Aclaración: Escocia tiene 13 años, Gales 11 años, las Irlandas 8 años e Inglaterra 6 años
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Scone
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Francis tenía una boca ENORME, tan enorme, que a cada momento escupía tonterías para molestarlo: desde las típicas burlas a su apariencia, hasta las que involucraban cosas de adultos y le sacaban una mirada digna de un pervertido, ¡no lo soportaba!
Sus mamás eran amigas y por eso ya lo conocía desde antes, pero fue cuando entró a la primaria –y coincidieron, demonios- que se dio cuenta de lo bastardo que era, ¡no le extrañaba si hasta se llevaba bien con Scott! Obvio, los pervertidos y sádicos entablaban una buena relación, una natural, como sapos y ranas; Bryan y Ryan también mantenían relaciones cordiales con él, aunque eso no lo salvaba de sus jugarretas
Bonnefoy lo irritaba bajo cualquier pretexto, sin embargo, no soportaba cuando le restregaba que "era mejor que él", ¡claramente se trataba de una GRAN MENTIRA! Pero a su pesar, había ocasiones en que no podía contradecirlo al instante
Eso se demostró un viernes, en que el inútil le dio a probar parte de su almuerzo, ¡sabía delicioso y no se esforzó por ocultarlo! Por supuesto, su mamá cocinaba muy bien
Aquí fue su desengaño: lo había preparado él, sin ayuda de nadie, ¡no podía ser! Empero, siendo su progenitora una chef, era posible que le hubiera enseñado
Como consecuencia, cuando llegó a casa, le pidió a la suya que le mostrara cómo preparar algo simple, ¡no debía perder! Así que, esa noche, cocinaron scones, y aunque no salieron perfectos, fueron digeribles, ¡sólo era cuestión de práctica! Por eso, el fin de semana la cocina fue suya, requiriendo las manos de un adulto nada más cuando necesitaba el horno
¡Era sencillo disponerlo todo! También formar la masa, combinar los ingredientes y darle la redondez requerida, ¡Francis estaría sorprendido! Le cerraría esa tonta boca cuando probara algo taaaaan rico como sus panes, jejejejeje
Afortunadamente su madre estaba ahí para que sus estúpidos hermanos no lo interrumpieran, y Glen… bueno, no le agradaba la idea de que lo viera cubierto de harina, así que agradeció que voluntariamente –porque era natural que no necesitara la voz de la mujer para entender - le diera espacio para desarrollar su arte culinario
…
El siguiente lunes ya llevaba en su lonchera varios scones, ¡sus papás ya le habían dado la aprobación! Por lo que tenía la total confianza de que triunfaría, ¡la comida británica era la mejor de todas! Y lo comprobaría
De ese modo, a la hora del recreo, buscó al francés hasta encontrarlo mirando de extraña forma la falda de una niña, ¡lo golpeó por ser un maldito depravado! Pero una vez con su atención, le ofreció la joya de su creación, alardeando que quedaron mucho mejor que otra cosa que él pudiera cocinar en toda su vida
Entonces lo probó y… y…
Su cara se puso azul, se paralizó totalmente, y cuando lo tocó para ver si estaba bien, cayó estrepitosamente contra el suelo
Lo llevaron a la enfermería diciendo que se había intoxicado a niveles sorprendentes…
…
¡E-Evidentemente que no fue culpa de lo que preparó! ¡Seguro que comió otra cosa que le hizo daño! Y el efecto llegó justo cuando le dio su scone, ¡insignificante coincidencia! Jajajajaja
No era responsable, porque de ser así, sus hermanos y él mismo se hubiesen enfermado, y como eso no ocurrió, imposible que se tratara de su delicioso platillo
Al día siguiente –en que Francis no asistió-, decidió ofrecer el panecillo a varios más: le dio uno a Vash, a Kiku, a Mikkel, Antonio y Gilbert, ¡les encantarían!
…
… L-Les gustaron tanto, que t-todos terminaron en la enfermería con dolor de estómago… U-Ummm…
¡J-JA! ¡¿Qué estaba pensando? ¡Él no era el problema, sino ellos! No estaban acostumbrados a tan deleitable manjar, ¡sus scones no tenían nada de malo, por supuesto!
… pero sólo para darles una nueva oportunidad, cocinaría otros con mayor empeño
Así, ese jueves por la tarde, y aprovechando que los gemelos tenían clases de tiro con arco, que Scott estuviera en prácticas de Karate y que Glen hubiera ido a esgrima, la cocina fue otra vez suya
Se arremangó, colocó el delantal y puso sobre su cabeza un gorro de chef que hizo de papel, ¡un gran cocinero siempre lo llevaba! Y como él lo era, no podía faltarle
Buscó lo que necesitaría: un recipiente grande y ancho, una cuchara de madera; huevos, harina de trigo, azúcar, un par de naranjas, leche, mantequilla y, como detalle extra, unas rebanadas de piña en almíbar –que encontró en el refrigerador-, ¡quedarían estupendas con su obra!
Vertió leche en el tazón, harina, un par de huevos y un trozo de mantequilla. Revolvió con fuerza, echando más de las primeras dos cosas dependiendo de qué tan espesa quería la masa; una vez en el punto deseado, quiso exprimir las naranjas y… bueno, claro que ya sabía usar el cuchillo, pero no estaba seguro si el pequeño que siempre le dejaban sería suficientemente filoso para cortar las frutas… y mamá no estaba para ayudarle
Supuso que tendría que hacerlo él mismo, así que bajó con cuidado de la silla y buscó en las alacenas el que requería, ¿dónde lo dejarían?
-En el segundo cajón del estante izquierdo –respondió una voz en la puerta del lugar
-Entiendo
Ya iba a sacarlo, ¡era suyo~! Qué bien que…
… ¡OYE! ¡¿Quién le estaba hablando?
-¿Vas a preparar scones otra vez? – vio de pronto que su hermano mayor de ojos oliva se paseaba por el lugar y veía con neutralidad la masa de su tazón
Enrojeció
-¡¿Q-Qué estás haciendo aquí? – preguntó con cierto tono dramático- ¡Deberías estar en tu clase!
-El maestro tuvo una emergencia, así que salimos temprano –dijo como si nada… y luego le miró con burla -¿Y tú? ¿No tenías Judo?
-B-Bueno… -cierto, se saltó esa lección para estar a solas y proceder
-Touché – le picó ligeramente en la costilla, lo que le hizo reír con soltura. Se tranquilizó al instante - ¿Cómo vas con tu receta? ¿Tratas de mejorarla?
-¡Sí! – colocó las manos en su cintura con orgullo- Ya que Francis y otros más se desmayaron porque el sabor de mi comida resultó demasiado impactante para que lengua, ¡quiero darles otra oportunidad! Haré algo más rico, y les encantará~
No supo cómo interpretar el largo suspiro que dio, pero lo animó que una vez más le picara con cariño
-¿Quieres que te ayude?
-¡¿E-En serio lo harías?
-Por eso pregunto
-¡SÍ! ¡CLARO QUE SÍ!
-Ok – se quitó la chamarra y la colgó en el perchero junto a la puerta- Sigue revolviendo, yo cortó las naranjas y la piña
¡Waaaa! ¡Cocinaría con Glen! ¡Estos serían los mejores los mejores scones en la historia de los scones!
De tal manera, obedeció la indicación anterior e incluyeron los ingredientes, midieron el nivel de azúcar y amasaron la mezcla
En 20 minutos ya estaban formando las bolitas
No obstante, cuando ya le iba a poner harina para hornear a la superficie de uno, sin querer- ¡en serio! – tiró la bolsa, haciendo que la nube blanca pegara totalmente en la cara del mayor, ¡D-Demonios!
I-Intentó disculpase, ¡y hasta le limpió con cuidado con el delantal! ¡No quería que creyera que lo hizo para molestarlo! Para su mala suerte, incluso estaba manchada la parte de su flequillo cobrizo y tosía, ¡d-debía dejarlo reluciente! ¡Sobre todo cuando se ofreció a ayudarle y cuando la había pasado tan bien a su lad…!
¡PUF!
De un momento a otro, ahora era él quien tenía la cara blanca, y no por accidente
Miró sorprendido al culpable, quien reía con ligereza al tiempo que lo miraba un tanto retador
¡Esto no se quedaba así!
Tomó la harina y le echó un gran puño en el resto de la cabeza, a lo que respondió arrojándole levadura justo cuando tenía la boca abierta
…
Y en menos de un minuto, la cocina estaba hecha un campo de batalla en el que perecieron con dignidad los cereales de duendes, los dulces de unicornios, los imanes en forma de dragones, y ese adorno de peluche de Nessie, ¡nunca serían olvidados, hermanos!
Ellos mismos eran un desastre: estaban cubiertos de polvo pálido, amarillo y gris, ¡de mermelada, chocolate y caramelo! Ni idea de cómo, pero ya estaban así
Y aunque su hermano no era dado a reír, le alegró de sobremanera verlo todo el transcurso sonreír y dibujar esa mirada raramente juguetona
…
…
Para cuando llegó mamá junto con los otros, Glen había conquistado el lugar y alzaba un imán de un dragó rojo como símbolo de victoria y poderío
No hacía falta decir que luego de un silencio incrédulo, su progenitora los regaño y los puso a limpiar, mientras que Scott no dejaba de insultarlo y los gemelos hacían especulaciones tontas
Pero al final, mamá horneó sus scones, ¡probó uno y dijo que sabían muy bien! Jajaja sabía que resultaría, después de todo, los cocinó con ayuda de su querido hermano, ¡era lo más exquisito que podía existir!
…
A la mañana siguiente Francis ya se presentó, ¡y enseguida le ofreció su nueva creación!
El muy bastardo salió huyendo mientras gritaba que "no quería morir"
¡Insolente mortal! ¡¿Cómo se atrevía? Lo persiguió para meterle el panecillo en la boca porque, ¿quién podría resistirse al mejor scone en la historia de los scones? ¡Tal persona no existía, jajajaja!
