Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei.
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Capitulo 2: Tu sombra
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Hinata daba pinta de ser despistada; y lo era, ¿pero al grado de no darse cuenta que un ninja la había estado siguiendo en secreto por tres meses? ¡Eso ya era ceguera! Se regaño a si misma unas mil veces, que pésima ninja de Konoha era, ¡que ofensa para su byakugan!
La joven peliazul caminaba por las calles llenas de gente a esa hora, iba muy callada, se encontraba nerviosa y tímida en esos momentos, pues Yamato caminaba al lado de ella, esta vez como su guardián ya no secreto.
-¿Necesita ir a algún lugar en especial, Hinata-sama? La veo muy pensativa –dijo el hombre con voz alegre. –No se detenga por mí. Mi trabajo es ser su sombra.
"Mi trabajo es ser su sombra" Esas palabras retumbaron en los pensamientos de ella. ¡Cuanto le había agradado que dijera aquello!
-P-pues… pensaba en ir a comprar flores… -hablo con timidez característica en ella.
-¡Ah, cierto! ¡Es viernes! Lo olvidaba –la interrumpió –Los viernes compra flores en el negocio de los Yamanaka. –sonrió feliz de haberlo recordado, pero cambio su gesto al ver a su protegida con un sonrojo intenso. –Ah… lo siento, Hinata-sama! Creo que no debí decir eso –se disculpo sonriendo con nerviosismo.
-N-no se preocupe, Yamato-san. –dijo con amabilidad.
Por unos momentos siguieron caminando rumbo a la florería Yamanaka sin dirigirse la palabra ni la mirada, pues aunque no se dieran cuenta, ambos se hallaban nerviosos por la escena anterior.
-¡Hinata! Que gusto que hayas venido –la saludo Ino cuando la vio entrar al establecimiento.
-Hola, Ino-san –saludo con gentileza, sin dejar su tono tímido.
-Ino-san, Ino,san! –se quejo la rubia de ojos azules. – ¿Cuantas veces te he dicho que basta con que me digas Ino?... –se detuvo por un momento al ver que Yamato no se separaba de Hinata. Levanto la vista y lo miro con el ceño fruncido. –Dígame, Yamato-taicho, ¿Esta usted de alguna forma acosando a Hinata?
-¿QUE? –grito Yamato espantado al mismo tiempo que Hinata.
-¡Ino-san! –La peliazul estuvo a dos segundos de desmayarse. –Lo que sucede es que Yamato-san es mí…
-¡TARDE! –Interrumpió Yamato sorpresivamente – ¡Tarde! –Repitió riendo fingidamente –Se nos hace tarde ya, Hinata-sama. Es hora de ir a dejarle a la godaime las flores que nos encargo, nos llevaremos estas –dijo tomando un ramo de azucenas blancas que estaban ya preparadas. –Aquí esta el dinero –deposito unas monedas en el mostrador. –Uff, fue una misión difícil –se limpio la frente con la muñeca - Hasta luego, Yamanaka-san! –Yamato le tomo la mano a Hinata y rápidamente la llevo a salir de la florería dejando a Ino totalmente confundida.
Cuando estuvieron un poco lejos, el ninja le soltó la mano y se detuvo a respirar aire.
-¿Pero que ha sido eso? –inquirió Hinata a punto de juzgarlo loco.
-Disculpe mi comportamiento, Hinata-sama, pero esta prohibido que las demás personas se enteren de que soy su guardián. Ordenes de su padre, es por su seguridad. –explico.
-Yamato-san… -hablo con la voz en un hilo viéndolo como un gatito inocente -Perdone.
El guardián se quedo perdido por un momento en el rostro de la tierna Hinata, y cuando se dio cuenta de ello, se dio un fuerte golpe mental.
-Bueno… -volteo a ver otra parte e intento cambiar de tema. –Este… ¿Qué hará con las flores? Digo, mi deber es cuidarla cuando pone un pie fuera de la mansión Hyuuga y siempre que compra flores, entra a la mansión y ya no se que hace con ellas.
La joven sonrió un poco y su mirada se volvió nostálgica.
-Son para mama. Mi padre me dejo conservar un poco de sus cenizas y yo las he enterrado en donde era nuestro lugar especial.
Yamato la miro con atención.
-¿Quiere venir? –le pregunto Hinata.
La heredera al trono había conseguido que dejaran pasar a Yamato al territorio Hyuuga. La joven lo condujo al patio mas grande que Yamato había visto hasta ahora, observo muchos arboles en aquel sitio, pero solo uno estaba alejado del resto, con hojas aun verdes, de tronco ancho y fuerte. En una de sus ramas se había colocado un tierno columpio de madera.
Mientras caminaban hacia allá, el guardián percibió aquel lugar como solitario y melancólico.
Hinata deposito las hermosas flores blancas a un lado del árbol y luego se sentó en el columpio. De repente una brisa fresca revolvió sus largos cabellos, pero ella no le dio importancia y siguió mirando el paisaje a lo lejos.
Yamato observo lo tranquila y pensativa que estaba su joven protegida, pero observo también algo que no le gusto, Hinata estaba envuelta en un aura de soledad. Repentinamente sintió ganas de abrazarla, pero no lo hizo, seguramente ella se desmayaría o iba a cohibirse con él.
"Desde hoy procurare ser un amigo para ti…" pensó -Seré tu sombra –susurro.
-¿Eh? –Hinata volteo a verlo.
-Nada, Hinata-sama. –sonrió un poco.
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Hola! Muchas gracias por leer! Se que es una pareja extraña, pero me encanta!
Gracias por sus amables reviews:
Ahidis Black -Bueno, ya vimos que Hinata es despistada, jaja.
Dark-riza -Gracias por comentar! Estoy de acuerdo contigo, me encantan las parejas raras! :3
nekomoon - Gracias por tu review! Espero te haya gustado la conti :)
