Disclaimer: Todo lo que reconozcan es mío. Derechos reservados a Rowling.
.
.
.
Lorcan Scamander
.
Cuando ve llegar a Lyssander, Lorcan frunce el ceño. Su hermano gemelo está muy cambiado. Tiene una barba de tres días, ojeras violáceas, y un rictus en los labios. No se parece al Lyssander Scamander que él conoce.
- ¿Qué le pasa al tío Lyss? - pregunta Sandra.
- Nada, cariño. Todo está bien. Pasa, Lyssander. Sandra, ve a jugar con tu mamá. ¿Quieres una taza de té?
- Por favor.
Lorcan voltea. La voz de Lyss es ronca y carente de emociones. Lorcan se pregunta qué ha pasado. Sirve dos tazas de té y se sienta a la mesa. Lyss no se sienta. Está inmóvil en su sitio.
- Vamos, siéntate.
Lyssander da un respingo y obedece.
- Y ahora, ¿qué carajos te pasa?
- Estoy enamorado.
- ¿Qué tú qué?
- Sí.
A Lorcan le parece que está en otra dimensión. Porque es imposible, ¿verdad? Es imposible que Lyssander, el mujerío de Lyss, el chico malo de los Scamander, esté enamorado, ¿cierto? ¿Cierto? Pero al parecer, es verdad. Al parecer alguien ha logrado lo imposible.
Lorcan sonríe.
- ¿La conozco?
- No.
- ¿La conoceré?
- Creo que sí…
Lorcan analiza a su hermano. Lyss parece abatido. Al parecer estar enamorado no estaba en sus planes, ni en los de nadie, eso seguro. Lyss parece confundido.
- ¿Soy el primero en enterarme?
- Sí.
- ¿A quién más se lo dirás?
- No… No lo sé.
Lyss baja la cabeza y se sostiene el rostro con las manos.
- Vaya. Sí que te pegó fuerte, ¿no?
- Parece que sí. No… lo comprendo. No… ¿Esto es realmente amor? Jamás he estado enamorado. Pienso que es amor pero estoy siendo tan idiota como tú… antes de casarte con Rose… incluso ahora pienso que eres idiota. ¿Es amor eso?
- ¿Qué te importe otra persona aparte de ti? ¿Qué antepongas tus deseos a esa persona? Sí, eso es amor.
- Es una estupidez.
Lorcan frunce el ceño.
- ¿Crees que eres estúpido?
- Sí. Ahorita sí. Pienso que soy el más grande estúpido del mundo.
- ¿Por qué? ¿Por qué te has enamorado? Enamorarse no es malo, Lyss.
- Para mí sí.
- ¿Por qué? ¿Por qué dejarás de ser lo que eras? ¿Por qué ya no verás a las mujeres como una noche para divertirte? ¡Por qué estarás pensando en los compromisos?
- ¡Sí! ¡Exactamente eso! ¡Y no quiero!
Lyssander se levanta y empieza a pasear por la cocina. Tropieza con sus propios pies, masculla cosas sin sentido, gruñe y jadea, inmerso en sus propios demonios y dudas.
- Pero ya has cambiado, Lyss. Ya no eres el mismo. Ya estás enamorado de ella.
- No es lo que quiero. No es lo que planeé.
- Lo sé.
- Es estúpido.
- Eso también lo sé.
Lyss frunce el ceño.
- ¿Estás riéndote de lo lindo con esto, verdad?
- Sabes que sí. Todos los que te conocen lo harán. Es mejor que lo tengas presente.
- Maldición - susurra Lyss.
- Vamos, no es el fin del mundo.
- ¿Tú crees?
Lorcan se encoge de hombros.
- Es el fin de tu soltería.
- Entonces sí es el fin del mundo.
.
.
.
Horas más tarde, ambos esposos se encuentran en la cama.
- ¿Qué quería Lyss, amor?
- Decirme que está enamorado.
Rose se incorpora en la cama. Está sorprendida y no es para menos.
- ¡No es cierto!
- Es tan cierto como que tú y yo existimos, estamos juntos y tenemos una hija.
Rose vuelve a acostarse y se apoya en el pecho de Lorcan.
- ¿Será posible?
- Al parecer sí.
- Es increíble.
- Para todos es increíble. Hasta para él.
- Me imagino.
Silencio por unos segundos. Luego Rose acaricia los vellos rubios de Lorcan.
- A propósito de lo anterior. Eso de que es tan cierto como que existimos, blablaba… todo lo que dijiste.
- ¿Sí? ¿Qué hay con eso?
- Creo que estoy embarazada.
- ¿Qué?
Rose levanta el rostro y sonríe. Lorcan sonríe con su esposo.
- Ahora sí puedo decir que soy enteramente feliz.
Rose lanza una carcajada.
¿Reviews?
