19
Aparecí en mi casa, frente a mi padre, con el cuerpo de Amu entre mis brazos.
Él se levantó y me miró con rabia, luego me golpeó con una gran rapidez que no pude prever y el cuerpo de Amu cayó al suelo.
—¡Imbécil! ¿Sabes la oportunidad que has desperdiciado? ¡Cómo se te ha ocurrido matarla!
Me sobé la cara y lo miré desinteresadamente.
—Ella... sabe la historia de Hayley y ahora yo también, me ha desafiado lo suficiente, estallé y la maté, ¿algún problema?, tu hubieras hecho lo mismo si tuvieras que soportarla.
—¡No tienes excusa! —mi padre batió el brazo, furioso— ¡Era tu deber! ¡Siempre fue tu misión! Llegar al mundo de los humanos y hallar la manera de destruirlo, ¡y pudiste haberlo hecho! pero no, ¡Tenías que entrar con tu impaciencia y asesinar a la que sería la llave de tu reinado en el mundo de los demonios! ¡No cuentes con quedarte en el mundo humano asesinando como te gusta! Cuando Baal y los otros demonios se enteren, te van a destruir. ¡Y yo les voy a ayudar!
Lo miré, quizá asesinar a Amu de manera tan dolorosa no fue la mejor idea que tuve, pero qué rayos, soy un demonio y tenía hambre, ¿cual era el problema? ella debía ser mas resistente a las mordidas, no yo.
Le di la espalda a mi padre y empecé a caminar.
—Eres un imbécil, por lo menos llévate el cadáver y bótalo, ¡jamás estuve tan furioso de haber tenido un hijo! ¡Debí asesinarte como lo hice con tu madre!
Suspiré, me devolví y la recogí.
—¿Feliz? Vete al diablo —caminé a mi habitación tranquilamente— viejo exagerado.
—Descuida —me interrumpió— te irás tu primero.
Quizá después. No me subestimes.
Lancé el cuerpo de Amu en mi cama como si fuera una mochila vieja y me quité la ropa llena de sangre, mi herida en el torso no se había curado aún, odio las armas 'benditas' de esos exorcistas enanos. Pero seguro que con la sangre de Amu todo volvería a la normalidad.
La contemplé en mi cama, imaginándome su reacción al verme quitar la camisa lentamente como solía hacerlo normalmente, frente a ella, ¿estaría gritando sonrojada, o intentando huir?
—¡Genial! —me dije a mi mismo contemplando mi hazaña— tengo un cuerpo de una chica cuya sangre me sana más rápido, y me lo puedo devorar como pizza sin soportar sus quejidos —sonreí —Llevaba tiempo sin comer humanos a mi placer.
Empecé a silbar y me metí a mi baño, ahí encontré la bolsa con los vestidos de uniforme que habíamos traído para Amu. Cuando los miré me sentí algo extraño, pero lo ignoré rápidamente atribuyéndolo al clima o cualquier otro rasgo irrelevante.
Volteé a verme al espejo y vi que mi cara también se había llenado de su sangre, lo cual se veía genial, parecía más demoníaco de ese modo.
—¿Quién es ese guapo sanguinal? —me saludé en el espejo, pero de repente, nunca decía algo así de estúpido, pero simplemente sentí las ganas de decir alguna de esas tonterías para seguir halagándome de haber hecho lo que hice.
Pero todo el júbilo se desvaneció, sentí como si un rayo me partiera la cabeza, me llevé las manos rápidamente a ésta y estaba bien, volví a mirar al espejo y me ocurrió lo mismo, ese dolor no era normal. De repente todo empezó a dar vueltas y me apoyé en la pared del baño, mi vista se pintó de morado y me resbalé hasta el suelo por la pared.
Todo se quedó en silencio y abrí los ojos lentamente, era como si todo diera vueltas pero sin darlas. Sentí un extraño golpe en mi pecho, pero no había heridas ahí, en eso, me tapé la cara con las manos y los dedos abiertos. Cerré los ojos por unos segundos para recobrar el sentido.
Vamos Ikuto, ¿qué pasa?, me dije, enojado.
.
.
.
Doki
¿Qué rayos?, mis ojos se abrieron tanto que sentí que se saldrían de sus órbitas.
Doki
Doki
Doki
¡Qué es esto!
Doki
Doki
Maldición, no me digas... acaso mi corazón está... ¿pal-pal... palpitando?
Los latidos seguían retumbando en todos lados, no cesaban, por mucho que intentara apartarlos de mi mente pensando que eran de mi imaginación.
Me levanté y corrí fuera del baño, se sentía horrible, me apoyé en el marco de la puerta consternado por los hechos, respirando agitadamente, ¿enserio mi corazón palpitaba?
—¡Ah! ¡Esto no está en la guía médica! —Grité revisando todos los libros que tenía, para luego recordar que la anatomía humana no se comparaba con la mía y mis propiedades curativas, y dañinas.
¿Un demonio al que le palpita el corazón? NO, ni siquiera eso, ¡nosotros no teníamos corazón! ¿Qué demonios pasó? esta sensación tan incómoda en mi pecho, como si me lo golpearan suavemente muchas veces.
O no me digas que...
¿Acaso será...?
¡Mierda!
La sangre de Amu... ¿estaba maldita?, fue lo primero que pude pensar.
¿O era acaso un castigo del infierno por interferir en mi misión?
Este capi también fue arreglado, con mejor ortografía y agregué los guiones largos —! Wii =3
Si ven un error, avisen.
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Dejen un review (en todos los capis si quieren, a mi no me molesta ewe) o si no… EL TADAMU REINARÁ D:
