Aclaración: -Escocia tiene 14 años, Gales 12 años, las Irlandas 9 años e Inglaterra 7 años

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Dragón

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La posesión más apreciada de Glen Kirkland era un objeto que, a la vista de muchos, carecía de total sentido para alguien como él: un dragón rojo de peluche

Lo había nombrado "Fafnir", y con sus alas desplegables, representaba horas bastas de entera diversión para el dueño, quien a pesar de su gesto indiferente, lo rodeaba una aura de florecitas y ovejas cuando dicho objeto estaba cerca

Scott estuvo ahí cuando llegó a su vida: Arthur acababa de nacer, los gemelos tenían 2 años, Glen 5 y él 7, y como toda familia normal, habían ido al centro comercial de paseo

Pasaron en frente de una tienda de juguetes, y en el escaparate estaba el dragón mostrando sus alas, observando el exterior con sus ojitos de plástico negro

Sólo le prestaron atención unos segundos y continuaron el camino, pero su hermanito se quedó ahí, observándolo con verdadera intriga. Mamá entendió el mudo pedido, y luego de 5 minutos de entrar en el establecimiento, salió con el juguete. Glen lo abrazó enseguida con protección y lo llevó cargando con cuidado todo el camino

Pensó que se trataba de un capricho –el primero que se manifestaba en su vida-, pero al intentar quitárselo, una fiera defensa lo recibió, divirtiéndole más que nada: era un mocoso después de todo, y ya había llegado el día en que demostraba debilidad por un muñeco –justo como él, con Ness-, así que recibió de buena gana al inanimado dragón

Por su parte, cuando Arthur ya tuvo consciencia de su entorno, su hermano seguía teniendo a Fafnir a pesar de que las cosas infantiles ya iban desapareciendo de su habitación. El suave reptil siempre estaba sobre la almohada de su cama, en el escritorio cuando hacía tarea, o en sus brazos al leer alguna novela

No le extrañaba, ya que era obvio cuánto le gustaban los dragones viendo sólo el decorado de su cuarto, observando la fascinación con la que escuchaba los cuentos que mamá les narraba, o al notar la verdadera alegría conque recibía los libros que papá le obsequiaba del tema

Así, Scott y Arthur estaban al tanto del lugar que el reptil representaba en la vida de su querido allegado: era su amigo, como un cómplice que lo apoyaba en los momentos difíciles con su silencio y su suave textura, pero al tratarse de un peluche, equilibraba dicha presencia con la de ellos, no afectando en lo más mínimo el tiempo juntos, lo que hacía innecesario verlo como un rival

¡Vamos! ¡Ellos mismos tenían un juguete similar!: en el caso de Scott, era Nessie - un monstruo de lago Ness - color verde oscuro con un rudo collar de púas y una camiseta que decía "I love Loch Ness"; con Bryan era Basy, un duende con un traje sastre verde, su sombrero alto, una barba de color café y llevaba una olla de oro; a Ryan lo acompañaba un duende exactamente igual que el de su gemelo, sólo que cargaba un extraño corazón de tréboles y lo llamaba Pyloo; y Arthur, un unicornio blanco con varias rayas de colores en la cola, al que nombró Pércival

Incluso hubo ocasiones en que dichas criaturas fueron sus apoyos en las cruzadas, en las batallas por la tierra Media o en las guerras, siendo que Fafnir era una excelente lagartija subdesarrollada que volaba y arrojaba fuego

Además, si lo lastimaban, ni Nessie o Percival los perdonarían y sufriría la venganza de los duendes, así que era mejor dejarlo tal cual, sumando que ya era un hecho que Glen SIEMPRE lo conservaría, pues de haber sido lo contrario, desde hacía mucho lo habría desechado porque su carácter le permitía hacerlo, y como no había pasado ahora que tenía 12 años, ya no lo iba a hacer

Eso pensaron ese día de escuela en que el pelirrojo se las arregló para faltar a clase, y que el rubio llegaba temprano por algo de una junta entre los maestros. Ambos vieron que su hermano llevaba al dragón en una bolsa para dejarlo en la tintorería después de clase, como buen dueño que era

Scott veía la TV cuando Arthur y los gemelos llegaron a las 13:00 pm.; mamá salió a las 13:30 pm. a dejar unas impresiones de su trabajo a un cliente y ya esperaban a su hermano a las 14:10 pm… pero pasaron 10 minutos, 20, 40…

Pasó hora y media… y nada, no aparecía

Era algo demasiado inusual, y cuando el mayor ya iba a salir a buscarlo con el pretexto de que "daría una vuelta por la cuadra", se escuchó la puerta abrirse

Esperaron en el sillón fingiendo que no sucedía nada, pero cuando lo vieron acercarse, la sorpresa invadió el rostro de los presentes:

Glen tenía el uniforme sucio, el cabello desordenado, varias tiras de sangre se apreciaban en sus brazos, y su labio inferior estaba roto, dejando ver una abertura considerable y algunas gotas todavía cayendo del rojo líquido; la correa de su mochila estaba zafada y la bolsa de plástico parecía rasgada

No fueron capaces de decir algo, sobre todo cuando esos ojos oliva eran ocultos por sus mechones cobrizos, ensombreciéndolos

-¿Y mamá? –la pregunta, con esa voz pasiva, los dejó helados

-A-Ah… n-no está – respondió Ryan, que apenas reunió fuerzas antes que todos –Salió a ver a un cliente

-Ya veo…

Y a paso taciturno, ligero pero veloz, caminó a las escaleras y subió

Al reaccionar, los cuatro corrieron para alcanzarlo, sin embargo, al llegar a su puerta, la encontraron cerrada. Los siguientes toques y llamados fueron inútiles, aunque no insistieron mucho: lo mejor era dejarlo solo un rato

Estaba implícito que nadie hablaría de esto con sus padres

Un par de horas después, en que su progenitora llamó por teléfono para avisar que volvería a la hora de la cena, decidieron que ya era tiempo de averiguar lo que sucedía. Subieron otra vez, y gracias a las delictivas habilidades de los gemelos, tuvieron el paso a la habitación. A consideración de Bryan y Ryan, dejaron que ellos entraran, cosa que no desaprovecharon

Adentro, todo estaba a oscuras, aunque pudieron identificar a su hermano en la cama durmiendo; ya no se notaban las heridas –seguro se las curó solo – pero su aspecto cansado y sus mejillas rojas indicaron la apocalíptica verdad: había llorado

… esto no podía ser bueno…

Tomaron su mochila, la bolsa y salieron a toda prisa

Abajo, todos rodearon el plástico blanco donde, en la mañana, el dragón se hallaba… pero lo que vieron ahora era totalmente diferente

El relleno del peluche estaba por todos lados, como entrañas saliendo de un animal; su cuello caía completamente de lado, las patas estaban desprendidas, y la cabeza ya era irreconocible; las alas estaban torcidas y el tórax presentaba rasguños

… que… terrible…

Ya entendían por qué derramó lágrimas: Fafnir fue mutilado frente a él, y por tratar de evitarlo, recibió una golpiza…

Debió ser un infierno… y no sólo porque no logró salvar a su amigo, sino porque resultó lastimado en vano a niveles que desconocían por la ropa… seguro fue atacado por varios sujetos al mismo tiempo, ya que nunca antes había caído con tanta facilidad

A Scott le entró una rabia demoledora, una que exigía destruir a los culpables y arrancarles los dedos a sangrientas mordidas

Nade se metía con SU Glen

Nadie salía vivo si osaban hacerlo sufrir

Morirían, se encargaría de ello

Así, levantándose de golpe, salió corriendo de la casa en busca de aquellos a quienes había que desfigurarles la cara, porque ya tenía idea de su identidad: no desconocía las actividades de su hermano, menos cuando se trataba de sujetos que comenzaban a molestarlo

Sonrió malsanamente, imaginando con extraordinario placer la sangre que les sacaría

No había necesidad de conservar algo de cordura

Y también Arthur estaba que no cabía en sí de furia

Malnacidos bastardos, ¡¿Quién les dio derecho para hacerle eso a SU Glen? ¡Merecían morir! ¡Cuánto se alegró de que el mayor ya hubiera salido a buscarlos! Ojala trajera sus cabezas en lanzas como prueba de venganza, ¡y él también tenía ganas de romperles las piernas! ¡Por muy pequeño que fuera, no era imbécil como para no saber mover los puños!

Pero… es no haría que Fafnir regresara… y en sus condiciones, lo mejor que se podía hacer era darle un funeral digno, despedirlo tan magnánimamente como había servido…

Empero, imaginar la tristeza de su hermano no lo dejaba concebir tal derrota, ¡no podía permitir que volviera a llorar! Y en definitiva, no iba a dejar que viviera añorando a su amigo y culpándose de no salvarlo, ¡NUNCA!

De ese modo, mientras Bryan y Ryan sacaban con respeto las piezas de tela y las colocaban sobre la alfombra, subió al cuarto de sus padres y tomó una enorme caja de color crema: era donde mamá guardaba las agujas, hilos, botones y todas esas cosas que se usaban para coser. Bajó, la puso en la mesa de té y buscó lo que necesitaba

… la verdad era que apenas tenía nociones de la costura –ni siquiera podía insertar la hilaza sin pincharse – pero si no hacía algo, Glen lloraría, ¡y más aún! ¡Tenía que dejarlo como nuevo! Porque de lo contrario, haría la herida más grande por profanar los restos de un caído, ¡debía hacerlo perfectamente!

Tomó una aguja delgadita, y sacando una hebra transparente –pero resistente- lo insertó –claro que se picó, maldición- e hizo un nudo. Como asistentes tuvo a los gemelos, quienes le sostenían las partes necesarias, extendían los materiales y le aconsejaban en donde hacer puntos

Ahora dependía de ellos


Eran las 19:10 pm. cuando despertó

Tenía un hostigante dolor de cabeza y tosía en señal de que todavía le faltaba el aire que le sacaron los golpes en el estómago. Le ardían los brazos y su labio palpitaba… pero esperaba que no estuviera sangrando, o la meticulosa limpieza que había hecho estaría arruinada

Sin ánimo caminó a la puerta para ir al baño por algo de alcohol, empero, al abrir, una cabellera roja y otra rubia ya estaban ahí

-¡Glen! ¡Tú, inútil! –le gritó el pelirrojo, despabilándolo un poco -¡No puedo creer que perdieras ante esos 5 sujetos de la preparatoria! ¡Qué idiota eres! ¡No has aprendido nada de lo que te enseñé! ¡Por haberles dado la oportunidad de tener un rehén, tuve que hacerme cargo!

R-Rehén… Faf… Fafnir fue…

De golpe el agua se volvió a acumular en sus ojos contra su voluntad…

En cualquier momento la derramaría patéticamente

-¡Pero todo está bien ahora! –intervino el rubio –Sólo no vuelvas a llevarlo a la escuela, ¡pídele a mamá que lo dejé en la tintorería la próxima vez!

Y entre los dos, le extendieron a… a…

¡N-No podía ser! Frente a sí estaba su dragón intacto… ¡N-NO P-PODÍA! ¡S-SI ESTABA DESTROZADO! Bueno, se le notaban algunas reparaciones y uno que otro corte chueco, ¡pero era él! ¡FAFNIR ESTABA VIVO!

Quizá era tanta su incredulidad, su alegría, el alivio, la sorpresa que, sin importar que lo miraran, abrazó al peluche con fuerza, posesión, esbozando una autentica sonrisa por la felicidad que sentía, olvidándose del mundo entero

Una vez más eran Fafnir y Glen, Glen y Fafnir, fuertes y poderosos compañeros de la travesía denominada "Conquista de la Tierra Media"

Ambos chicos miraron con alivio a su hermano, ¡que hermoso era verlo curvear así los labios! Significaba que todo valió la pena: Scott sintió con orgullo el dolor en su espalda por los golpes recibidos, y Arthur ya no le prestó atención a las picaduras de sus dedos

En verdad se alegraban que resultaran bien las consecuencias de sus impulsos

Y cuando esperaban un "Gracias", algo mejor vino: Glen, con suavidad y voluntad, los besó… pero no en la mejilla sino en los labios: primero lo hizo con el grande, luego con el pequeño

Cerró los ojos y lo ejecutó con dulzura, calma, suavidad, agradecimiento mientras permanecía en aquella posición el tiempo suficiente para que no hubiera dudas

Cuando volvieron en sí, el de pupilas oliva ya había bajado a recibir a mamá

Fue cuando se coloraron de golpe y evitaron mirarse; sonrieron con victoria, ilusión y mucha estupidez

Que deliciosa era la boca de su hermano, empero, bajaron cuando la voz de la mujer los llamó a cenar, pocos minutos después

Un beso del príncipe y un banquete era lo que los caballeros merecían luego de revivir al dragón