Era una fría mañana en south park, pero aún y así se podían ver a los niños jugueteando montados en sus trineos y algunos tras una barricada mientras le lanzaban bolas de nieve a los autos que transitaban por aquella calle en la que un guapo chico rubio caminaba recordando con nostalgia como un grupo de niños hacían exactamente lo que él y sus amigos vivieron en el día a día cuando cursaban cuarto grado, esbozo una sonrisa y poso sus ojos azules en el cielo despejado con nubes caprichosas revoloteando por ahí, sintió la fría brisa rozar su blanca piel y se retiro la capucha naranja que le cubría las alborotadas y rubias hebras para sentir mejor el invernal viento siguiendo su camino hacia la parada del autobús como era costumbre, tenía asuntos que arreglar con una molesta pero significativa chica que no lo dejaba en paz, suspiro bajando la vista y vio a un conocido pelirrojo apoyado en la señal de aquella parada con la mirada perdida al cielo como si buscara algo.
-¿kyle?-le hablo el oji azul al judío que estáticamente se encontraba ahí como un muñeco, supo que al menos respiraba al ver el aire caliente que salía de sus rosados y carnosos labios, sus mejillas estaban rojas seguramente por el frío pero a el parecía no importarle en lo absoluto. -kyle, hey-dijo y luego silbo para que este pudiera oírlo al fin, kyle miro de reojo al rubio haciendo una mueca como diciendo "al fin llegaste", corrió hacia él y ocultando su cara en la naranja chaqueta de este se hecho a llorar -¿kyle?, ¿estás bien?- dijo algo sonrojado McCormick ante la reacción de su judío amigo; no era muy usual en el hacer eso pero lo dejo pasar debido a los desesperados sollozos que venían del pelirrojo -¿qué paso?-
-yo... lo perdí kenny... a stan, lo perdí para siempre- gimió el oji verde tratando de controlar su respiración, sus ojos le dolían, ya estaban rojos de tanto llorar por la pérdida del pelinegro que en cuanto vio a kenny no pudo aguantarlo más, sentía un nudo en su garganta, quería contarle a alguien y para su suerte en ese momento aparecía frente a él kenny.
-respira hondo y cálmate- dijo algo asustado sin saber qué hacer, recordó la veces oía a karen llorar desconsoladamente así que al igual que entonces solo atino a estrechar al pelirrojo en sus brazos y le acaricio la cabeza tratando de calmarlo -¿cómo que lo perdiste?, ¿se pelearon?-
-no... Yo... bueno nosotros, es complicado- dijo tratando de articular palabras.
-¿le dijiste que te gusta?, o quizás... ¿se acostaron?- miro expectante al judío que tenia frente a él.
-¿qu-que?, ¿cómo lo sabes?-se enrojeció avergonzado al ver el acierto total de su rubio amigo.
-por favor kyle, quizás no hable mucho pero soy un gran observador y... eso se nota- dijo riendo bajo haciendo que el pelirrojo suspirara y esbozara una pequeña sonrisa; al final y no podía ni siquiera ocultar bien el que era su más intimo secreto.
-¿quieres dar una vuelta y así me cuentas?- pregunto mientras veía de reojo como unas chicas llegaban a la parada del autobús.
-tu celular está sonando- hablo el pelirrojo viendo el bolsillo de la capucha del rubio que se movía de apoco mientras el tono de timbre sonaba más alto.
-ah... no te preocupes, no es nadie-dijo metiendo su mano en el bolsillo y a los pocos segundos el sonido ceso, rodeo el hombro del oji verde y lo llevo al lago que había cerca de allí; Eso siempre lo calmaba así que supuso que eso ayudaría un poco. En el trayecto McCormick hablo como hacía mucho no hacía, sentía su teléfono vibrar en su bolsillo pero colgaba y seguía con sus ojos fijos tanto en el pelirrojo como en el camino, una vez llegados ahí kyle se sentó en una roca y dando una bocanada de aire se ánimo para tratar de dejar salir su vivencia y contarle a alguien, quizás y eso lo calmaba un poco.
-así que eso paso...-suspiró buscando algo que decir que fuera bueno pero que tampoco lo hiciera llorar -bueno si te sirve de consuelo, se veía venir... la verdad pensé que no te animarías- dijo mirando al cielo mientras se recostaba en la banca apoyando en sus manos su cabeza.
-yo también pensé lo mismo- dijo sonrojándose y sonriendo tímida y adorablemente dejando al rubio embobado unos segundos -pero al final creo que lo jodi todo- miro al suelo con melancolía mientras pateaba una piedra.
-¿pero él no te dijo nada más?, no se una explicación, disculpas ¿algo?-
-no lo deje hablar... si lo hacía, seguramente hubiera estado peor que ahora, aunque de cierto modo lo sé, preferiría que no me dijera que no cambiaria a esa zo_ Wendy, por nada-
-hay ese marsh realmente no tiene remedio-dijo suspirando molesto - mira que rechazarte por alguien que no le da sexo...- bufo mirando al cielo tratando de entender; kyle rio más y más.
-ojala todos pensáramos como tu kenny, supongo que entonces los papeles cambiarían... y dime porque no contestas el teléfono?-
-ah... pues, no quiero drama-
-¿y el mío no es drama?- dijo riendo.
-no... El de ella sí, la verdad no me gustan estas cosas del amor, prefiero el sexo casual-
-¿quién es?-hablo curioso el oji verde mirando a kenny esbozar una sonrisa de medio lado y pasarse los dedos por las comisuras del labio -es hombre o mujer, aunque claro sé que eso da igual para ti-
-es una chica que conocí, lo hicimos y pues- dijo sonriendo pícaramente -supongo que buscaba algo más, no deja de llamarme-
-¿no has pensado en ir enserio con alguien?-
-ya te lo eh dicho, es complicado, los sentimientos simplemente no me van, por eso prefiero no atarme a nadie- susurro seriamente; «quizás ya has pasado por esa experiencia» pensó kyle «y por eso se rehúsa a pasarla de nuevo», al parecer kenny sabe por lo que estaba pasando el.
-espero que encuentres a alguien-dijo kyle sonriendo al ojiazul mientras lo abrazaba dejando en un silencio completo a McCormick que luego lo estrecho igual contra su pecho -gracias por todo- susurro al rubio que acelero el latido de su corazón.
-no siento haber ayudado mucho- gruño con su mirada seria puesta en kyle.
-con escucharme me basta, ya sabré que hacer con esto...si algo sale mal puedo...-dijo mirándolo tímidamente.
-¿hablarme de eso?, claro siempre y cuando quieras- dijo sonriendo haciendo que a kyle se le subiera un rojo carmín a sus mejillas, nunca había visto sonreír así a su amigo y se veía de alguna manera, tierno; se pregunto por un momento como era la persona que se adueño del corazón de Kenny, seguramente vio muchas más veces estas y otras sonrisas ocultas del rubio y eso de alguna manera lo hizo sentirse más cercano por el hecho de compartir esa sensación de amor no correspondido.
Al día siguiente los pasillos de la escuela se veían repletos de estudiantes eufóricos animando con rimas bastante originales y algo obscenas a su equipo, algunos tenían sus rostros pintados así como con banderines y lienzos con el logo de las vacas de south park, al parecer hoy era uno de esos días en los que no habría nada que hacer en la secundaria de south park.
-¿qué sucede aquí?- dijo stan cruzando el umbral de la puerta mientras lanzaba su mochila despreocupadamente sobre la mesa y se acercaba a la radiante parejita de token y clyde.
-hoy es el partido stan, ¿lo olvidaste?- dijo token mientras veía entretenido las muecas de donovan quien garabateaba un gran papel.
-oh... creo,-«no puedo pensar en otra cosa después de todo, por suerte avise antes» se hablo a sí mismo y pregunto -¿y los demás?- dijo asomándose al papel que tenia clyde y rio al ver lo que parecía un chico alto de brazos grandes y el uniforme del equipo con una cara de "mátenme por favor".
-kyle está en el salón de arte con tweek, y kenny pues...-dijo token encogiéndose de hombros eso le dio a entender que posiblemente estuviera haciendo de las suyas.
-¿y?, ¿como esta?- hablo clyde mostrando su dibujo orgullosamente en alto
-creo que está bien... ¿es token?- hablo el pelinegro tratando de no reír.
-¿eh?... ¡no!- gruño mientras veía el dibujo de nuevo -¡es craig!, token a que se parece a él-
-pues... ¡oh mira es tweek!, digámosle que te ayude- dijo escapándose grandiosamente del castaño.
En cuanto escucho al afroamericano decir "tweek" su corazón comenzó a latir más y más rapido, sabia que el asustadizo rubio no vendría solo, ahí a su lado estaría kyle.
-¿kyle?...-susurro viéndolo al fin, habían pasado ya dos días que no sabía nada de el,y aunque sonara tonto, para el ya había pasado mucho; vio al judío cruzar el umbral de aquella puerta junto con el tembloroso rubio de ojos verdes, se sonreían amistosamente y por una milésima de segundo se alivio de verlo feliz, aunque algo le decía que no era más que una máscara que comenzaba a usar aunque viendo en retrospectiva kyle es el que la ha llevado más tiempo fue entonces cuando sintió algo oprimir su pecho y su cara cambio a melancólica.
-¿aún están aquí?, vamos debemos ir a ver a craig- chillo tweek corriendo hacia el grupito.
-está bien, aun no comienza el partido, ¡mira mi dibujo!- dijo donovan sonriente con su dibujo en alto.
-¿es token?- hablo kyle confundido mirando de lado el dibujo.
-¡que no es!- gruño el castaño dejando el dibujo en la mesa y cruzándose de brazos mientras hacia un tierno puchero.
-mira así quedara mejor- dijo el rubio tomando el lápiz y dibujando un pompón en lo que era su cabeza y en donde estaba su mano le dibujo el dedo medio en alto tan típico del pelinegro, todos estos trazos hicieron esbozar una tierna sonrisa en el rubio que se atenuó con un carmín en sus mejillas -hora si-
Broflovski por su parte ignoro completamente el gran arreglo que hizo tweek, comenzó a temblar y sus manos le sudaban, tener a stan tan cerca hacía que su pequeño corazón de 17 años se acelerara tanto que por un momento pensó que tendría un paro cardiaco, a cada milisegundo veía al alto pelinegro que tenía a unos metros de él, veía sus ojos azules siguiendo con el recorrido hasta sus labios, un calor le recorrió el cuerpo y un carmín se poso en sus mejillas al recordar esos labios en todo su cuerpo, siguió bajando hasta su pecho y cuando llego a su entrepierna despertó de un hipnótico trance «pero ¿que estas mirando kyle broflovski?» se dijo mientras volvió la vista hacia arriba y entonces se encontró con esos ojos azules viéndolo fijamente.
-kyle...yo... ¿puedo hablar contigo?- dijo stan sin quitar sus ojos del pelirrojo que se volvía cada vez más y más adorable con el singular color que se posaba en sus mejillas, asintió lentamente seguramente suponiendo para que era; tenían una conversación pendiente, cosas que saber y que responder por parte de los dos, cosas que seguramente definirían en que quedaría su ahora incierta amistad de toda la vida, en lo que se dijeran ahora estaba escribiría lo que en un futuro deberían ser.
