_ (Habla)

_ "(Piensa)"

Una Flor En La Tempestad

Capitulo 1

¿Reencuentro?

El lugar está totalmente oscuro, no hay nada y parece que seguirá así un buen rato.

De repente en esa oscuridad se comienza a deslumbrar a una persona con los ojos cerrados. Se trata de una chica de cabello castaño claro, dormida; Pero su expresión decía lo que estaba pasando. Ella soñaba algo. Sus parpados se mueven un poco pero ella no se despierta, sigue en ese sueño.

_ "Esto me es familiar" – Pensó esa chica.

Ahora nos teletransportamos al sueño de la muchacha y veíamos lo que ella estaba viendo en este mismo momento.

La Torre de Tokio esta a lo lejos y en un edifico cercano hay una silueta de una chica. Se puede observar que lleva un vestido totalmente blanco, que se mueve con el compás del viento. La chica que estaba soñando, observaba confundida con sus ojos color esmeralda; De pronto ella se traslada detrás de esa persona. Ahora que estaba detrás de ella, podía observar que su cabello era corto hasta los hombros y castaño como el de ella.

_ ¿Quién eres? – Dijo confundida.

Parece que la pregunta llego hasta la chica del vestido blanco y está comenzó a virarse lentamente. La de ojos esmeraldas estaba deseosa por ver a esa persona y parece que pasó una eternidad antes de que mostrara su cara. Ella se sobresalto, pues la chica la miraba directamente a los ojos. Y no era porque la mirara así, sino porque… Esa chica era su viva imagen.

La chica del vestido blanco la observaba y de repente sonrió.

_ No te preocupes… Todo estará bien… - Desapareció y apareció delante de la chica que aún seguía en SHOCK, está junto sus manos con ella, como si fuera su imagen en el espejo – Muy pronto nos encontraremos… Lo siento… te causaré muchos problemas…Mi yo de otro mundo

La chica no podía decir ninguna palabra pero de repente hubo un gran estruendo, las dos se viraron a la vez, mirando hacia la torre de Tokio y después solo hubo una gran luz.


De repente comenzó a sonar un gran ruido y la chica del sueño se levanto rápido de su cama, con un aparato en su mano. Parecía somnolienta y confundida. ¿Qué había sido eso? ¿Un sueño? La verdad es que ahora que había despertado, no lograba recordar del todo lo que había soñado. Ahora fijo sus ojos en el aparato que tenía en sus manos y sus ojos se salieron en órbita al ver la hora que era.

_ ¡AAAAAAAAAAAAAAH! – Grito ella con miedo, saliendo rápido de su cama.

El cajón de su escritorio se abrió y de ella se asomo un pequeño peluche color amarrillo-dorado, dormido pero con una gota en la cabeza. Esto ya era muy normal para él, cada día era un gran espectáculo ver a la muchacha correr por toda la habitación.

_ ¡Kero! ¿¡Por qué no me has despertado! – Decía la chica, corriendo de un lado a otro. Poniéndose su uniforme y a la vez peinándose su cabello.

El muñeco alado, pues tenía unas pequeñas alas blancas a su espalda; Se mantuvo en el aire con sus bracitos cruzados, mirando a la chica.

_ Sakura yo estaba durmiendo, además, tú fuiste quien puso el reloj a esa hora… Aunque ese despertador lleva sonando un buen rato y tú como si nada – Decía Kero.

Sakura esta vez fue ella la que suspiro, pues era verdad lo que decía su pequeño guardián. Siempre tenía la manía de llegar tarde y ahora últimamente le costaba mucho más despertarse.

Finalmente estaba completamente lista. Kero se sorprendía, pues podía ver que cada día ella era más rápida, algún día superaría su record. Esté volvió a negar con la cabeza.

_ Anda ve ya o no llegas – Dijo él.

_ ¡Sí! – Dijo ella con una gran sonrisa - ¡Nos vemos luego Kero! - Luego salió de su habitación, cerrando la puerta.

Bajo corriendo las escaleras, desde abajo ya todos habían escuchado el estruendo que ocurría cada mañana. Ya estaban acostumbrados. Sakura entro en la habitación con su gran sonrisa.

_ ¡Buenos días a todos! – Luego fue a un cuadro que estaba encima de la mesa – Buenos días mama.

_ Cada mañana vas superando tu record… Monstruo

A Sakura le salió una vena en la cabeza.

_ ¡No soy un monstruo, hermano! – Decía ella enfadada y luego sacándole la lengua, sentándose para poder comer su desayuno.

_ Si lo eres… Pobre Yuki, debería empezar a darse cuenta como es está chica en verdad – Decía él con una sonrisa, le encantaba siempre meterse con su hermana. Pero ahora su sonrisa cambio a una mueca de dolor; Sakura había vuelto a darle una patada en la pierna, bajo la mesa – Monstruo – Susurro por lo bajo, con dolor.

_ ¿Cómo has dormido, hija? – Dijo su padre, con su misma sonrisa de siempre.

Sakura le miro con la misma sonrisa.

_ Bien, anoche me costó dormirme un poco pero he dormido bien finalmente

_ Yo oí algún que otro ronquido de la monstruo… - Decía nuevamente Toya.

_ ¡Hermano! – Se quejo nuevamente Sakura e iba a darle otra patada.

_ Se te va a hacer tarde – Dijo él con una sonrisa, recordándole a la esmeralda que llegaría a tarde a clase si no se ponía a desayunar ya.

Sakura pareció comprenderlo y puso cara de horror. Comió con velocidad, como siempre hacía. Algunas veces se quedaba sin aire y tenía que beber algo de zumo o darse unas palmadas en el pecho para poder tragar la comida. Finalmente termino en cinco minutos y se levanto, lavando los platos.

_ ¡Me voy! – Decía ella corriendo hacia la puerta, cogiendo en el camino su mochila.

_ ¡Espera Hija! ¡Te dejas tu almuerzo! – Dijo Fujitaka Kinomoto, yendo a la puerta; Donde su hija se estaba poniendo sus característicos patines.

_ Oh es cierto, gracias papa – Dijo ella, cogiendo la bolsa y poniéndola dentro de su bolso. Luego se levanto y abrió la puerta – Papa dile después a Kero que cuando te vayas no haga travesuras con la comida ¡Adiós! – Dijo ella saliendo de su casa.

_ Se lo diré ¡Que tengas un buen día! – Dijo él con su sonrisa, despidiéndose con su mano y viéndola ya a lo lejos, pues con los patines iba más rápida – Parece que tu también te vas – Decía mirando a Toya.

_ Si, hoy me toca un largo día en el hospital – Dijo Toya, con una mochila a su espalda y subiéndose en su moto.

_ Que te vaya bien – Dijo su padre.

_ Si… hasta luego – Poniéndose su casco y saliendo rápido con su moto negra.

_ Como pasa la vida – Dijo Fujitaka y luego miro a un peluche que tenía al lado – Vamos, en lo que me queda tiempo, puedo hacerte un flan

_ ¡Bien! – Decía Kero muy contento, entrando dentro junto con Fujitaka.


"Hola, mi nombre como sabréis es Sakura Kinomoto. Ya no soy aquella niña de 12 años que conocíais. La verdad es que han pasado 6 años desde que nos vimos por última vez, muchas cosas han cambiado.

Como veis, mi familia conoce ya a Kero. Eso paso cuando mi padre y Eriol tuvieron cada uno sus poderes; Pues Eriol quería dividir su poder. En un pasado como Clow Reed, intento separar su poder en dos cuerpos pero él no podía hacerlo, así que al final yo fui quien separo sus poderes con las indicaciones de Eriol. Desde entonces, mi padre sabe todo sobre la magia, sobre Kero y hasta sobre Yue.

Yo ahora soy una chica mayor, pues tengo 18 años y voy a la universidad. En algunos días suelo trabajar en una cafetería para así poder ganar dinero y poder pagar mis estudios.

Mi hermano trabaja en un hospital, al principio hizo un curso y luego de aprobarlo fue a hacer las prácticas. Al final, al ser tan bueno en su trabajo; Lo admitieron en el hospital de Tokio y la verdad es que es un gran médico, todos sus pacientes lo prefieren a él para que le curen. Me alegro mucho por mi hermano.

Yukito es profesor de la escuela Tomoeda, su materia son las matemáticas… La asignatura que todavía se me da muy mal. He oído que las chicas de la escuela están todas enamoradas de Yukito, aunque es normal… Yukito es muy guapo.

Mi padre ahora no es profesor de la universidad, ahora está en otro sitio como investigador de arqueología. Está haciendo su sueño, algunas veces viaja cuando lo llaman para investigar algunas ruinas, objetos extraños, pergaminos, etc.

Tomoyo… La verdad es que hace tiempo que no tengo contacto con ella. Después de la secundaria, ella se fue a Inglaterra para hacer sus estudios en una gran universidad. Al tener dinero, no había problema. Seguramente le estará yendo muy bien, pues Tomoyo era muy talentosa y lo seguirá siendo. Aunque algunas veces la echo mucho de menos… pues solo las cosas más personales se pueden contar a una mejor amiga…

Shaoran… Con él también perdí la comunicación. Después de que viniera aquel verano y confesara mis sentimientos por él, tuvo que regresar a Hong Kong, pues tenía que ocuparse de sus cosas allí. Al principio nos manteníamos en contacto entre llamadas y cartas pero… después de un año perdimos el contacto y no he llegado a saber nada de él. En mi interior lo sigo amando… es por eso que le echo muchos de menos. Algunas veces cuando estoy sola en mi habitación no puedo evitar derramar lágrimas; Continuamente me está doliendo el corazón y comienzo a pensar que Shaoran pudo haberse olvidado de mi y seguro haber conocido a otra chica. Aún así, yo sigo con mi sonrisa pues no quiero preocupar a nadie, así que… Seguiré ocultando mis sentimientos y este dolor que llevo en mi desde hace años…"

Entre sus pensamientos termino llegando a la universidad. Por suerte estaba cerca de la escuela Tomoeda, por lo que no tenía que coger ningún autobús o metro hacia Tokio. Saludo algunas personas con la mano y se metió dentro de la universidad.

Fue a su taquillero, lo abrió y saco de ella unos zapatos marrones. Se quito sus patines, se puso esos zapatos y luego esta vez volvió a guardar sus patines en la taquilla. Finalmente corrió hacia la escaleras ¡Debía llegar antes de que el profesor entrara! Aún tenía una oportunidad de no ser reñida.

Al subir al tercer piso, cosa que la agoto; Pues subir esas escaleras era un infierno y más si tenía que correr; Vio que la puerta de su aula estaba cerrada y se temió que el profesor ya estaba dentro. Ella abrió la puerta despacio y asomo su cabeza, no vio al profesor y abrió al completo la puerta.

_ Qué bien, no ha llegado aún – Dijo Sakura con una sonrisa.

De repente alguien detrás de ella hizo un "Ejem" y Sakura se quedo tiesa

_ He llegado Kinomoto, te has salvado por unos segundos – Dijo su profesor de matemáticas detrás de ella, con una cara de pocos amigos y con unos libros en su brazo izquierdo – Vaya a su asiento, Kinomoto.

_ ¡S...Si! – Dijo ella, nerviosa y con una gota en la cabeza.

Los demás alumnos dejaron escapar una risilla, al ver que su compañera de clase seguía igual que siempre. Sakura fue hasta su asiento y saludo a algunos de sus compañeros con una gota en la cabeza y luego se sentó en su sitio.

_ Bueno… comenzaremos a corregir los deberes que os mande ayer.

Algunas personas pusieron cara de horror, pues se habían olvidado de los deberes y una de esas caras de horror era Sakura… Senota que hoy iba a ser un día muy largo.

_ Kinomoto, como llego la última, empiece por el primer ejercicio.

Si, hoy iba a ser un largo día.


En otro lado y para ser más especifico; En el parque Pingüino no había nadie, pues a esta hora los niños estaban en la escuela y la gente adulta en la universidad; Hasta lo más mayores estarían trabajando.

El clima parecía en buen estado, pues a penas los árboles movían sus hojas y la tierra se mantenía en el suelo. Pero todo eso comenzó a cambiar, pues el clima cambio. Las hojas de los árboles se movían por el viento que estaba apareciendo de repente, la tierra se levantaba del suelo; Formándose un pequeño remolino de tierra.

En el cielo comenzó aparecer un vacio que iba cayendo hacia el suelo. Menos mal que ninguna persona estaba viendo esto, pues quien lo vería se asustaría y saldría corriendo, pensando que un trozo de cielo caía hacia el suelo. Al llegar al suelo, este vació se abrió de golpe y solo se vio que unas personas caían de esa cosa y ya luego todo volvía a ser normal.

_ Por qué siempre acabaremos así – Dijo una persona, con un tono de enfado en su voz.

_ Kurorin siempre eres nuestra almohada para no hacernos ningún daño – Decía otra persona con gracia, subido encima de la persona que estaba enojada.

_ Uh… ¿Princesa os encontráis bien? – Dijo otra persona, encima de la anterior persona que estaba echando su broma hacia aquel que primero hablo.

_ Si… - Dijo la chica, quien estaba encima de la persona que le había preguntado si estaba bien.

_ ¡Hemos llegado a un nuevo mundo! – Decía ahora de repente un ser extraño, que parecía un conejo con sus largas orejas. Está tenía una extraña gema roja en su frente. Parecía muy contenta.

La persona que hablo primera estaba reuniendo todo su enfado, hasta que exploto y mando a todo el mundo a volar. Fue rápido hacia el ser extraño y lo cogió por las orejas. La miro muy enfadado.

_ ¡Bollo blanco! ¡A ver si aprendes a aterrizar de una vez! ¡Siempre soy el que pago estar debajo y llevarme el mayor golpe! – Decía este muy enfadado.

_ ¡Mokona aterriza muy bien! – Decía está, soltándose del agarre del chico y yendo a los brazos de la única chica que había en el grupo – Kurogane es muy malo conmigo – Decía Mokona pero con gracia.

_ Ays Kurorin, si en verdad nos ayudas, deberías estar agradecido – Dijo el chico de un cabello rubio y unos ojos azules. Con su sonrisa de siempre, metiéndose con Kurogane.

_ ¡Deja de llamarme Kurorin! ¡Mi nombre es Kurogane! – Decía el enfadado y cruzándose de brazos. Su cabello era negro y corto; Sus ojos eran rojos.

Dos personas observaban la conversación entre Kurogane y el chico de la caballera rubia, con una gota en la cabeza. Siempre estaban igual. Luego el chico de cabello castaño oscuro y ojos ámbares miro hacia Mokona, quien estaba sobre la chica de cabello castaño claro y con unos ojos esmeraldas. Se parecía mucho a Sakura o se podría decir que era su viva imagen.

_ Mokona ¿Sientes alguna pluma en este mundo? – Pregunto él.

Mokona se paró y se concentro; Luego miro hacia el chico.

_ Puedo sentirla Shaoran, pero no se en que parte está… pero está claro que en este mundo existe una pluma – Dijo Mokona.

_ Parece que tendremos que quedarnos un buen tiempo e investigar donde está la pluma – Dijo el del cabello rubio

Shaoran asintió.

_ Si… tienes razón, Fye-san – Dijo él y luego miro a una mujer que paso por allí y logro escuchar que si esos jóvenes iban con un cosplay – Parece que en este mundo nos deberemos cambiar de ropa…

_ Si, con está ropa llamamos mucha la atención – Dijo Fye, luego miro a la única chica que estaba con ellos, aparte del ser en forma de conejo llamada Mokona. Pero se podría decir la "única chica-humana" del grupo – Sakura-chan ¿Os encontráis bien? Lleváis callada desde que salimos del anterior mundo

La chica llamada Sakura miro a Fye con una sonrisa.

_ Sí, estoy bien Fye-san – Dijo ella – Es que en el otro mundo tuve un sueño extraño pero no logro recordar que soñé… es por eso que he estado pensando pero… No he llegado a saber nada – Dijo ella con un suspiro.

_ Algunos sueños son difíciles de recordar Princesa-sama – Decía Shaoran, quien había escuchado con atención lo que ella había dicho.

_ Si – Asintió ella.

_ Bueno ahora lo mejor será buscar ropa nueva y un sitió donde podamos quedarnos a descansar – Dijo Fye

Todos asintieron y se pusieron en marcha.


Mientras en la universidad ya había pasado todo el día hasta que por fin era las tres de la tarde. Sakura estaba cansada, este día había sido mortal pues desde la mañana su suerte ha sido muy mala y en el recreo tuvo que quedarse haciendo tarea extra por no tener los deberes.

_ Bueno Sakura me tengo que ir ya, nos veremos mañana ¡Hasta luego! – Decía una de sus amigas de la universidad, mientras se iba.

_ Adiós Mizumi-chan – Dijo Sakura, despidiéndose con la mano y fue hasta su taquillero – Ays que día el de hoy… ahora tendré que ir a trabajar… Espero que el día me comience a cambiar o sino, hoy no será un buen día.

Decía ella, mientras se ponía sus patines y salía de la universidad patinando. Miro hacia el cielo pensativa; Se comenzaba a preguntar como estarían sus antiguos compañeros y amigos. Extrañaba a Chiharu, quien siempre paraba las historias falsas de Yamazaki. A Naoko, que aunque le encantaba contar historias de terror y ella se asustaba, era una de sus amigas que también extrañaba. También la amable y madura Rika. Suspiro, realmente extrañaba a sus amigos y algunas veces se llegaba a sentir sola.

Finalmente llego a la cafetería en la que trabajaba, no estaba muy lejos y la verdad es que al final todo le había quedado bien. De casa a la universidad tardaba diez minutos si iba patinando (si iba andando tardaba más) De la universidad a la cafetería tardaba solo cinco minutos. Así que iba muy bien de tiempos. Ya luego regresar a su casa sí que tardaba más.

Entro en la cafetería por la puerta trasera, se quito sus patines y se puso unos zapatos. Ya luego se puso su ropa de camarera. Saludo a sus compañeros de trabajo y atendió a las personas. Todos la querían, pues era una chica muy buena y podían ver que está era muy pura, solo con su sonrisa. Atraía mucho también a los chicos jóvenes como adultos, había que decir que Sakura en esos 6 años había cambiado de una niña a una mujer muy hermosa.

_ Sakura deberías salir un día conmigo – Dijo un chico, quien ella le estaba cogiendo nota de su pedido.

_ Lo siento, pero yo no estoy en el pedido – Decía ella con una sonrisa – enseguida te traigo tu pedido

_ ¡Ey señor! ¡Debería incluir a esta chica en el pedido! – Decía el chico con una risa y luego se concentraba en su móvil.

El jefe dejo escapar una risa y luego observo como Sakura trabajaba. Había hecho bien en contratar a esta chica universitaria, pues desde que ella había empezado a trabajar tenía muchos clientes… Aunque la mayoría fueran chicos pero tenía clientes.

Después de un gran día, Sakura termino el trabajo a las ocho de la tarde. Su vida universitaria era muy dura, pues tenía que ir a la universidad, al trabajo, luego hacer las tareas y estudiar, cenar y volver a dormir… Realmente era agotador pero Sakura daba su mayor esfuerzo.

_ ¡Hasta luego! – Decía ella, a pesar de que se sentía cansada; sacaba fuerzas de donde podía.

Esta vez, había preferido ir caminando para poder descansar un poco en el camino a casa. En su espalda llevaba su mochila, donde llevaba dentro sus libros y también sus patines; Tenía suficiente espacio.

_ Buff… Quiero unas vacaciones – Dijo Sakura, dándose unos suaves golpecitos en su hombro para aliviar el dolor en ellos.

Siguió caminando hasta que de repente sintió algo extraño, era una presencia familiar pero a la vez sentía otra energía. Era una energía oscura y al final pudo ver como a lo lejos unos niños corrían con miedo. Unos seres en forma de gnomos, molestaban a los niños con su magia oscura y haciendo el mal. Sakura frunció el ceño, esos seres siempre llevaban apareciendo hace un tiempo y eran una molestia.

_ ¡Dejad a esos niños! – Dijo Sakura, llamando la atención de los gnomos - ¡Aprovechar ahora, corred! – Dijo ella a los niños, quienes le hicieron caso y salieron huyendo de allí.

Los gnomos miraban a Sakura entre risas oscuras y saltando de un lado a otro, uno lanzo un ataque hacia Sakura.

_ ¡Hop! – Sakura esquivo el ataque y se quito un colgante que llevaba en su cuello - Llave que guardas el poder de mi estrella. Muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien acepto está misión contigo ¡Libérate! – Decía ella en lo que en el suelo, aparecía el signo de una estrella y a un lado aparecía una luna y al otro lado un sol.

La llave finalmente tomo forma de un gran cetro, ya no era como el cetro que tenía de niña, sino que su verdadera forma ahora era cuando Kero y Yue se habían unido aquella vez dentro de su cetro. En la punta arriba, tenía una gran estrella dorada y ya luego el resto del cetro era de un color rosado.

_ ¡Salto! – Dijo ella, sacando una carta rosa y al momento al tocar el cetro, unas alas habían crecido y la carta se había activado con un brillo rosado. Apareciendo unas pequeñas alitas en los pies de Sakura, ayudándola a saltar alto.

Los gnomos parecían que no se cansaban de atacar, Sakura había utilizado a otra carta pero estos la habían esquivado. Uno le dio por la espalda, haciéndola caer y luego vio como uno la iba atacar con una pequeña daga.

_ ¡Hm! – De repente apareció Shaoran, pero no el Shaoran de Hong Kong, sino el Shaoran que venía del otro mundo y le había dado una patada al gnomo. El chico se viro a ver a la chica y se sorprendió ver que se parecía a su princesa pero luego se concentro en los seres - ¿Te encuentras bien?

Sakura asintió, sorprendida. Había reconocido al chico de inmediato, por lo que se sorprendía mucho verlo. ¿Era verdad? ¿Shaoran estaba ahí? El chico daba grandes patadas a los gnomos, quienes estos salían heridos. Sakura se levanto.

_ ¡Agua, Fuego! ¡Eliminen a nuestro enemigo! – Dijo ella, invocando a las cartas mencionadas. Rápidamente salieron dos chicas, una era el agua y otra el fuego, quienes se juntaron para rematar a los gnomos y finalmente todo acabada.

Shaoran había observado con sorpresa, realmente está no era su Princesa Sakura. Pues sabía defenderse muy bien. Luego pensó en lo que le habían dicho una vez, en varios mundos podían existir personas iguales y parecía que por fin habían llegado a un mundo donde coincidían ambas personas.

_ ¿Shaoran? ¿Eres tú? – Dijo ella, mirándolo confundida.

Shaoran la miro, parecía que ella le conocía; Pues la había llamado con su nombre ¿Ahora qué hacía? Seguro que había otro yo de él en este mundo y por eso la chica le había llamado por su nombre. El chico comenzaba a pensar que debió haberse quedado en el apartamento que él y sus amigos habían logrado tener con la ayuda de Yuuko (A parte que habían tenido que pagar un precio para eso) y el decidió ir a comprar algo para cenar. Ahora… a ver que decía ante está chica igual a su princesa…

Sakura entonces reacciono, era él. Las lágrimas no tardaron en salir y corrió hacia él, abrazándolo

_ ¡Shaoran! ¡Has vuelto! – Dijo ella con mucha alegría.

Esté se sonrojo ante el abrazo de la chica y ya es que no supo que decir o hacer, pues la chica lloraba en su pecho. Cuando le dijera que no era la persona que ella esperaba seguro que la chica se desanimaría…

Si, esté día que llegaba a la noche, comenzaba a hacerse muy largo… demasiado largo.

Continuara…