí, ella se subía en las paredes y atacaba por donde sea, una vez la visualicé bien, Gohma dejó caer sus huevos de los cuales salieron pequeñas Gohmas, me dispuse a atacarles y derrotarlos pero a Gohma no le hacía nada con la espada, no le podía alcanzar, me estaba cansando, Mido se aterraba y yo ya no tenía más ideas, hasta que alcancé a sentir un Tirachinas que yo mismo había hecho, creía que era extraño pero Saria me decía que yo era grandioso creando cosas, algo que yo tomaba como un defecto sería aquello que me ayudaría el resto de mi vida.
"¡La debilidad de Gohma es su ojo!" Me dijo, inmediatamente tomé uno de mis proyectiles que en ese entonces era nueces Deku y no semillas de calabaza, apunté y di a Gohma directo en el ojo, ella cayó y comenzó a desintegrarse, para así convertirse en un pequeño bicho.
"Este es la verdadera forma de Gohma." Dijo Navi.
"Gracias Link… verán… Gohma atacó porque hace unos días vino un hombre malo… dijo que si no le daba el poder que poseo lo lamentaría… me infectó con Gohma y ahora ya no me queda de otra… Link toma esto…" Me dio una perla de color verde. "Su nombre es la Esmeralda Kokiri… busca a la princesa del destino… explora el mundo Link… al darle la perla será el inicio de tu destino…" Al decirme esto se oía más y más débil. "Navi.. acompáñale el resto de su aventura…Adiós…" Dijo por última vez y luego se puso de un color pálido, para así no decir nada más.
"¡Árbol Deku!" Llegaron todos los Kokiri.
"Debo irme." Mi decisión fue seguir las palabras del Árbol Deku.
"¿Qué dices? ¡Sabes que no puedes salir del bosque!" Reclamó Mido.
"Lo sé Mido, pero él mismo lo dijo, es mi destino, ahora me voy." Le dije pero fui interrumpido porque Mido empujó su espada hacia mí.
"L-lévate la espada ¡Y no vuelvas nunca!" Me dijo llorando, al final, éramos buenos amigos.
"Gracias Mido…" Le dije y salí siendo despedido por los demás Kokiris.
Una vez saliendo del bosque me encontré con Saria…
"Así que te vas…" Dijo sosteniendo su ocarina.
"Es mi destino… lo dijo el árbol Deku… además, siempre he soñado con ver el mundo." Ese siempre había sido mi sueño, cosa que cumplí un tiempo después, ver el mundo, y otros más.
"Entonces llévate esto… es mi ocarina… tócala y… ¡Piensa en nosotros cuando lo hagas!" Dijo animada dándome su instrumento con el que nos divertíamos siempre…
"Adiós Saria…" Me despedía y salí corriendo del bosque.
"Adiós Link…" Se despidió y así dejé el bosque, para comenzar mi nueva aventura…
De esa manera fue como yo comencé el viaje para convertirme en héroe… he pasado la mayor parte de mi vida siéndolo, y aunque algunas cosas hubieran cambiado en mi vida, ser el héroe del tiempo implica más que acabar con la oscuridad… antes de que te vayas te diré esto, es mi frase favorita "Sin Valor la espada no tiene ningún poder" ¿No olvides estas palabras eh? Jejeje son muy importantes para mí, ven a verme pronto, me agrada tu compañía, hasta la próxima.
