Aclaración: -Escocia tiene 12 años, Gales 10 años, las Irlandas 7 años e Inglaterra 5 años
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Narciso
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Un día que regresó del Kínder y que se quedó a solas con mamá, le hizo una pregunta que venía rondándole la mente desde hacía algunos días
-¿Qué le regalas a alguien a quien quieres mucho?
No entendió por qué se emocionó, menos por qué corazones parecieron flotar a su alrededor, pero luego de abrazarlo, sonrió con complicidad al tiempo que decía:
-Flores. Siempre son ideales y hacen felices a todos
Con dicha información, salió de la sala al patio trasero, en busca de algunas de ellas
Había muchas por todas partes: en las macetas, en las hortalizas, en las raíces de los árboles, en las ramas, y las que crecían en medio del césped; sus colores iban desde el rojo hasta el morado, así como algunas olían muy bien y otras carecían de eso; era grandes o pequeñas, anchas y esbeltas, con ramitas en su tallo o solitarias
… genial, si a todos les gustaban las flores, ¿cualquiera era buena? Ummm… ¿tendría que volver adentro y preguntar?
Movió la cabeza en negación, ¡No! ¡No podía consultar otra vez a mamá! Porque además de que no quería ver esa sonrisa que lo llenaba de vergüenza, no deseaba decirle para quien era el pequeño presente…
… ¿A Glen también le gustarían las flores? Y si fuera así, ¿cuál? Nunca lo había visto contemplar alguna en especial, o decir que quería una…
…
… bueno, si recordaba por qué quería darle un obsequio, se debía aun suceso que presenció sin querer en la escuela: cuando fue al baño, en los lavabos estaba Ludwig, ese niño grandote del salón vecino junto con su hermano mayor Gilbert. Este último ya había salido del instituto el año pasado, así que le extraño verlo ahí
Iba a pasar como si nada, pero notó que el de ojos azules tenía la cara totalmente roja y parecía sorprendido; el mayor sonreía con superioridad, lo que le impidió seguir su camino, ¿estarían discutiendo?
Fue cuando claramente escuchó al de cabello plateado decir "Te quiero mucho" una y otra vez al rubio, hasta que le colgó una cadena con una cruz de hierro y lo abrazó mientras seguía diciendo lo mismo. No hacía falta decir que el pobre Ludwig no sabía ni dónde meter la cara
Entonces, pensó, tenía que hacer algo similar con Glen: lo quería mucho, ¿no era ese ya motivo para obsequiarle algo que siempre se lo recordara? De imaginar que tal vez reaccionaría como que el menor de los Beilschmidt lo animaba a niveles extraordinarios, ¡definitivamente lo haría!
No obstante, ahí empezó el problema: no tenía una joya o algo caro que darle, no contaba con dinero, y no le regalaría algo que el resto de sus hermanos pudiera quitarle
Así, sus opciones se redujeron a cero, y en visto de ello, consultó a mamá
Ahora, regresando al asunto de la flor, ¿cuál sería la indicada? Ummm… antes oyó que se debían regalar conforme a la manera de ser de la persona, pero por no saber qué significaba cada planta, lo descartó; tampoco tenía la manera de consultarlo en tan poco tiempo –Bryan, Ryan y Glen llegarían en medio hora- y no contaba con los recursos para salir a comprarla si no se hallaba en el jardín, ¡que problema!
Debía pensaaaaar… a ver, en primer lugar, si quería ofrecerle una flor y que su hermano la conservara, tenía que conseguir una maceta en que ponerla. Inmediatamente caminó hacia el pequeño cobertizo, donde tomó un recipiente de color negro; unos hoyitos se asomaban en la base, así que serviría para que el agua escurriera cuando la regara
En segundo lugar, ¿cómo removería la planta una vez que la encontrara? Una pequeña espátula resolvió el problema, ¡y también debía echarle agua para que no muriera! Por lo que agarró una regadera
… y toda esa actividad incluía tierra, obviamente, ¡pero no quería ensuciarse! No se presentaría en esas condiciones y no le daría tiempo de cambiarse. Vio colgado un delantal de plástico junto a unas manoplas, ¡bien! Justo lo que necesitaba~
Saló de ahí ya usando el mandil –que al quedarle muy grande, arrastraba un tramo de tela-, con los guantes puestos –que a cada instante se le salían por la ENORME diferencia de talla-, y con la palita y la regadera dentro de la maceta, a modo de canasta
¡Estaba listo para iniciar el viaje! Buscaba la flor dorada de cuatro pétalos, la que traería felicidad a quien la poseyera según contaba la leyenda, ¡sin embargo, para obtenerla, debía hacer un peligroso recorrido! Soportando vientos despiadados e infernales desiertos, viajando muchos días y noches, ¡poniendo en riesgo su vida para llegar a la guardia del dragón! (1) Contaba con sus fieles armas: una espátula forjada por los maestros enanos de las montañas, y una regadera mágica obsequiada por los elfos, ¡era prácticamente indestructible! Muajajajajajajaja
Entonces, con un grito de guerra, empuñó su armamento, se colocó el casco –la maceta- y salió corriendo hacia la parte profunda del patio, ¡debía obtener esa flor, volver como un caballero y ofrecérsela a su hermano! ¡Luego se casarían e iniciarían una era de paz en el reino! Y como primer decreto, mandaría a Scott a la horca y los gemelos serían sus bufones~
¡Ahí iba el caballero Arthur Kirkland!
…
Pocos minutos después, atravesando un arco de espinas, encontró un pequeño claro, donde la luz iluminaba directamente un…
…
¡E-ERA LA FLOR DORADA DE CUATRO PÉTALOS! ¡La reconocería en cualquier sitio! Que bien, era blanca y tenía 5 hojas, ¡pero era lo mismo! Semejante forma de brillar, de mecerse con el viento, su magia, inocencia y la pureza que desprendía sólo podía indicar su legendaria procedencia
Con cautela se acercó, esperando a cada instante que el dragón apareciera, empero, al no hacerlo incluso cuando llegó hasta la planta, lo obligaron a apresurarse en la extracción, ¡no había tiempo que perder!
Se quitó el casco y lo colocó en el suelo; usó la pala para cortar las raíces, y sacándola entera, la depositó en la maceta; empuñó tierra, llenando el espacio sobrante, y al finalizar, la regó, ¡el agua debería encantarle! Más cuando era mágica~
La levantó como un símbolo de victoria, ¡a Glen le encantaría! La sujetó con cuidado y comenzó el camino de regreso…
Pero se oyeron ruidos en los árboles, como patitas que se clavaban en la madera…
¡E-EL DRAGÓN! ¡Ja, era hora de luchar! ¡Conseguiría su honor, no importaba lo que sucediera! A-Aunque… ¿y el capullo? Si lo descuidaba, tal vez sería víctima de algún ataque y moriría, ¡tenía que protegerlo! Entre librar al mundo de aquella criatura y ganarse el corazón de su hermano, debía elegir
… ¡HORA DE CORRER!
Lo hizo a pesar de que el delantal lo entorpecía, ¡a pesar de que sus armas le estorbaban! Corrió y no dejó de hacerlo…
…
Vislumbró la luz del castillo, ¡sólo un poco más y estaría a salvo! ¡Ya casi…!
Pero… entonces tropezó con una roca… e incapaz de sostenerse, la flor salió volando…
Vio en cámara lenta cómo su ofrenda flotaba en el aire…
¡PAS!
Se desplomó de lleno en el césped, de lado, haciendo que saliera estrepitosamente de su contenedor…
Se levantó con precipitación y se apresuró junto a ella, viendo cómo estaba… m-muerta…
N-No… e-esto no podía…
Tanto que se esforzó, ¡t-tanto que quería sorprender a Glen! ¡¿Q-Que haría? ¡¿Ahora qué haría? N-No podía presentarle eso, ¡y pobre flor! Era tan hermosa y perfecta… n-no merecía tal destino… nunca más encontraría una igual…
-¿Arthur? ¿Qué estás haciendo?
De pronto tuvo frente a sí los ojos oliva que tanto le gustaban, observando sus precarias condiciones y con un gran "nada" que darle
Lágrimas brotaron de sus orbes contra su voluntad; bajó la cabeza avergonzado y frustrado, ¡quería explicarle lo que había sucedido! P-Pero su orgullo magullado y haber sido encontrado en plena derrota, no le permitieron decir nada, más cuando no quería emitir los hipos característicos del llanto
-¿Qué sucede? – se colocó a su altura y le buscó el rostro con calma -¿Arthur?
Seguro estaba cubierto de tierra
-¡E-Es que yo…! – no lo controló y respondió, ya delatándose -¡L-La flor! ¡L-La conseguí luego de que luché y n-no…! ¡No pude…!
¡Demonios, no quería mostrarse así! Y hubiera huido de no ser porque se percató de los movimientos del mayor: se había arremangado los extremos del suéter escolar, y recogía la tierra de la maceta, acomodándola en un tapete perfecto; hizo un hoyo en ella, tomó la planta, la sacudió delicadamente y depositó en su lugar
Estaba intacta
-Listo – la puso en frente de él mientras sacaba su pañuelo y se lo daba –Límpiate
Lo hizo, aun sintiendo la cara roja
-No sabía que te gustaban los narcisos –dijo de pronto –Es precioso, ¿no lo crees?
¿Así se llamaba la flor?
-¿A ti te agradan? –preguntó con ilusión
Si dijo que eran linda, ¡podía ser que todavía estuviera en pie regalársela!
-Sí –la miró con tranquilidad – Cuídala bien, son flores delicadas
-¡E-En realidad, hay algo que quiero decirte! –tomó la maceta y se la extendió –Y-Yo… la busqué para ti, ¡es un regalo!
-Pero no es mi cumpleaños ni nada
-¡No importa! –cerró los ojos, listo para decir lo que faltaba –T-TE… ¡TE QUIERO MUCHO, GLEN! Y sólo… quería darte algo bonito… ¿n-no es eso s-suficiente?
Era consciente del rápido palpitar de su pequeño corazón cuando estaba con él, pero ahora hasta dolía, ¿por qué sería? A-Además, tener la cara roja y sentir cómo le temblaban las piernas, era algo totalmente nuevo… aunque le gustaba
…
…
Sintió entonces cómo las manos del otro agarraban el recipiente, lo que le provocó abrir los ojos con rapidez
Su hermano lo miraba con amabilidad, tanta que se sintió dulcemente atrapado
-Gracias
Y levantándose, le ayudó a hacer lo mismo para ya entrar a casa
La sonrisa que tenía en los labios le hizo imitarlo… ¡mamá tenía razón! ¡Las flores hacían felices a todos! Pero… esperaba que no fuera eso lo único por lo que su hermano sonreía… ¡no, por supuesto que no! Seguro que significaba que se casarían, iniciarían una era de paz en el reino, y que Scott iría a la horca mientras los gemelos eran sus bufones
El caballero Arthur Kirkland había conseguido el corazón de la princesa… esperaba…
(1) No pude resistirme y cité al Príncipe Encantador (Sherk 2) xDDD -sale en el doblaje mexicano-
