30 (capítulo intenso *carita pícara*)
Ikuto me llevó al departamento y me bajó de sus brazos cuando llegamos a la puerta, entramos en silencio y me hundí en el sofá.
—Jodidos, extremadamente jodidos.
—Yo te dije que te gustara o no, nos iban a eliminar.
—¡No mencionaste que ellos tendrían un destino peor que el nuestro en los peores casos!
—Pensé que ya lo sabrías, leíste mucho para buscar métodos para destruirme, ¿no? supuse que habías leído sobre exorcistas.
—¿Qué hacían en este pueblo si ellos viven al otro lado del país?
—El festival de jóvenes atrae a toda la nación. Fui un idiota al dejarte convencerme de ir a algo así.
—Baka.
—Ve y ponte pijama, es tarde y mañana tengo clases... ¬¬
—¿Por qué ahora?
—Porque si, ya ves lo que pasa cuando no haces lo que digo.
—Al menos me hablas ahora... ¿no?
—Uhm... supongo ¬¬
Le miré iracunda.
—Al menos te puedo morder más ahora.
Me levanté de golpe.
—¿Qué? no ¡no! eso no va a pasar otra vez.
—Un trato es un trato —Contratacó.
—¡Arg! —Me levanté y me puse la pijama en la habitación, en eso entró Ikuto con su típica ropa negra que le quedaba grande para dormir.
Se sentó en la cama y se lanzó en su lado. Yo me coloqué en el mío también, le di la espalda como de costumbre, pero esta noche colocó el brazo alrededor de mi cintura y me giró.
—¿Qué rayos? ¡N-no juegues! tengo sueño —murmuré avergonzada.
—¿Tener corazón hace que quieras abrazar gente? —La pregunta me sobresaltó.
—S-supongo que sí —desvié la mirada al techo.
—¿Entonces por qué te quejas? ¬¬
—Porque no soy la persona más indicada para abrazar, y menos aquí ¬¬ —me arrastró hasta quedar pegada a él y bajé la mirada para no verlo.
—Serás mi peluche esta noche ¬¬
—¡No! —me intenté alejar, pero él no me dejó. Apreté los ojos y me tensé, pero Ikuto me vio con unos ojos extraños y me quedé quieta para ver si me soltaba.
—Eres imposible —Me soltó.
—Y tú eres raro ._.
—Al menos por esta noche, no te voltees.
—¿Por qué?
—Porque no quiero, ¿algún problema? —me callé porque no sabía que decirle, el estrés de hoy me tenía aturdida.
—N-no...
Así pasaron unas horas. Pero un sonido en el piso de arriba me despertó, como de algo pesado rebotando, me estiré y vi que Ikuto también abrió los ojos. Ambos nos miramos, estábamos durmiendo de frente, cosa que no era para nada agradable, me hacía alborotar las abejas que revoloteaban por todo mí ser.
Pero lo que oímos a continuación probablemente fue lo peor de mi vida.
-Oh.. bebé... más, ¡más!
Ikuto y yo nos miramos en estado de trauma intenso y apartamos la mirada de repente, eran aproximadamente las diez y cincuenta de la noche.
—¡Eres una perra sucia! ¿sabes? —Dijo una voz masculina mientras empezaban a gemir.
Mi mirada de confusión en ese momento no fue normal, Ikuto se sentó de golpe en la cama y me sentó a mí también, estaba totalmente confundida, me puso de frente a él y me tapó los oídos asquerosamente sonrojado. Imagino que yo también lo estaba en ese momento— ¿Q-qué es... —Ikuto negó con la cabeza. Destapó un poco mis oídos y dijo rápidamente.
—No quieres saber —Apreté fuertemente los ojos y no se por qué le tapé los oídos también. En eso juntó nuestras frentes, para tapárnoslos mutuamente de manera más cómoda, manteníamos nuestras miradas fijas en otro lado menos en los ojos del otro.
Entre sus manos, apenas era audible el constante rebote de algo pesado en el techo, no me quería imaginar que era. Supongo que de las veces que mordí a Ikuto, se me pegó su mente asquerosa, ¿o sería el intercambio de esencias?
El ruido seguía y seguía, en eso Ikuto se tensó y me levantó en brazos hasta el balcón y cerró la puerta corrediza de golpe, yo tenía los ojos revueltos y estaba totalmente roja.
—E-eso no fue nada agradable —Le reclamé— ¿Qué rayos hacen los vecinos a ésta hora? Es mala educación molestar de noche… —Ikuto dudó por un momento totalmente desconcertado.
—Ellos… hacen... pues, ellos hacen... —se rascó la cabeza mientras bajaba la vista levemente sonrojado— ¡Ellos hacen bebés! —pareció estar feliz de hallar las palabras.
Yo parecía un robot haciendo corto circuito.
—¿Qué? Los humanos hacen bebés de manera muy grosera —me sostuve la barbilla como detective— Yo nunca los entenderé —Ikuto pareció sorprendido de que yo no estuviese nerviosa— además, ¿cómo llegan nubes a su habitación?, jamás lo voy a comprender.
—¿Qué demonios estás hablando? e.e
—Tu lo acabas de decir, ¡hacen bebés!, obviamente besan una nube y allí nace, ¿cierto?
Él se quedó en shock y me miró con infinito desprecio (antes lo he repetido, busquen la expresión en Google)
—A ti se te olvidan las cosas muy rápido.
—¿De qué hablas? Al menos vayamos a la cocina lejos de ese extraño sonido, no entiendo qué los emociona tanto para gemir como animales ¬¬ ¡es solo besar una nube!
—Amu, ellos no besan nubes ._.
—¿Ah? ¿Entonces qué hacen?
—Mejor quédate con la duda de por vida e.e''
—¡Dímelo! ¿Qué tan malo puede ser saber cómo los humanos crean a sus hijos? —Yo echaba chispas.
—Bastante malo, para tu reducida mente. Te lo diré de este modo, antes habías pensado que te había violado, ¿cierto?, si sabes sobre violaciones, ¿cómo rayos no vas a saber que así se crean los hijos?
—Mi no comprendeur ._. Dices las cosas muy enredadas —A Ikuto le cayó una roca de dos toneladas que decía ''No entendió algo tan explícito'' encima.
—Maldita sea, Amu... ¡ellos... —Abrió la boca para decir algo pero la cerró de repente— Mejor mañana te compro un libro ilustrado para que entiendas!
—No soy tan estúpida para tener que ver un libro ilustrado, ¿qué tan malo puede ser?, en mi mundo, crear bebés es lo más hermoso e inocente del mundo, lo haces ver como un crimen.
—Ese es el punto, en tu mundo es inocente, aquí no.
—¡Pero es un hijo! Los hijos salen de la inocencia.
—¡Aquí no! Amu, por Dios, de verdad no te voy a repetir lo anterior.
—¿Te cuesta decirlo de manera más clara?
Él me miro "¬¬" y giró la cabeza, en eso una ráfaga helada recorrió el balcón.
—Si tú lo pides... está bien.
—Dime entonces ._.
—Aquí, los humanos para tener hijos, hacen lo que tu llamas 'cosas de humanos´', ¿feliz?
—O_O W...T...F... —Yo me sonroje asquerosamente, ¡Esas "cosas de humanos" que hacían los humanos... esas porquerías tan asquerosas y repugnantes que los caracterizan como raza pervertida era la manera en que tenían hijos! ¿¡EN QUE REALIDAD HE CAÍDO! Caí en un remolino interno que decía "Horrible realidad", Ikuto me miró como si yo fuera estúpida.
—Yo te dije que no te convenía saberlo —Levanté el rostro totalmente enojada.
—¡No me dijiste que era algo tan grave!
—Claro que sí ¬¬ no es nada grave, acá es muy normal que todo el mundo lo haga.
—¡Todo el mundo no, baka! ¡Nunca veré a esos vecinos como gente decente nunca más!
—La verdad, son muy decentes, están casados, hacen lo que tu llamas "cosas de humanos", es normal en las parejas ._. Hasta incluso en las que no están casados. Es la realidad.
—Me alegra no ser parte de esa realidad —suspiré aliviada. Ikuto rio sarcásticamente y volteó la mirada. Lo miré con sospecha— Ikuto... e.e ahora que lo pienso... tú eres un pervertido... ¿acaso tú...? —El de repente se tensó y de forma muy gráfica se veía el "me ha pillado" — O.O TU... ¡MALDITO PERVERTIDO! ¡ERES UN ASQUEROSO! ¡NO VOLVERÉ A DORMIR CONTIGO PEDAZO DE...! —En eso me tomó de la barbilla muy enojado para que dejara de hablar.
—Amu, ¡soy un demonio! era de esperarse que yo hiciera esas cosas alguna vez, ¿no?
—¡Suéltame! —Pataleaba pero él no me soltaba— Hubiese preferido no enterarme ¬3¬
—Ahora lo sabes, y no tienes que dejar de dormir conmigo, centenares de veces te repito que nunca te haré nada así.
—¿Por qué? —Esa pregunta involuntaria que hice la malinterpreté, pero ¡no había preguntado con esa intención!— Quiero decir... me sorprende que siendo tan malvado no me hayas hecho algo tan asqueroso como eso después de todo lo que me hiciste.
—¿Qué? —Sonrió pervertidamente— ¿Acaso querías que...te lo hiciera? —Yo exploté en humo y de seguro mi rostro debía estar ardiendo monumentalmente— ¡CLARO QUE NO! ¡SOLO ME LO PREGUNTABA! ¡BAKA! ¡LO DECÍA PARA SABER SI TE PREOCUPABAS POR MÍ COMO PARA NO HABER HECHO ALGO TAN HORRIBLE! —Yo pataleaba un montón pero el no soltaba mi barbilla.
—Ah, pues ya te lo había dicho, no sería divertido hacerlo con una chica tan plana, inocente y torpe.
Yo irradié humo, pero de cierta forma estaba feliz de ser plana, inocente y torpe por primera vez en mi vida, ¡soy lo máximo! ¡De lo que me he salvado!
Ikuto pareció saber lo que pensaba y me respondió pervertidamente.
—No, la verdad no sabes de lo que te pierdes —mi sonrisa se borró, pero le golpeé el brazo y salí del balcón, atravesé la habitación, ahora sabía qué eran esos sonidos de "¡más, más bebé! ¡ah!" Que se escuchaban arriba, pero lamentablemente desde el balcón tan pequeño aun así se oía todo desde la ventana de ellos. Me dirigí a la cocina, el punto mas alejado de ese lugar, y por suerte no se escuchaba nada, pero Pervertidus Maximus me siguió hasta ahí y se cruzó de brazos.
—Te molestas por idioteces.
—¡Odio saber eso ahora!
—No debiste insistir tanto en que te lo dijera ^^
—No pensé que sería algo tan asqueroso.
—Claro ¬¬
La cocina estuvo el silencio un buen rato, ambos estábamos cruzados de brazos y viendo a distintas direcciones.
—Dañaste mi inocencia, ¡baka!
La verdad, verdad verdadera, yo sabía qué eran las cosas de humanos, pero, solo el nombre, no es que me interesara saber qué había detrás de ese nombre, pero en mi mundo se hacía ver como algo inadecuado para los de nuestra especie, y claro, sabía que habían momentos apasionados como los sueños de los chicos adolescentes y que esas "cosas" iban después, pero ni idea de qué serían esas "cosas", ¿sería tan malo como para hacer que gritaran palabrotas mientras lo hacían?
—De qué hablas, Amu —se acercó a mí y me sonrió burlonamente, luego me tomó de la barbilla otra vez y la subió para que le viera perfectamente la cara— Si tu inocencia ya es mía —en eso se acercó más y me besó en la mejilla, pero no se por qué fui tan estúpida como para girar la cara en acto reflejo para alejarme y accidentalmente terminamos con los labios juntos, al darme cuenta me sobresalté e intenté alejarle el rostro, él se dio cuenta de repente de lo que había pasado y se alejó como un rayo— ¡Arg! ¡Amu qué...!
En ese momento estaba apoyada contra la encimera, pero ahora lo veía fijamente totalmente sonrojada, si me viese en un espejo parecería una manzana, y claro, él tenía las leves líneas en su rostro de un sonrojo que había aparecido de repente.
Caí en cuenta de lo que había pasado realmente y grité de sorpresa.
—¡Qué acabas de hacer! —Me alejé a un rincón echando humo de la vergüenza.
—No, ¡Qué acabas de hacer tú, Amu!
—Intentaba alejarme, ¡giré la cara por accidente!
—¡Vaya accidente! —Soltó de repente con un tono seductor y una sonrisa claramente dibujada en la cara. Cruzó los brazos y se acercó al rincón.
Me arrepiento de haberme arrastrado hasta el rincón, ¡ahora no tengo a donde ir! ¿Por qué tengo que ser tan idiota? ¡Soy una estúpida estúpida estúpida!
Lo miré indignada cuando me acorraló en esa esquina.
—¡Malinterpretas todo!
—Claro que no, tú lo hiciste —me respondió.
—¡Ya te dije que no lo hice intencionalmente! —él parecía divertirse mucho con la situación, la sonrisa no se le borraba de la cara, y si fuera posible, yo estuviese escupiendo abejas, porque sentía que me atragantaba de ellas desde ese momento. Colocó sus brazos apoyados contra la pared para que no tuviese a donde ir o alguna manera de escapar de esa incómoda situación.
—Pero sucede, mi estimada Amu, que nos hemos besado —Yo apreté los ojos debido a su cercanía a mí, ¡maldita sea! ¡Nos habíamos besado por accidente!— Es una lástima que no hayas sentido un beso real aún, ¿cierto?, eso que acaba de suceder no se compara a lo que se puede hacer.
—¡QUE RAYOS ESTÁS DICIENDO! —Yo me alboroté y parecía que hubiese comido mucha azúcar— ¡Pervertido! ¡Eso no fue un beso! ¡Fue un accidente!
—¿Y si no fuese un accidente? —Me sonrojé bestialmente otra vez— no te caería mal un poco de realidad humana —acercó su rostro al mío y yo coloqué una mano en mi boca para que no tuviese que hacer. Lo miré desafiante.
—Si de verdad no quisieras que hiciera algo así, no estarías tan sonrojada y temblorosa —Yo cerré muy fuerte los ojos otra vez y negué rotundamente con la cabeza, en eso me quitó la mano de la boca y la apretó, yo para evitar que fuera hacer lo que pretendía, salté, pero él me sostenía y terminamos resbalándonos por la pared de esa obscura esquina.
Yo estaba sentada contra la pared de frente a él, que estaba arrodillado sosteniéndome la mano. Lo miraba a los ojos bicolores totalmente aturdida por el golpe contra la pared que me había dado por accidente, y me sonrojé (si es que no se podía sonrojarse más) cuando admiré que él también me veía, pero con unos ojos melancólicos.
(Yo que ustedes me pongo a escuchar la canción llama Heart Beat mientras leo ésta parte XD, es la propia, y más cuando dice, I Can Feel Your Heart Beat)
—Ikuto, ¿qué ha…
—Así te quería —Me sobresalté, pero no me dio tiempo de reaccionar cuando soltó mi mano, rodeó mi cuerpo con sus brazos y me atrajo hacia él.
Yo suspiré de la confusión, pero el suspiro pasó a un gemido de dolor cuando me mordió el cuello.
—¡Hey no! ¡No es momento para esto! —Grité intentando apartarlo, pero estaba muy sujeta a él debido al profundo abrazo.
—Sé inteligente y muérdeme también —me dijo mientras se alejaba de la sangre. Mi corazón se aceleró de un momento a otro y lo rodeé con mis brazos para morderlo también.
Y vaya que hacer eso se sentía muy bien. El dolor desapareció y se convirtió en una sensación agradable, Ikuto se levantó, alzándome, pues no dejaba de abrazarme fuertemente, yo le rodeé la cintura con las piernas rápidamente para no caerme, y él caminaba tambaleante sin dejar de morderme también. De pronto, entreabrí los ojos y vi que se dirigía al sofá.
Me recostó ahí y de pronto dejamos de mordernos para acomodarnos, se colocó encima de mí y volvió a morderme, y ahora que tenía su cuello cerca otra vez, lo hice también. Las abejas volvieron a alborotarse al estar en una posición tan incómoda emocionalmente para mordernos. Pero era totalmente imposible dejar de hacerlo una vez que empezaba a beber algo tan delicioso.
Sin dejar de hacer lo que estábamos haciendo, Ikuto soltó mis hombros y tomó mis brazos, hizo que lo rodeara a él con ellos y luego me abrazó a mí también. Yo caí en la realidad por un momento y me di cuenta de lo que hacía, dejé de morderlo por un momento y al hacerlo, sentí el dolor de cuando el me mordía.
Entrecerré los ojos e intenté decirle algo mientras mis brazos dejaban de abrazarlo y mis manos se aferraban a sus hombros para soportar el dolor.
—Qué quieres —mi voz salió entrecortada pero suave, jadeaba.
Ikuto dejó de morderme de repente, sin dejar de abrazarme me vio a la cara y sonrió.
—Me gustaría saber a qué sabe mi sangre —yo abrí mucho los ojos cuando lamió el borde de mis labios, ya que toda mi boca y alrededores estaban cubiertos de su sangre.
—Ah... —suspiré accidentalmente al sentir muchas abejas en mi estómago y un ardor agradable en donde acaba de lamer. Pero me sobresalté rápidamente— ¡Eh! ¡Espera no hagas eso! ¡Ikuto! —Él se detuvo y se rio por lo bajo, luego separó su rostro del mió y me vio directamente a los ojos, haciéndome sentir totalmente apenada, sin saber por qué.
—¿Qué sientes ahora? —me preguntó mientras colocaba su frente contra la mía y me dejó de rodear con uno de sus brazos, apretándome fuertemente con el que aún me abrazaba, tomó una de mis manos que sostenía fuertemente su hombro, la colocó junto con la suya al lado de mi cabeza, que se apoyaba en un cojín, y apretó mi mano suavemente.
Entrecerré los ojos, confundida. La mirada que compartíamos de tan de cerca debido a que nuestras frentes estaban juntas me hacía sentir llena de cosquillas. Quería apartarla, pero estaba enganchada a ella, a los ojos rojos que aparecían después de morder.
—Yo... —logré decir, debido a que estaba temblando y por alguna razón estaba nerviosa— siento abejas en mi estómago —me estremecí— ¿Por qué?
Hubo un silencio muy incómodo, en eso Ikuto sonrió un poco y me dijo con una voz muy... muy de él (admitámoslo, sensual –w-)
—Porque estás enamorada de mí —despegó su frente de la mía, yo estaba asquerosamente sonrojada y sorprendida, ¿es eso verdad? ¿Yo estana enamorada? ¡Pero si él solo me molestaba!, mis pensamientos de unas milésimas de segundo fueron interrumpidos cuando Ikuto empezó a besarme desesperadamente.
Un beso con sangre, qué original. Fue lo único que cruzó mi mente en ese momento.
Él pasó el brazo que sostenía mi mano alrededor de mí otra vez, y yo no sé por qué le correspondía ese beso tan profundo, se sentó, conmigo en sus piernas y siguió besándome, de un momento a otro yo había tomado su rostro entre mis manos.
Todo me daba vueltas, me sentía emocionada pero no sabía qué rayos estábamos haciendo, y quería detenerlo, pero era exactamente como beber sangre, algo que era imposible de detener por más que uno luchara internamente.
¿Eso será porque...? ¡No espera! Yo no lo puedo querer, pero... ¿de verdad estoy enamorada de Ikuto? ¿O son solo palabras para confundirme?
…
Si... si tengo que... estarlo. Porque esto... se siente bien.
En eso nos separamos por falta de aire, yo entreabrí los ojos y de golpe los abrí completamente cuando vi que Ikuto sonreía burlonamente con satisfacción. Me sonrojé y rompí el abrazo mutuo con cara de infinito desprecio.
—¡Q-qué acabamos de hacer!
—Algo ^^
—Esto no puede estar sucediendo e.e
—Ah... yo creo que sí —colocó sus manos a ambos lados de mí, apoyándose en los cojines, yo, para alejarme de su rostro me incliné hacia atrás con los otros entrecerrados de la vergüenza, pero terminé quedando recostada.
—¿Por qué hiciste eso, Ikuto?
Se le notó un leve sonrojo, no tan claro como los míos, y bajó la cabeza. Pero recordé algo importante, y con una de mis manos le subí el rostro, que ahora estaba un poco más rojo.
Lo que voy a hacer... hará que no me deje en paz por un buen tiempo.
Me levanté un poco, y como él estaba encima de mí y yo recostada en el sofá, quedamos cara a cara, le di un pequeño beso en los labios con los ojos abiertos para comprobar lo que acababa de recordar, pero no me separé de él hasta que lo comprobé, y él también mantuvo los ojos abiertos.
—¿Qué rayos fue eso?
Claro que no era nada comparado a como él besaba, pero solo cuando nuestros labios estaban unidos, nuestros ojos volvían otra vez a su color original.
—Tus ojos eran color zafiro por completo cuando lo hice, ¡no es que haya querido hacerlo porque sí...! o algo... ¬3¬ —Ikuto pareció sorprendido y asintió.
Él se agacho lo suficiente para quedar a pocos centímetros de mí, yo aparté la mirada y el refunfuñó.
—Sobre tu inocencia, después de esto creo que ya es mía por completo —se puso de pie como si nada y se fue a la habitación— Creo que la parejita ya terminó —Soltó una risa y cerró la puerta.
Me senté orientalmente totalmente sonrojada.
"Después de esto creo que ya es mía por completo"
Apreté la mandíbula.
'Porque estás enamorada de mí' enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí enamorada de mí de mi, de mi, de mi...
¡DE ÉL!
Tomé un cojín y grité en él, como nunca había gritado en la vida.
—¡MIERDA!
¿Qué rayos fue eso? Así de la nada... "porque estás enamorada de mí" ¡abejas, estúpidas abejas! Y sé que son abejas, nunca han sido mariposas. ¡Cómo iba a saber yo que estaba enamorada...! Espera... yo no estoy enamorada, ¡claro que no!, obviamente fueron sus juegos mentales e.e
Pero así de la nada... besarnos, no pensé que haría eso nunca. ¡Nunca había cruzado por mi mente el sentimiento de amor!.. ¿O quizá no lo supe reconocer?.. Nunca lo había sentido antes así que... no me figuré que fuera algo mezclado con odio... ¡no! ¡No puedo admitir que es así! ¡Yo no estoy enamorada de él!
Me tumbé en el sofá abrazando el cojín.
¿O quizás... si lo estoy?, me sonrojé y apreté fuertemente los ojos.
—Esto no puede ser —me llevé el cojín y me tapé el rostro sonrojado con el.
Cuando digo que se está acabando el fic me refiero a que ya quedan unos 5 capis nose XD no a que ya se acabó, mamma mia!
Opiniones, por favor!
EL BOTONCITO ES SU AMIGO TwT
\/
