Capítulo 3: Hyrule
Qué bueno que estés de vuelta, hace mucho que no recibo visitas Jejeje, mira, hasta vino otro amigo, muy bien, ok como te contaba, perdón jejeje, como les contaba…
Salí del bosque corriendo con Navi, afuera me esperaba mi mascota, su nombre es Fénix, un grifo de los dioses, el último para ser exactos, salí y vi por primera vez lo que era fuera del bosque, el cielo, las nubes, la pradera, todo era nuevo para mí, fue entonces cuando Fénix me habló, y es que él ha pertenecido a mi familia desde el primero de mis ancestros, el héroe de los cielos, bueno, aparte de ver esa extensa pradera, no tenía idea de que me paraba en el pasto de Hyrule, una vez tomé un poco de aire fresco en mis pulmones pude sentir esa naturaleza, pero no tenía tiempo que perder, monté al lomo de Fénix y tomé sus riendas para ir a trote ligero, además, no sabía en dónde se encontraba la princesa del destino…
"¿Seguro que no sabes por dónde, Fénix?" Le pregunté, él negó.
"Este es el campo de Hyrule, tenemos suerte si encontramos a la princesa del destino…" Dijo Navi.
"No, ni idea, no me acuerdo mucho." Respondió, algo que había que notar en Fénix era que, a pesar de ser un grifo, era prácticamente la única familia que me quedaba, mi mascota fiel, pero yo lo vi más como un amigo a que una mascota.
Atravesamos el campo hasta llegar a la mitad del que era entonces Hyrule, y es que, a través de los años he de mencionar que ha cambiado bastante, mis descendientes han crecido en un ambiente distinto al que yo y muchas generaciones anteriores nos habíamos acostumbrado, perdidos y sin sentido de la orientación, que en todo caso es lo mismo Jejeje, encontramos una salvación, un hombre con una barriga enorme al igual que su bigote, su nombre era, bueno mira tú mismo…
"¿A dónde vas?" Me preguntó, me dio una botella de leche ya que llevaba su carrera llena de Leche Lon Lon, cuando el rancho aún era el rancho y no la aldea en la que viví después, en fin, me bebí la leche e íbamos en la carreta junto con Fénix y Navi.
"A un castillo…" Le respondí recordando una que otra palabra del árbol Deku.
"Ah ya veo, al Castillo de Hyrule, tienes suerte jovencito, yo me dirijo a ese lugar, debo entregar leche, soy el dueño del Rancho Lon Lon, lugar donde se produce la leche que bebes, por cierto, mi nombre es Talon." Me dijo, esa fue la primera vez que hice encuentro con el que sería mi suegro, era un hombre amable, además de que me salvó la vida, habíamos pasado ya un rato buscando el castillo sin comer nada, era descortés que no me presentara, entonces lo hice…
"Me llamo Link." Le dije con una sonrisa confiada, muy típico de mi a esa edad, era muy decidido e impulsivo, nada comparado a lo que fui después, un hombre tranquilo, siempre sereno, después de un rato seguimos por el camino, Talon decidió imponer conversación.
"Oye, menudo animal el que traes ahí contigo ¿Qué es?" Me preguntó, me fijé en que me hablaba de Fénix, entonces le dije.
"Es un grifo de los dioses, es Fénix." Le presenté, Talon rió y me dijo y señaló que ya habíamos llegado, cuando vi detrás de él, me fijé en que había una enorme pared dividiendo lo que sería Hyrule de su pradera, claro, antes de la existencia del Puente de Eldin, lo que hubiera sido mejor que se quedase así a que el puente se callera por culpa de los enemigos una y otra vez.
Al entrar Talon me dejó en el mercado mientras él iba a dejar la leche al castillo pero yo me bajé antes esperando encontrar a la princesa del destino de quién me volvería uno de sus mejores amigos y viceversa, una vez llegué, mandé a Fénix a que se escondiera pues su tamaño era demasiado para el espacio que había, fui con Navi y busqué por todas partes hasta que me dio hambre y comí de un puesto, entonces yo no sabía qué era el dinero, la moneda de Hyrule es la rupia, por cierto Jejeje, lo malo fue cuando me topé con el vendedor y me pidió pagar…
"Oye tú ¿Pagarás todo eso no? Ya sabes, el dinero…" Mi extendió la mano.
"¿Dinero, Qué es eso?" Le pregunté cosa que hizo enojar al vendedor, todos me acusaban de ladrón hasta que una niña llegó y extendió una rupia plateada, cosa que valía mucho por cierto, el vendedor se quedó aturdido con el dinero y la niña me llevó jalando del brazo mientras huíamos del lugar, al final nos detuvimos en una fuente en medio del mercado…
"¿No eres de por aquí, verdad?" Me dijo con una sonrisa en el rostro, sus cabellos eran rubios como los míos y sus ojos azules de igual manera.
"No, vengo del bosque, esta es mi hada, Navi." Le dije presentando a mi nueva compañera.
"Ya veo, oye ¿Te gustaría jugar conmigo?" Me preguntó.
"¡Claro, Mi nombre es Link! ¿El tuyo? " De nuevo mi impulsividad y mi confianza fueron sacados a flote Jejeje
"Mi nombre es…" Ella se quedó dudosa de decírmelo, pero en eso pasaron unos guardias con una señora que era una Sheika, una antigua raza que sirve a la familia real, claro, ahora ya no hay muchos, entonces la niña se escondió detrás de la fuente y la señora se me acercó y preguntó…
"Oye chico ¿No has visto a una jovencita de la nobleza con cabello rubio y ojos azules?" Preguntó, yo me quedé dudoso pues al voltear a ver la niña ya no estaba, sino atrás de la fuente, yo respondí…
"No…" Le dije entonces ella sonrió y se fue con los guardias dándome las gracias y se fueron, después la niña susurró "Gracias" aún detrás de la fuente con una sonrisa pícara, en fin al irse ellos ella y yo jugamos a diferentes cosas que habían en todo el lugar, ya sea boliche bomchu o sino nos compramos unas caretas a un hombre del que después me arrepentiría de haberme encontrado, bueno pasó el tiempo y cayó la noche, entonces la niña se quitó su careta y se puso un poco triste…
"Este día fue fenomenal… que lástima que haya terminado… al menos fue bueno explorar y comprar cosas con mi propio dinero… Muchas gracias…" Dijo viendo su careta, a la que llamaríamos después por el nombre de capucha de conejo, entonces yo me decidí a levantarle el ánimo.
"Link, me llamo Link, ¡Y no te preocupes, te prometo que volveré para que juguemos más! Por cierto ¿Tu nombre?" Le pregunté ya que me había mostrado que le había levantado el ánimo.
"Mi nombre es…" Me estaba a punto de decir, cuando de repente salieron unas Gerudo, conocidas mayormente por ser unas ladronas, me enfrenté a ellas con la Espada Kokiri, de las sombras salió la mujer de antes y se colocó detrás de la chica…
"Impa…" Susurró la niña dando una leve sonrisa para después desaparecer entre las sombras, luego de vencer a las Gerudo vi que la niña ya no estaba, así que supuse que se había ido a su casa, así que seguí buscando a la princesa del destino…
Bueno, eso es todo por hoy, así que te espero mañana ¿Vale? ¡Ok hasta la próxima!
