Disclaimer: HP es de Rowling.
.
.
.
Lyssander Scamander
.
Lyssander es locura. Con vaqueros desgastados, chaquetas de cuero y converse sucias. El cabello rubio y rebelde le llega casi hasta los hombros. Tiene un pendiente en la oreja derecha. En su omoplato izquierdo asoma un tatuaje en forma de dragón de agua. Siempre carga un cigarrillo en la boca. Es el amo de las malas palabras. Ha perfeccionado una sonrisa torcida que hace que miles de chicas caigan a sus pies (y algunos hombres, para que negarlo).
.
Algunos le dicen que no parece hijo de Luna Scamander, tan especial y particular como ella es. Que tampoco es hijo de Rolf Scamander, pues este siempre es serio y comedido. Y que mucho menos parece el gemelo de Lorcan Sacamander, su siempre responsable y sentimental hermanito. Pero a Lyss no le importa. Sus padres nunca han tenido queja con él. Pese a todos los desastres que causa, siempre ha tenido buenas notas, al menos todas sus notas llegan a un Aceptable.
.
Sus padres no esperan que entre en el Ministerio, como si ha hecho Lorcan. Lyssander no sirve para trabajar detrás de un escritorio. No esperan que viaje tanto como ellos. A Lyss le gusta la aventura pero no en demasía. La verdad es que Lyss no sabe a qué dedicarse. Hasta que lo averigüe, Lyssander hace de todo un poco. Trabaja en alguna de las muchas sucursales de Sortilegios Weasley (la empresa de bromas se ha extendido a nivel mundial), ayuda a Louis en su famoso bar (todas las noches el bar del Weasley se hace cola para entrar), y colabora con algunos traficantes de ingredientes de Pociones. Lo último es lo que más le gusta. Sabe que es peligroso, sabe que no es legal, y sabe que cualquier día pueden ponerle de patitas en Azkaban, pero francamente no le importa, él no nació para seguir reglas.
.
Nadie espera que Lyssander se case, forme una familia y sienta cabeza. Eso se lo deja a Lorcan. Lyss tiene amigas, amigas en todos lados. Amigas que saben lo que él quiere y que no les importa. Amigas tan sueltas de ataduras como él. Pero siempre hay una chica que quiere más, que quiere compromiso, que se cree que es ama y señora de Scamander, y Lyss les para los pies:
- Otra que muerde el polvo.
- ¿Cómo dices?
- Otra que pescó el anzuelo. Pobre Kat. Hasta yo creía que esta vez te ibas a enseriar.
- Mentirosa.
- Es cierto.
- ¿No tienes a alguien más que fastidiar, Patricia?
- No - respondió Patricia Finnigan. - Tú eres el único divertido.
- ¿Ah sí? ¿Quieres que te demuestre lo divertido que puedo ser?
- Por supuesto. ¿En tu casa o en la mía? En mi casa están mis padres.
- No creo que les haga gracia que me folle a su hija en su sofá, ¿verdad?
- No…
Pat se mordió el labio.
- Mi casa es un desastre.
- Puedo soportarlo.
- Está bien. Marchémonos de aquí.
- Ya lo dijiste tú.
Lyss le ofreció el brazo. Luego se desaparecieron.
.
Lyssander es locura. Es autopista hacia el infierno. Es un viaje sin frenos. Es pecado. Es devastación. Es diversión sin límites.
